2 niños Bien, y Perfectos

Hola. Tengo 20 años, soy de México, siempre he sido el típico niño popular y mi novia también. Nadie jamás se podría imaginar que soy bisexual puesto que siempre he sido el que más pegue tiene con las niñas y todo eso. Soy de una buena familia conocida en mi Estado y con muy buenas relaciones y la familia de mi novia también. El verano pasado acababa de regresar de vacaciones de Europa con mi familia y yo le había prometido a mi hermanito de 8 años que lo iba a llevar a Orlando y me encontraba haciendo los planes para irnos. Fuimos invitados a una gran fiesta que todos los años hace una familia conocida a nivel nacional… «La Familia Perfecta» además de ser amigos de mis papas los hijos eran primos de mi novia. Estuve sentado en la mesa de la hija mayor de esa familia que tiene 21 años y ahí estaba Pablo, su esposo de también 21 años. De Ojos grises azulados, piel blanca y un excelente cuerpo… delgado pero marcado. Yo apenas lo recordaba de 1 año antes que lo vi cuando estos se casaron. Como él también venía de una buena familia pues no hubo ningún problema en casarse cuando ambos lo desearon apenas unos meses después de haberse graduado de la Prepa. Ella era la clásica niña rica que había nacido para casarse y hacer vida social y él era el clásico niño guapo del que jamás te imaginarias que pudiera ser y menos estando casado. Pero bueno… entrando a lo interesante, estaba ahí en la fiesta platicando con ellos y les comenté que iba a llevar a mi hermano a Orlando porque se lo había prometido desde hace mucho, cuando Pablo interrumpió «Qué curioso, yo también voy a llevar a mi hermano y a mi cuñadito la semana entrante, si quieres te puedes quedar en la casa que nosotros tenemos allá, puesto que sólo seremos 3 y sobrará mucho espacio». A pesar de su insistencia no pude acceder porque yo ya tenía confirmada mi reservación en el Grand Floridian Disney Resort pero coincidimos en que nos podríamos ver por allá. Y así fue… me fui a Orlando con mi hermano y aunque no nos habíamos hablado por teléfono ni puesto de acuerdo para ninguna actividad, al bajar de mi cuarto con mi hermano para subirnos al Monorraíl, estaba en el Lobby esperándome Pablo con su hermano de 4 años y su cuñadito (Hermano más chico de su Esposa) de 11. Fuimos a Epcot Center y como se podrán imaginar habían niños guapos por todos lados y yo no me daba abasto para verlos a todos y en eso nos sentamos a comer y yo estaba viendo un gringo de nuestra edad que no traía puesta la camisa y en eso escucho que Pablo me dice «Está muy bien, verdad?» a lo que le contesté que a qué se refería y me dice «Pues… lo que estás viendo, no?» y yo le dije todo nervioso «Quién, la niña de Blanco que está ahí parada?» y me contestó riendo «JaJa sí… la niña de blanco». Me quedé pensando si él ya se habría dado cuenta que yo me le quedaba viendo más a los hombres que a las mujeres, así que decidí hacer un esfuerzo y no mirar más a los hombres, y para distraerme me concentré en convivir con mi hermano puesto que es el único que tengo y siempre lo he querido mucho, así que llegamos a una tienda muy grande de souvenirs y le dije «Peque, te voy a comprar todo lo que tus ojos miren, eh, todo lo que quieras, no te quedes callado, pídemelo», en eso cada quién se fue por su lado y Pablo se me acercó y me dijo «Qué bueno que a ti no te dicen lo mismo» y yo hice un gesto de qué trataba de decir, a lo que me contesto «Pues imagínate que a ti te dijeran que te van a comprar todo lo que a tus ojos les gusta ver… te tendría envidia». El día terminó y en ese tipo de viajes pues uno siempre se cansa de tanto caminar y en la mañana habíamos dicho que por la noche podíamos ir a Downtown Disney