Habían pasado unas semanas cuando llegó el cumpleaños de mi amigo Dany, y fue allí donde entre varios amigos organizamos una fiesta sorpresa en su casa, obvio con el consentimiento de sus padres que estaban planeado irse ese día a pasar un día de campo en su finca no muy cerca de Salta, así que nos daba el tiempo suficiente para hacer algo en casa de Dany, pues bien entre todos habían decidido que sea yo quien lo distraiga para que se pueda hacer algo, desde el primer momento me hice atrás, no quería quedar sólo con él ya que en mí había una pena que aun no cicatrizaba, y no sé por qué si lo había pasado bien; Pero me dolió que sea mi amigo el que me llevó al sexo, pero bueno decidimos que otro sea el elegido para la tarea, y así fue. Pasaron las horas y siendo las 9 de la noche llegó el agasajado, y fue tal la sorpresa que se puso como loco, allí fue cuando yo después de más de dos meses que no le había tocado le di un beso por su cumple, él me dejó sólo acercarme, y luego me empujó como si no quisiera estar al lado mío, eso me dió mucha pena, deseaba irme a mi casa o sea cruzar la calle, y me acordé que era uno de los responsable de la casa junto a mis viejos, así que me quedé solo sentado a un lado de la fiesta, entre las chicas y chicos, bailaban, él estaba totalmente enfiestado, salí a comprar una cerveza para ahogar mi pena que aun no entendía por qué me sentía así, después de un rato regresé y prendí un fazo, y me senté en la vereda de la casa a beber y fumar, en eso mis amigos llegaron para llevarme a compartir un abrazo colectivo, para la foto de todos los amigos, y cual fue mi lugar? estar casi de cuclillas, y por supuesto muy incómodo por los empujones y corridas de todos, allí sentí que alguien me abrazó para que no me fuese de bruces al piso, algo que no sé cómo explicar invadió mi mente, era algo que no sabía como explicar, un aroma, una fragancia, un aliento y no sé qué era pero me sentía totalmente aliviado, no quise darme vuelta, quise que fuese sólo un error del alcohol o no sé qué, pero mi cabeza es más dura que el pensamiento, y allí me di cuenta que era él quien me sostenía para no caer, en eso él me hizo un guiño de ojo que me sacó la primera sonrisa de la noche. Las tres de la mañana y todos empezaron a partir de la fiesta, las gracias, los abrazos y felicitaciones que no cesaban de darse al cumpleañero, yo no me disponía a salir ya que tenía que ayudar a un par de amigos a ordenar y arreglar todo en la casa, en eso ya todos idos, Dany les dijo “no muchachos, dejen así no mas, ya arreglaré yo en la mañana, total acá con FEDE lo hacemos en un segundo, no es así?”- me dijo, mirándome a los ojos- “Sí, sí ya lo hacemos nosotros”, – respondí, él les trajo los abrigos a los chicos y los llevó a la puerta, a la que también me dirigía con ansias de salir a casa, para qué?, no sé, pero lo quería hacer, al llegar a la puerta él me agarró de la camisa y volviéndome hacia atrás nos despedimos de los que se marchaban, del brazo me llevó hacia adentro y me dijo, “qué lindo la pasé, ojalá se me dé todo así”,- lo miré a la cara y le pregunté “Qué?”, todo respondió, y se fue hacía el baño, yo me senté en el living, como para ver qué es lo que él quería hacer, o por lo menos si era algo parecido a lo que había ocurrido hace un tiempo atrás, en eso mi corazón palpitaba con temor y con un poco de ganas de que pase lo que en mi mente había pasado, y las pajas que me había hecho pensando en que algún día pase de nuevo. De repente me di cuenta que soñaba despierto, me levanté del sillón y me dispuse a apagar un poco de luces, y llevar algo de copas a la pileta para ser lavadas en la mañana, sentí que él salió del baño y se fue a su dormitorio, allí