Mi amigo el chófer


Hola, la historia que les voy a contar es un sueño que tengo frecuentemente, y se ha vuelto una gran fantasía que algún día espero cumplir.

Mi sueño empieza en el tiempo en que era estudiante y conocí a David. Para ir a la escuela donde estudiaba tenía que tomar un camión y de regreso a mi casa otro, ahí fue donde conocí a mi amigo el chofer, su nombre es David y tiene 28 años, está hecho un forro y es buenísima onda. Resulta que en mi sueño un día me subo al camión y en él sólo iban como 5 pasajeros, me senté hasta adelante y me puse a platicar con David, quien iba manejando, iba vestido con unos pantalones ajustadísimos que me dejaban ver su enorme paquete y tenía una camisa negra ajustada, por lo que le sobresalían sus pectorales, bueno pues íbamos platicando a lo largo del camino y la gente se iba bajando, yo me di cuenta que cuando íbamos platicando él se acariciaba aquel paquete enorme, pero pensé que sólo era mi imaginación, así que no presté atención, en eso sólo quedamos él y yo, cabe mencionar que en la ruta hay una zona como de carretera en la que no hay nada absolutamente y como era tarde pues íbamos solos y sin que nadie nos viera, y que de pronto para el camión y se hace a un lado de la carretera, yo le pregunté que qué pasaba, y él me dijo que tenía que orinar, que lo esperara, se bajó del camión y yo con la mirada lo seguí, pude ver cómo se sacaba aquella verga enorme y orinaba, al terminar se acarició la verga como si tratara de masturbarse, pero volteó y creo que notó que yo lo estaba viendo, me quité rápidamente de la ventana y me hice el desentendido, subió al carro y cuando iba a encender la marcha, se tira al pasillo del camión y empieza a gritar:

- Ah, ah, me pica, ah, quítamelo!
- ¿Qué pasa? - le pregunté.
- Algo me pica, me pica.
- ¿En dónde?, ¿qué hago?
- Quítamelo, quítamelo - repetía.
- ¿Dónde?
- Aquí - dijo, tocándose la entrepierna.

Yo no sabía qué hacer, y en eso me acerqué y le desabroché el pantalón, yo estaba nerviosísimo y, oh! sorpresa, traía unos boxers blancos ajustadísimos que dejaban ver que la tenía tiesa como un fierro, en eso que le pregunto:

-¿Qué hago?
- Bájame el boxer - dijo el apurado.

Al bajárselos quedé maravillado con lo que tenía ante mis ojos, ya lo había visto cuando bajó a orinar, pero ésta vez lo tenía a escasos 35 o 40 cm y no saben cómo tenía esa verga, ENORME, parecía que iba a estallar, al principio quedé como hipnotizado, pero después empecé a buscar lo que le picaba y al momento puso su mano en mi verga y me quedé helado, pues no me esperaba eso, me dijo que era puro cuento lo de la picazón, que sólo quería saber si estaba arriesgándose a algo que no podía ser, pero que su intuición lo ayudó y podía estar seguro que la íbamos a pasar súper, me empezó a desvestir y ahí en el pasillo del camión me la empezó a mamar, se metió mis 18 cm en su boca y me empezó a masturbar con ella, yo estaba que no creía nada.

- ¿Quieres hacer el 69? - me preguntó.
- Sí - le dije inmediatamente.

