PERO ES QUE NO HAY GOMAS

Autor: Chapero16

Fecha original: 1 de agosto de 2007

Íbamos el Jimmy y yo a su casa y al volver una esquina, zas!, el fluffer!

-Rober, tío, ¿Qué pasa? Cuánto time!

-¿Dónde te metes, Dani?

-Uf! Si yo te contara…

Se lo presenté al Jimmy, que lo miraba todo el rato de aquella manera, no sé y cuando le contamos de qué iba lo del fluffer, va y suelta:

-Joder, ¿pero existe eso? ¿y no lo he visto yo?

Y ya todo el rato que se viniera con nosotros, que tendría tanto que contar y que nos íbamos a descojonar. Llegamos a casa y era una tarde boba de ésas que no sabes qué hacer. Le di al video y había un porno cutre de ésos de Gero o de Man´s Best que están todo el puto rato berreando y se nota de sobras que allí nadie tiene ganas de nada. Puag! Le di al DVD y tenía puesto uno de Bel Ami, ése que al principio están todos en una piscina y luego se van follando por parejas. Lo iba a quitar…

-Déjalo.

Bueno, pues lo dejo. No sé qué tiene lo de Bel Ami que es distinto a todo lo que se pueda hacer. Es todo tan perfecto… Claro que Oglander, que había estado con ellos, me dijo que la mayoría eran putos internacionales que cobraban una pasta increíble y que los solicitaban de todas partes, pero yo nunca me lo acabé de creer.

Rober nos contó algunas cosas. Dice que desde los doce o trece se moría de ganas de follar y de que lo follaran y no podía pensar en otra cosa, hasta que se lanzó a follar por pelas, pero enseguida se dio cuenta de que no podía acostarse con alguien que no le gustara porque es que ni se empalmaba. Tenía un par de colegas que rodaban y se colaba con ellos en los rodajes siempre que podía y se ponía tan cachondo que daba el cante, hasta que un día hizo falta un fluffer porque al prota no se le levantaba y uno del equipo vio al Rober y dijo:

-¿Y ése quién es?

El caso es que Rober entró con tanta gana que se la levantó al prota y ya le dijeron que se quedara por allí, que no se fuera lejos, y al día siguiente igual, y así…

Bueno, estábamos los tres sentados en el sofá, yo un poco separado, viendo los pollazos de los Bel Ami y yo pensando que esto ya sé yo cómo va a acabar, buena gana, pero lo que es yo no empiezo… la verdad es que empezó el Rober, que estaba en medio, con una mano a tocarse él y con la otra a tocarnos a nosotros, todo por encima del pantalón y muy suave, ya, pero qué más da… en un momento dado el Jimmy le cogió por el pelo y empezó a darle boca y siguieron así, a más, hasta que se quitaron las camisetas y yo hasta entonces sin mover un músculo pero en esas el Rober se dio la vuelta y me introdujo inmediatamente en la fregada. Al poco rato estábamos los tres desnudos, siempre soy yo el que tengo que encargarme de quitar las zapas y los calcetos, porque la peña pasa, y a mí no me gusta. El Jimmy se levantó, salió y volvió enseguida:

-No queda ni una puta goma en casa. ¿Alguien lleva?

-Putas!

Me acordé de cuando el fluffer y yo, sin gomas, nos habíamos comido vivos en la colchoneta.

-¿Alguien va a buscar?

-Yo paso…

-Y yo…

Silencio. Los tres con las pollas a media asta, con las manos en los muslos, mirando a la pantalla. Los de Bel Ami habían llegado al cuarteto, oh yea, ¿Cuánto iba a durar aquello? Poco, porque Jimmy enseguida se levantó, se arrodilló y se puso a comérsela al fluffer. Me levanté y me fui al sillón, porque aquellos dos iban a necesitar el sofá entero. Fueron a parar al 69, Rober estaba suave, pero Jimmy resoplaba y se estaba moviendo como un loco hasta que se paró, se puso de rodillas y le dijo bajito:

-Necesito follarte. Déjame follarte, Rober!

-Pero es que no hay gomas.

-No pasa nada.

