Ésta es una fantasía que desde hace mucho tiempo tengo con
uno de los personajes de la serie "Buffy Cazavampiros". Espero que disfrutéis
leyéndola
ALEX Y SPIKE
Spike se despertó en su cripta. Era de día, pero no tenía más ganas de dormir.
Estaba desnudo, cubierto sólo por una sábana y una colcha algo vieja. Spike se
despertó pensando en él, pensando en Alex.
Alex tenía 16 años, era amigo del instituto de Dawn, la hermana de Buffy. Era un
chico castaño, de más o menos 1.70 de altura y con unos ojos verdes preciosos,
que hacían que Spike se volviera loco.
Spike no había querido admitirlo, pero parecía que por fin lo había hecho: amaba
a Alex, le amaba por muchas razones. Le amaba porque en una ocasión, cuando él
estaba muy débil porque acababan de ponerle el chip que le impedía matar a
humanos, Alex se hizo una herida en su brazo y le dejó beber su sangre. Le amaba
porque cuando él estaba casi muerto en su cripta, él se hirió en el cuello e
hizo que bebiera mucha de su sangre, lo que hizo que se quedase muy débil. Spike
hizo algo que jamás había hecho antes, le llevó al hospital y se quedó allí
hasta que le dijeron que estaba bien. Le dejó además una nota en la almohada
diciendo "Gracias".
Spike desde aquel día, nunca le hizo nada malo a Alex. De hecho, hasta le
hablaba con mucha amabilidad, era muy simpatico con él. Alex a veces al salir
del insituto iba a su cripta. Spike estaba encantado de eso, le gustaba su
compañía. Le gustaba que se quedara allí viendo la tele con él y que se quedase
dormido, para poder admirarle bien.
Alex, el pobre, no tenía padres. Vivia solo con sus gatitos en una casa que
pagaba gracias al dinero que le enviaban sus tios. Spike sentía mucha pena por
él, quería que Alex viviese en su casa, pero ¿cómo iba a reaccionar él ante esa
peticion?
Spike notó que su miembro empezó a endurecerse mientras pensaba en Alex. Spike
cojió su polla con la mano derecha y empezó a moverla de arriba a abajo, primero
con suavidad pero luego con más fuerza.
-¡Oh, Alex mi chiquito! ¡Te amo, quiero que seas para mí!
Spike tras unos minutos de meneársela empezó a eyacular con fuerza, los chorros
llegaron hasta el pecho.
Luego quedó tendido en la cama pensando en él y volvió a quedarse dormido
Pero un rato después, le despertó un toquecito en la cabeza.
-Spike, Spike, despierta.
La voz que le hablaba era dulce y algo infantil. Spike se despertó y vio la
carita de Alex, de su Alex. De inmediato le dio vergüenza, estaba desnudo.
Aunque tapado, estaba desnudo frente a su amor.
-Hola Alex, perdona que esté así, es que estaba dormido.
-No, perdoname tú a mí Spike, esta es tu casa y yo entré sin llamar, pero es que
estaba muy solo, y en mi casa, bueno sólo están mis gatitos.
Spike le miró con muchísima ternura.
-Tranqui tio, esta aunque sea mi casa siempre estará abierta para ti.
Alex le sonrió tímidamente y le dio las gracias. Spike no podía dejar de mirar
sus ojitos verdes. Se incorporó un poco. Su pecho quedó al descubierto.
-¡Ala Spike, estás muy fuerte!
-Gracias tio, mi trabajo me ha costado.
Alex miraba su pecho impresionado y en sus ojitos había un brillo de felicidad.
-¿Puedo tocarte los pectorales, Spike?
-Siiiiii -dijo Spike muy emocionado y luego cayó en la cuenta que debía
disimular- quiero decir, claro que sí, Alex.
Alex acarició con suavidad sus pectorales, bajando un poco hasta el abdomen.
-Está muy duro.
