Ricardo: Mi consuelo

La historia que a continuación les relato es totalmente real, al comienzo les puede parecer algo aburridora por todo lo que sufrí, pero sin esta parte el final no sería igual. Desde muy niño supe que iba a ser homosexual, si bien era algo afeminado con el transcurrir del tiempo he logrado manejar la situación y es así como hoy poca gente sabe de mis cosas, soy muy masculino y no me gustan los afeminados, aunque les respeto. Desde hace un año vivo en una ciudad de la costa atlántica de Colombia, soy del interior del país, tengo 33 años, 1,72 de estatura, peso 75 klg., blanco, ojos verdes, rubio, con una buena presencia, me gusta vestir bien y tengo especial cuidado con mi piel. Durante mi vida en mi ciudad natal no me había atrevido a ir a un bar gay, soy bastante reservado y no me gusta la promiscuidad, quería ver un show de striptease y me decidí por contratar a todo un experto que me recomendaron, buena pinta, excelente cuerpo y una verga de 20 cms, que no se antoja nada mal, sin dejar de lado su forma de bailar es.. súper, y el movimiento al hacer el amor.. así las cosas después de eso me hice amigo de él, y sostuvimos unas dos o tres citas más, en eso me salió el cambio de trabajo y quedamos en que yo lo llevaría a conocer esa hermosa ciudad. Cada viernes y sábado por lo general me iba a un bar gay de esta ciudad.., me gustaba ver a varios tipos, pero había uno en especial que me atraía pero que no daba ni la hora, (no se olviden de él, vuelve y juega más tarde), hace como dos meses un tipo nada del otro mundo, me salió al corte en el bar, empezamos a hablar y por aquellos días estaba con los ánimos abajo, sólo, y en especial había tomado bastante licor….., así que terminamos en besos, abrazos y caricias, sin llegar a penetraciones, y seguimos viéndonos unos días más. Resulta que Juan, así se llama, ha vivido enamorado de un amigo que se llama Ricardo, pero Ricardo siendo Gay, no le ha dado ni la hora, en varias ocasiones estando Juan conmigo lloró pensando en Ricardo, en lo que sufría por él, Juan me hablaba todo el tiempo de Ricardo, y sucedió que quise conocerle y lo logré, lo invité a comer, yo ya no salía con Juan, la verdad me encantó, quedé fascinado con Ricardo, le llamaba a su casa, a su celular, en fin como fuere lo ubicaba y pasábamos horas hablando, al final le conté que me gustaba y que deseaba su alma y su cuerpo: 1.78 de estatura, 72 kls, blanco, cabello negro, ojos negros y pequeños, buena pinta y se viste exquisito. Él me dijo que no estaba interesado en mí, pero yo guardaba la esperanza de que algo pasara, me había contado de sus relaciones y que tuvo una de aproximadamente 1 año, relación que había terminado bien, y otra de un mes que había sido el peor error de su vida, nunca me dio detalles de ellas, un sábado me contó que un amigo le había llamada para pedirle disculpas y que se encontraba muy mal, por eso y por otros problemas actuales que tenía, en ese momento me pareció algo chévere y no puse mayor atención, en la noche volvimos a hablar, y nos despedimos, le dije que pensaba ir por el bar al cual él no asistía desde que tuve la relación molesta de su vida, al llegar al bar cual fue mi sorpresa: estaba allí, hablando con una cerveza en la mano, me pareció súper raro y al poco tiempo veo que saluda a alguien que le hizo daño con un ligero beso en los labios, me quise morir, luego me saludó, me dio un abrazo, un beso en la mejilla, fatal, sentí que no le importaba nada, sentí celos, sin embargo no se demoró más de media hora y se fue. Antes de irse le pregunté si la persona que le había llamado en la tarde era la misma a quien había saludado y me dijo que sí. Entendí que lo amaba… Esa noche me dediqué a averiguar todo lo que pude de esa relación y créanme, el daño que me hice fue grande, salí destrozado, no sabía qué pensar, si estaban juntos de nuevo, si se querían, si sólo fue un apoyo en esos momentos, etc, lloré y lloré, toda lo noche, al otro día me fue imposible hablar con él, mi desespero crecía cada vez más, estaba perdiendo al hombre que amaba, recibí nuevas versiones de esa relación, por Dios! Sufrí demasiado, al siguiente día logré hablarle, le hice un reclamo al cual no tenía derecho, por supuesto, se disgustó, y me tocó creerle y pedirle disculpas, me dijo que ya me había dicho que entre ellos no pasaba nada. Los días pasaron y yo ilusionado, hablábamos todos los días en la noche, yo de vez en cuando le recordaba que allí estaba para él. Un día me contó que se pensaba ir de viaje a Medellín a donde un amigo, me dijo que era la persona con quien sostuvo la relación de un año, y que eran buenos amigos, que necesitaba aclarar sus cosas y darse cuenta que lo que sentía, que ya estaba acabando de salir de su vida. Le creí. No sentí celos ni nada, soy partidario de que el que