Autor: Chapero16
Fecha original: 15 de agosto de 2006
1)
-Si me follas bien te pago el doble.
-Yo siempre follo bien. No es necesario que pagues el doble.
-Muy chulo tú. Veremos.
…..
Vimos.
-Vale. Tú ganas. Te pago el doble.
-Ya te dije que no hace falta.
2)
Dos veces, dos, que he quedado con gente de BAKALA que eran chaperos. No es nada raro si bien se mira lo que hay allí. La primera vez nos descojonamos los dos y no pasó nada. La segunda va el pavo y me dice:
-Oye, ya que estamos, ¿por qué no nos acostamos tú y yo?
-Ya. ¿y cuánto nos cobramos?
Es que iba de musculitos y encima no estaba nada bien, ni tenía la edad que decía y con entradas de calvo y encima la mirada medio bizca y el tío iba de guapito. Los hay que no se cortan.
3)
El tío con pinta de eso que llamaban metrosex (pollada), con todo arreglado y recauchutado y recosido…
-Escucha, ¿Tú eres Dani?
-Sí.
-Quiero que dejes en paz a mi hijo.
Yo ya lo veo venir.
-¿Quién es?
-EleJota Pe Efe de Eme.
-Ni idea.
-Le llamamos Renzo…
-Ah!, ya.
-Pues eso. No quiero que le veas. Mi hijo no es un maricón como tú…
Eso ya me jode más, mira.
-No. Es un anuncio.
-Mira niñato, no he venido a discutir. Si no eres razonable me veré obligado a tomar medidas…
En esto, como en casi todo, si te dejas acojonar estás perdido.
-Mira tío: A tu hijo le encanta que le den y yo no se lo hago gratis, ¿sabes? Y tú tienes una pinta que te cagas de locaza camuflada y a mí eso no se me escapa. En dos days puedo enterarme total de qué haces y adónde vas, y si me entero yo se entera Renzo y se entera su mamá. ¿Pillas?
Pilló, o sea que acerté, porque era un farol…
4)
Debajo de casa, donde yo compro casi todo, hay una nena. Es preciosa y yo creo que puede estar con quien quiera, pero se ha trabado conmigo y se nota un montón y a mí me jode que no veas, porque no quiero hacerle daño, de bien que me cae la piba y tampoco me da la gana decirle cómo soy y lo que no soy, que detrás de una cosa viene la otra y donde yo vivo lo mío es discreción total.
El caso es que siempre tengo que vérmela una o dos veces al día y cada vez está más encantadora conmigo, me guarda las cosas, me pide lo que quiero… hasta una vez que estuve yo un poco depre, que no suelo, estuve a punto de salir con ella, porque me invitó a patinar y luego a tomar algo por ahí y casi fui, pero al final pensé ‘Dani que la pringas’ y para no ir tuve que decirle que tenía un viaje urgente y para que no me viera en dos días fui capaz de largarme a casa del Jimmy y cuando iba en el bus con el trolley iba pensando: ‘¿Serás gilipollas, tío?’
5)
Lo más caro de todo es el bondage. Los pocos que se dedican a ello «de verdad», en plan profesional, porque hay mucho aficionado, cobran una pasta gansa y tienen sólo unos cuantos clientes superfijos y un cuarto que es lo que se dice un laboratorio, una vez vimos uno super preparado, con toda clase de instrumentos. La verdad es que me pareció repugnante. Hay que estar muy puesto para que te den corrientes eléctricas, aunque sean leves, o te corten la circulación de la polla, aunque sea con cronómetro…
6)
Cuando yo estaba todo el tiempo dándole a las pajas, que ahora muy poco, pues me pasaba todo el día y de noche después de hacérmela hasta que me dormía, pensando y planeando cómo mejorarlas, como todo el mundo, sobre todo cómo alargar un poco el orgasmo, que a mí me parecía cada vez más corto, independientemente de la intensidad que tuviera. A mí el aguantarme más o menos tiempo no me mejoraba nada las pajas, me salía mucho más, pero me gustaba lo mismo, y también me pasaba que yo intentando interrumpir era bastante fracaso, o sea las famosas paradinas a mí no me iban, porque o llegaba un momento de la paja en que yo ya no podía volver atrás y aunque dejara del todo de tocarme, pues ella ya iba sola, no sé, y la polla se ponía cabezona hasta que se disparaba y además yo gozaba menos así, o sea, o lo otro era que interrumpía tanto que se me iba todo y tenía que volver a empezar de cero y la tercera o cuarta vez que lo hacía se me ponía la polla como húmeda y acababa casi perdiendo el deseo…
Luego a mí lo de meterme cosas por el culo en las pajas tampoco me mejoraba nada, que yo siempre fui, ya dije, o culo o polla, pero las dos cosas me restan, no me suman.
