Voy a contarles una fantasía que tengo, voy a contarla a moda de historia, yo soy un chico normal de 21 años, 1.70mt de estatura, complexión media, mi cuerpo no es muy desarrollado pero esta bien marcado porque al vivir en el campo y trabajar en el campo. Un día a eso de las 2pm se presentaron en casa dos militares en una moto, estaban bien armados, con sus camuflados, etc. Estos entraron y saludaron y dijeron estar haciendo una inspección rutinaria. De momento no los detalle mucho, eran dos jóvenes de aproximadamente mi misma edad, relativamente más altos, pelo corto, típico militar. En ese momento me encontraba sólo en casa entonces se decidieron a entrar, les ofrecí algo de beber, a lo cual aceptaron y conversamos mientras comentábamos la situación en la zona. Uno de ellos pidió utilizar el baño, y así lo hizo, mientras tanto seguía conversando con el otro militar, su apellido, identificado en el uniforme era Verdugo, un apellido muy acorde con su profesión de militar, este era un poco moreno, pero de ojos claros, fue algo que reparé ya estando más cerca. Al momento, regreso el otro militar que se encontraba en el baño, este de apellido Goetz, era un poco más alto que el otro, un tipo de complexión media, un poco tosco en su andar y hablar. Después de esto, se despidieron formalmente, agradecieron por la bebida y montaron su moto.
Llegada la noche, dado que no había nadie en casa decidí ver la televisión, salte de canal en canal hasta que a eso de las 11pm encontré una pelicular algo porno, una rubia comenzaba a darle una buena mamada a un tipo mientras otra observaba la situación algo húmeda. No puedo negar que me puse cachondo con esa situación y entonces comencé a masturbarme, así estuve un par de minutos cuando de repente sentí una mano en mi hombro. De inmediato pensé que alguno de mis familiares hacia regresado, pero al voltear a ver, encontré a Vergudo con su mano en mi hombro, salté asustado, qué están haciendo aquí pregunté, mientras intentaba subirme la cremallera del pantalón con una mano.
Ambos militares rieron, ahí fue cuando noté que Goetz estaba ahí también. Me dijeron que continuara que se veía que estaba disfrutando la película, reexpendí a eso con una risa nerviosa quizá. Acto seguido, ambos decidieron tomar asiento frente al televisor, pregunté de nuevo sobre el objeto de esta nueva visita entrada la noche, a lo cual respondieron que no había mucho por hacer a esa hora, entonces que había decidido venir a tomar un trago o a charlar conmigo. Entre tanto, la película seguía rodando en la televisión, ahora la pareja de la película se encontraba en medio de un placentero 69. Miré por un momento, pero al percatarme de la situación decidí apagar la tele, para conversar con mis visitantes.
Al apagar la tele, ambos reprocharon y me pidieron encenderla de nuevo, la estaban disfrutando también. En la película, la acción continuaba, me sorprendió lo explicita que era, ya que mientras la pareja seguía teniendo sexo, la cámara se encargaba de detallar cada parte del cuerpo no sólo de la mujer como usualmente ocurre, sino también al hombre. La siguiente escena de la película fue a un más fuerte, el hombre se puso de espaldas y la rubia comenzó a darle un beso negro. No puedo negar que la película me tenia muy caliente, más porque había interrumpido tan abruptamente la paja que me estaba dando antes de la llegada de Goetz y Verdugo. La situación era un poco incomoda para mi, nos encontrábamos lo tres frente a la tele, sin cruzar palabra, muy concentrados en la acción, y yo me moría por continuar mi paja, pero no me atrevía teniendo tanto público.
En ese momento noté como ambos militares comenzaban a tocarse por encima del pantalón, ya incluso Verdugo se había metido la mano entre el uniforme y comenzaba a darse una buena paja. Dada esta situación, perdí un poco mis inhibiciones y decidí continuar con mi paja. Así estuvimos unos 10 minutos, periodo en el que yo me vine, y por la expresiones de placer de Goetz y Vergudo, ellos ya también habían tenido una buena eyaculación. Me puse de pie, aún con los pantalones abajo y me fui al baño a orinar pues lo necesitaba después de tanta acción. Al salir del baño, miré hacia el lugar donde estaba el televisor y me sorprendí al no ver a ninguno de los militares. Camine unos pocos centímetros en esa dirección y luego lo único que recuerdo es que recibí un fuerte golpe en la cabeza.