habla primero gana….. Se llegó el día del viaje no tenía la plata para el viaje, se me olvidaba el tiene 23 años y está terminando la universidad, vive del papá, tanto confiaba en él, que le ofrecí prestarle la plata, así me haya dicho un amigo: que jamás me la pagaría, cosa que no sucedió. Antes de irse le conté que mi amigo el stripper pensaba estar de visita en mi apartamento en unos quince días fecha para la cual él ya regresaba de Medellín y que si quería le decía que nos hiciera un show, aceptó y maquiné mi plan para tenerlo…. Al ayudarle con su viaje, me la jugaba toda, si esa persona se atravesaba entre nosotros tenía que hacer que en verdad muriera, y ese era el riesgo; así las cosas, se fue de viaje y nunca me llamó a decirme como había llegado, su celular no contestaba, todo el tiempo buzón o apagado o timbre y timbre, le dejé cantidad de mensajes, de rabia, amorosos, una casi llorando pidiéndole que me regalara una llamada…, y nada sólo un día antes de regresar me llamó: que había escuchado los mensajes y estaba muy preocupado, que no había razón para ello, que habíamos acordado ser amigos y nada más, igual le respondí que el acuerdo incluía que no se iba a alejar de mi, que me ayudaría a convertir ese sentimiento en una bonita amistad, y que me hizo mucho daño su aislamiento. Por fin entendí que las cosas entre nosotros no iban para ningún lado, en los últimos días había logrado acercarme al pelado del bar del que les dije no se olvidaran: Diego, tomamos cerveza y rumbeamos toda la noche, días atrás le conté de Ricardo, y me dijo que como iban las cosas, por supuesto me desahogué con él. Le conté todo lo que estaba sufriendo…., lo peor fue que nos fuimos a rematar la rumba un apartamento y se me despertó el gusto, bailamos y aprovechaba para darle besitos en el cuello y de entrada encontré su lado débil, me rogó que no hiciera eso, yo insistía, Diego, imploraba que no, al fin le dejé en paz y me dijo que no quería ser plato de segunda mesa, que tenía que solucionar mi situación con Ricardo, la verdad le entendí, me dijo que no era un santo y que conmigo no quería sólo cama, que si de eso se tratara entonces nos habíamos ido a tirar sin problemas, el fin de semana la pasamos de maravilla, rumbeamos como nunca, aproveché para tratar de verle con otros ojos, y si: empezó a ganar terreno, aunque Ricardo no perdía mucho, pero llegó el momento en que dije: para la mierda, no tiene derecho a hacerme sufrir tanto, tendrá que salir de mi vida, y se lo dije a Diego, me dijo con una mirada entre cómplice, de duda y con un cierto gesto: Seguro?, por supuesto, no será hoy ni mañana, pero lo lograré. Ya Ricardo de regreso hablamos, le dije que me lo iba a sacar de la cabeza, recordamos lo del show de striptease, y dijo que si seguía en pie, llegó el día, y mis intenciones iniciales se esfumaron, ya sólo quería que el momento pasara el tipo se desnudara y ya, nos vimos. Pero que equivocado estaba, llegó Ricardo, tomamos vino, como a la hora el tipo se fue a cambiar, a ponerse su traje para el show, preparamos la filmadora, nos sentamos en el mismo sillón, me sugirió que si deseaba masturbarme mientras el show, que lo hiciera que por él no había problema y que chévere porque conocería algo más de mí, me sentí sonrojar, le dije que no, continuaba escéptico a que pasara algo,….., inició el show, el tipo tiene un cuerpo bien formado, baila rico, Ricardo me miraba y hacia gestos de asentimiento por lo bien que hacia su trabajo, en varias ocasiones rozamos nuestros brazos y nos echamos una que otra mirada a los ojos, y yo seguía sin creer que podía pasar nada, después de un rato el tipo estaba casi desnudo, se fue al cuarto a colocarse algo más, algo que aproveche para hacer unos movimientos como que yo quiero hacer lo mismo y le dije que me colocaría una seda dental y me fui a colocármela para entonces me había quitado la camisa y cuando regresé mi sorpresa: él se quitó su camisa. Nos sentamos nuevamente y regresó el showman, ahora se quedo desnudo poco a poco y se nos acercó, nos dio aceite para que le aplicáramos por todo el cuerpo en ocasiones nuestras manos coincidieron en algunos sitios y nos miramos, juro por Dios que aún seguía incrédulo a que algo pasara. De un momento a otro el tipo nos estiró sus manos invitándonos a pararnos y a bailar con él, se quedó en el medio y nos abrazamos los tres, cambiamos de posición y cada uno pasó por el medio y quedando en ocasiones frente al uno o al otro, sentí que unas manos aflojaban mi cinturón era el tipo, lentamente me quitó el pantalón y luego hizo lo mismo con Ricardo, nos dejó en bóxer y seguimos bailando lentamente, pausados, refregábamos nuestros cuerpos, con el uno con el otro, de repente dice Carlos: bueno ahora les toca a ustedes, uno le quita el bóxer al otro y viceversa, no lo