Aprendiendo

Aprendiendo. Voy a contarles como fue la iniciación sexual que se me presentó. Hace tres años, cuando tenía 12. Muchos piensan que a esa edad no se siente nada… muchos no nos. Toman en cuenta, pero yo sí sentí una gran curiosidad por ver los. Genitales de hombres y de mujeres, principalmente adultos. Imaginaba. Demasiado los cuerpos desnudos, personas desnudas ante mucha gente. La desnudez era entonces la máxima expresión del morbo para mi. Curiosidad de adolescente. Esto se debía principalmente a que mi. Conocimiento del cuerpo era más bien limitado y teórico, ya que en. Algún libro vi eso del desarrollo. Veía a mi hermana, a mis hermanos,. A mis primos desnudos. Cuando nos bañábamos juntos observaba sus. Cuerpos, pero todos eran más chicos que yo… Por ese tiempo, descubrí. Accidentalmente las revistas porno de un tío, desde entonces soñaba. Con sexo. Las personas sonriendo desnudas, tocándose, corriendo,. Divirtiéndose… con sus genitales al descubierto, libres, con pelos,. Grandes, muy llenos. creía que las tetas eran grandes y duras, aun. No imaginaba eso de la erección. Como para mí era más difícil ver revistas donde aparecieran hombres. Desnudos que de mujeres, a los 13 mi curiosidad aumentaba para. Conocer el cuerpo del hombre, para compararlo con lo que me sucedía… Me había crecido el sexo y me habían salido tres o cuatro pelos, pero. ¿cuánto más crecería?…Tuve mi primera erección, definitivamente yo. No sabía qué era eso… ¿a los demás les sucedería lo mismo?. En el lugar donde vivo hace un año empezaron a dar clases de. Educación sexual en las escuelas, ahora ya mis hermanos y primos. Hablan de ese tema mucho más abiertamente de lo que yo con mis. Compañeros. Aproveché las ocasiones en que íbamos a los balnearios para ver los. Penes de los señores, me escondía tras las puertas, en algún rincón. Para espiar y a pesar de eso veía poco, siempre estaba temeroso de. Que me descubrieran. Era horrible ir a un balneario donde hubiera. Vestidores individuales. Ya con esa calentura tuve que empezar a ingeniármelas por tocar el. Sexo de otro… Obvio, comencé con el de mis hermanos, como. Regularmente jugábamos en la regadera, mi mano “accidentalmente”. Caía entre sus piernas, pero todos reíamos, así que poco después ya. No necesitaba pretexto. Trataba de quedarme a dormir en la cama de. Alguno para sentir su cuerpo cerca del mío. Me pegaba completo a sus. Nalgas y a su piernas (dormimos en ropa interior), era una sensación. Que no puedo describir, les había visto todo el cuerpo, pero tocarlos… Fue estupendo, sus penes suaves, muy suaves, aunque pequeños, sus. Testículos que me decían tocara sin apretar. No fue difícil introducir. Al juego a tres más de mis primos, especialmente porque uno tenia. Ya doce, otro once… ya comenzaban a encenderse, a sentir, el más. Chico no sabía nada de nada y solo seguía la corriente. Exploré a mi. Antojo, toqué todos sus cuerpos, con los mayores encontramos placer. Frotar nuestras vergas contra las nalgas de otro, de ese modo eyaculé. Por primera vez, detrás de mi primo Alberto mientras nos bañábamos,. Sólo tenía muchas ganas de expulsar algo, no sabía qué, creí que eran. Orines y no quise reprimirlo, era intenso lo que mi pito sentía al rozar. Rápido esas nalgas redonditas y duras, me estremecí mientras les caía. Mi semen. Mi primo preguntó «¿por qué tiemblas?» voltea y llamó la. Atención de los demás… «¿qué hiciste? ¡Mira lo que le salió a Ernesto!». Todos veían mi semen resbalando por las nalgas de Alberto. Ya cuando. Nos vestíamos en la recamara me pregunta «¿Cómo le hiciste?» -. «ya sabes» le contesté… «sí, pero ¿cómo? ¿qué se siente?» -«mm…rico,. Muy rico, nada más acaricié rápido la cabeza del pito y ya…» – «¿y tiene. Que ser contra un trasero?» – «no, creo que puede ser con cualquier. Parte, la pierna, la mano… cuando me lo jalan se siente