ADOLESCENTES
 

Fue cuando tenía 16 años, cuando el sexo me llamaba más la atención,
cuando sucedio esto.
Yo era un chico normal al que le gustaban las mujeres y que cada día
se masturbaba soñando con alguna. Todo sucedió un dia en el que mi mejor
amigo y yo nos fuimos a casa de un amigo de él que se llamaba Jose.
Mi amigo y yo teníamos 16 años y Jose 18. Cuando llegamos a su casa
nos dijo que subiéramos al trastero a lo que yo que era la primera vez
que le veía no me negué.

Pensé que ibamos a arreglar una rueda de su bicicleta, pero cuando
subimos nos metimos en el trastero. No era un trastero normal, tenía
como dos habitaciones. En una de ellas había un sofá, nos sentamos en
él y mi amigo y Jose sacaron revistas pornográficas de un cajón. Yo no
solía ver muchas revistas porno por aquel entonces y cogí una.

Estabamos cada uno sentado al lado del otro en el sofá con una revista
porno y cada vez más excitados. Yo estaba calentísimo, tenía mi polla
durísima y a punto de explotar cada vez que pasaba de página y veía una
de esas tias en bolas y follando.

Cuando ellos me dijeron que si quería masturbarme lo hiciese que no les
importaba, a continuación ellos se bajaron los pantalones y comenzaron
cada uno a echarse una paja. Cuando vi la polla de Jose me quedé
sorprendido. Era mucho más grande que la mía. A mi me daba corte que
me viesen desnudo, nadie excepto mis padres lo habían hecho hasta
entonces, pero estaba tan excitado que lo hice, me bajé los pantalones
y saqué mi polla que estaba como un palo. Mientras me masturbaba veía
las fotos de la revista porno. Me daba un poco de palo el hacerlo
delante de ellos pero seguí.

Al poco rato giré la cabeza y vi que Jose le había cogido la polla a
mi amigo y que él hacía lo mismo con la de Jose y que se masturbaban.
Me asusté (pensé en que eran homosexuales, y que no me había dado cuenta
hasta entonces), paré de masturbarme y les miré. Vi que estaban
excitadísimos, que no paraban, y como Jose comenzó a gemir de placer
con la paja que le estaba haciendo mi amigo, Jose me miró y me dijo
si quería probar.

Yo en un principio me negué, pero estaba tan excitado que cuando vi
cómo su mano me agarraba la polla no me resistí y dejé que lo hiciera.
Comenzó a masturbarme (hasta entonces nadie que no fuese mi mano habia
tocado mi polla) y comencé a sentir un placer increible. Mi polla estaba
a punto de reventar y él seguía con su mano arriba y abajo. Me preguntó
si me gustaba y le dije que sí. Me dijo que le echase una paja a él
también y yo sintiendo el placer que me estaba dando no me negué y
cogí con mi mano la polla de Jose, que era inmensa y estaba caliente
y dura. Comencé a mover mis manos mientras mi amigo, que se mastubaba
sólo, me miró y se rió.

Al poco rato, y cuando estaba a punto de correrme, mi amigo se acercó
a mí diciéndole algo a Jose en el oido que yo no escuché. De pronto
Jose dejo de masturbarme y mi amigo se acercó, cogió mi polla y me la
empezó a chupar. Estaba claro que no era la primera vez que lo hacía
porque sabía como hacerlo. Yo le dije: "Me corro!" y mi amigo me
siguió haciendo esa soberbia mamada. Yo no aguanté y me corrí.
Vi cómo mi semen chorreaba de los labios de mi amigo, que siguió
hasta que me dejó la polla bien limpita. Yo estaba exhausto cuando
me dijeron que ahora me tocaba a mi.

Yo no sabía qué hacer. Se pusieron los dos delante mío y me dijeron
que se las chupase. A mí me daba asco aunque después del placer que
me habían dado, lo hice. Comencé chupándole la polla a mi amigo.
Tenía un sabor amargo. El me cogía la cabeza y me dirigía. Yo sólo
tenía que abrir la boca y tragármela. Ese asco del principio se
empezó a convertir en un agradable sabor. Todo aquel que haya chupado
una polla sabe que después de la primera vez comer pollas es delicioso.
Vi cómo la polla se endurecía cuando brotó un chorro de semen en mi boca.
Tuve que apartar la boca porque se me había llenado del semen de mi amigo.
Cuando comencé a escupir su semen Jose me cogió la cabeza y me metió su
polla en la boca. Yo todavía tenía restos del semen de mi amigo.

Cuando comencé a comersela lo hice más suave que la primera vez pero
esa polla de Jose no me entraba en la boca. Vi cómo Jose estaba
gimiendo cuando de repente se corrió, y yo como un perro en celo
puse mi boca para tragarme el semen, cosa que al contrario la vez
primera me obligaron a hacer, saborendo ese semen de sabor amargo.
Luego nos sentamos en el sillón y nos subimos los pantalones.
Despues de limpiarnos nos fuimos.

Esto se repitió durante unos 6 meses. Ahora yo tengo 22 años.
Me considero bisexual porque aquella experiencia me gustó, y muchas
veces cuando me echo una paja pienso en ella. Ahora nos solemos ver
pero no solemos recordar aquél momento. Esa fue mi primera experiencia
sexual.
 

Krilin
 

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