Soy un chico de Venezuela … siempre he sido gay, creo que de alguna manera siempre supe que lo era, aunque nadie sabía que era, lo soy, aunque nunca probado por nadie……
PRIMERA VEZ TOCADO
Bueno, antes que todo les cuento que soy un estudiante universitario, mido 1.80m, 74kg, ojos y cabello negro, definido y con buenas piernas y trasero… tengo 18 años y me llamo Jean.
Empecé la universidad hace unos 5 meses, estudiando ing. en computación, junto con mi mejor amigo de secundaria, lo único es que estudiábamos en horarios totalmente diferentes. Yo estudiaba en la noche, y mi amigo estudiaba en la mañana, por cuestiones de gustos personales.
Conversaba siempre con mi amigo casi todos los fines de semana, y a veces nos reuníamos para conversar y pasar el rato (tengo que decir que la universidad nos había separado un poco), y un día de esos mi amigo, Robert, me dijo que tenía que conocer un amigo de la universidad, que era muy pana, que luego nos presentaría, y yo le dije que OK, no le veía mucha importancia a aquel tema.
A la siguiente semana, Robert se quedó hasta tarde en la universidad y consigo estaba Diego (el amigo del que me había hablado anteriormente), y me lo presentó, debo decir que el chamo era muy bien parecido, aunque no exageradamente, solo me parecía que tenía una vibra muy sexy que me volvería loco luego luego. Ese mismo día Diego y yo congeniamos de maravilla, era muy agradable el pana, y tenía personalidad…
…Diego medía como unos 1.80 - 1.78m, ojos caoba claros, delgado pero bien definido, gran trasero, y cabello negro…
Y por cosas de la vida, más tarde ese día, serían como las 7pm, a Robert lo llaman al cel, y le piden que por favor se fuera temprano que lo necesitaban en su casa. Y como ustedes ya sabrán me quedé con Diego en la Universidad, pues no sabía qué hacer con él, por Dios, lo había conocido hace sólo unas tres horas, así que a la vista de que Diego no se iba (y yo encantado), le dije que fuéramos al cafetín a comer algo, a lo que él me dijo que perfecto. Después de comer se fue, y quedamos en vernos luego, Diego, Robert y yo…
Como a las dos semanas, se da la oportunidad de salir juntos con unas chicas a la discoteca, y todos fuimos y la pasamos de lo mejor, exceptuando que sentía que Diego me miraba más de lo normal, pero no le paré mucho a eso, a veces no dejo que mi mente me domine con esos juegos. Bueno, la cosa era que Diego se quedaba a dormir con Robert esa noche.
A la mañana siguiente yo fui hasta la casa de Robert a estudiar cálculo I, me fui muy ligero de ropa, con unos shorts y una franela ajustada, y nada más y nada menos me recibe Diego en la casa de Robert vistiendo una camisa grande blanca y unos slips negros ajustados, y me invita a pasar y me dice que Robert está dormido todavía, que esperáramos un poco a ver si se despertaba.
Tengo que decir que estaba un poco excitado por la situación que estaba pasando. Nos sentamos en una sala-cuarto, y yo me siento en un sofá y Diego en frente de mí, de piernas abiertas y todo, sin pena de mostrar su gran paquete que se le marcaba, yo ya estaba totalmente excitado para ese momento. Luego empezamos a hablar de cómo habían pasado la noche y tal, y entrando más en confianza Diego se sienta a mi lado, estaba súper, y nuestras piernas se rozaban un poco, y él me estaba contando que se sentía muy solo, porque no tenía novia, y que tenía muchas ganas de tener relaciones, pero para el momento en que casi me lo sacó, llegó Robert y nos cortó con la conversación, y luego todo blablabla…
Llegó el fin de semestre y armamos una fiesta en casa de Robert, donde fue mucha gente, yo me fui sin acompañante, y Diego tampoco, la pasamos toda la noche hablando y bebiendo, que si esto que si aquello, de todo, llegando a un momento donde nuestras miradas se quedaban a la espera de un beso, o de una tocada indebida, ya para ese entonces estábamos bebidos como para saber qué queríamos tirar y como para saber qué hacer… en ese momento Diego se me acerca al oído y me dice que fuéramos a su apartamento, que él habitaba con un compañero universitario, pero que estaba de viaje visitando a sus padres al interior del país, y que nos dejaría el lugar sólo para los dos… En un chasquido de dedos nos fuimos, diciéndole yo a Robert que me iba porque me sentía un poco mal… Diego me esperaba al final de la calle, donde después nos fuimos en taxi a su apartamento.