-Sí, he hecho mucho ejercicio -ambos se echaron a reír, pero Alex no sabía que
bajo las sábanas Spike tenía algo aún más duro. Spike estaba a 1000, creía que
hasta se convertiría en vampiro en ese momento. Él podía tomarle a la fuerza,
tenía mucha fuerza y podía tirarlo sobre la cama, romperle la ropa y follarle
con deseo, incluso tenerle secuestrado hasta que él quisiera. Pero Spike, aunque
sentía deseo por Alex, le amaba y no quería hacerle daño. Alex siguió
acariciándole, Spike no podía más, se estaba muriendo del gusto. De repente notó
una especie de descarga eléctrica y comenzó a eyacular sobre la sábana. Él sólo
cerró los ojos y se mordió los labios para no gritar de placer. Alex pareció
darse cuenta de lo que pasaba pero no dijo nada. Luego Spike se serenó. Alex
retiró la mano.
-Gracias Spike, tenía mucha curiosidad.
-De nada tío. Oye, quédate conmigo esta tarde y toda la noche si quieres.
Podemos salir a dar una vuelta. Te puedo llevar a sitios divertidos.
-Muchas gracias Spike, pero no sé... aunque bueno, mañana es sábado y no tengo
clases. De acuerdo.
-De puta madre Alex. Tú dormirás aquí en mi cama, yo ya me buscaré la vida.
-No Spike, esta es tu cama, no puedo quitártela.
-Entonces, si quieres podemos dormir los dos aquí, somos colegas y no pasa nada.
Aunque yo duermo en bolas y no sé si te importará.
-Yo también duermo en bolas, estaremos en igualdad Spike.
-Entonces hecho, dormimos los dos aquí.
Siguieron hablando, hasta que llegaron las 19:00h más o menos. Spike dijo que se
tenía que vestir y que saldrían ya.
-Vale pero espera Spike, tengo unas ganas de mear que exploto. Cámbiate mientras
voy al baño.
-Claro colega, te espero.
Alex se fue al baño y Spike se destapó. Su pene estaba algo morcillón y había
restos de sus dos eyaculaciones en la sábana. Spike se vistió rápidamente, se
puso sus calzoncillos negros ajustados, sus vaqueros y camiseta también negros y
su chupa de cuero. Luego llegó Alex. Spike no paraba de mirarle. Llevaba una
sudadera finita con botones en el pecho, de color blanco y con las mangas azules
y unos vaqueros también finitos y de colores desteñidos. Spike sentía un gran
amor por aquel niño, le quería, quería protegerle y amarle sin cesar...
Los dos salieron de la cripta y a los pocos minutos llegaron al Bronze. Allí
Alex buscaba una mesa libre y divisó a Tara, Willow, Xander y Anya que estaban
allí. Alex fue corriendo a saludarles. Ellos se preguntaban qué hacía con Spike
y les dijo que Spike era su amigo y le había invitado a salir.
Spike oyó eso de lejos y se sintió feliz. Alex le defendía. ¿Significaba eso que
le amaba también? ¿O era sólo un amigo para él?
Spike se acercó al grupo y les saludó algo fríamente, aunque luego se mostró más
simpático, para no dejar mal a Alex. Alex decidió que para evitar malas caras,
mejor se sentaran en otra parte. En el camino...
-Alex, ¿qué tal?
-¡Dawn! qué sorpresa verte aquí.
-Claro como sólo nos hemos visto hoy en clase.
-Jajajaja, cómo eres.
-Hola Spike.
-Hola Dawn, me alegra verte.
-Bueno, voy a buscar a Buffy que anda por aquí, os dejo solos.
Dawn se fue guiñándole el ojo a Alex, cosa que Spike no entendió en ese momento.
Los dos se sentaron en una mesa.
-Gracias por venir conmigo aquí Spike, en realidad quería salir a dar una
vuelta.
-No tienes que agradecerme nada tío, soy yo quien está en deuda contigo. Me
salvaste la vida, a mí, que seguramente en cualquier momento te hubiera matado.
