AHORA ME TOCA A MÍ

Autor: Chapero16

Fecha original: 3 de mayo de 2007

Escribí lo de Jeròme, lo del él y yo solos, pero no lo puse porque enseguida entendí que eso era algo sólo mío, íntimo. Hay cosas que no son como las demás y me quedé como si el ascensor se me hubiera parado entre dos pisos, o algo así, pero no me duró nada porque salí de casa y cuando volví estaba Juano, que entraba casi cuando yo, con el pelo muy revuelto y sólo con un pantalón corto, sin nada arriba, que parecía que había venido así, por la calle o sea…

-Hey! He estado con Jimmy, ese amigo tuyo…

-Ah, ¿sí?

-Nos encontramos cuando yo salía de la sauna y me dijo que me fuera con él…

Juano se quitó el pantalón y no tenía nada debajo y se rascó un rato los huevos con toda naturalidad y luego empezó a descalzarse.

-Joder, no he podido encontrar la camiseta ni el slip. Es la hostia…

Yo callado, claro.

-Pues fuimos a su keli y es un cachondo el cabrón y un calentorro del copón. Pues me puso un DVD de Bel Ami que yo no lo había visto nunca y es la pera, de un tío rubio que está de la ostia y todos le rompen el culo…

-…..

-…y estábamos así, viéndolo, cuando de repente se despelotó y empezó a cascársela, joder, y yo cuando le vi el pollón me quedé lelo, Dani, ya sabes.

-Sí…

-Y va el tío y me dice ¿Te apetece? Y yo pues me creí eso, que era que nos la cascáramos, pero cada uno la suya, ¿no? Y eso que yo venía de la sauna, sabes, pero ya estaba yo puesto y le digo Vale! Y me saqué la polla, cuando veo que el Jimmy viene tan tranqui con la boca abierta y zas!, que me come la polla… yo a cuadros, tío…

-Ya.

-Eso sí, de puta madre, ¿eh? Bueno, tú ya sabes. Pues eso. Casi dos horas follando, la peli entera, porque el Jimmy acaba y vuelve a empezar. ¿Te lo puedes creer?

-Sí, Juano, me lo puedo creer.

-Es un crack tu colega ¿eh? No sé qué hará, pero si yo follara así me hacía de oro.

Yo debía estar ya bastante rebotado en ese momento, porque lo que pensaba decir era: “Tú follas mejor, Juano”, y sin embargo pensé “Ahora me toca a mí” y lo que dije fue:

-Juano, tengo que decirte una cosa. He estado con Iván. He estado follando con Iván, o sea…

Juano se puso blanco y le temblaba la cabeza y yo me arrepentí de todo ya, pero él apretó los piños y me dijo muy bajo, casi sin voz:

-¿Dónde está?

-No puedo decírtelo.

-¿Por qué?

-Porque no tengo permiso.

-No entiendo nada, Dani. JODER!!

-Es que fui a verle, pero no le dije nada de ti. Y acabamos follando. Y luego no me pareció buen momento…

-Es igual. ¡Dímelo!

-Lo siento. No puedo. Además…

-¿Además qué?

-Que tiene un esclavo.

-¿Que tiene QUÉ…?

-Un esclavo, joder. Un pavo que vive con él y le hace todo y le chupa los pies y se deja pisar la polla y…

-¿Quéeee? ¿Te estás quedando conmigo, Dani?

-No, Juano, hay cosas así. No es tan raro….

Vale, yo tenía que romper por algún sitio, pero así no. Bueno, es igual. si le digo a Iván que estoy con Juano me rompe la jeta y si se lo digo a Juano no me la rompe porque no se atreve. Ya está.

Salió dando un portazo y se debió ir a casa de Jimmy, porque esa noche no volvió y yo me quedé solo y por primera vez me sentí muy solo en casa. Pensé en presentarme en casa de Jimmy, pero lo dejé porque nos íbamos a dar de hostias pero fijo y más tarde, como no me dormía, entré en la habitación de Juano y me puse a revolverle las cosas, las pocas que tiene. Juano huele, huele bien. Le olí las zapas, que son grandes y huelen bien. Le saqué los slips enanos, esos que usa y los olí y me probé dos en el espejo y me quedan bien, un poco grandes. Y me excitó, probármelos, digo y luego encontré la foto, la foto del Iván en la siesta al lado de otra, una foto enana que no había visto y que no me la había enseñado, que están los dos en una barca de plástico amarilla y al Juano no se le ve casi y el Iván tiene subidas las patas en los lados de la barca, unas patas enormes, perfectas, la ostia las patas… y luego hay otras cosas: un par de colgantes, una medallita como de comunión o algo, una muñequera, la tira de preservativos de colores, un porculizador en forma de plátano, un mp3 malucho, un guante de látex y una toallita enana de la sauna a la que más va. Con lo del guante flipo, pero mi cabeza se ha quedado enganchada a la foto de Iván en la barca y vuelvo y la cojo y la llevo a la lupa y ya estoy tan empalmado que el boxer me hace daño y pienso que si me la casco me dormiré, porque hoy no tengo a nadie. Y empiezo y todo, con la foto delante. Pero me paro en seco, me levanto, cojo el móvil y marco el número de Iván…

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