Autor: Banito (Del blog de Chapero16)
Fecha original: 24 de enero de 2008
Los mejores siete meses de mi puta vida los pasé yo en el refor, con el Spider. No por el refor, que para nada aquello, sino por el Spider, que me folló casi desde el primer día hasta el final, hasta que salí. Podría contarlo de más maneras y más fasion y más vueltas, pero es eso. Cuando entré allí yo ni siquiera sabía que era gay, y no había hecho casi nada, aunque ya hacía años que me la machacaba, me había magreado con chavalas en las dos discos del barrio hasta llegar a correrme muchas veces y eso y una vez había tenido una fregada con un tío en la piscina, sin metida, pero nunca me había planteado yo si era una cosa o la otra. Ni me importaba…
Y el caso es que a mí no me gustaba así a la vista, el Spider, vamos que yo no me hubiera fijado en él si él no se hubiera fijado en mí. En su cuerpo, quiero decir, en lo otro sí, porque el tío era famoso y lo llamaban así porque subía paredes lisas el cabrón, o sea subía donde hiciera falta, a los árboles, por las fachadas, a los tejados, lo que fuera. Claro que allí no servía de nada subir a ningún sitio, pero en el refor te diviertes así, qué vas a hacer, es como la trena pero en pequeño, con la diferencia de que se come mazo mejor, no hay hostias y que siempre están a tratarte bien, porque eres menor y todavía tienes arreglo, esa es la teoría que tienen…
Pues a lo que iba. A mí me moló que el Spider se fijara en mí, porque el tío era lo más, era el puto amo, pero ya no me moló tanto cuando me cosqué de que me quería para follarme y tampoco estuvo con rodeos. Al segundo día o así me soltó:
-Me gustas. Es que yo soy bi, ¿sabes?
Yo todavía que no me lo quería creer:
-¿Qué te gusto cómo?
-¿Cómo va a ser? Como tío. A mí me gusta decir las cosas, chaval.
Yo ya estuve a punto de irme, pero me quedé.
-¿Y por eso te has hecho colega mío tú?
-No te pases, chaval. Y no confundas. A mí me caes bien, si no de qué. Si sólo hubiera querido follarte te hubiera follado igual. Yo aquí follo con quien quiero, chaval.
Igual vi que tenía razón, porque allí el Spider era el puto amo. Luego la verdad es que estuve ya todo el puto día con la mosca de que me entrara, sobre todo por la noche, cuando ya vi que se había cambiado de habitación y se había puesto en la mía y todas sus cosas cuando no estábamos… pero no me entró, ni ese día, ni al siguiente ni al otro. Y yo ya me empecé a olvidar, no sé. Y hasta un día dijo que nos pajeáramos con un ipod y nos pajeamos y él no me tocó, ni yo a él, y me pasó papel como la cosa más normal. Y luego ya cada vez me cayó mejor, poco a poco, nos reíamos, jugábamos, íbamos siempre juntos, sonará como una mierda de peli, pero es así… hasta que follamos y fue lo más. Surgió así, yo ya me había olvidado, pero entonces él ya me gustaba y empezamos a tocarnos y nos seguimos tocando y cuando yo ya vi lo que iba a pasar, pues se lo dije:
-Oye, que a mí no me la han metido nunca.
Y dijo algo que me encantó:
-Tranquilo, que sólo hacemos lo que tú quieras y yo voy despacio, ¿vale?