-No tienes que sentirte así, es lo menos que se puede hacer por alguien que está
herido.
-Alex ¿Por qué lo hiciste en realidad?
-Hombre, ¿cómo iba a dejar morir a alguien si podía salvarle?
-Pero tú pusiste en riesgo tu vida al hacerlo.
-Spike... no pienses en eso.
-No Alex, necesito saberlo.
-Pero es que... Spike es difícil de explicar.
-¿Por qué? Yo soy tu amigo, no tienes que tener secretos conmigo.
-Pero si lo supieras... no sé qué pensarías de mí.
Spike le miró a los ojos con una ternura como jamás habría imaginado en él.
-Alex, salgo un momento, tengo que hacer un recado, pero volveré enseguida.
-Tranquilo, te esperaré.
Spike se fue corriendo y volvió a los 15 minutos. Llevaba algo en sus manos que
no quería que se viera.
-¿A dónde has ido? -preguntó Alex mientras bebía su refresco.
-Toma, esto es para ti.
Spike dejó dos paquetes en la mesa, que Alex desenvolvió enseguida. El primero
era una caja de bombones.
-¡¡¡Spike,muchas gracias!!! El chocolate me encanta.
-Me alegra que te guste.
-¿Pero qué es el otro?
-Ahhhh, sorpresa, tendrás que abrirlo.
Alex abrió el paquete con ansia por la curiosidad, y al abrirlo quedó
impresionado. Era un colgante, una cadenita de oro que al final tenía una
figurita en forma de gato.
-¡Spike!... esto es... una preciosidad. No puedo aceptártelo tío, esto debe ser
muy caro.
-Eso no me importa, quiero que lo tengas tú, es sólo para ti
-Pero no sé, tío...
-No se hable más,nes para ti. Deja que te lo ponga.
Spike cogió el colgante y se lo puso suavemente alrededor de su cuello. Mientras
ambos se miraban, se miraban sin poder apartar la vista el uno del otro. Alex
cogió las manos de Spike mientras acababa de ponerle la cadenita.
-Spike... no te alejes de mí, estoy muy solo, necesito estar contigo.
-Alex, yo nunca te dejaré, soy tu amigo.
-Pero no es así como quiero que estés a mi lado. Spike... te amo.
Spike no respondió, siguió mirando sus ojos y en ese momento se sintió el hombre
más feliz del mundo. Spike se limitó a acercar sus labios a los de Alex y... le
besó. Le besó primero con timidez y luego empezó a meter su lengua en la boca de
Alex. Alex no se resistió. Y levantándose se acercó a Spike, rodeando su tronco
con su brazos.
-Alex... mi Alex, mi niño, mi amor. Yo te amo, yo nunca me voy a separar de ti.
Eres lo que más amo, creo que te amo desde que te conocí. Todo lo que te regale
es poco, pero ahora voy a darte mi amor, todo mi cariño.
-Spike, yo también te quiero, me gustas desde que te vi. Necesito que estés
conmigo todo el día, necesito que me ames, que me hagas tuyo todos los días,
quiero sentir tus labios por mi cuerpo, quiero ser tuyo Spike.
Ambos se miraron. Spike le atrajo contra su pecho, ambos estaban casi llorando
de la emoción.
-Ven Alex, vayamos a mi cripta. Allí estaremos mejor.
Los dos salieron del Bronze. Cuando vieron que iban ellos solos por la calle, se
tomaron de la mano primero, aunque luego Spike rodeó el cuerpo de Alex con su
brazo. Ambos iban casi abrazados por la calle y no podían despegar sus bocas.
Sin soltarse, ambos llegaron por fin a la cripta y se tumbaron rápidamente en el
sofá. Alex estaba sobre Spike, le besaba, le acariciaba por debajo de la
camiseta. Tocaba sus pectorales y con la otra mano sobaba su paquete mientras
Spike metía la mano debajo de los pantalones de Alex y acariciaba su culito.