rico también,. ¿tú también sientes?» – «sí… pero ¿por qué no probamos?» Esa noche. Quisimos probar, se quedó a dormir con nosotros, conmigo mejor dicho. Acostados nos fuimos acercando. Estábamos nerviosos, inquietos sin. Que hubiese aparente motivo, ya habíamos dormido juntos, nos. Habíamos tocado… la diferencia creo, era que teníamos conciencia. De lo que estábamos haciendo, de lo que podía suceder o queríamos. Que sucediera, quizás prohibido. Tímidamente nos acercamos y. Después de un rato de platicas de burrada y media sintiendo su pierna. Bien pegada a la mía y poco a poco, inicia un roce leve, nos fuimos. Calentando, pero no nos atrevíamos a iniciar… me desesperé y bajé. La mano, la coloqué en su cadera, en el borde del calzón. La moví. Hacia el centro de su cuerpo, distinguía el abultamiento delantero,. Como no hubo resistencia, comencé a frotarlo, a reconocer con mi. Mano el sexo blando de mi primo. Como él estaba quieto, tal vez sin. Saber qué hacer, le agarré su mano y la puse sobre mi pierna. Incluso. Sentirle la mano en esos momentos resultaba excitante para mí… Sabía que me iba a explorar, que íbamos a disfrutar lo que hacíamos. Tímidamente la movió también, frotó mi pierna y fue subiendo,. Encontró la parte baja de mi calzón, se entretuvo un rato ahí, cuando. Sintió que mi mano entraba por el resorte de su trusa se quedó quieto. De nuevo, yo también, sintiendo en la punta de mis dedos el calor del. Pubis, uno que otro pelo y en mi corazón la incertidumbre del. Momento. Le agarré la mano y la puse sobre mi paquete, que ya. Había crecido, la moví para que me frotara y sintiera la extensión. De mi verga, de pronto se movió ella misma y la agarró por completo,. Sobre la tela, la apretó y luego la frotó varias veces, me sorprendí de. Esa reacción y terminé por meterle completa mi mano, allí estaba su. Sexo infantil en crecimiento o mejor dicho, de adulto pequeño, sentí. Como se paraba en mi mano y lo acaricié con ganas. La ropa interior. Estorbaba, me desesperaba tenerla, sin darle tiempo a arrepentirse. Se la bajé y rápido me quité la mía… qué rica sensación de libertad. Le tomé su pene duro de nuevo, era grande para un niño de esa edad,. Del tamaño del mío, pero mucho más suave, y recto. Yo estaba de lado. Ahora atreviéndome a iniciar la exploración íntima de otros rincones. De ese muchacho. Sin soltarle el rabo acarició sus nalgas, sus. Piernas llenitas (porque practica fútbol) me encantan, su cintura. Esbelta me atraía más que la de cualquier muchacha de su edad, su. Espalda, su pecho suave… allí lo veo a la cara, tiene una mueca de. Placer y de temor, ¿debemos seguir? nota que me quedo un instante. Quieto, voltea para verme, sigo frotando su pito y se abalanza. Atrapándome en un abrazo, me sorprende, nuestros cuerpos se juntan. Y se restriegan uno contra otro, nuestros sexos se unen y se produce. Un fuego intenso de placer al frotarnos los pitos tiesos, (una caricia. Que aun reservamos para ocasiones especiales). Nuestras manos están. En todas partes, nuestras caras una al lado de la otra, no puedo. Contenerme, me vengo, mojo nuestros vientres y salpico su miembro,. Mi semen, nuevo, está caliente, «lo sacaste otra vez!», dice mientras baja. La mano para tocarlo, la saca con los dedos cubiertos, los huele, yo. Tomo un poco con los míos, es poco espeso. Alberto se limpia en las. Sabanas «¿como voy a secar esto? ¿como voy a explicarle a mama?». Mi. Pito se vuelve chico, pero no el de mi primo, -«me toca»-, dice muy. Quedo, yo ya no hago nada, él lo hace, se pega contra mí y frota su. Entrepierna con mi pierna izquierda, me voltea, de modo a quedar. Frente a mi trasero, pega la verga contra las nalgas, la acaricia,. Despacio primero, aumenta el movimiento, hacemos ruido, los demás. Podrían despertarse, qué importa. Ese pene está caliente y muy duro,. Me excito de nuevo, una