a cenar al Planet o al Rain o algo así… pero con lo cansado que estábamos creí que el plan pues se cancelaría así que llegamos a nuestro cuarto mi hermano y yo y mientras mi hermano jugaba con lo que había comprado, yo me acosté y prendí la TV pero en realidad estaba pensando en lo bien que me había pasado el día. Pablo era muy buena onda y era igual que yo… teníamos los mismos gustos, opinábamos lo mismo en todo, éramos guapos, con buen cuerpo, en fin, los dos éramos perfectos y como que me estaba creando una fantasía, pero la realidad era que me gustaba y mucho. Mi hermano se metió a bañar y yo me quedé dormido, y sonó el teléfono… era ÉL. «Qué pasó, ya estamos aquí abajo esperándoles» y yo le dije que me disculpara, que pensé que el plan se había cancelado y que todavía seguía con la misma ropa y sin bañar, pero que si me daba unos minutos podía bañarme y arreglarme. Le dije a mi hermano que bajara al Lobby del Hotel con ellos. Abrí el closet para sacar lo que me iba a poner pero sin darme cuenta pasó un buen rato porque yo quería verme lo mejor posible y no sabía qué ponerme. Tocaron a la puerta y era Pablo, yo le abrí y le dije que pasara. Sólo llevaba la toalla enrollada en la cintura lo cual dejaba ver mi marcado abdomen y mis pectorales formados por el constante ejercicio que hago. Vi que de reojo observaba mi cuerpo y le dije que me tomaría pocos minutos bañarme, a lo que me contestó: «Por mí, tárdate toda la noche». Yo estaba nervioso y no sabía si eran indirectas que me tiraba o qué rollo. Me terminé de bañar y salí nuevamente en toalla puesto que mi ropa estaba tendida en la cama… donde él estaba recostado. Yo siempre he sido medio penoso en cuanto a cambiarme de ropa delante de alguien más, pero esta vez pensé que a lo mejor eso podría provocar alguna que otra situación, así que… me quité la toalla y mi cuerpo totalmente desnudo quedó frente a él. Mi sorpresa fue que no saqué unos boxers, así que tuve que ir hacia mi maleta a buscar unos, claro que esto me permitió estar unos minutos más desnudo y vi cómo él no me quitó la mirada de encima. Me empezó a hacer preguntas como que si hacía mucho ejercicio y cosas que daban a entender que estaba observando mi cuerpo, también vi que su verga estaba creciendo debajo de su ajustado pantalón, hasta que me dijo: «Cuando veníamos camino para acá, venía pensando en todo lo que viste hoy en la mañana, estaban muy bien, verdad?» En ese momento me quedé callado y como que me empecé a excitar… mi verga estaba despertando y él notó esto, así que me senté en la cama dándole la espalda y me puse mi boxer, y me dice «Wey, por qué te quedas callado?, sea lo que sea, que no te de pena, por qué no te das cuenta que yo estaba viendo lo mismo?» y yo le contesté «No sé..» Yo ya no me podía levantar de la cama porque estaba sólo en boxer y mi verga estaba más erecta que nunca y no quería que él lo notara, y le dije «Qué estabas viendo en la TV cuando me bañaba que tienes la verga parada?» y me contestó «No fue la TV, fue tu cuerpo y tu erección que tratas de esconder lo que me puso así» Me paré enfrente de donde estaba él sentado en la cama y por la ranura del boxer sacó mi verga y comenzó a mamarla muy despacio, pero yo gemía de placer. Le quité la camisa y por fin pude ver ese maravilloso cuerpo que tantas ganas tenía de comerme y lo recosté y comencé a besarle todo el abdomen mientras le desabrochaba el pantalón y metía mis manos hasta que por fin le toqué la verga.. wow! estaba tan dura, rápidamente él se quitó el pantalón y el boxer y yo arriba de él besándolo comencé a sentir que su verga quería entrar en mi culo y le dije «Espera, esto no puede ser, qué tal si suben los niños» y me dice «JaJa, no seas tonto… me previne por si pasaba algo como esto y les di muchísimas monedas para que estuvieran al menos 2 hrs en las maquinitas». Por fin sentí cómo su verga entraba en mí y no aguanté más y me vine en su abdomen, mientras él me tenía tomado de la cintura y me penetraba una y otra vez… no podía creer lo que estaba pasando… decidimos pararle por el momento porque los niños estaban abajo solos así que me vestí rápido y nos fuimos a cenar. Durante la cena fueron abundantes las indirectas que nos lanzábamos y que los niños no entendían, cuando en eso su cuñadito me dijo: – Alex, ¿se puede quedar a dormir tu hermano peque en la casa con nosotros? – No, porque entonces me quedaría yo sólo en el Hotel – Y por qué están uds en un Hotel y no se quedaron en la casa con nosotros? Y volteando a ver a Pablo contesté -«Porque somos unos tontos» El fraccionamiento donde está la casa de ellos está a unos pasos de Downtown Disney y nos fuimos caminando, ya eran como la 1am. Los niños se subieron a jugar y Pablo me dijo que si no creía que era mejor que nos quedáramos en la casa, ahí con ellos y ahora que todo era diferente, puesto que ya nos habíamos confesado que nos gustábamos, no me importó tener pagado el hotel y le dije que al siguiente día iríamos por las cosas. Me abrazó y me comenzó a besar, le pusimos seguro a la puerta de la sala donde estábamos para mayor seguridad. Metí mis manos por debajo de sus boxers y le comencé a agarrar sus duras nalgas muy fuertes mientras lo empujaba para soportar el ritmo de vaivén que hacía encima de mí mientras me besaba, como si me estuviera bombeando. Teníamos desabrochados los pantalones y nuestras vergas sólo estaban separadas por las telas de nuestros boxers pero se alcanzaban a sentir tan duras y erectas como lo calientes que estábamos los dos. Reíamos y a menudo nos decíamos que no hiciéramos gemidos tan fuertes porque nos podían oír. Habíamos prometido no quitarnos la ropa por si tocaban que nos diera tiempo de vestirnos pero al momento de hacer un 69 con nuestras vergas sacadas sólo por las ranuras de los boxers… algo me hizo quitárselo a lo que él respondió haciendo lo mismo y quedaron nuestros cuerpos desnudos, el uno con el otro y sudados como resultado de que ya llevábamos como 1 hora fajando intensamente con la ropa puesta. Yo estaba debajo de él y comenzó a besarme mientras lentamente sentí que si su cuerpo poco a poco se unía con el mío, le sentía tan caliente y hubo como una especie de chispa cuando nuestras vergas se unieron, y comenzó de nuevo el vaivén y el bombeo mientras él me besaba el cuello y el pecho, de repente él estaba un poco más arriba de mí, como sentado en mi abdomen y mi verga se estaba pasando por afuera de su culo y él gemía diciéndome «siiii, asiiii me encanta», de repente sentí que le metí la punta y lo tomé de la cintura y lentamente se la fui introduciendo y comencé a bombearlo, los dos gemíamos de placer, estábamos al máximo, hasta que le dije «ya no puedo más, me voy a venir» y se la saqué y me vine sobre mi pecho ayudado por sus manos… Fueron las mejores vacaciones que he tenido en mi vida… por las mañanas estábamos en los parques y por las noches repetíamos esta escena. Parecíamos como de Luna de Miel, jaja! claro que nadie más que nosotros dos notó esto… Decidimos andar… claro, en secreto, puesto que él tenía a su esposa y yo a mi novia, y ninguno de los dos quería cambiar la imagen de niños fresas que teníamos ante los demás… Pablo… fuiste lo mejor que me ha pasado en la vida, aunque es un nombre ficticio, tú sabes bien quién eres y me dolió mucho que me hayas dejado… Nunca voy a olvidar lo que durante 6 meses significaste para mí… los mejores de mi vida.