-Mi vida, quiero follar contigo, pero sólo si tú quieres Alex.
-Claro que quiero. Es mi primera vez y me da algo de miedo, pero quiero que esto
me pase contigo.
Alex empezó a restregar su ano contra el paquete de Spike, que estaba a tope.
Spike se estaba muriendo de gusto y le pidió que parase. Ambos se quitaron la
camiseta y Alex le desabrochó los pantalones a Spike y se los bajó. Spike con
mucha ternura le despojó de los suyos a Alex. Ambos estaban a punto de reventar.
Sus pollas luchaban por salir de los boxer negros de Spike y de los finos
calzoncillos blancos de Alex.
-Mi vida -decía Spike sin poder parar de besarle- vamos a mi cama, allí
estaremos mejor.
-Vale, vamos mi vida.
Alex se levantó y comenzó a andar, pero Spike le detuvo.
-No Alex, yo te llevo.
Y sin más le cogió en brazos, ya que para él, un vampiro, Alex con sus 65 kilos
tenía el mismo peso que una caja de plástico. Ambos se miraban llenos de amor,
mientras Spike avanzaba con Alex en brazos y le depositaba en la cama con una
gran delicadeza. Parecían dos recién casados.
Luego Spike se tumbó a su lado y Alex se le subió encima y continuó
restregándose contra él. Spike no podía más e intentó quitarse sus gallumbos,
pero Alex le sujetó la mano y le habló con ternura.
-Tranquiiilooo mi amor, hay algo que voy a hacer que te va a encantar. Además,
sé que tienes una buena reserva ahí dentro y que tienes mucho que darme -esto
ultimo lo dijo agarrando con fuerza su polla y moviéndola.
-Pues claro, esta noche no es para dormir. Además soy tu semental.
-Mi semental rubito.
-Y tú mi gatito lindo.
Ambos rieron y se besaron y comenzó el juego de Alex. Alex se agachó hasta que
su boca estuvo a la altura del paquete de Spike. Luego comenzó a lamerlo, a
pasarle la lengua. Alternaba suaves caricias con lametones a su paquete, y luego
aceleró más y más, y frenaba de improviso. Spike se estaba volviendo loco,
jadeba y suspiraba sin parar, mientras Alex seguía. Parecía ciertamente un
gatito jugando con una cosa que acababa de descubrir.
-Aaaaaaaahhhhhh, siiiiiii, siiiiii me corrrooooo Alex.
Y su polla se tensó del todo mientras Alex la seguía lamiendo. Tras unas 4
convulsiones, se fue tranquilizando y Spike quedó relajado. Alex subió lenta y
juguetonamente por su cuerpo y se tumbó a su lado mientras acariciaba su pecho.
-¿Te ha gustado mi amor?
-Ufff, Alex eres increíble, en la vida había sentido tanto gusto.
-Para mi rubito todo es poco -dijo Alex antes de darle un beso en el cuello.
-Uy Alex, tu polla está muy dura -dijo mientras se la tocaba por encima de los
calzones- ahora me toca a mí.
Spike tumbó a Alex sobre la cama boca arriba y luego se puso encima de él. Spike
inició un suave vaiven frotando su polla contra la de Alex. Mientras, Spike
jugueteaba como un niño con la lengua de su pequeñín. Ambos se besaban con pura
pasión juvenil. Alex jadeó como si se fuera a correr, y Spike paró. Luego se
agachó como antes había hecho Alex y comenzó a hacerle una increíble mamada por
encima de sus calzoncillos a Alex. Alex no tardó ni un minuto en explotar a
causa de la excitación. Ambos quedaron mirándose el uno al otro, sus miradas lo
decían todo: "Te amo más que a nada".
-¿Creo que ahora tengo que enseñártela ¿no, mi niño?
-Deja que sea yo quien la descubram mi rubito hermoso.
Alex se acercó con andares felinos hasta Spike y lentamente le quitó el calzón.
