El Mejor Amigo de mi Hermana

Hola, lo que les voy a contar me sucedió hace 2 años, cuando tenía 17. 
Primero me describiré: en ese tiempo era un chico delgado, ojos claros, 
cabello castaño, no muy alto y el cuerpo atlético ya que estaba en el equipo 
de natación del la prepa.

Era el cumpleaños de mi hermana, todos en la familia estaban muy emocionados 
ya que mi hermana iba a cumplir 19 años, e iba a hacer una súper fiesta en mi casa. 
Todo estaba listo, sólo esperábamos que dieran las 9:00 para que llegaran los amigos.

Eran las 8:30 y sonó el timbre, era Erick, el mejor amigo de mi hermana, un joven de 
19 años, ojos claros, rubios, delgado y con un cuerpo muy bien formado, ya que jugaba 
mucho fútbol e iba al GYM. En ese tiempo me llamaba la atención, lo admiraba, era 
muy apuesto y tenía mucho pegue con las chicas, nos llevábamos muy bien, él me 
quería mucho, decía que yo era su hermanito que nunca tuvo.

La fiesta comenzó y fue un éxito, todos los amigos y amigas de mi hermana estaban 
muy a gusto, decían que era la mejor fiesta del año, todos cantaban, bailaban y se 
aventaban a la piscina.

Yo ya estaba muy cansado y me fui a ver tele a mi cuarto, y llega Erick y me dice:

- Ey!! Carlitos, préstame tu traje de baño, antes de que me avienten a la piscina con ropa. 

Le dije que lo buscara en mi closet, y en eso lo volteo a ver y estaba desnudo, se puso el 
traje, me sonrió y salió del cuarto, no me podía quitar esa imagen de mi cabeza, no entendía 
por qué si nunca me habían atraído los hombres, pero en fin, la fiesta continuó y yo ya 
estaba casi durmiendo cuando llegó mi hermana y me dijo:

- Carlos!! no les vayas a decir a mis papás, pero Erick está muy borracho, ayúdame con él.

Yo le dije que sí, lo llevó a mi cuarto y me dijo:

- Llévalo a tu baño y dile que se bañe.

Mi hermana se fue abajo con sus amigos. Le dije a Erick que se levantara, y que se 
apoyara en mí, que lo iba a llevar al baño para que se bañara, se levantó y estábamos 
en el baño cuando me dice:

- Carlitos, ayúdame, no me vayas a dejar sólo.

Y en eso se acerca al escusado y empezó a vomitar, y me dijo:

- Ayúdame a desvestirme, por favor.

Me acerqué a él y prendí la regadera, le comencé quitar el traje de baño que la verdad 
me costó mucho trabajo ya que estaba mojado y él no cooperaba, estaba muy débil, lo 
ayudé a ponerse de pie y lo senté en la regadera, me salí del baño, claro que ya no tenía 
sueño y me puse a ver tele, y como a los 5 minutos oigo a Erick que me decía:

- Carlitos!!, hermanito!!, ¿me traes un toalla? 

Apenas podía hablar el pobre, le llevé la toalla, lo ayudé a ponerse de pie, le envolví la 
toalla en la cintura y lo llevé hasta mi cama, en eso llega mi hermana y traía un vaso de 
leche, me lo dio y se lo di a Erick, se lo tomó y al ratito se durmió, yo me quedé observando 
su cuerpo desnudo envuelto en una ligera capa de tela, cerré mi cuarto con seguro y me 
acerqué a él y le dije en el oído:

- Erick, despierta, ¿estás bien?

Y al ver que no reaccionaba, tomé un extremo de la toalla y lo desenvolví un poco y pude 
apreciar una verga circuncidada y relajada, quise tocarla pero no pude, sólo lo observé un 
rato y le volví a tapar y me acosté en un sillón que tengo en mi cuarto, para que él durmiera 
a gusto.

La fiesta terminó como a las dos horas, y cuando todos se iban se armó una pelea que 
nos despertó a mí y a Erick, me salí del cuarto y bajé con mi hermana y le dije que Erick 
ya estaba dormido y yo también, que los sacara porque hacían mucho ruido, el caso es que 
todo se calmó, mi hermana se fue con sus amigas a su cuarto a dormir y me dio dos pastillas
para que se la diera a Erick para el dolor de cabeza, llegué a mi cuarto y le dije que se las 
tomara y me dijo que no, que ya se sentía mejor, en eso se para, se quita la toalla y me 
dice:

- Préstame un short, no voy a dormir desnudo.

Yo no lo podía creer, Erick tenía una erección de unos 19 cm, me le quedé viendo y como 
que se dio cuenta y se tapó, y me dijo:

- Perdón, no me había dado cuenta.
- No te preocupes, a todos nos pasa.

Le di el short y me dijo:

- Oye, ¿puedo dormir en tu cama? 
- Claro que sí, yo duermo en el sillón. 
- No, nada de eso, el sillón es muy incómodo, tu cama es grande y cabemos los dos.

Entonces nos acostamos y él comenzó a hablar de fútbol, y de sus rutinas en el Gym, y me dijo:

- Oye, ¿me dejas ver tu abdomen? - le dije que sí, y me dijo:

- Oye!, tú también te ejercitas, ¿verdad? síguele y cuado tengas mi edad vas a estar hasta 
más bueno que yo!

Yo sólo me reí y me dijo:

- ¿Y por qué no invitaste a tu novia, hermanito? 

Le dije que no tenía novia, que no tenía tanta suerte como él. Él sólo se rió y me dijo:

- Es que no soy como todos piensan... te voy a confesar, soy virgen. 

Al principio no le creí y me dijo:

- No, de veras, en en serio!
- Ok, te creo.
- Gracias. Yo sé que en ti puedo confiar, tú sí eres un buen amigo, y lo demostraste por
cómo te portaste conmigo cuando estaba borracho.
- No es nada, no te apures.
- Pero quiero compensártelo...

En eso siento que su mano recorre mi pierna, y se acerca a mi oído y me dice:

- No estaba dormido cuando me quitaste la toalla...

Yo no sabía qué decir, y me dice:

- No te preocupes, tú también me encantas. 

Y siento cómo llega hasta mi paquete y me lo empieza a sobar.

- Te gusta ¿verdad? - me decía. 

Se bajó hacia mi verga y me dice:

- Qué linda la tienes, ¿cuánto te mide, 18 cm? 

Yo no podía hablar y me la comenzó a mamar, nunca había sentido algo así, y en eso 
que se levanta de la cama y se va al baño, yo no sabía lo que pasaba, volvió con un bote 
de crema y me acuesta en la cama, se me acerca al oído y me dice:

- Te voy a compensar lo de hoy... 

Me unta crema en la verga, se pone él en su culo y lentamente se va sentando sobre mi 
verga, yo estaba en el éxtasis, mientras se movía en mí, con la otra mano se la jalaba, era 
delicioso, y me dice:

- Quiero que te termines en mí. 

Y así lo hice, él siguió jalándosela unos momentos más y explotó, su leche bañó mi cara y 
mi pecho, se bajó y me dio un beso. Me ayudó a limpiar con su boca el resto de semen que 
había en mi cuerpo.

Después de eso nos vestimos, él se durmió y no volvimos a hablar del tema.


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