mis sueños se cayeron de un solo cerrar de puertas, levanté la frente y me dispuse a salir a la puerta cuando sentí que me llamó a su cuarto, con una voz entrecortada le dije “ Chau, nos vemos mañana, pórtate bien“, en lo que salía él me tomó del brazo de nuevo y me dijo “Qué haces boludo, dónde vas, no te quedas a dormir?”, “No, no te quiero molestar, gracias”, allí me invadió el pánico de no saber qué hacer, de nuevo estaba en la encrucijada de la espada contra la pared, en realidad quería la espada, porque eso era lo que en mente dio vueltas por más de dos meses, pero bueno, no sabía qué responder y de golpe le respondí así de una «Bueno, pero dónde duermo yo?», «No te hagas problemas, sabes que hay lugar de sobra», «Si»- respondí – pero donde?», «En mi cuarto, que somos amigos, o no?», «Sí, lo somos – le dije – pero por favor decime por qué me ignorabas», «Nunca te ignoré, sólo te hacía sentir lo que tú me hacías sentir con tu indeferencia, recuerda» – me dijo. «Sí, perdón……»- de repente un beso robó mis palabras, y una caricia en mi rostro me hizo olvidar toda la angustia que sentía al estar con él a solas, me tomó por la cintura y como quien hace caminar a un bebe me llevó hasta su cuarto ya con un colchón en el piso, con unos vasos y una cerveza, también una música suave pero sensual, me dio vueltas y me robó otro beso, esta vez con una experiencia nueva, su lengua abrió camino por entre mis labios y buscaba mi lengua que tenía ganas de jugar con la suya, cuando mi mojada y sedienta herramienta de sexo bucal tocó la suya me desarmé como un helado, sentía que me faltaba el aire, pero no quería dejarlo, sentía sus jugueteos con la mía y eso me excitaba cada vez más, mis manos fueron solas como buscando sus ya conocidas zonas eróticas, una estaba en su pecho casi desnudo, y la otra bajaba y jugaba con sus vellos púbicos que me excitaban los recónditos lugares de mi mente y de mi corazón, este beso duró mas de 5 minutos, pero no quería separarme de él, ya de rodillas en la improvisada cama comenzamos a quitarnos las ropas el uno al otro; cuando ya estábamos en slip los dos mis dedos comenzaron a jugar con sus tetillas duras y rojas al solo tacto, y sus manos entraron a jugar con mi pene ya erecto, sus labios comenzaron a bajar primero por el cuello, y sus dedos en mi ombligo me ponían cada vez más a full, y sus labios aun bajaban más como si fueran buscando algún sitio especial, su aliento ponía mi piel de gallina, hasta que al fin el cometido estaba casi cumplido, su barba ya se asentaba sobre mi pene, sentía esa rasposa piel que me volvía loco, su mano tomó mi falo y lo agarró como para llevárselo a la boca, pero fue su lengua quien empezó el recorrido como siguiendo por las fisuras de mi pija, sentía como su saliva bajaba por un costado, sentía su aliento cada vez más cerca de mis huevos, y sentía que se hinchaban y fue esa lengua quien guió a esa boca maravillosa a ser penetrada por segunda vez por mi pija, esa forma de hacerlo me volvía cada vez más loco, cada vez que en su ajetreo de succionar cada vez más sentía que me corría en su boca, y él cada vez lo hacía con más esfuerzo para lograr ese momento que no se hizo esperar mucho, mi pija largaba borbotones de leche y su boca los saboreaba como el néctar más rico que jamás nadie probó, un suspiro dejó mi falo con ganas de más, se acercó a mi lado y de nuevo nos besamos como locos, eso me llevó a notar que su pija también deseaba ser chupada, y esa espera no se hizo demorar, me separé de él y comencé a jugar con sus tetillas y pasarle la lengua por todos lados, mis manos se encomendaron a sacarle el slip, que ya mojado estaba a full, en eso sentí como su verga dura salía al encuentro