Por fin vio la polla de Spike, era hermosa, de un grosor normal y de unos 21 cm
de largo, Spike normalmente no la tenía de ese tamaño ni aun empalmado, pero
esta vez estaba más cachondo que nunca.
-Qué bonita es, me encanta -dijo mientras la acariciaba como si fuera un
juguete.
-Pues venga, juega con ella.
Alex la acariciaba sin cesar y poco a poco le iba dando lametones en la zona
entre el glande y el prepucio. Spike parecía morirse del gusto. Alex empezó a
bajarse los gallumbos, pero Spike le detuvo y se los quitó él mismo. Spike le
trataba con mucha dulzura, le amaba, era pura delicadeza con él.
Alex inició una fuerte mamada a Spike. Alex tomó el rabo de Spike, se lo metió
en la boca y comenzó a chuparlo mientras se lo meneaba. Spike empezó a gritar.
-Mi vida, mi cielo me voy a correr de nuevo!
-Pues venga, dame tu lechecita!
-Espera, quiero hacer algo.
Y sin mas, Spike tomó a Alex y le tumbó sobre él, con el culo en su cara. Asi
iniciaron un bestial 69. Alex seguía con su mamada, mientras Spike lamía el ano
y los huevos de Alex. Alex daba lametones en las bolas a Spike y le lamía en la
zona entre los huevos y el ano, haciendo que el joven vampiro se volviera loco.
La cosa no duró mucho más y ambos empezaron a correrse sin parar. Alex se tragó
hasta la última gota de la lefa de su amante, aunque se le escapó un poco por la
comisura de los labios. Spike por su parte también bebía con ansia el semen de
Alex. Luego ambos se besaron intercambiando sus jugos. Fue maravilloso para
ambos. Luego como estaban cansados, los dos se tumbaron. Spike rodeaba el torso
de Alex con su mano mientras el chico se apoyaba sobre el pecho del joven
vampiro.
-Guau tio, ¿y dices que es tu primera vez?, pues pareces un experto.
-Es que he visto muchas pelis -dijo Alex guiñándole un ojo y provocando la risa
de Spike.
-Nunca había sentido esto por nadie, y menos pensé que pudiera sentirlo por un
chico.
-Yo jamás me había enamorado, pero sólo sé que eres lo que más quiero y que
quiero estar así contigo para siempre.
-Claro que sí mi pequeño, siempe voy a tenerte así. Cada noche estarás aquí
conmigo, te arrullaré en mis brazos y hasta que no estés dormidito sobre mi
pecho no me dormiré yo.
-Spike... mi amor... -dijo Alex casi llorando- es lo más bonito que nadie me ha
ofrecido.
-Mi Alex, no llores que me contagias a mí -dijo Spike también a punto de llorar.
Ambos se abrazaron y se dieron un apasionado beso mientras Spike acariciaba el
pelo de Alex.
-Spike, quiero ser tuyo.
-Ya lo eres Alex.
-No, no, no, eso ya lo sé, pero quiero decir, que quiero ser tuyo del todo, que
quiero que me hagas el amor.
-¿Estás seguro Alex? Nunca me lo han hecho, pero debe doler.
-No me importa, quiero sentirte dentro, por ti puedo aguantar lo que sea.
-Entonces lo haremos, tío -dijo antes de darle otro beso.
Alex se puso de lado y le ofreció su culito a Spike, mientras el joven vampiro
pegó su polla al ano de su amante y empezó a restregarlo. Spike le metió un dedo
en el culito a Alex, lo que hizo que éste diera un respingo, pero Spike le
acarició y tiernamente le dijo al oído que se calmara, cosa que el muchacho
hizo. Spike siguió metiendole el dedo y moviéndolo en circulos dentro del ano de
Alex.
-¿Te gusta, tío?
-Sí, mi vida, me encanta.
-Tengo que hacerlo poco a poco para que no lo pases mal luego.
-Méteme otro dedito más.
