DECÍRSELO?

Autor: Chapero16

Fecha original: 10 de octubre 2007

-A Dani le gusta follar con las patas por alto. Se puede ser maricona, pero no tanto…

Le di una hostia.

Tú no bebes ni te metes y los demás sí. Entonces o te vas, o acabas así. Yo ya casi no voy a estas cosas de la peña: cumpleaños, etcétera, porque me va a pasar esto casi fijo. Además, parece que es una obligación acabar follando con peña que no follarías nunca si no fuera en esa fiesta, pero bueno, ya sabes a lo que vas, ¿no? Además, ahora siempre estamos rodeados de rumanos, porque la peña donde folla conoce a montón de rumanos y luego se los lleva a las fiestas, claro…

Este verano fue la primera vez en mi vida que me avergoncé de ser puto, cuando me enamoré o creí que me había enamorado del chaval aquél que la primera vez le vi en la bici al lado de casa y nos miramos tanto y esto no lo he contado ni lo contaré, pero sí quiero contar eso que a mí todavía no me había pasado, pero que me imagino que les pasará a todos antes o después, que me avergoncé, bueno, no es esa la palabra, es más bien que hubiera deseado no ser puto para vivir aquello… luego lo piensas y es una bobada, ya lo sé, pero con el amor, o con eso que te pasa, tienes ganas de ofrecer algo que no sea el cuerpo, y el cuerpo está ahí, por encima de todo, supongo que es eso. Puedes tener toda tu puta vida la cabeza fría, pero alguna vez falla y entonces lo mejor es que tengas OTRO cuerpo cerca, en tu cama, porque si no la preparas, te lo digo yo…

Lo que estaba diciendo, que me he perdido, es que eso de despelotarse siempre en las fiestas es cosa de los rumanos, porque antes no, antes se llevaba peña desconocida a estas cosas, vale, pero no se acababa siempre chupando pollas y demás, pero es que para éstos es como un ritual, primero empiezan entre ellos y luego meten a todos los demás en la fregada, sacan el popper y todo el mundo cae y dura horas y horas, vale, pero orgasmos poquitos.

Yo lo que no sería capaz nunca sería de salir con un chaval sin decírselo, me parece una putada, cuando ya estáis pillados los dos ir y decirle «oye que soy puto, que soy chapero, ¿sabes?». Además, es la hostia lo difícil que es decirlo, es algo que no lo dices nunca, estás todo el día follando, toda la puta vida y nunca tienes que decir esa frase: «Soy puto, soy chapero, soy un puto, soy un chapero», mucho peor con el artículo delante, incluso… además, que ya lo sabes todo, sabes la cara que se le va a poner al otro, sabes lo que va a hacer para disimular que no le importa, sabes que no sabes quién lo está pasando peor, si él o tú, pero como le quieres, o le quieres tanto, o le amas, o lo que sea, pues ya vas y se lo facilitas: ala! ya puedes irte cuando quieras, ya lo sabes, o ahora haz lo que quieras… Y entonces lo peor que puede pasarte, que es lo que suele pasar, lo peor, es que el otro, que lo que más estaba deseando era follar contigo antes de saber que eras puto, siga queriendo hacerlo y entonces ya sí que eres hombre muerto, como folles así, como folles ahí, ya estás perdido del todo. No sabrás cómo hacerlo o querrás hacerlo como si no fueras puto y aunque supieras hacerlo, aunque supieras hacer eso, te saldría mal…. siempre saldría mal.

Esto no me ha pasado nunca, no confundamos. Esto es lo que pienso y lo evito. Lo he evitado, porque yo sé que es así, que sería así y por eso, cuando me pasó lo que me pasó, dejé las cosas en suspenso y entonces era casi todavía primavera y ahora es otoño y pude soportarlo, entonces y ahora, porque me abrazaba a otros, no a los clientes, sino a los amigos. Me han preguntado unas setecientas veces si follamos igual, si follamos igual con unos que nos pagan que con otros que lo hacemos sólo porque queremos. Yo nunca le hubiera preguntado eso a nadie. Es como si te dicen que si comes igual en un burguer que en un restaurante de cinco tenedores. En los dos sitios comes, masticas, degustas y tragas y en un momento dado una hamburguesa te puede gustar muchísimo. ¿O no? Pues eso.

Cuando vuelvo de estas fiestas, que ya digo que no me gustan, siempre me quedan cosas como el olor, el olor de tantos cuerpos juntos y las imágenes flasheadas: los que han querido follarse de verdad y se han separado algo y lo hacen en silencio, aislándose lo que pueden y temblando un poco, y el barullo de los demás, el acelere de los del popper que follan y follan y chillan y chillan y nunca llegan, y los rumanos siempre al máximo, nunca entre ellos… y el negrito aquel con una polla enorme -¡cómo no!- que todos se la chupaban y nunca se le acababa de empalmar del todo….

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