IVÁN, POR FIN

Autor: Chapero16

Fecha original: 28 de febrero de 2007

En cuanto vi el anuncio ya me calé que era él:

Jorge, futbolista, xx cm. Estaré todo el rato contigo.

Y fui, en un autobús a la quinta puñeta. A Saconia, no menos. ¿Cómo se puede ser puto en Saconia?. Y no le dije nada a Juano, y ahí sí que fui un cabrón, porque al principio lo vi muy claro y dije voy a verlo yo solo primero y le hablo para que el Juano no la monte, porque la monta. Y luego, en el bus, tanto viaje, ya me lo dije clarito:

__ No seas cabrón, Dani, tú lo que quieres es follar con él, a eso vas. Y lo demás te importa, pero menos, pero tú no te quieres perder lo de follar con él, ahora que lo tienes a huevo, porque estás trabado tío, reconócelo. Ni lo habías olvidado del todo y en cuanto apareció el Juano ya se jodió. Cada vez que piensas en él te empalmas. O no. Ahora mismo vas empalmado en el puto autobús y la gorda Esa se va a creer que es por ella. Juas. __

Vive en unas casas majas, con jardines pequeños, algunos con piscina, mucho ladrillo rojo y a mí no me gustan un pelo esas zonas, ni encuentras las tiendas, todo el puto día con el coche. Es un primero de Esos que son casi un bajo y llamo y estoy ya medio como con un telele y tardan de la oStia y me voy diciendo:

__ Ya estás con telele, Dani, como un jodido principiante, en cuanto te interesa algo igual… __

Me abrió y dijo «Pasa» y no le vi, porque salió enseguida escopetado por el pasillo y al final, cuando llegué a la habitación, estaba allí, muy oscuro todo…

-Hola.

-Hola.

-Joder, yo a ti te conozco, ¿no?

-Sí. De los pisos de la Mari…

-Ostia, la Mari. ¿Ya la petó?

-No sé, pero no creo. Me hubiera enterado.

-Y tú te has cambiado de acera o qué?

-Bueno, de acera no…

-Ya, joder. Digo que si ahora vas de cliente.

-A veces…

Se encogió de hombros, el Iván. Yo creo que ahora está mucho más bueno de lo que yo le recordaba, no sé. Estaba en boxer blanco, descalzo y tal y con una camiseta de tiras de Gabana que le quedaba de puta madre.

-Siéntate. ¿Quieres beber? Perdona que me quite los boxer tío, pero es que no los aguanto, pero ya vamos a hacerlo, ¿no? Si quieres aquí o en el dormitorio, lo que más te guste. Allí tengo el ordenata y podemos ver algo, si quieres…

Se quitó los boxer y se quedó con la camiseta y subió las patas al sofá de maneras que los pies casi me tocaban y yo me sentí desfondado absoluto, no sé, creo que me mareaba, no sé por qué, es difícil de explicar y no sabía qué hacer ya, menos mal que se arrancó él. Se puso en pie de golpe y me dijo:

-Dani. ¿Te llamabas Dani? Cógeme la polla.

No le entendí bien, pero no podía ser otra cosa. No sé cómo pero el cabrón ya estaba empalmado, desde que se quitó los boxer, supongo.

-No, así no, joder, cógemela fuerte. Así, como si saludaras. Ahora bájala del todo. aguanta, que a mí no me duele. Ahora suéltala de golpe, verás qué flipe.

La solté y la polla empezó a cabecear de arriba abajo total, no una, sino la tira de veces, y arriba casi le daba en el ombligo, bueno, es que le llegaba y yo ya estaba perdiendo pie total, mareado absoluto y me entraron una especie de ganas de llorar que no me explico, no ganas de llorar, sino una especie de eso, no sé explicarlo mejor, joder.

Y yo ya iba a cogerle algo, no sé el qué, cuando me paró la mano y me dijo:

-Tengo un video mío de dos corridas. ¿Quieres verlo?. ¡Mira!

Y zarpó el mando y encendió el DVD y no me dio tiempo a nada más que a ver el video, tú verás. El escenario era un taburete como de cocina, salía el Iván con un tangazo absoluto, rojo el tangazo y se sentaba en el taburete, pero poco, sólo apoyando un trozo de culo, saca la polla sin quitarse el tangazo, que será elástico y empieza a machacársela con mucho recorrido y mientras él me lo va radiando:

-Esto lo habrás visto más veces, ¿vale? Pero siempre es mentira. Son empalmes, algunos bien hechos, pero empalmes. Pues éste es de verdad, tío, sin trampa. Atiende.

La corrida llega pronto y el Iván la hace con la jugada de la polla. Se la fuerza hasta abajo, la suelta de golpe y en el segundo viaje empieza a salir todo. La corrida es buena, vale, pero lo que más me gusta es que él ni exagera ni finge, o eso parece y eso no es tan fácil. Que se note que un tío está gozando de la ostia pero sin exagerar nada tampoco, eso digo.

Luego, lo segundo es más espectacular. Después de correrse, no se coge la polla del todo para que no se le baje, sino que empieza a darle golpecitos al cabezón, le hace un anillo con dos dedos, se pellizca los huevos, se retira la piel y se da toques con la uña … todo con mucha mano, el cabrón, como si llevara haciéndolo toda la puta vida. Y luego ya ves como se le hinchan los huevos otra vez y ya te das cuenta de que no se le va a bajar y de que va a seguir hasta correrse otra vez, o sea, circo total. Y luego la segunda corrida no fue tanto como la primera, claro, pero el orgasmo parecía mejor, yo qué sé, o ya lo fingía, no sé…

-¿Sabes por qué hago yo todo esto, tío, lo de la polla y lo del video y más cosas guays? Es para calentar a la peña, así se me corren en dos asaltos, sobre todo si la peña no me gusta, porque claro, si viene un pavo como tú, que me gusta mogollón, pues no le hago nada de esto, tú verás, lo que pasa es que a ti te lo enseño porque eres colega, ¿no?

-Gracias.

Bueno, pues cuando acabó el puto video de la doble corrida ya estábamos nosotros, él quitándome la ropa, un poco con los dientes y yo pensando si quitarle a él la camiseta, le quedaba tan bien… estaba tan bien sólo con la camiseta –qué camiseta, joder!- que era bastante difícil que estuviera mejor sin la camiseta…

(Continuará)

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