La historia de Ricardo

I PARTE EL APRENDIZ

Ricardo era un joven adolescente de 17 años. Vivia con sus padres en un apartamento al norte de la capital, aun estudiaba en el colegio, había sido desde su niñez un individuo timido y solitario, rehusaba la compañia de sus amigos del curso e inclusive de las muchas admiradoras que ya tenia pues era un joven hermoso, tenia un cuerpo esbelto, con unas suaves formas que marcaban los musculos de un cuerpo trabajado con la natación, su rostro era sereno, con el cabello negro ondulado y unos grandes ojos azules. Ricardo se había comportado simpre de manera ausente pero en los últimos meses este comportamiento se había tornado más uraño al descubrir una extraña confusión respecto a los sentimientos que ciertos compañeros de clase le provocaban, se había empezado a sentir atraido hacia ellos, especialmente hacia Juan, tal vez aquel que podría ser su mejor amigo.

Juan era unos meses mayor, era un rubio de oro con un cuerpo espléndido, pero lo que más le atraia a Ricardo era el enorme paquete que se marcaba entre sus piernas cuando se ponian los bañadores. Sin embargo Juan tenia novia, situación que le causaba gran incomodidad a Ricardo quien no se atrevia a manifestar su atracción por miedo a perder la amistad de su único amigo.

Era el ultimo año escolar, los clases empezaban y Ricardo y sus compañeros de grado se sentian ansiosos por terminar el colegio y empezar vidas independientes. las primeras semanas las clases trancurrieron normalmente, pero un mes despues de iniciado el curso ocurrió un evento que cambiaría la vida de Ricardo. Una tarde cuando se disponia a entrenar el equipo de natación al cual pertenecian Juan y Ricardo, el entrenador, un viejo cincuentón algo aburrido tuvo un accidente que lo incapacitó por tres meses. Dias más tarde llegó el nuevo entrenador, se llamaba Miguel, era un joven que acababa de terminar sus estudios universitarios, era alto, moreno con unos labios rosados increiblemente sensuales y una verga de tamaño descomunal que estaba acompañada por un par de redondas nalgas que se ofrecian en el traje de baño.

Desde que Ricardo lo vio empezo a tener fantasias con su nuevo entrenador, llegaba de los entrenos más caliente que de costumbre, le gustaba pajearse pensando que le chupaba la verga a su nuevo profesor, se cascaba su polla con furia mientras se sobaba sus huevos pensando en un trio con Juan y Miguel.

Los dias pasaron y Ricardo fue entablando una cercana amistad con su entrenador, quien empezaba a mostrar un fuerte interes por su joven alumno. Una tarde Ricardo se quedó nadando en la piscina del colegio, cuando se fue a duchar encontró a Miguel entre las regaderas tomando un baño, Ricardo no pudo evitar dirigir su mirada a la verga de su profesor, era larga y gorda, sin circuncidar y estaba adornada por un par de huevos grandes y lampiños, Miguel inmediatamente notó cómo dentro del bañador de Ricardo crecía una erección inocultable, y sin mayor reparo salió de la ducha y se dirigió al joven que se había quedado de piedra sin poder moverse.

Miguel se acercó a Ricardo y empezó a sobarle el pecho, deslizaba sus manos en los jóvenes pectorales de su alumno, deteniéndose en sus pezones para apretarlos suavemente, luego acerco su boca y le dio un lago beso, al que Ricardo respondió con pasión, empezaron a sobarse los paquetes hasta que Miguel se arrodilló y empezo a chuparle la verga a Ricardo, primero se metió hasta el fondo la polla roja y circuncidada de su alumno, luego empezó a chupar con movimientos rápidos, despues la sacó y empezó a lamer con la lengua el nabo violeta, intercalaba lametones con suves mordiscos y pequeños besos. Luego de estar un buen rato así empezó a chupar los huevos, se los metía a la boca y los succionaba, Ricardo gemía de placer mientras que con sus manos no permitía que Miguel se separase de su miembro.

