Una vez y la última

         Para empezar, me gustaría introducirme diciendo que soy de Venezuela, tengo 21 años, soy catire, bronceado, cuerpo definido, 1.75 cm., ojos verdes y el joven que aparecerá en mi vivencia tiene 18 años, moreno muy claro, pelo liso, ojos grandes y marrones, una sonrisa que haría creer a cualquiera que es un ángel, 1.73 cm. de estatura y provocativo como cualquier jovencito de su edad….

         Nunca pensé en que podría tener algo con él, para mí sólo era el amiguito de mi hermana, con el cual no llegaría a tener ningún otro contacto que fuera el vernos sólo cuando ella lo invitara. Las cosas fueron cambiando, él venía cada vez más por lo que nuestra relación ya de sólo saludarnos empezó por que a veces me acompañara a comprar mc'donals, echar gasolina etc.

         Las cosas empezaron a cambiar cuando nos fuimos a mi apartamento de la playa un grupo de mis amigos, mi hermana y él, por supuesto, si no para qué hubiera invitado a mi hermana. Al llegar decidimos echarnos a la piscina, noté miradas, sonrisas, demasiada amabilidad, cosa que me confundía ya que tenía entendido que le gustaba mi hermana.

         Al llegar de dicho viaje a la casa en la ciudad, él notaba cosas en mí como mis radicales cambios, como mi corte de cabello repentino, un tatuaje, pearcing, cuando yo siempre fui conservador y me preguntó que qué me pasaba, y yo le dije:

- Quizás es algo que no debas saber..

- Podría ser lo mismo que a mí.

- No lo creo, esa es una puerta que nadie ha abierto aún.

- Yo la abrí hace poco, y tenemos algo en común. 

Quedé sumamente impactado, no sabía qué hacer. Se acercó casi hasta tocar mis labios y respirando suavemente cerca de ellos dijo:

- Sí, quiero tener algo contigo.

En lo que acto seguido empezamos a besarnos, sentía que vivía de nuevo, que estaba feliz, sentía unos labios que de verdad me llenaban, su lengua se enredaba con la mía, nuestras salivas inundaban cada una de nuestras bocas ahogando las palabras que de ellas querían salir, era un éxtasis total, sus manos tocaban mis definidos brazos, las mías rodeaban su espalda y acariciaban su cuello y cabello semilargo, besé su cuello, orejas, siguió él, me mordió los labios, lamió mi cuello, regresó a mis labios.

         Nuestros cuerpos sudaban, sentía la humedad es sus manos que poco a poco me tiraban sobre la cama acariciándome el rostro, se ponía encima mío, agarraba mis manos con las suyas, las colocó detrás de mi cabeza mientras meneaba su polla sobre la mía, aún los dos con nuestros pantalones puestos, ya estábamos a punto de explotar. Introdujo uno de sus dedos en mi boca, jugaba con mi lengua mientras desabrochaba su pantalón y el mío, sentía su sabor, me gustaba mucho, luego sacó su dedo de mi boca y pasó su mano desde mi frente hasta mi cuello como haciendo que cerrara los ojos y allí empezó un excitante masaje seguido del despojo de mi ropa interior. Quería comérmelo, lamerlo todo, sentirlo, su sabor, su textura, su temperatura, todo con mi lengua acariciando cada parte de su cuerpo.

         Me senté desnudo sobre su polla erecta, aún él con su ropa interior, mientras movía mi cintura sobre él, besé sus labios incesantemente, empecé a bajar, su cuello, sus tetillas, mordisqueaba con placer mientras él a veces lanzaba un gemido y tomaba con firmeza mi cabeza para que bajara más, pero yo esperaba… bajé más, llegué a su ombligo que lamía con paciencia, respiraba sobre él, ya sentía el olor que emanaba su volcánica  polla, era irresistible, pero debía dejar lo mejor para el final, sólo bajé su interior dejándola descubierta, pasando un lengüetazo de prueba, lamí sus testículos y un poco del líquido preseminal que salía de su sexo, bajé por su ingle mientras tocaba levemente su ano con mi dedo, bajé por sus piernas, llegué a sus pies, los lamí, los besé con placer, no quería que ninguna parte de su cuerpo quedara sin ser probada, subí de nuevo y sin pensarlo dos veces me introduje su polla en mi boca, parecía que eso era lo que esperaba porque tomó con firmeza mi cabeza y comenzó a darme un ritmo algo violento pero me gustaba. Cambió de posición, me puso acostado, yo ahora sobre la cama, colocó mis manos a nivel de mi cabeza y apoyó sus rodillas sobre ellas, ahora tenía todo el control, agarró mi cabeza nuevamente e introdujo su húmedo sexo en mi boca nuevamente, yo mamaba, él le daba ritmo, a veces sentía que me lo iba a tragar completo, aguantaba las arcadas, no quería que su maravilloso miembro saliera de mi boca hasta que me llenara del dulce néctar que saldría de él, pues asi siguió, siguió….ahh sí… se mueve con violencia, me toma con firmeza, se calma pero me aprieta contra él, sale, al fin sale lo que estaba esperando, casi me ahogo pero no desperdiciaré ni una gota, lo lamí hasta que se me acabó la saliva y lo dejé limpio y brillante como una bola de bronce recién pulida… eso era lo que quería, luego de unos momentos de descanso para ambos prosiguió a besarme nuevamente, y menos apasionado que yo, bajó besuqueando mi abdomen hasta mi miembro ya descubierto a punto de explotar, lo lamió, besaba mi glande, me lo agarraba, me masturbaba, no tardé mucho en venirme, afortunadamente él estaba ahí también para que yo no derramara tampoco ni un poco de lo que él estaba esperando…

         Nos vestimos, y al siguiente día me dijo que esto no podía repetirse de nuevo, que estaba enamorado de mi hermana. Quería morirme, pero tengo el consuelo de que al menos lo hice… Ahora él esta ahí… en mi cama… en mi cuarto… yo sólo puedo verlo como un precioso adorno exhibido en una tienda que dice: "FAVOR, NO TOCAR"

      

Espero que les haya gustado.

Mi msn, si estás interesado en conversar o lo que sea:

catirebie @ hotmail.com

        

 

 

 

 

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