En el taxi me reposó su mano en mi entrepierna, y se sentó cerca de mí, estábamos muy excitados, me llegó a tocar el paquete y me decía que esa noche iba a gozar mucho, luego yo le susurré al oído que era virgen, y me contestó que no me preocupara, que él no tenía mucha experiencia, pero que iba a ser suave conmigo... al principio…
Llegamos al apartamento e inmediatamente nos besamos locamente, estábamos hechos una fiera, le apretaba su trasero, increíble sensación, y él me agarraba mis nalgas de igual manera, me encantaba la forma que me colocaba sus manos en mi cuello. En materia de besar era muy espectacular, me succionaba de tal forma que me dejaba deseando más, nuestros cuerpos unidos llegaron a caer en el sofá-cama de su sala, y nos acostamos sin dejarnos de besar, y él cayó encima de mí, sentía su cuerpo ajustado al mío muy de cerca, movía sus caderas y mi pene estaba a reventar.
Suavemente comenzamos a desnudarnos, hasta quedar ambos en slips, a lo que él me quita el mío y comienza a succionar, ummmm, qué sensación tan grande, sentía el fondo de su garganta en mi pene, pasaba su lengua de la base a la cabeza y luego chupaba sólo la cabecita, mi pene, es generoso, es de 18cm y 14 de grosor, chupaba de tal manera que al poco rato le dije que me venía, y sacó de su boca mi pene, y alzó mis caderas y se puso a mamar mis bolas, mientras sus manos jugaban con mi culo... me metía dos dedos a la vez, y luego tres, acompañado de chupetones a mis bolas y la entrepierna, en ese momento me levanté y le dije que era su turno a gozar, y lo acosté en el sofá-cama, y le quité el slip, y comencé a masturbarlo mientras besaba desde su estómago, marcaba el camino para luego llegar al tesoro, llegué a su pene, un pene largo y un poco menos grueso que el mío, debe de medir como unos 20cm, y lo metí en mi boca, es tan largo que en el momento me dio arcadas, y para entonces él me agarró de la cabeza y me guió la mamada, suavemente lo chupaba de arriba a abajo, mientras él gemía de placer, con mis manos sostenía su pene, y lo chocaba con mi cara, estaba gritando de locura. En eso seguí besando desde su estómago hasta llegar a su boca, y probar la saliva de nuestros penes. En eso, me dice que me prepare, que va a buscar una "loción mágica", y a esa orden, me colocó en cuatro apoyado en el sofá, y luego llega y me da chupones en el culo, movía mis caderas por la excitación, y me empezó a meter tres dedos en el culo con la loción untada, se sentía bien, con un poco de dolor pero bien, muy lleno de placer, se colocó de rodillas y empezó a introducir su pene en mi culo lentamente, gemía y gritaba de placer y dolor, pero nunca le dije que se detuviera, me estaba enculando suavemente, hasta llegar sus bolas a mi culo, aumentaba el ritmo cada vez más, para cuando me di cuenta me estaba enculando fuertemente y para el momento en que se venía me sacó su pene, y comenzó a mamarme el culo de nuevo…
Caí acostado en el piso, y sin decirnos nada, nos dispusimos a hacer el famoso 69, y me metió su pene en la boca, y nos mamábamos muy rico, gemíamos muy rico, estábamos disfrutando demasiado. Luego sacó mi pene de su boca y empezó a encularme por la boca, me lo estaba metiendo como si fuera mi culo, me sentía exacerbado, fuera de mí. Acabó en mi boca, con unos chorretazos de leche muy ricos... Mantuve la leche en mi boca para luego besarnos ricamente y hacer que él comiese su comida, luego se dispuso a meterme la lengua en el oído, mientras me masturbaba…
Luego de un rato le dije que era su turno de gozar, y aunque sin experiencia me dispuse sin miedo… lo puse en cuatro y le unté la "loción mágica" y comencé a metérselo en el culo, se siente una sensación demasiado sabrosa, sentir su culo caliente dentro de mí, sentía cómo contraía su culo, se siente muy rico… Acabé en su culo en unos minutos, y caí sobre él, nos quedamos así por un rato, y luego me dijo que quería comerme el culo, y yo sin moverme le asentí con la cabeza, y sin moverme, empezó a metérmelo, suavemente hasta terminar con corrotes de leche en mi culo…
Nos quedamos dormidos en el piso por unas horas, hasta sentir despertarme con una mamada descomunal, se metía mis bolas en su boca muy desesperadamente…
Me agarró de la mano y me dijo que otro día, otra cogida…
Otro relato, si quieres saber cómo termina, hazme saber:
simrsily @ hotmail.com