Se puso sobre mí y entonces me tragué entera su verga sin dificultad y nos las arreglamos para lubricarnos el culito, me ensalivé los dedos y le fui metiendo primero uno, después dos, y él hizo lo mismo conmigo, me dijo que estaba listo para recibirme y en eso saqué un condón que traía en mi ropa y le dije que me lo pusiera, lo hizo y después le recorrí la espalda con la punta de mi verga, él vibró y al llegar a la entrada de su orificio, le pregunté si quería que se la metiera de un sólo golpe o poco a poco, y me dijo, que lo dejara a él irse atravesando con mi verga, que según sintiera lo haría rápido o lento, así que lo dejé y fue culeando poco a poco, centímetro a centímetro y cada vez que entraba mi verga gritaba, cuando sintió mis 18 cm adentro, pues mis huevos se estrellaron con sus nalgas, empezó a moverse para entrar y salir y gritaba de placer, no saben, fue genial, yo le agarré su verga y lo empecé a masturbar, le besé la espalda y lo tomé por un hombro pues quería que la sintiera toda adentro y lo empujaba contra mí, después de un rato le dije que me iba a correr y me dijo que lo hiciera en su boca, entonces saqué mi verga de su culito, me quitó el condón y se la volvió a comer, empecé a disparar chorro tras chorro y él se deleitaba con mi néctar, tanto que no paró hasta sacarme la última gota, después me dijo que quería poseerme, así que me acosté boca arriba y me puso las piernas en sus hombros, y así me penetró, no sin antes ponerle un condón, entraban y salían de mí esos 20 cm de carne y yo apretaba mi culo para que me sintiera él también, mientras me empezó a besar el pecho y me empezó a masturbar, me dijo que no aguantaría mucho y salió de mí, se quitó el condón y estalló en mi pecho, después me levanté rápidamente y tomé su capullo y me lo tragué y así pude saborear ese manjar exquisito, nuevamente tuve una erección pues estaba super excitado y se volvió a ir sobre mi polla, se comió toda de un bocado y yo estaba feliz....

Pues resulta que después de terminar esa aventura, seguimos nuestro camino y llegué a mi casa. Al día siguiente, en la escuela, fui al baño y al entrar me encontré a un chavo que me gusta mucho, se llama Fernando, es un chavo alto, mide como 1.95 m y tiene un cuerpazo de gimnasio que se lo envidia cualquiera, es blanco y tiene los ojos color miel más bellos que haya visto en la vida. En eso que se me queda viendo y que me guiña un ojo, yo me quedé asombrado, pues no esperaba eso, y en eso entré al baño, y cuando salí me estaba esperando y me dice:

- Lo que pasó ayer en la noche en el camión estuvo espectacular, ¿cuándo podemos vernos?

- No sé - dije, yo estaba que no lo creía pues el chavo que me gusta me estaba proponiendo algo.

- Bueno, te veo aquí en el baño como a las 8 de la noche hoy, para ponernos de acuerdo ¿no?

- Sí - le dije, y salí feliz de ese baño.

Cuando dieron las 8 de la noche me apresuré a llegar al baño y antes de entrar me fijé que no hubiera nadie afuera, entré y revisé a ver si había alguien adentro y estaba vacío. Entonces me puse a esperarlo y me dieron ganas de orinar, cuando me puse a hacerlo entra Fernando y me dice:

- Ahora que veo tu verga de cerca se me antoja aún más.

Yo al oírlo me puse como a 1000 y sentí que empezaba a tener una tremenda erección, terminé mi necesidad con un poco de problema, pues bien saben que con la verga parada es difícil orinar.

- ¿Estuviste observando todo anoche? - le pregunté.
- Sí - me contestó - me encontraba cerca del lugar, pues me gusta mucho ir de "paseo" por ese rumbo con mis "amigos", pero anoche estaba caminando solo por ahí, oí ruidos y me acerqué a ver, y cuál fue mi sorpresa al ver tanta acción. Estuve a punto de presentarme y entrar en acción también, pero pensé que tal vez me rechazarían, así que preferí esperar para verte aquí en la escuela y proponerte algún encuentro.

Al oír aquello me calenté aún más, pues Fernando me hizo recordar la noche anterior. En eso que me preguntó si aceptaba su proposición y por supuesto que lo hice, le pregunté que dónde nos veríamos y me invitó a su casa, que si quería que invitara a mi amigo el chofer, y me preguntó que si no me molestaba que fuéramos más de dos, le dije que nunca había experimentado con más de uno, pero que podía intentarlo, así que quedamos en vernos el viernes y nos despedimos con un pequeño roce de labios y vergas. 