Y así lo hizo Spike, le metió otro dedo, y esta vez Alex no se sobresaltó, luego
tras un minuto más o menos le metió un tercer dedo. Alex ya estaba muy excitado
y Spike pensaba que su pene iba a estallar.
-Lubrícamela un poquito, mi niño.
-Encantado -dijo Alex antes de comenzar a mamar el rabo de Spike de nuevo.
Tras unos segundos, todo estuvo listo.
-Llegó el momento, mi amor. ¿De verdad que quieres?
-Es lo que más deseo.
-No pienso dejar de abrazarte mientras lo hago, es más, lo haremos contigo
mirándome a mí.
-Siiii, así podré ver tu carita y nos podremos dar besitos mientras.
Spike sonrió, porque tanta ternura e inocencia de Alex le estaba haciendo sentir
más y más amor por él.
Todo comenzó. Alex se tumbó boca arriba y levantó las piernas todo lo que pudo
hasta dejar casi todo su ano a la vista de Spike.
- Sé que dolerá un poco, mi vida, pero tranquilo. Si te duele mucho dímelo y lo
dejamos.
-Tranquilo, resistiré lo que sea.
Spike se puso encima de Alex y con su mano derecha fue guiando su polla hasta el
culo de Alex. Acercó la cabeza al ano y empezó a introducirla. Alex dio otro
respingo, pero Spike le habló tiernamente al oído para calmarle, luego con su
brazos le rodeó y le dio un gran abrazo. Alex sentía mucho dolor mientras el
pene de Spike le iba destrozando el culo, pero estaba feliz de estar así con su
amado. Al principio pataleaba y daba gritos ahogados, mientras Spike le calmaba,
hasta que al final todo el miembro de Spike estuvo dentro de él.
-Ahhhh, está ya dentro, ¿verdad?
-Sí, mi niño, tranquilo. Voy a quedarme así un poquito sin moverme para que se
te pase el dolor.
-Gracias mi amor.
Y los dos se besaron con gran pasión, casi mordiéndose los labios. Al cabo de
unos dos minutos...
-Sigue Spike, ya no me duele.
-Ok, pero recuerda, si te duele mucho paramos.
Spike comenzó un lento mete-saca porque temía hacerle daño a Alex. Este ya no
sentía casi dolor y rodeó el torso de Spike con sus brazos, agarrandose fuerte a
su espalda y apretando también su culo. Ya había comenzado a gozar.
-Mmmmmm, sigue, sigueeeeeeeee!
-¿Te gusta, mi amor?
-Me encanta, no quiero que pares.
Y los dos siguieron así. Alex movía el culito en círculos, apretándolo a veces
para que Spike sintiera más placer. Al cabo de unos 10 minutos de follada...
-¡¡¡¡Me voy a coreeeeeeeer, tíoooooooo!!!!
-¡Yo también Spike, sigue, no pares!
Alex llevaba un buen rato sintiendo a Spike encima restregando su vientre contra
su cipote y entre esto y el placer que sentía de la follada, estaba por
explotar.
-¡¡¡Me corrroooooooo!!!!
Y Spike empezó a eyacular dentro de Alex, el cual notó primero cómo el rabo de
Spike se hinchaba dentro de él y luego notó un líquido muy caliente que salía a
borbotones de ese rabo.
-¡¡Mmmm, qué rico!! Yo también me corrooooo!
Y Alex soltó unos 5 chorros de semen que le llegaron hasta el pecho. Spike
agotado cayó encima de Alex quien le abrazó con más fuerza.
-Mi gatito...
-Mi semental...
-¿Te hice daño?
-Un poquito, pero en la vida he disfrutado tanto. Además he sido tuyo, lo soy y
lo seré para siempre.
-¡Claro tío! Tú eres mío y yo soy tuyo. Siempre estarás conmigo y yo contigo.
Luego los dos se besaron y estuvieron un rato largo besándose y acariciándose
-Spike,fóllame de nuevo.
-¿De verdad, tío?
