Autor: Chapero16
Fecha original: 23 de mayo de 2007
Me abrió la puerta el Cheroke con un slip enano mal puesto y estaba empalmado que se notaba un montón.
-Hola.
-Hola.
Y dentro estaban el Iván y otro, uno a cada lado del sofá, en pelotas los dos y el DVD puesto con una de chicanos. El Cheroke se lo estaba haciendo a los dos, claro, y el otro era un pavo que parece también chicano, pero que está buenísimo y se parecía tanto a uno de los del video que yo no sé si era él, porque yo me estaba rayando ya, no se crea, porque yo estaba mal y lo que quería era estar con Iván, no con toda la peña.
-Dani éste es un colega, Deivis.
-Hola.
-Hola.
Y yo sin mirar más que a la pantalla, o sea.
-Venga Dani, tío, entra, que nos enfriamos.
Le miré de aquella manera, para no entender….
-Venga, joder, Dani, ponte aquí, en medio…
Y lo hice. ¿Qué iba a hacer? Me quité todo de un porrazo y me senté en medio del sofá, Iván me dio un toque en el pelo y el Cheroke vino derecho a mí, se arrodilló y se metió mi polla en la boca y estuvo un rato, para compensar el atraso, sería. Este niño cuando te la chupa, no sé cómo lo hace, pero te mira a los ojos de la manera más tierna que te puedas imaginar y a mí eso me desarma. Además, mientras te la está chupando, te coge los muslos con una delicadeza enorme y de vez en cuando para y saca la lengua y te la pasa por el periné y lo hace tan bien que te pega un hostiazo y…
Pero lo de las mamadas a dos o a tres tiene eso, que cuando mejor estás el pavo se va a chupar otra y así dura un rato que se aguanta toda la peña, medio esperando a que vuelva el chupón, hasta que ya no se puede más y todo el mundo se descoloca y empieza el mogollón. En el lío que siguió ahí yo estuve cabeza abajo mucho rato y luego, cuando me pude enderezar, no sé cómo acabé con el Cheroke enfrente, el uno en brazos del otro y yo no podía ver nada más y seguí así y poco a poco me fui dando cuenta de que el Cheroke quería que yo se la metiera, o sea, estaba haciendo todo lo posible para que yo se la metiera, sólo le faltaba cogérmela y metérsela él solo ya y estábamos en la alfombra y yo entonces saqué una zarpa para coger un cojín para eso, para metérsela…
Pero entonces Iván, que se estaba comiendo con Deivis nos vio y dejó a Deivis y se acercó y cogió a Cheroke por los tobillos y tiró de él así, de las patas y entonces le abrió como un compás, le echó dos lapos y le metió enseguida y el Cheroke empezó a gemir, que no se sabía si era que le estaba haciendo daño por entrarle tan bestia o era que se moría de gusto ya, yo creo que lo segundo y el Iván sin decir nada se lo colocó encima, de frente y se la metió genial y luego se incorporó y ya quedaron enganchados y se lo empezó a follar como muy despacio pero muy profundo, todo sin decir nada y el Cheroke que tenía ya lágrimas en los ojos, yo creo que de lo bien que le estaba dando y ya no podía dejar de gemir todo el rato y al Iván le debía de joder eso, lo de los gemidos, porque en un momento dado le tapó la boca con una zarpa y en otro rato llegó a apretarle la garganta, pero el Cheroke no se callaba…
Yo ya me había quedado de rodillas, viendo aquello y Deivis vino por detrás de mí y se puso a ver también y me acarició los hombros y yo le agarré los muslos, para corresponder, sin volverme, y noté su polla cabeceando en mi espalda. Ahí fue donde entendí, donde me pareció, que Iván lo que quería era espectadores, que le encantaba hacerlo delante de, y me acordé de lo del espectáculo y toda la pesca aquella y las piscinas y tal.
Desde luego era un polvo total, como para filmarlo, de profesional que parecía, pero Iván parecía un pornstar de primera, con la polla perfecta entrando y saliendo del todo…
Pero el Cheroke no, el Cheroke no estaba actuando nada, estaba en el cielo, se había despreocupado totalmente de su polla y estaba tragando como pocas veces he visto yo tragar a nadie. Pensé yo, incluso, que si seguían así él podía tener un orgasmo por el culo, y sería fantástico… Pero no. Iván se cansó cuando quiso, estaba de rodillas encima de Cheroke y sacó la polla y la llevó hasta la cara del chico y allí se corrió a lo bestia casi sin tocarse y le inundó todo. Iván es de los que disparan.
-Come, maricón!
Luego le levantó un poco, le dio un beso en la orejita, el cabrón y le dijo bajito, pero que le pudimos oír:
-Ahora no te corras, mi niño. ¿eh?
Eso ya lo había sospechado yo, que al Cheroke no le deja correrse nada o casi nada para que siempre tenga hambre. Es lo que él quiere…
definitivamente el Iván es un cabrón. Yo eso ya lo sabía. Lo que no sabía es que, cuanto más cabrón le veo, más me gusta.
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