-Oye, pero…

Como si no. El Jimmy le abrazó y le envolvió entero con su cuerpo, enredó sus patas con las suyas y le besaba como si se fuera a morir, traspasándole por la piel todo el calentón que llevaba encima, o sea, a los cinco minutos Rober ya estaba abriendo las patas y con los ojos llenos de deseo y el Jimmy le entró con avaricia y a Rober le dolió bastante el pollón, pero sólo al entrar… seguía puesto el películo de Bel Ami y yo miraba a un sitio y al otro, las folladas no se parecían nada, en la del sofá no se veía para nada la polla de Jimmy, que se la tenía toda dentro y le estaba dando con muy poco recorrido y sin embargo el fluffer sí que veía las estrellas, porque se notaba un montón lo bien que le estaba dando. Así hasta que el Jimmy me dijo:

-Dani.

Le miré con pregunta.

-Dani, ven…

Yo no sé si está enfermo este pavo. Está follando con otro y me quiere a mí allí, no le basta con que le vea. Pero fui. Y sabía lo que quería. Me puse detrás de él, de rodillas, las manos en su culo y la boca en su cuello, con los labios abiertos, detrás del lóbulo de la oreja. El siguió follando igual, pero se destensó y sin volverse me cogió una mano y se la llevó a su culo… pero primero bajé la boca y le comí mucho rato hasta que le dije:

-Jimmy abre un poco las patas, tío.

Lo hizo sin dejar de follar y sin perder el ritmo y yo empecé a meterle primero un dedo y luego otro, muy despacio y pasó otro rato hasta que dijo muy bajito:

-Dani éntrale a Rober.

Di la vuelta y me fui hasta Rober que estaba, yo creo, en un punto de excitación ideal y parecía mucho más guapo así. Le pasé mis dedos por la boca y me sonrió sin dejar de respirar muy fuerte. Decía todo el rato Oh, oh, oh, oh. Le besé y entonces vi que quería coger algo mío. Pasé una pierna y dejé mi culo y mi polla encima de su cara, para que hiciera lo que quisiera, yo mirando a Jimmy. Rober quitó las manos de los muslos de Jimmy y me las puso a mí y me comió y me chupó hasta que yo empecé a notar que temblaba demasiado porque se iba a correr. Entonces me alargué, me dirigí a su polla y Jimmy y yo nos dedicamos a la corrida de Rober, que fue una gozada, sin tocársela él y dándole yo sólo a los webos y Jimmy por detrás. Luego nos pusimos a besarle los dos sin parar hasta que se relajó del todo. Jimmy y yo nos enganchamos por encima de él las bocas y las pollas y nos corrimos casi a la vez, el Jimmy a tope total y yo todavía hubiera aguantado mucho más, pero ya estaba… Al final le dije muy despacio a Rober:

-No te preocupes, Jimmy está sano. ¿Y tú?

-Fijo. Casi nunca la meto ni me la meten…

Nos quedamos los tres como estábamos, bastante inmóviles, seguían los Bel Ami en la pantalla y estábamos casi a oscuras y de pronto dice el fluffer:

-Yo no me voy ahora.

Jimmy y yo nos miramos con cara de alucine.

-Que yo no me voy ahora, digo. Que si salgo a la calle solo a estas horas me deprimo total, que me conozco…

-¿Y quién ha dicho qué te vayas, lerdo?

Sonrió.

Nos acostamos los tres en la cama que hay, que es grande, después de ducharnos a lo bestia, comer un poco y hacer el canelo otro poco… cuando Rober se iba a ensobrar le dijo el Jimmy:

-Ya puedes quitarte los gayumbos, porque si no éste no duerme contigo…

Me miró Rober:

-¿Y eso?

-Manías de Dani, como la de las zapas. No puede follar con peña que lleve algo puesto…

Y el fluffer, con cara de pavo:

-¿Pero es que vamos a follar otra vez?

Carcajada total.

No creo que folláramos más, lo que se dice, pero a la mañana siguiente estábamos absolutamente descolocados y el fluffer tan pegado tan pegado que no quisimos despertarle… ***