Y todo no lo voy a decir aquí, me trabajó mucho rato y me lo hizo tan bien que yo creo que me tocó donde yo ni sabía que eso existía, porque tuve un orgasmo tan bestial y una corrida tan enorme, yo creo que separados, que yo me quedé alucinado, temblando y alucinado. Y yo creo que ya mismo ahí me enamoré total. Ya sé que esto da risa, pero para mí fue así o por lo menos yo me lo creí así, por lo menos hasta que pasó lo último… Y después de aquello, después del primer polvo, a mí me parecía que estábamos igual que antes, no sé, quiero decir entre la demás gente, ¿no?, pero la peña empezó a hacer cosas raras, risitas, voceos sin dar la jeta, a mí me pusieron en la taquilla NENAZA, POR EL CULO y cosas así…
Y yo empecé a mosquearme mazo, no veas, acabé estando todo el puto día de mala ostia, porque a mí esas cosas, pues no. Y eso no tenía nada que ver una cosa con la otra, porque yo estaba todo el puto día deseando follar, casi siempre sólo podíamos follar por la noche, claro, y a mí se me hacía largo, y si algún día no podíamos, que a veces pasaba, pues yo al día siguiente más salido que una burra. Y él no, al Spider no se le notaban estas cosas, ni lo que pasaba con los demás ni las ganas de sexo, tantas como a mí. Y yo venga a hablar con él, que yo creo que le estropeaba los polvos, pero, ¿cuándo íbamos a hablar si no? Y a lo primero, a lo de la peña, él tenía la teoría de que era por él:
-No es por ser maricones. No es eso.
-¿Entonces?
-Es porque estás conmigo, porque follas conmigo.
-¿…?
-Es envidia, porque saben que aquí mando yo y tú estás conmigo. No es más que eso…
-Ah!
Y lo otro, cuando le decía que estaba todo el día esperando el sexo, me decía:
-Tú tranqui, que tenemos toda la vida por delante, chaval.
Y ya todo fue mejor… hasta lo último. Ahora sé que ya todo en la vida se estropea, pero entonces no.
-Es una deuda. Y las deudas hay que pagarlas.
-¿Y qué quieren? ¿Cuántos son?
-Dos. A ti
-¿Y tú…?
-Yo no contesté. Yo te lo digo a ti. Digo que no y ya está.
-Pero…
-No quieren otra cosa. Te quieren a ti. Es lo que hay. ¿Qué digo?
-Lo haré.
-¿Estás seguro?
-Sí.
-Tranquilo. No quieren más que darte. Sólo tienes que tragar. Son mayores, pero están bien. No pasa nada.
No pasa nada… Lo peor fue la espera. Yo desnudo, encima de la cama, a oscuras. Pensé que iban a llegar primero uno y después otro, pero no, llegaron los dos a la vez. Hablaron poco. Eran expertos. Se excitaron como burras, me follaron tres veces, dos y una y no fue tan horrible como yo me había creído, bueno, cuando buscan su placer y no el tuyo todo es totalmente diferente y eso ahora lo sé muy bien, lo sé de sobra, pero entonces no.
No es que acabara con el Spider por aquello, no, de hecho luego vino él a mi cama y estuvo toda la noche dándome abrazos y besos, sin follar, es que se supo, aquello se supo, y yo creo que fue por eso por lo que a mí me sacaron a la calle a los dos días, que no me tocaba todavía. Y luego intenté ir a ver al Spider unas siete veces y no me dejaron verlo. No sé qué le harían. Nunca le volví a ver ni a saber de él, porque después ya no estaba allí. Yo no sabía lo que era fuera, ni siquiera cómo se llamaba…
Luego, recién salido, trabajé en una ferretería y luego en un súper y luego en una imprenta, todo por una miseria y a los tres o cuatro meses ya estaba puteando de calle y después, por un cliente que me follaba casi todos los días, me cogieron en una sauna y estando allí entré en la primera casa. También soy modelo de revistas.
(A Dani le conté lo del refor un día en una fiesta que nos enrollamos y me dijo que se lo escribiera y tardé tanto que cuando se lo di yo creo que ya ni se acordaba. Aquel día fue de mucha risa porque nos enrollamos y yo ni puta idea de que el Dani era chapero y él dice que tampoco que era yo y no nos dijimos nada hasta que empezamos a follar, que es cuando eso se nota mazo y nos moríamos de la risa…
Abur, Dani!! A corregir…) BANITO
***