creía, mire a Ricardo y tomó la iniciativa, sentí sus manos calientes posarse en mi cadera, tomar el elástico del bóxer y suavemente tiraba de ellos hacia abajo dedicó unos segundos a recorrer mis nalgas bien formadas, porque a pesar de no hacer ejercicio constantemente, son firmes y grandes, por fin me los quitó. Me sentí un poco incomodo era la primera vez que estaba desnudo delante de dos hombres en esta situación, volví a mirar a Ricardo a los ojos y leí en ellos: adelante soy tuyo, quítamelos ahora!, me tomé mi tiempo, pegué mis labios a su cuello, le abrace fuertemente sentí, su sexo restregarse contra el mío sólo los separaba el bóxer suyo, empecé a descender mis manos por su espalda hasta la cintura donde encontré su interior, mis labios se entreabrieron e iniciaron un lento recorrido por su pecho, chupé sus tetillas erectas, su abdomen plano, sus abdominales bien marcadas, fue mi punto más alto de la noche, aún no creía que estuviera pasando al llegar a su pelvis tenía a escasos 5 centímetros su chimba, nada que enviarle a los 20 cms de la de Carlos, dudé y me dije «ahora o nunca» y acerqué mis labios a su chimba, esperaba su reacción pero al primer contacto me la quiso meter de una, sus manos se apoderaron de mi cabeza, de mi pelo, lo acariciaba todo, era el éxtasis total, estaba en trance, esa verga hermosa crecía más, se ponía más dura…. Quedamos solos, yo acaricia su lindas piernas y nalgas, las besaba, eran fruto del más grande deseo, me tomó por los hombros y poco a poco me levantó, me dio un beso: el primer beso en los labios que recibía de él, tal vez el último, pero quien querría pensar en ello en ese momento. Sus manos recorrían mi trasero y se acercaban a mi ano, que para entonces sólo deseaba ser penetrado por el objeto de mi pasión, sentirlo allí, jugando con él era sencillamente maravilloso, me introdujo un dedo luego otro, era demasiado fácil casi le pedía a gritos que lo hiciera de una buena vez, pero nada, mientras tanto, enloquecía del placer de succionar su chimba, mi lengua jugaba con ella, era lo mas rico que he tenido en mi boca, no se si por todo los deseos, por todo el sufrimiento, pero ahí estaba, era una realidad. Le supliqué que por favor me la metiera, ahora si lo hizo, se puso el condón, y me penetró lentamente, no quería hacerme daño, en otras ocasiones me había dolido, pero esta vez siendo una verga más grande que otras que tuve, no me dolió, desde el primer momento fue un sólo placer, yo estaba boca arriba podía ver su cara de placer, sus movimientos que poco a poco se aceleraban, yo gritaba, cambiamos a varias posiciones, no se como hizo para resistir tanto, pero lo logró, cuando al fin se corrió lo hizo dentro de mi, quedamos exhaustos, tirados en el sofá cama, apareció Carlos y nos penetró a los dos mientras nos besábamos apasionadamente, cuando acabo se corrió sobre nuestros cuerpos, nos duchamos y nos fuimos los dos al cuarto a hablar, para ese momento yo no me había corrido, él me acariciaba y masturbaba, y en ocasiones volvía a tocar mi ano, le pregunté si me quería penetrar de nuevo y asintió, hicimos un 69, el respectivo condón y de nuevo la penetración fue mucho más satisfactoria, mas pasión…….. Al final hablamos, me confesó que le gustaba, que desde que me conoció sintió miedo de lo que podía pasar, entonces le recriminé por haber sido tan duro conmigo y se quiso molestar, pero se disculpó, le dije que tenía claras las cosas, que lo que había pasado era una noche de placer, que había tenido su cuerpo, pero que por alguna razón sentía que su alma no sería mía, a pesar de lo que me acababa de confesar, que había disfrutado al máximo y que no me arrepentía de lo sucedido, y que igual le pasaba a él. Ahora mi amigo Jorge, sabe que Ricardo estuvo en mi casa, él un día antes aseguró que no pasaría nada, pero al otro día creo que lo duda, por supuesto nunca confesaré eso, y ahora si que me estoy dando una gran oportunidad de lleno con Jorge, cada día lo quiero más, Ricardo es pasado, si en algún momento quiere tener sexo tal vez lo tengamos, si en un futuro aún siento algo por él y me busca y estoy sólo, lo intentaría. Muchos puede pensar que cómo es posible de esos cambios tan drásticos en mi vida, ese he sido siempre, un día te quiero mucho y al otro nada que ver. Jorge es una persona maravillosa, está terminando la misma carrera que tengo, lo cual nos da un grado de afinidad, hay algunos detalles por resolver, pero pienso que son manejables, a igual que a mi le encanta cocinar y la rumba, los avances entre nosotros sexualmente no han pasado de unas mamadas, besos y caricias. Estoy relajado después del sufrimiento más grande de mi vida amorosa. Espero les haya gustado, disculpen si les parece muy largo, pero igual quisiera escuchar sus comentarios, ya que gustaría intentar escribir un libro.