Miguel empezó a sobar las nalgas de Ricardo y con un dedo humedecido empezó a introducirse por el culo virgen del joven, esta nueva sensación fue el detonante para que una cremosa y abundante leche empezara a salir de la verga de Ricardo, Miguel abrío entonces su boca dispuesto a tragarse toda la lefa que salía en chorros abundantes, asi lo hizo hasta que ya no salió más, entonces empezó a chupar hasta que la verga de su alumno quedó totalmente limpia. Ricardo tomó un poco de aire y se agachó para ser ahora él quien diese una buena mamada, abrio su boca lo más que pudo para tragarse la enorme tranca de Miguel y empezó a chupar, empezó por lamer el líquido que ya lubricaba el nabo de la verga y mientras tanto subia y bajaba el prepucio de la verga que tenia en frente… así estuvo un buen rato hasta que Miguel se volteó ofreciendo un culo ansioso, Ricardo empezo a chupar la raja del culo de su profesor lamiendo el esfínter que sufria de pequeños espasmos cuando la lengua se detenia a jugar con él, luego empezó a meterle un dedo, Miguel jadeaba mientras se hacia una paja, de pronto se colocó en cuatro y le pidió a su joven alumno que se habia vuelto a excitar que lo penetrara.

Ricardo se levantó y colocó su verga detras del culo de su entrenador, primero sobó su nabo por las nalgas y despues empezo a sobarlo en la raja del culo hasta que Miguel suplicó ser penetrado, Ricardo metió entonces su verga, al principio lo hizo suavemente y luego aumentó el ritmo, con sus manos masturbaba la verga de Miguel, así estuvieron un buen rato hasta que Ricardo se corrió por segunda vez, en esta oportunidad dentro del culo de MIguel. El entrenador se paró entonces y colocó su rabo inchado en los labios de Ricardo y empezó a venirse con espesos chorros de leche, Ricardo intentaba tragar pero la lefa era muy abundante asi que mucha se escapó entre las comisuras de su boca, Miguel aprovechó esto para untar la cara de su joven aprendiz de semen, cuando este estuvo bien esparcido le dio un buen beso introduciendo los restos de la leche en la boca de su alumno.

Despes de ducharse se despidieron con un fuerte beso. Esa noche Ricardo no pudo dormir pensando en lo ocurrido, al otro día se encontraron nuevamente en las duchas después de que todos se habían marchado, Miguel empezó a sobarse la verga mientras le lamia el culo a su alumno, lo limpiaba chupando el esfinter mientras que con la otra mano le empezaba a sobar el capullo de la tierna verga, luego se paró en frente para que el alumno le hicicera una buena mamada, luego vino un 69 y la primera corrida de ambos, se quedaron un rato tendidos en el suelo mientras recuperaban aire para el siguiente polvo, abarazados con el semen en sus respectivos cuerpos… empezaron a besarse, Miguel lamía la lengua de Ricardo mientras este pellizcaba los pezones erectos de su profesor, asi estuvieron hasta que sus vergas estaban al cien, entonces Miguel se colocó encima autoenculandose, se metia la tranca joven de arriba a abajo, subia hasta casi sacarla y luego se dejaba caer hasta que sus huevos tocaban el abdomen de Ricardo, asi estuvieron un buen rato hasta que se volvieron a correr…

Los dias pasaron y cada tarde siempre se quedaban los dos jovenes, alumno y profesor en clases extra, entre mamadas y follones se pasaban las horas hasta que se hacía tarde y debían volver a casa. Luego las salidas y encuentros empezaron a ser frecuentes aunque siempre en lugares discretos y apartados. Todo parecía marchar bien hasta que un día Ricardo decidio ir a casa de Miguel, que supuestamente vivia solo desde hace algún tiempo, cual no sería su sorpresa al tocar la puerta y encontrar a un joven rubio de cabello largo semidesnudo abriendo…

Comentarios a la primera parte de esta histoaria a jovendick@hotmail.com