La verdad es que las mejores pajas de esa época eran las que tenía en otoño en el jardín, no sé qué tenía que ver el otoño y el jardín, pero era así. Me ponía en una hamaca al sol, que ya no quemaba, con un bañador supermini, casi un tangazo, me empalmaba casi con pensarlo, sin tocar, cerraba los ojos y me tocaba muy muy suave con las uñas, por encima del bañador y aguantaba todo lo que podía hasta que me iba sin quitarme el bañador y la inundación de la leche caliente que se quedaba allí me daba un placer extraordinario, distinto. En estas pajas yo me imaginaba siempre que la corrida era por desbordamiento, así las llamaba yo. Me imaginaba que los huevos, la polla y todo, todos los canales, se iban llenando poco a poco de semen hasta que ya no cabía más y entonces se desbordaba todo y el pensar esto, el pensarlo así, me excitaba como ninguna cosa.
Algo después, probando de todo, acabé dando con la paja de agua, que durante tiempo fue lo que más me gustó. Me tumbaba en el fondo de la bañera vacía, le quitaba el teléfono a la ducha y graduaba con paciencia la presión y la temperatura del chorro que salía entonces. Entonces me daba con él en una zona muy concreta de la polla, arriba, en la última zona sin piel, justo donde termina el pliegue de la piel lo más retirada posible, cuando más empalmada está. Descubrí yo creo que esa zona es super sensible, por estar casi siempre tapada y hay pocas cosas con las que poder dar ahí y una de ellas es un chorro de agua templada con la bastante presión, moviendo un poco de lado muy despacio, sin salir de la parte de arriba del cilindro, hasta que empiezan a llegar las oleadas. Luego ya puedes jugar y variar el chorro hacia otras partes… Se siente un placer totalmente distinto si das ahí que si das por debajo, donde acaba el frenillo. A mí me funcionó.
7)
A mí antes, sobre todo al principio, me gustaba bastante que me manejaran, me excitaba mucho más que los tíos me mandaran, me cambiaran ellos de postura. No era por lo de pasivo, que yo eso nunca tuve mucha preferencia, era que yo siempre me portaba suave para que me trataran muy suave, que era lo que yo quería y reconozco que tenía un poco de truco, porque le decía al tío:
-Utilízame.
Se notaba que eso les excitaba muchísimo y empezaban a manejarme, y yo animaba:
-Úsame.
Y me quedaba totalmente pasivo, recibiendo lo que fuera, hasta que decía:
-Dame placer, tío, dame placer…
Y luego:
-Dame más placer, por favor!
Y ya la mayoría de los tíos se ponían locos y como a mí casi nunca me gustaban, yo cerraba los ojos y me daban placer, que era lo que quería y entonces me costaba bastante controlar y trataba de no correrme, pero a veces pasaba y me corría y entonces lo que hacía era seguir y hacerle cosas a ellos un rato hasta que yo volvía a ponerme… y de todo aquello eso es casi lo único que sigo haciendo ahora, cuando se corren antes de tiempo porque se van sin querer yo no me pongo a correrme también, sino que trato de seguir poco a poco, aunque tarde y pierda mucho tiempo hasta que el tío se vuelva a poner, si quiere… por eso decía ese que escribía esa tontería de que yo el segundo polvo no lo cobro. No es eso y ahí se nota que ese pavo no ha estado conmigo y que ha oído campanas y no sabe dónde. No es que yo no cobre el segundo polvo, ni que lo mío fuera poner copas, es que si se me corren antes de tiempo, trato de darles una segunda oportunidad, porque me parece que es justo.
8)
Me fijo mucho en dos cosas: en si se apoyan la mano en el culo cuando están follando y en los pies.
Los que se empujan el culo con la mano mientras te la están metiendo no saben follar, puede que sepan montar a caballo, pero follar no. La gente que sabe follar, folla con las caderas, no se empuja con el cuerpo entero, ni con el culo, se folla con las caderas y el movimiento es de cintura, porque además así se pueden hacer círculos, que es como se da más placer y el que no lo haya probado no sabe lo que se está perdiendo, o sea…
Los pies siempre me han gustado mucho, pero tienen que ser de peña joven y muy cuidados, será porque yo los tengo perfectos y son otra de mis manías. Si a la vez que te están follando de frente te chupan bien los pies te aumentan las sensaciones nerviosas de la ostia. Yo trato de que me lo hagan y también lo hago. Hay gente que te paga sólo para que se los chupes o para chupártelos a ti y a mí me da grima ver a todos esos models de países del Este con los pies destrozados. Yo hay cosas que me atraganto y esa es una, como la de follar con zapas o calcetos o como lo de ponerte a posar con las señales de las gomas o con las plantas de los pies sucias. PUAG!!
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