-Claro, quiero sentirte dentro de nuevo. Bueno, si en realidad no has saldo de
mí.
-Jajaja, pues tranqui, aquí va tu semental de nuevo.
Y Spike empezó otro rápido polvo. Este hizo que Alex gozase aún más, pues no
sintió ningún dolor. Al cabo de otros 10 minutos los dos se corrieron de nuevo.
Spike salió de Alex y éste se tumbó a su lado. Spike le atrajo hacia su pecho y
allí Alex se apoyó mientras acariciaba su pecho y Spike le acariciaba con
ternura el pelo y la nuca.
-Te amo Alex, eres lo que más quiero.
-Yo... también te amo.
Y de repente empezó a llorar.
-¿Por qué lloras, mi vida? -dijo él mientras le acariciaba aún más tiernamente.
-Tengo miedo, miedo de tener que estar separado de ti sólo un momento.
-Tranqui tío. Eso no pasará. Quiero que vengas a vivir conmigo.
-Spike... claro que siiii, mi vida. Mañana mismo recojo mis cosas y vengo. Pero
¿qué pasará con mis gatitos?
-Pues traelos aquí, esto es muy grande y si son tus gatitos, les querré tanto
como les quieres tú.
-Muchas gracias Spike, eres el mejor. Te amo.
Ambos se besaron con mucho amor, sintiendo sus lenguas dentro de sus respectivas
bocas. Saboreando sus salivas.
-Descansemos un poco, mi vida. Mañana tengo que ir al instituto y necesito
dormir.
-Uyyy, no sé, creo que esta semana vas a faltar mucho.
-Jajajaja. Uy me vas a secuestrar. Pues por mí encantado.
-Mañana sólo saldras de aquí para ir a por tus gatitos y luego... ¡a la camita
con tu Spike!
-Me encanta la idea. Te amo Spike, siempre te amaré.
-Y yo a ti Alex. Mi gatito lindo. Te voy a mimar, a besar, a amar. Te protegeré
de todo y de todos. Si alguien te hace llorar, le mataré con mis manos sin
compasión.
-No es necesario, mi vida, a tu lado me siento muy seguro.
-Te quiero -dijo besándole la carita- Venga, vamos a dormir un poquito.
Spike tapó a los dos con la sábana y la colcha, sobre todo a Alex.
-Tú te quedas muy destapado.
-Tranquilo tío, los vampiros no necesitamos taparnos mucho. Hace frio y no
quiero que te me resfríes. Aunque pensándolo bien, así estarías mucho tiempo en
la camita y necesitarías calorcito que te podría dar yo...
-Jajajaja, no me des ideas, eh.
-Alex, esta mañana cuando viniste, cuando me acariciaste el pecho, me corrí,
tío, y antes de que llegaras me la había pelado pensando en ti.
-Lo primero me lo imaginé. Cuando yo entré en el baño no fue para mear, también
me la pelé.
-Somos tal para cual.
-Claro, los mejores novios del mundo.
-¿Novios?
-¿No quieres que lo seamos? -dijo Alex tristón.
-Noooo, claro que quiero. Es que se me hace raro. Pero a partir de hoy, somos
novios. Es más, seremos marido y maridito. Viviremos juntos como un matrimonio.
-Mi amor, me hace muy feliz.
Alex le abrazó y de pronto lloró un poco.
-¿Por qué lloras, Alex?
-Es que me he dado cuenta... de que no estoy solo.
Y los dos sonrieron y se besaron. Fue el besito de buenas noches. Luego se
quedaron dormidos. Alex acurrucado en el pecho de Spike y Spike abrazándole y
protegiéndole.
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Espero que os haya gustado el relato, y que hayáis disfrutado tanto leyéndolo
como yo escribiéndolo. Me encantaría que me enviárais vuestras críticas y
sugerencias (es así como uno aprende, jeje) y también si queréis hablar me
podéis agregar al messenger que me encanta hacer amigos nuevos. ¡¡Muchas gacias
a todos!!
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