Desperté al sentir un golpe de bota en mi estomago, estaba completamente desnudo el suelo de la cocina de mi casa. Ahí conmigo Goetz y Verdugo, casi desnudos también, sólo tenían sus interiores blancos. Estaba completamente confundido, no podía entender como me encontraba en esta situación. Al notar mi reacción, Goetz decido ayudarme a ponerme de pie, al menos eso creí, sin embargo, lo que hizo fue sujetar mis brazos atrás inmovilizándome con toda su fuerza. Era notable que era mucho más fuerte y grande él que yo, dado que no podía quitármelo de encima por más que intente con todas mis fuerzas. Me encontré entonces de frente a la Verga de Verdugo, una verga normal comparada con la mía, aún la tenía muy parada. En ese momento, sentí en mi espalda un rodillazo de Goetz, mientras que Verdugo empujaba su verga hacia mi boca. Goetz tiro mi cabello con fuerza, lo cual me hizo gritar del dolor, acto que Verdugo aprovecho para introducirme su verga erecta en mi boca.
Me ordenaron que mamara, me dijeron que si era un buen perro tendría un buen trato conmigo, pero yo no podía soportar aquella verga en mi boca, el sabor era muy fuerte, además yo no era gay entonces esa situación me afectaba mucho. Mientras tanto, Goetz comenzaba a meterme un dedo por culo. Después de intentar por un rato, lo cual hacia a Verdugo estremecerse del placer, no soporte más e intente sacarme la verga de la boca, pero Goetz que me dominaba aún desde atrás me lo impidió. Entonces, por venganza, desespero o instinto, mordí con toda la fuerza de mi mandíbula la Verga de Verdugo. Este se estremeció del dolor y grito con desespero. Ante la situación, me saco la verga y me golpeó con su puño en el rostro. La sangre de mi nariz voló por los aires, y caí con fuerza sobre Goetz que aún me sostenía. En su furia, Vergudo comenzó a patearme las bolas, me golpeo y golpeo hasta que me desvanecí del dolor, lo último que recuerdo es a Goetz diciendo a Verdugo que se detuviera, que el sabía de otra forma de hacerme pagar.
Creo que reaccioné a los pocos minutos, mi primera sensación fue calor en el rostro, poco a poco fui despertando para darme cuenta que Verdugo me estaba orinando en la cara, cuando este acabo de orinar, entonces hoy la vos de Goetz que comentaba que tenía ganas de cagar, entonces de un golpe en el pecho, me empujo de nuevo contra el suelo y se bajo el pantaloncillo dejando sus nalgas frente a mi rostro y así comenzó a cagar, toda la mierda cayo sobre mi rostro y pecho, cerré los ojos, pero no puedo olvidar la sensación y la humillación, pero aún no llegaba lo peor. Una vez Goetz acabo de cagar, me ordeno que le limpiara el culo. Trate de gritar, moverme, hacer algo, pero inmediatamente me sentí aprisionado por una pierna de Verdugo que me obligaba a ponerme de rodillas. Estas vez Verdugo, me tomo por el cabello y tirándolo con fuerza, aprisiono mi cara contra el culo sucio de Goetz. De inmediato sentí el sabor de la mierda en mi boca, era sucio, deseaba morir, no me sentía capaz de lamer, comencé a escupir. Al ver que escupía, Verdugo tomó su cinturón, y con la parte metálica, comenzó a azotarme la espalda, el dolor me hizo abrir la boca, y abrirle paso a mi lengua en el culo sucio y peludo de Goetz. Estuve en esa posición durante casi 3 minutos, ya no podía respirar, y ya comenzaba a sangrar mi espalda en algunas partes por causa de los azotes de Verdugo. Entonces Goetz se apartó, y caí desplomado en el suelo, sentía cada una de las heridas en mi espalda, grite, pero como siempre, no causó ningún efecto en ellos, solo reían y me golpeaban, esta vez un poco más suave, por todo el cuerpo con la punta de los pies.
Entonces Verdugo comentó que era su tiempo de tener algo de placer, que me le antojaba darme una buena mamada… Goetz asistió con risa macabra. Verdugo entonces se lanzo sobre mi cuerpo y se metió mi verga en la boca, de tanto estimularla logro una erección en mí. Así, era el momento de cobrar venganza, así que esta vez fue Verdugo el que esta vez mordió mi verga con toda su rabia, y de forma insistente, quería arrancármela. Pero su venganza era aún más elaborada, cerró con broche de oro su tortura a mi verga con un apretón a mis bolas que me hizo perder el sentido en un grito de dolor.
Creo que quede en el suelo por algunos minutos, o horas no lo sé…pero aún no terminaba mi desgracia, mis captores tenían aún muchas fantasías por cumplir… ayúdame a continuar esta historia, escríbeme tus ideas, fantasías y comentarios a: d-marting@hotmail.com
