Vuelo Dorado

Me llamo Juan, en anteriores relatos conté como por motivos de trabajo debía establecer mi residencia en L.A.. Yo viví hasta entonces en bns aires, allí deje a mi hijo Miguel de 17 años con quien había iniciado mis primeras experiencias gay. Desde entonces me han pasado muchas cosas que les iré narrando poco a poco… la primera de ellas ocurrió muy pronto ese día en el vuelo a L.A.. Resulta que yo me había retrasado para abordar el avión pues tuve algunos inconvenientes con el equipaje, así que cuando llegue habían asignado mi lugar a otra persona, yo muy contrariado amenace a los de la aerolínea argumentando que tenia que viajar ese mismo día, al fin me pusieron en los asientos traseros, junto a los baños, generalmente los usados por la tripulación para descansar en el largo trayecto. A mi me pareció mejor pues iba casi todo el tiempo solo, ocasionalmente venían las jóvenes azafatas, primero fueron solo mujeres así que no me perturbé, pero ya entrada la noche se recostó un joven rubio, era norteamericano, se presentó, se llamaba Scott, tenia 25 años, era mas bien atlético, con una gran sonrisa de dientes perfectos, tenia un español bueno e intentaba charlar un rato con migo. Al principio yo me quedé embelesado y lo único que se me ocurría era tirármelo allí mismo. Luego de charlar un buen rato yo ya había intimado con él hasta poder preguntarle por sus novias… él se quedó callado por un momento y luego solo se volteó hacia mí y me dijo que a él le gustaban los hombres, que era homosexual… yo me quedé sorprendido pero luego me hablé de que ya había salido del closet y esas cosas… al rato de hablar de eso que para mi era tan íntimo yo no aguanté mas y nos fuimos acercando hasta casi darnos un beso pero allí llegó una superiora de él y se tuvo que ir… Yo me quedé pensando que nada iba a pasar pues ya había tenido su descanso, pero lego cuando me pare al baño para ir a vaciar mi vejiga las cosas cambiarían mucho. Él en un descuido se metió al baño detrás mío, me agarró por la cintura y me empezó a besar, afortunadamente ya era tarde y la mayor parte de los pasajeros dormía. Me acariciaba la cabeza mientras me mordía los labios, yo estaba a cien con la verga a punto de estallar pero tenia unas ganas espantosas de mear al mismo tiempo, así que me detuve y se lo dije pues ya mi verga me empezaba a doler. El al contrario de lo que yo esperaría pues estaba un poco cortado por eso, se quitó la camisa y sonriendo me condujo la verga hasta el sanitario, luego él arrodillado colocó su boca sobre la cabeza de mi verga y me pidió que lo meara, yo me quedé sorprendido pues nunca antes me había imaginado hacer semejante cosa, sin embargo las ganas de vaciar y la calentura del momento me condujeron a hacer lo que él me pedía, empecé a mojarle los cachetes y mi orín resbalaba por su mentón hasta el sanitario, luego él abrió su boca y dejó que mi chorro golpeara su lengua, allí terminé, entonces fue cuando él empezó: tomo el glande de mi verga y me lo empezó a morder y a lamer, se metió todo mi paquete, que ya estaba nuevamente a tope, se restregaba contra mis huevos, y los lamía, chupaba cada parte de mi palo de todas las formas posibles, succionando, en todos los sentidos, le empezó a dar mordisquitos en la base de mi palo hasta descender a mis bolas, allí las lamió hasta dejarlas completamente húmedas. Mientras tanto, él que se había quitado la camisa anteriormente, se sacó su verga, que no era de un tamaño descomunal, sin embargo el pibe este tenia unos huevos enormes y deliciosos, yo ya no me pude contener y me empecé a venir, él termino de tragarse mi leche y limpio cada parte de mi miembro, luego me colocó contra el lavamanos y me empezó a lamer el orificio de mi ano, luego me sentí un dedo jugueteando, trataba de entrar hasta que lo hizo, luego metió dos, yo estaba empezando a gemir así que se detuvo se paró y sacó de su pantalón un condón y se lo puso a mi verga que con ese masaje anal se había puesto caliente y dura nuevamente, se colocó delante mío y se hundió mi verga sin darme tiempo a nada, yo casi no hacia nada, simplemente dejaba que él se saliera y se metiera, así estuvimos unos momentos, luego me pidió que me sentara en el sanitario, y se clavó mi palo dándome su espalda, así podía ver mi tranca metiéndose por sus nalguitas blancas, luego me abrió las piernas y sin que mi palo se saliera de su ano, me empezó a meter los dedos de su mano por el culo, la sensación era increíble, yo no aguante más y me vine, dejando toda mi leche en el condón, él lo tomo y la vació en su boca, saboreándola, luego me pidió que le hiciera una paja, a lo que yo accedí gustoso, se la jale suavemente hasta que se vino… en esas sentimos movimientos afuera y como pudimos salimos sin ser vistos. Yo me quede super caliente el resto de vuelo y algo frustrado pues no había podido hacer mucho con este bello adonis. Sin embargo en algún momento antes de aterrizar él me paso una tarjeta con su numero telefónico, me dijo que le dejase un mensaje en la contestadora, así si estaba volando me devolvería la llamada pues aun habían muchas cosas pendientes… El avión aterrizó y ya no lo pude ver mas, sin embargo guardé el teléfono pues sabia que pronto lo llamaría. Ese día me dirigí a un buen apartahotel, que tenia reservado desde bns aires, y en el que pensaba vivir por unos meses, mientras el negocio empezaba a marchar. Llegue en la mañana después de un vuelo agotador con escala, tome un taxi y me dirigí al apartahotel. Este era bastante confortable, y estaba bien localizado, ese día y durante la semana siguiente me dedicaría en las mañanas a los asuntos preliminares de la sucursal que iba a montar y en las tardes iba a conocer un poco la ciudad. Ese dia sin embargo se aplazaron los planes pues tuve un muy buen encuentro con mis vecinos…. Si deseas saber la continuación escribe a jovendick@hotmail.com

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