de sus manos me agarra el palo, la otra. Recorre mis nalgas o sirve para darle velocidad a su miembro, siento. Que su glande se estaciona en la entrada del ano, él mueve su cuerpo,. Pero no el glande que parece la bola del desodorante, lo frota con. Mi ano, -«te entrará mi verga?» pregunta en susurro, pero no espera. Respuesta, empuja un poco, por reacción aprieto, -«¿Será correcto?» El. Pene es una lanza, el ano una vaina… me lo esta metiendo-, tantos. Pensamientos confunden, él intenta de nuevo, otra vez, logra meterme. La cabeza entera y dice con voz ligeramente alta -«me meo, ¡me meo!.».-. Se desprende y enseguida siento un liquido caliente en mi trasero, -. «¡ha, ha, ha!» gime Alberto, mientras su cuerpo cae sobre el mío, no. Se siente que fueran orines, llevo la mano al sitio y compruebo que. Hay restos un poco espesos -«mira»-, le digo cuando pongo la mano de. Alberto sobre mi trasero, -«¿qué es?» pregunta. El chico se ha corrido. Por primera vez, se ha desarrollado rápido, en veces mas que yo -. «¿comó lo secaremos?» pregunta mientras manosea mi pubis con sus. Dedos, -«qué importa»-, le digo, nos reímos. Después todo fue más fácil, había bromas sobre sexo, juegos, manoseos,. Fantasías compartidas, masturbaciones colectivas y mutuas, sexo de. Muchas formas, no nos importaba si alguno de los chicos nos veía en. Algún juego sexual, más bien él se unía o nos veía callado o nos. Dejaba solos. En este juego de muchachos no hay secretos entre. Nosotros, pero ninguno, ni aun los menores, les platican a los demás. Cada uno ha podido explorar y descubrir el cuerpo de todos los del. Grupo. Los descubrimientos, las sensaciones aumentaron, se inventaron,. Se vivieron. Jugando en la regadera, por ejemplo, me sometieron mis. Primos, Carlos, el de once, se puso sobre el pecho y su pitito quedó. Frente a mi cara, lo vi -«está muy cerca, ¿a qué sabrá?»-pienso. El púber. Lo nota y dice…-«mmm se te antoja?»… los otros celebran la ocurrencia. Y animan el evidente encuentro, me resisto, pero me inmovilizan de los. Cabellos, Carlos rápido restriega su sexo en mi cara, -«ya ves, te encanta»-. Todos ríen, quiero protestar, animado por las risas Carlos se atreve a. Meter su verguita casi dura en mi boca, por unos segundos, las risas y. Gritos aumentan y mis intentos, fingidos ahora, por liberarme van. Disminuyendo – «ja,ja,ja…sí le gusta, miren como se la traga!», grita. Carlos emocionado. Es una sensación distinta y el inicio de algo nuevo. Entre nosotros. A algunos les atrae más que a otros, pero todos. Necesitamos de vez en cuando compartir esa íntima inquietud, de. Sexo y de cariño. Para mí cada encuentro es una historia distinta. La. Primera vez que hice el amor… es otra historia. En el balneario, yo estaba atento mirando a los señores desvestirse. Sin ningún empacho y mostrando todos sus atributos recorrer el. Vestidor para ir a las regaderas, mientras sus rabos se tambaleaban. Entre sus piernas rodeados de pelo negro. Los había de todos tamaños. Y formas, cubiertos por completo de vello o sólo en el pubis, estaba. Tan atento, con una mano dentro de mi bañador, tratando de calmar la. Tremenda erección cuando un tipo me sorprendió espiando, me puse. De mil colores, quería escapar, pero me detuvo por el hombro «Así que. Te gustan las vergas ¿Verdad?»