Un campamento con los Scouts

Después de estar varios meses trabajando con mis compañeros de patrulla para juntar dinero para el campamento de fin de año lo logramos, llego enero y estabamos listos para salir, ibamos juntos con los Raiders, son los chicos mas grandes, ellos tienen de 17 años a 21 y nosotros teniamos 15 años, eramos un total de 30 chicos, la verdad es que nunca se me hubiera ocurrido que algo asi podía pasarme.

Nos juntaron con grupos de chicos mas grandes, a mi me toco con Alfredito mi mejor amigo, y tres más, uno de ellos era Rodrigo de 19 años, el es de cabello largo, de 1.85 mas o menos de buen cuerpo, y sus ojos llamaban la atención de todos los lugareños, ya que su color era de un turquesa muy extraño, el era muy bueno conmigo y me cuidaba siempre cuando andabamos en la calle comprando para abastecer el campamento, también me enseñaba muchas cosas, como manejar un hacha, hacer nudos y un monton de cosas mas. Una de las noches se largo una lluvia grande, hacía mucho frio y mis colchas se habían humedecido, Rodrigo me ofrecio compartir su bolsa de dormir ya que era grande, yo acepté, ya que él se había transformado en mi ídolo maximo, me quedé medio dormido, cuando siento que en mis piernas la mano de Rodrigo acariciandome muy suavemente, yo me puse nervioso pero lo dejé, hice que seguia dormido, sentía como su respiración se aceleraba cada vez más cerca de mi, su mano comenzó a subir muy despacio hacia mi pene, que estaba medio parado, yo no supe qué hacer en ese momento y me di vueltas para que no me toque, él me dejo un rato y me dio vueltas muy despacio, yo ya estaba con el pene durisimo no sabia como ocultarlo ya que me daba vergüenza lo que hacía, Rodrigo me siguió tocando las piernas y de a poco senti como sus manos tocaban mis huevos sobre mis calzoncillos slip, no aguantaba más, y el de a poco empezó a mandar su mano caliente sobre mi panza acariciando el borde de mis interiores, en un isntante senti como su mano tomaba mi pene a punto de reventar, nunca nadie lo habia tocado mas que yo, comenzó a masturbarme de a poco suavemente, yo ya no podía fingir mas, aunque temia que mis compañeros de carpa se despertaran, me baje los calzoncillos y él de a poco entre caricias se fue deslizando sobre mi acercando sus labios rojos y humedos hacia mi pija ardiente, primero sus delicados labios se deslizaron suavemente abarcando todo mi glande, sus labios lo presionaban y con su saliva lo humedeció, su lengua se deslizaba por todo el contorno y senti como de a poco se lo tragaba todo ahogandose por momentos, con una de sus manos me tomaba de la cola presionandome contra su cabeza y con la otra se refregaba el pene por toda la cara y boca, haciendolo entrar y salir rapidamente, la leche me hacia doler de tanta presion que hacia dentro de mis huevos, cuando no aguanté lo tomé de la cabeza y lo forcé a tragarse toda la inmensidad de mi pene, mientras sentia como la leche estallaba dentro de su boca, fue lo mas grande que senti hasta ese momento.

Al otro día fue todo muy normal, pero llegando la noche, tuvimos que hacer un juego nocturno y nos toco juntos a Rodrigo, Alfredito y yo. Yo estaba muy nervioso no sabia que hacer frente a las imagenes de la noche anterior, nos fuimos alejandonos del campamento teniamos que pasar la noche a unos tres Km del resto y cumplir una serie de tareas. Cuando nos instalamos, hicimos un fuego, y cocinamos algo, despues rodrigo encendió un cigarrillo y nos ofrecio a nosotros con Alfredito nos miramos y acpatamos, era la primera vez y nadie se enteraria de eso, luego hablamos de sexo y de a poco no excitamos, Alfredo tenia la pija mas dura que nunca, Rodrigo no dejaba de mirarnos la entrepierna a cada uno, en eso me dijo que si no podíamos jugar aver quien masturbandose acababa primero, nos dio vergüenza pero accedimos total nadie podía vernos.

Alfredo sacó su pija, y estaba muy gruesa y dura la de él era más oscura que la mia, Rodrigo sacó la suya era muy parecida a la mia, y dijo «mejor cambiemos de tactica, hagamosla entre nosotros», yo se la hacía a Rodrigo con Alfredo y él, a los dos juntos, en eso cuando ya no aguanté mas vi como Rodrigo se comenzaba a dar cuenta y de golpe paró de hacermela y acercó su boca a mi pene y comenzó a chuparlo como desesperado, Alfredito no sabia qué hacer y le pidió que se lo chupe a él también y lo hizo, de apoco nos fuimos excitando tanto que terminamos desnudos tirados al lado del fuego, sobre una colcha, tocandonos besandonos entre los tres, Alfredo me tocaba la cola y me pidio de metermela, yo no quise, pero Rodrigo aceptó y mientra me la chupaba Alfredo se lo cogía sin parar, terminando en su cola y yo en su boca, despues de un rato nos pidió que se la chuparamos los dos y lo hicimos hasta que terminó, Alfredo ya estaba otra vez al palo, y me empezó a tocar la cola y me ponia un dedo dentro, me dolia pero sentia placer tambíen, pero no quise que lo haga mas, aunque con él ahora estoy saliendo desde hace dos años, pero en otra historia les contaré como comencé todo esto, ahora tengo 22 años y soy muy feliz junto a mi Alfredo, con Rodrigo no nos volvimos a ver desde hace dos años que se mudó, despues de ese campamento maravilloso nos encontramos en su casa y repetíamos lo mismo.

Espero que les guste.

Guille.