Atrapados en el salón de clases

Todo paso así: Yo me llamo Alejandro, en la secundaria yo tenía un super-amigo llamado Gregorio, los dos cursábamos el segundo año de secundaria, éramos amigos inseparables, para todos lados andábamos juntos, los dos sabíamos que a los dos nos atraían los hombres pero a la vez no lo sabíamos…. Un día la amistad se derrumbó y nos peleamos, y como Gregorio no le latía perder la amistad por una tontería fue a trabajo social de la secundaria (psicólogo de la escuela) él nos mandó llamar a los dos a su oficina…. Llegamos a la oficina, Gregorio primero que yo, como yo era tan orgulloso, no llegaría con él, juntos los dos. Total llegamos y el psicólogo o pasante de psicólogo tenía 21 años, nosotros 15, de repente el psicólogo que se llama Pepe, recibió una llamada y salió, nos dejó a Gregorio y a mí solos en su oficina…. De pronto notamos que la puerta se atrancó, yo me senté en el sillón de piel, mi pene se comenzó a parar y le dije «Gregorio, me la agarras?» y en eso me la agarró la verga con sus manos hermosas blancas, por que Gregorio era alto, guerito, ojos preciosos, todo un galán en la secundaria, claro que yo no me quedo atras ehhhh… Regresando, me bajó el cierre de mi pantalón y empezó a jugar con mi pene, de pronto él me la empezó a mamar, era mi primera relación sexual de mi vida, sentí un placer enorme, de ahí pasamos a la camita donde los psicólogos te acuestan para hacerte regresar en el tiempo, recordar cosas… me desnudó por completo, me ató las manos y los pies y me la empezó a mamar y a mamar y acariciarme todo mi cuerpo, de pronto entre mis piernas empezó a meterme sus dedos, fue super pero él me tapó los ojos, no veía nada, me la chupó, me vine y él absorbió todo con su boca, me desató y se desvistió, tenía un pene a sus 15 años como de 19 cm, era enorme, el me dijo que le pegara, que quería sexo masoquista, e hice eso y con una vela que había ahí se la dejé caer la cera por todo el cuerpo, en eso me dijo que se la mamara, esa cosa no me cabía en mi boca, era enorme, al fin me la metí toda, me llegaba hasta la campanilla, fue algo demasiado cool, él se vino y yo por miedo saqué su pene de mi boca, dejó un chorriadero en el salón…. En eso él me dijo «La puerta está cerrada y el psicólogo tuvo que irse, ahora penétrame!» y pues yo poco a poco se la empecé a meter, fue algo super, me encantó, me fascinó, se la metía poco a poco, mi amigo Gregorio gritaba de gusto, casi lloraba, él me decía que le dolía un poco pero que siguiera y yo seguí y cuando estuve a punto de correrme dentro de su ano la puerta se abrió……. ¿Quien habrá llegado? ¿Quien habrá abierto la puerta … ? Espera la segunda parte de esta historia. Continuara…