- no contesté… bajé la mirada, me quería. Ir … -«Sí, te gustan, no te preocupes, a mí también, vamos para allá» -. Me guió con su mano en mi hombro hacia unas bancas un poco distantes. Dentro del vestidor. – «me gusta mirar»-, rompió el incómodo silencio,. – «por qué crees que vengo?. Desde aquí puedo ver al tipo ese (a la. Izquierda) que la tiene a punto de pararse. Ese otro, allá… vaya selva. Que tiene entre las piernas, mira como le mira el chavito ese…» yo veía. Discretamente hacia donde me decía. A mi temor se aunaba una leve. Excitación, este tipo sabía como hacerme olvidar el tremendo relajo. Que se había formado en mi cabeza, siguió describiendo los sexos de. Varios hombres y muchachos… -«Ese niño sí que lo tiene de cacahuate,. Chiquitito, chueco y feo…» casi me hace reír pero cuando estaba por. Hacerlo, volteo y veo que ha bajado su bañador, su sexo quedó frente. A mí, completo y tan cerca. Notó mi cara de asombro y sonrió -«¿qué te. Pasa? se nota que te encantó mi cosita, pero disimula que alguien puede. Vernos». El tendría unos treinta, yo catorce. Se va vistiendo mientras me. Pregunta si quiero acompañarlo a su casa, me dice en qué barrio, en qué. Calle. Creo que notó que estaba indeciso…- «¿donde vives?» -me pegunta. -«no es muy lejos, yo te llevo» – «Y mis padres? ¿qué les digo?» Sin saberlo. Con eso le di el sí. En fin, me ayudó a inventar un cuento, mis primos me. Ayudaron con la farsa y 30 minutos después estaba cruzando la puerta. De su casa, aun allí me embargaba la duda y en ratos tenía la idea de. Irme corriendo. -«¿Quieres pasar?» – moví afirmativamente la cabeza -. «¿Seguro?» – Esta vez solo bajé la cabeza y Fernando me tomó del. Hombro para conducirme a su sala, se marcha a la cocina a traer algo. Mientras mi mente no deja de pensar en miles de formas, de. Situaciones de preguntas y fantasías ¿Qué sucede ahora? ¿Tendremos. Sexo, o solo querrá conocernos y platicar? qué buen palo tiene ¿Como. Le digo que sí quiero tener sexo pero que tengo miedo?. Él ha decidido. Y contesta mis calladas preguntas llegando con dos vasos de refresco. Pero sólo con un biquini negro, de la cintura para abajo era peludo. -«¿Quieres ponerte cómodo?» , me pregunta, no puedo contestar,. Me acerca un vaso de refresco que yo empiezo a beber solo por. Olvidarme un poco del momento, me sienta en el sillón, se sienta. Junto a mí, muy cerca, toma mi mano, la pone sobre su pierna, la. Trato de quitar por reflejo, él la sostiene, parece que adivina mi. Pensamiento, parece que sabe lo que quiero, que es precisamente. Explorar su cuerpo entero. Quita el vaso de mi mano y la toma. También, la coloca sobre su hombro, levanto mi cara para que nuestras. Miradas se encuentren, -«eres un chico muy lindo, me encantas», – mis. Mejillas están rojas. Levanta de nuevo mi rostro que tímidamente ha. Bajado ante esas palabras, lo acaricia apenas con los dedos, – «me. Gustas, muchísimo», – dice manteniendo sus ojos fijos en los míos y su. Mano sobre la mía moviéndola para frotar su peluda pierna. Me siento. Como una niñita, será normal? me da un beso… quedo petrificado,. ¿Qué está pasando? ¿Qué es esto?. ningún hombre me había besado,. Mientras sin saber como, llegamos a su recámara y sin perder tiempo. Va eliminando poco a poco, sin prisa, mi ropa. Cuando desabrocha el. Pantalón de nuevo está la duda ¿debo seguir o me voy?. Afortunadamente él quita mis manos del broche y de un tirón lo baja,. Creo que me quedo. Estoy desnudo, así lo siento. Rápido se abalanza. Tumbándome en la cama, acaricia y frota lo que quiere, besa de vez en. Vez. Siento su cosa bien dura tras su biquini, la frota contra mis piernas,. Contra mis nalgas, se ha colocado sobre mí y besa tierno mis labios, no. Es desagradable, pienso. Fernando se ha quedado quieto un momento,. Con toda solemnidad ha tomado el borde de mi calzón y mientras mira. Mi rostro lo baja lentamente sin que pueda yo hacer nada para. Impedírselo… si quisiera. Salta la verga. -«Estás chulo por todos lados»-,. Comenta -«quítamelo ahora tú»- toma mis manos y las encamina,. Alcanzo una tremenda erección en ese momento. Lo voy bajando y veo. El camino lleno de vello, mas vellos, se atora un poco con el miembro. Viril que termina por liberarse, le veo completamente desnudo frente. De mi rostro, mucho mas grande y peludo que cualquier otro con el. Que yo haya estado, muy distinto, adulto. Sus testículos grandes. Colgando