
– De videos. Mis escenas.
Chapero16
Fecha original: 15 de octubre de 2005
El porno cutre es ese en el que la gente no se quita los calcetines, juas, juas. Follar con calcetines es, sencillamente, horrorósido… y chuparla con preser, también. En lo del preservativo hay mucha confusión, veo yo. En el porno bueno, bueno, bueno, no hay preservativos de ninguna clase. Los profesionales, los buenos, los que cobran una pasta, se presentan con los análisis en cada rodaje y punto, igual que con la depilación recién hecha, sin que nadie les diga nada. En el porno más normal lo suyo es que se use preser para las penetraciones y nada para los orales, porque a nadie le gusta ver como chupan una goma y eso no vende…
Yo no soy un profesional, ni me dedico a esto, ni me dedicaré nunca, espero, aunque la mayoría de los que conozco dejarían muy a gusto de follar para meterse en videos, pero conozco un poco el tema por la gente que me rodea y la verdad es que no me gusta mucho. El mismo día del fluffer, sin ir más lejos, me fijé mucho en un tío, oriental parecía, que se metía las pollas en la boca hasta el fondo que parecía imposible. Me quedé un rato allí y me dijeron que era un tragasables y yo ya me empecé a reír un poco con lo de las especializaciones, que la mayoría yo ni las conocía. Los tragasables se entrenan para comer pollas y metérselas hasta lo profundo de la garganta sin que le den arcadas, y lo hacen apretando muchos días la base de la lengua con los dedos… lo digo como me lo contaron, porque yo de esas cosas ni idea, ni pienso. Bueno, pues cuando me llamaron para rodar yo ya ni me acordaba de a lo que había ido. Bueno ahí no hay más leches: te dicen tú vas a rodar con éste o con éstos, se trata de esto y luego de lo otro y hay que hacerlo así. Y ¿sabes qué es lo más difícil? ¡ponerse! A parte del cortazo del primer momento, si es con uno muy muy profesional él te lleva todo el rato y tú vas detrás, pero si no, como me pasó a mí, no era capaz de empezar yo a hacer nada. El momento terrible ése en que se hace el silencio total, sabes que todos los que están allí están mirándote, te das cuenta de que así a ti no se te va a levantar ni de coña y te empieza a entrar eso que será el pánico escénico o yo que sé, tú ríete, pero lo mal que se pasa no es para contarlo… entonces mandaron parar y el que dirigía aquello nos soltó y se apartó un poco conmigo. Me dijo que no mirara a mi pareja hasta que estuviera funcionando y que él me iba a ir diciendo dónde tenía que poner las manos y demás. Funcionó a la segunda y una vez que empezamos ya pudimos seguir perfectamente, con paradas y todo, sin ningún problema.
Yo tenía que hacer escenas sólo con uno de nada especial y luego entraba en un trío que ya nos dirían después de qué iba. Bueno, pues el chaval que me tocó, que no me había fijado nada cuando el pánico, era bajito, achinado, bastante musculitos y yo creo que no pegaba nada conmigo, la verdad. Enseguida me di cuenta de que aquel no era la primera vez que iba, porque se administraba muy bien y sabía actuar, y eso lo noté porque una vez que yo, muy novato, estaba tocándole mucho la polla sin percatarme mucho y lo estaba poniendo en peligro, pues él, sin parar para nada, pues retiró la polla moviendo todo el cuerpo en un giro total y quedó la cosa muy bien hecha y luego, cuando volvió a darme la cara, me sonrió de manera un poco cómplice. Se lo agradecí mucho, no se crea…
De vez en cuando, cuando llevábamos mucho rato, levantábamos la mano o decíamos algo, si la boca estaba fuera de cámara, y se paraban máquinas. Nos habían dicho que cuando estuviéramos en peligro avisáramos para que se estropeara la menor cantidad de toma posible. Una película porno es mejor cuantos menos cortes tenga y nosotros teníamos que llegar enteros -yo por lo menos- a las escenas de la película siguiente, o lo que sea… es difícil y puede ser desagradable. Cuando llevas mucho tiempo rodando -y mucho tiempo son simplemente muchos minutos, no se crea-, bueno pues la piel, la piel de todo, se empieza a humedecer y entonces casi es mejor PARAR DEL TODO, estar un tiempo fuera y volver a empezar, que seguir así, pero no siempre se puede. La gente que sabe mucho aprovecha entonces para hacer otras cosas, como escenas de beso mixto o de darse de boca (lo de beso mixto lo digo yo así porque me da la gana, no me gustan los demás nombres…)
Terminar, se termina cuando hay suficientes minutos rodados. Las escenas finales, las corridas y los estertores, por lo general, – aunque la final-final siempre es el besito post-coito- pues curiosamente no importan o importan muy poco. ¿Por qué? Pues porque en películas normales, de batalla, se pueden muy bien solucionar en el montaje o porque las puede rodar cualquiera en cualquier momento. O sea, la corrida de una polla en primer plano puede ser de cualquiera en cualquier película a no ser que el dueño de la polla tenga una polla muy característica, lo cual pasa muy pocas veces. Además las corridas cuando estás rodando, todo hay que decirlo, suelen ser una mierda y muchas veces las cambian después, de manera que hay días que sólo van, en otro sitio, a rodar eso, los mismos actores y entonces las corridas salen mucho mejor y se empalman.
Bueno, pues estoy viendo que me alargo demasiado y que ya no me da tiempo a contar lo del trío, que es casi lo más interesante de lo que me pasó y tendrá que ser ya en la próxima.
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