LA CALLE

Chapero16

Fecha original: 23 de enero de 2005

Esto es de atrás. Fue en verano. Es como un juego de ordenador. Al torcer una esquina hay dos hablando a gritos (y un corro detrás):

-Eh, tú, que has cogido a mi hermano. Tú, eh…

-Mira, way, yo no sé si habré cogido a tu hermano, way, porque yo cojo, sabes?, pero yo sólo cojo a los que quieren, way…

Luego fue el navajazo. Luego las sirenas. Luego el hermano, que era bellísimo, con ojos de gacela, que lloraba y repetía todo el rato:

-Que yo cogí porque quise. Que yo cogí porque quise…

Fuimos a curarlos al piso de Jimmy mientras las sirenas no dejaban de sonar. Se habían vuelto locas, las sirenas, dando vueltas todo el rato.

-¿Pero a quién buscan? -dije yo- Si estamos AQUÍ.

-No seas tonto, Dani.

Uf!. La piel oscura, caliente. La mirada aterrorizada. Y también los dientes blancos, pero sucios, el pelo muy negro, pero sucio… y luego tiene tantos pelos en la polla que no sé cómo a alguien puede gustarle eso, así…

-Tengo mucho frío.

-Yo te calentaré. ¿Nadie va a llamar a la ambulancia?

-No pueden. No tienen papeles.

-Se morirá.

-De ésta no…

Yo siempre me escapo de estas cosas porque lo último es que me trinquen a mí, pero aquella noche me quedé con él, con el pequeño. Me había contado Jimmy que se puso a follar porque quiso, o sea que el hermano, que llevaba bastante follando, no quería para nada que él se pusiera a follar cuando se lo trajo. Al revés. Y él se puso a follar enseguida que vino. Y el hermano se trabó y se pensó que lo habían obligado, o yoquesé… no parecía puto, el ojos de gacela, o sería la fiebre de la herida. Cuando un mes después le pregunté a Jimmy:

-¿Y el morraca?

-Tiene sida.

-¿Ya?

-No, es que ya lo traía.

-Ah.

A mí lo de la calle así, en frío, siempre me dio un poco de mal rollo. Voy a buscar a alguien o algo, lo poco que voy. Estoy en la calle B y los veo entrar y salir de los portales. Los viejos -estos sí que son viejos- abrochándose la bragueta, que parece que nunca acaban de abrocharse la bragueta y las braguetas tienen que ser todas de botones, no sé. Y ellos, en pantalón corto, más que corto, y las zapas sin calcetos, para enseñar las jambas, y apoyándose en la pared como putas, poniendo boquitas y marcando paquete… no sé, es fuerte. Yo no soy quién para decir, pero da pasmo.

Muchos -casi todos- no me conocen y me llaman, se me ponen delante:

-Te lo hago por… te lo hago por…

Y entonces veo en primer plano las pupilas hinchadas, las ojeras oscuras, muchas veces el pelo sucio, más veces los dientes sucios… uno me acaricia, me pasa la mano por la cara mientras lo aparto. Está casi calvo, tiene la piel muy blanca, pero es pequeño, se toca los huevos, provocador, con la palma de la mano abierta… No vuelvo, siempre digo que no vuelvo, pero tengo que encontrar a éste. Le buscan allí para eso. Y yo voy por hacerle un favor al otro. Son muchas pelas. Siempre igual…

Más allá -ya casi estoy- están los andróginos. Así los llaman en los libros, que a mí me hace mucha gracia. Aquí LAS LOCAS. No son travelos, ni nada parecido, son como las mariconas romanas, que me dijo un día un colega mío que es muy puesto. Se pintan así, la raya de los ojos y la boquita y a lo mejor un poquito la mejilla. Y es verdad que muchos llevan la camisa abierta, como si tuvieran tetas o como si hubiera que admirar las suyas. No llevan ropa de tía, pero tampoco es de tío, son cosas que se hacen ellos, yo creo. Les gusta ponerse por parejas en la acera y se besan. Y se tocan. Esa es su provocación. No se dirigen al cliente. Actúan, hasta que les interrumpen. Y entonces, si pueden, van de dos en dos. Al cliente le hace gracia y se las lleva a parejas. A mí me han dicho que trabajan MB y tienen una clientela muy fija, porque eso no le gusta a casi nadie.

Ya he llegado… Al final de la calle, «los mayores», deshecho de tíos a los que ya les cuelga todo y que los cogen tíos todavía más mayores, yo creo. Ya le dije a uno que hay chaperos de 60 que se lo hacen con viejos de 80, lo mismo que hay putas de 80 y la gente alucina, pero es verdad.

Empieza la noche. Yo me voy.

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