simétricamente bajo ese falo que invita a tomarlo cuanto. Antes. Fernando comienza a acariciarme, por todas partes, y toma mi. Sexo, lo explora muy despacio, lo recorre en toda su extensión. Yo. Siento como aprieta mi órgano con su mano, creo que no voy a. Aguantar mucho. Veo su verga que roza mi cuerpo, me decido y la. Agarro. Fernando sonríe, se la meneo cada vez más rápido, me olvido. De todo excepto del pito… eyaculo con un gran chorro, mi esperma. Nos moja, él ríe fuerte -«Eres todo un hombrecito». Siento un poco de. Pena por terminar tan pronto… él lo nota, -«no te preocupes,. Comenzamos de nuevo». Ni siquiera se ocupa de limpiar el semen,. Voltea mi cuerpo para quedar su verga ante mis nalgas, lo frota. Varias veces… -«¿Te lo han metido?»- Dicen que el que calla otorga,. Pero no podría decirle lo que he tenido con mis primeros compañeros. Me pregunta que si quiero que sea el primero, -«¿quieres?»-, insiste,. Un movimiento leve autoriza la entrada de su falo en mi cuerpo. Levanta mi pierna y de inmediato se da a la tarea de aflojar mi zona. Se desprende un poco y busca el lubricante, mientras lo veo pienso. -«lo tiene más grande que el de Alberto», recuerdo cuando lo hicimos. La primera vez, mejor dicho, la segunda, me dolió, pero no tanto. Estoy nervioso, ¿como me lo meterá Fernando? El me embadurna el. Ano, es un experto, mete uno de su dedos para lubricarlo completo,. Me gusta eso. -«te dolerá un poco»-, dice. De inmediato se coloca en. Posición de nuevo, levanta mi pierna. Siento la punta de su verga en. Puerta de mi culo, después de llamar tres veces entra, lento, cierro. Los ojos, cuando va casi a la mitad se me escapa un gemido, él no se. Detiene, sigue despacio entrando, Siento como se llena ese espacio. Con su carne caliente, sus pelos me rozan las nalgas, ya entró. Completo, la saca un poco y la mete de nuevo, aumenta la velocidad,. Después de un rato siento como se inunda mi interior con su liquido. Caliente, su pene se desliza para salir, en realidad, luego que. Recuerdo, no fue tan intenso el dolor, los primos habían aflojado. Bien mi interior. Me da otro beso y continúa bajando por mi cuerpo. Mi pene comienza a pararse de nuevo, se lo mete en la boca, qué. Rico se siente, lo lame como a un helado, lo recorre completito con. Su lengua, siento su cálido aliento acogiendo mi órgano sexual. Entero, es un placer intenso, realmente me encantó su mamada. Unos minutos y no resisto, me vengo de nuevo, dentro de su boca,. Él chupa mi leche, limpia mi glande con la lengua cuando termino… Se sonríe, -«eres grande…»- Se ha hecho tarde, me lleva a la casa y. Como quedo con las ganas de cogerlo hablamos de otro encuentro… Las historias y aventuras sexuales se crearon y ampliaron, en mi. Caso, gracias a que me atreví a vivir algo. Es grandioso poderlas. Compartir y tenerlas en común. La curiosidad ha quedado en gran parte satisfecha, sé cómo es,. Qué se hace y cómo hace el sexo un adulto. Siento que disminuye. El interés por los penes. Con mis hermanos y primos ( y uno que. Otro conocido) ahora existe más confianza, aunque hemos hablado. Del asunto… creemos que no nos va lo de homosexuales…tenemos. Sexo como hombres, nos atraen mucho las mujeres, pero al momento. De la calentura… para apagarla sirve lo mismo un muchacho que una. Chica… He comenzado hace 5 meses a tener sexo con chicas y me. Gusta, aunque todavía tengo juegos con mis primos y hermanos,. Ahora son ellos los que piden e inician casi siempre. Trato de. Complacerlos igual, de disfrutar igual, porque sé que con grandes. O chicos, con mujer o con varón, el sexo es un placer singular… Un placer que se disfruta cuando se da. Mi primera vez… mis. Primeras relaciones sexuales las tuve con muchachos y me gustó. La primera vez que hice el amor fue con un hombre… y me gustó. El sexo que tengo con las chicas lo disfruto por igual. ***.