de mi mano, quien no se hicieron desear mucho, lo tomé y entre que bajaba comencé a tocar sus cojones, ya hinchados por el deseo de ser mamado, mi boca llegó por fin a tal pija, dura y rosada, sentía ganas de comerla más, en ese mismo momento me la llevé a la boca, mis labios hicieron una presión en ella, la que arrancaba unos pequeños quejidos de placer, sentía que él lo disfrutaba, y me puse con más empeño, y así no duró mucho la mamada, pues enseguida él se corrió en mi boca, jamás nunca había chupado una verga, fue hermoso hacerlo, sentir el correr de la leche y como dulce me tragué toda y hasta la ultima gota, el regocijo de los dos fue muy bueno, sentía que moría, pero de placer. Pasaron unos minutos y los dos estábamos tan juntitos y abrazados que no solo sentía el latir de su corazón sino quizás hasta sus pensamientos, en un momento me dijo, “Sabes hace cuanto que quiero estar así contigo?”, y respondí “Yo también“. En eso mi pija se puso dura de nuevo con el nuevo contacto de su mano con la mía, se puso de espaldas, y como si deseando que lo hiciera, acomodó sus nalgas entre mi pija y sentí la loca sensación de hacerlo, bajé hasta allí y le abrí las nalgas y busqué en medio su ano, qué bello se veía, mis labios se acercaron a él, le di un beso y mi lengua empezó a jugar con aquel hoyuelo virgen, que de poco a poco se abría como pidiendo ser penetrado por mí, sí, eso es lo que él quería, lo puse de boca arriba, levanté sus piernas a la altura de mi cintura, y fue allí cuando comencé a ubicarme cómo lo haría, si algo de imaginación no faltó, y así fue, llevé las piernas a los hombros y comencé a penetrarlo, al principio él me pedía que lo hiciera despacio, con amor y cariño, pero el toro que todos tenemos adentro quería hacerlo rápido, y de golpe, él me endureció un poco las piernas y logró sacarlo de su ano, yo me di cuenta que le dolía y le propuse como hacerlo, él me sentó, afirmado contra la pared, y un poco inclinado él se sentó muy despacio en mi verga, y sí, allí entró de poco a poco hasta los huevos, “uffffffffffffffffff”, sentía como sus paredes del orto apretaban mi pija y hacían en ella sentir el fuego de su pasión, nos movíamos muy despacio como en un ritmo sincronizado los dos, de repente sentía ganas de hacerlo más rápido y comencé amarrándolo por la cintura y ayudándolo a subir y bajar, cada vez más fuerte, entre el dolor y la pasión todo era hermoso, mi verga a full, ya casi estaba por acabar y cada vez más apasionado por lo que sentía, era sexo, me senté bien y lo recosté en el colchón y comencé a penetrarlo un poco más fuerte y allí entre fulgor y pasión su leche saltó en mi cara y pecho “wow”, qué cosa más rica por favor, eso me estimuló a hacerlo con más fuerza y al final me corrí dentro de él, sentí mucha leche que brotaba de mi pija como si fuese un río. En ese momento nos besamos y nos quedamos los dos recostados uno arriba del otro, su pecho estaba muy agitado y sus brazos me agarraban tan fuerte como jamás nadie me abrazó, se puso de costado frente a mí, me tomó de la cara, me dio un beso y me dijo “TE AMO, AMOR”, se rió y me dio vuelta y me agarró de atrás como abrazándome y su cara se apoyó en la mía, pensé «acá me toca a mí», pero no fue así, él se durmió. Nos despertamos al amanecer, los dos abrazados, desnudos en la cama, como dos novios en su primera vez, y si así fue nuestra primera vez , ese día fue un 8 de Julio, al despertarse él nos propusimos que esto lo haríamos todo los cumpleaños, tanto los de él como los míos. Un 20 de agosto es mi cumple, así que ese día me tocaba a mí, ya les contaré después como pasó conmigo esa noche de Agosto. Un beso a todos. Fede. malcom05@mixmail.com Gonzalo_sla@hotmail.com