Al salir de la escuela me subí al camión y venía conduciendo David, le dije que si quería ir a casa de Fernando y me dijo que ahí estaría el viernes.

Era viernes por la mañana y yo estaba deseoso de que fuera de noche, primero para acabar las clases y segundo para ir a casa de Fernando y ver también a David. 

Bueno, pues llegó la noche y me dirigí a casa de Fernando, llegué y él estaba esperándome, traía short gris, pero muy muy corto, y una camisa blanca ajustada que dejaba ver su figura envidiable, le pregunté que si ya había llegado David y me dijo que aún no, pero que no desesperara. Como hacía mucho calor me preguntó si quería nadar un poco, contesté que sí y nos dirigimos hacia la alberca, era muy grande, y en eso que le digo: 

- Oye pero no traigo traje de baño. 

Y me dice:

- ¿Y para qué lo quieres? estás en confianza, ¿no? entremos desnudos.

En eso que se quitó el short y la camisa y, oh!, no podía creer lo que veía, aquel paquete que tanto había deseado ahora estaba ante mis ojos y era mucho mejor de lo que había imaginado, digno de aquella figura, me desnudé y rápidamente entre al agua, empezamos a nadar juntos y nos fuimos poniendo calientes en vez de enfriarnos con el agua, me sumergí y pude ver su verga parada, era hermosa, tendría unos 23 cm de largo y era de un grosor considerable y la mía parecía que iba a estallar, no sabes, estaba excitadísimo, en eso que se sale de la alberca y me dice:

- Creo que están tocando, voy a abrir, no vaya a ser David y piense que no estamos. 

- Fue a abrir y cuando regresó venía con un chavo, pero no era David, de pronto sentí vergüenza, pues estaba desnudo en el agua y me acerqué al borde donde estaba mi ropa, y en eso que me dice Fernando:

- ¿Dónde vas? ¿a poco te vas a salir?

Le hice una seña con los ojos y me dijo que no había problemas, en eso me volteo y no lo podía creer, era Cristian, un compañero de la escuela (todo un forro de niño) y yo me quedé impactado, y en eso me dice:

- Hola.

Yo le devolví el saludo y me dice Fernando:

- Espero que no te moleste que lo haya invitado, pero es que él es un buen amigo y quiso estar presente en este encuentro.

Yo le dije que no había problema, pero igual estaba asombrado pues nunca pensé que Cristian fuera gay, él me dijo que no era gay, sino bisexual, y en eso que volvieron a tocar y nuevamente fue a abrir Fernando, y de regreso venía con David. Cuando llegaron, Cristian se estaba desnudando para entrar a la alberca, tenía un buen cuerpo y su verga se parecía mucho a la mía, eso lo comprobé un poco más tarde.

David y Fernando también se metieron a la alberca y propusieron que jugáramos a las luchas, David me cargó en sus hombros y Fernando a Cristian en los suyos y empezamos a jugar, lo caliente de la noche y el roce de los cuerpos nos hizo estallar y de pronto todos nos salimos de la alberca, Fernando se fue sobre mi verga y Cristian sobre la de David, pero como yo también quería disfrutar chupando me metí en la boca la de Cristian y David la de Fernando, por lo que quedamos haciendo un círculo de mamadas en serie, nos deseamos y así empezamos nuestra orgía.

De pronto me dice Fernando:

- Quiero poseerte.

Se acuesta boca arriba y me toma y me sienta sobre él, sentí la punta de su verga en mi culo y me puso como loco, se puso un condón y me la fue metiendo poco a poco, parecía que me iba a cortar en dos, y en eso que volteo y veo que David estaba penetrando a Cristian, tomé entre mis manos la verga de Cristian y lo empecé a masturbar, y a la vez la verga de Fernando entraba y salía de mí, mientras David entraba y salía de Cristian, no recuerdo qué pasó en ese momento, pero cuando lo noté ya estaba yo siendo penetrado por Cristian y mamándosela a David, quien a su vez era penetrado por Fernando, y él me la mamaba a mí. Así nos la pasamos toda la noche, yo mamaba y recibía a la vez, o mamaba y me la mamaban, o penetraba y 
me penetraban, e incluso en algún momento me penetraban, me mamaban y yo mamaba, o me penetraban, yo penetraba y mamaba, toda la noche fue una explosión de sexo, nuestros cuerpos estaban deseosos y nosotros estábamos dispuestos a complacerlos, fue una orgía memorable, terminamos exhaustos. 

Claro, también tuvimos nuestros momentos solos, es decir en parejas.

A medida que avanzaba la noche íbamos subiendo la intensidad y estábamos algo agotados, así que entramos a reponer fuerzas en la alberca pero nuevamente ahí nos calentamos, y en eso Fernando me llevó aparte, fuimos a su habitación, allí me dijo:

- Te quiero sólo para mí.

Y en eso me la empezó a mamar y con su dedo me fue abriendo mi culito, yo estaba que estallaba, además con todo lo que habíamos hecho tenía el culito dilatado, así que no hubo ningún problema para que me penetrara enseguida, entraban y salían de mí esos 23 cm y yo con mis piernas sobre sus hombros estaba a punto de estallar, creo que era mi tercera corrida en esa noche, la verga de Fernando entraba y salía de mí y en eso que me avisa que ya no aguanta más, que se va a correr y se sale de mí y explota en mi pecho y mi cara, me empezó a recorrer con su lengua toda la cara y el pecho, y mientras se tragaba su propia leche, después yo no pude contenerme y me fui sobre su verga hasta dejarla limpiecita, y en eso que me dice:

- Quiero sentirte.

Se puso en 4 y se la metí toda de golpe, su culo se apretaba cada vez que se la metía pero eso me excitaba más, empezó a culear y yo sentí que me corría, sin embargo aguanté un poco y se la saqué y él se volteó y se la comió entera y me corrí en su boca, me la empezó a chupar como si me quisiera secar por completo y casi lo logró, terminamos rendidos y nos quedamos tirados en el piso, nos estuvimos acariciando y besando.

Después de un rato nuevamente se le puso tieso aquel pedazo de carne hirviente, en eso llegaron David y Cristian y cuando nos vieron se nos unieron, en esta ocasión se la empecé a mamar a Cristian y Fernando hizo lo propio con David, en esta ocasión Cristian me quiso penetrar pero yo quería seguir disfrutando del sabor de una verga, por lo que me tuve que meter la de David, y Cristian me penetró, del placer solté un gemido y a la vez le di una pequeña mordida a la verga de David y al parecer esto le excitó extraordinariamente, pues su verga empezó a alcanzar dimensiones impresionantes, la sentí en mi campanilla y sentía cómo crecía y crecía, y mientras tanto Cristian entraba y salia de mí, me tomó la verga y me empezó a masturbar, y en esto se vino dentro de mí.

Después tuve una idea, iba a penetrar a Cristian y a David a la vez, se pusieron en 4 y como tenían sus culos dilatados por las penetraciones anteriores, así que empecé con Cristian, se la metí hasta el fondo, luego salí y entre en Fernando, salí y
entre en Cristian y después en Fernando, iba de uno a otro y cada vez que los penetraba sentía el apretón de sus culos resistiéndose a ser penetrados, lo que me excitó aún más y empecé a hacerlo con más velocidad cada vez....

Por ahora dejaré mi sueño aquí, pues es hora de dormir y quiero ver si sucede algo más en él. Espero tus comentarios en mi correo:

f_esparta@hotmail.com.