El Mejor Amigo de mi Hermano
Esta historia fue hace siete años y es en su honor, hoy debe estar en
Alemania disfrutando otros cuerpos. (los nombres están cambiados).
Eran las tres de la tarde, mis padres y hermanos dormían y yo estaba viendo
una película cuando siento que golpean , era él con sus 16 frescos años,
rubio claro, 1.72 aproximadamente de altura, piel suave y tersa como tiene
que ser en un pendex de esa edad, delgado, en pantalones cortos que dejaban
ver los pocos y diminutos pelillos que en ellas habían, y un culito diminuto
y paradito al cual siempre en nuestros juegos le tocaba y él sin jamás decir
una palabra, ojos tremendamente verdes y saltones (para mí, un adonis de 16
años), preguntó por mi hermano y le dije que estaba durmiendo y preguntó qué
estaba yo haciendo (yo como soy?, 1.67, delgado, pelo negro, ojos marrones,
piel tostadita, un culo y piernas muy buenas producto de ejercicios aeróbicos,
contaba con 23 años y algo de experiencia en el ramo) esa tarde estaba en
boxer ajustados como siempre y estaba de costado y vi como me miraba
las piernas y cola, de inmediato lo invité a pasar y le dije que estaba viendo
una película, se sentó al lado mío en los sillones del living y con las piernas
muy abiertas, yo inventaba alguna excusa como para levantarme a cada rato
para que él pudiera verme desde atrás y así levantar un poco la temperatura
de la conversación, y mirar entre sus piernas cada vez que venía y solo veía
el fondo de su calzoncillo y de su paquete en aumento. Me empezó a preguntar
si lo había hecho con alguien y yo le dije que sí, él me preguntaba cómo se
hacía
para acercarse y hacer alguna propocisión de cama, ya que no tenía mucha
experiencia y estaba cansado de pajearse, yo le trataba de explicar y veía como
aumentaba el volumen de su pene que parecía bien provisto, le explicaba como
acercarse y por dónde empezar según mi gusto y eso lo puso a mil, entonces me
pidió ejemplos y yo le dije que sin tener que tocar a la persona (en ningún momento
le dije mujer u hombre) le insinuara cosas y no entendía; entonces pasé a mayores,
le
expliqué que hay zonas donde un roce era fatal y me pasé la mano por la ingle bajo
mi boxer y él no encontraba ese punto, lo hacía mal y no se excitaba, entonces le
dije "sé más suave", yo lo noté un poco nervioso, también producto de la
ecxitación
y me dijo como tenía que hacerlo ya que no sentía nada. Yo ya estaba al palo, le
pedí que se bajara los pantalones ya que me mostraba parte de sus pendejos rubios
casi oro y con una tremenda erección. A todo esto mi familia dormía la siesta; yo le
pasé los dedos por al lado de la pija, en la ingle, y eso lo puso a mil y yo ya me
venía
sin tocarme; esa carne fresca y virgen tenía que ser mía, continuó preguntando
cómo
tenia que hacer él, le agarré la mano y se la pasé por mi costado de la pija y en ese
momento él se mojó dejando una aureola de color blanco en su slip, lo que hizo que
yo me corriera también un poco, esa hermosa fragancia llenó el espacio y no pude
más, tenía que hacer algo más, jugármela y él aparte no sacó la mano, lo que produjo
que lo agarrara de todos lados y eso a él le gustó y me preguntó si lo había hecho
con otro pibe y yo le contesté que sí, y que me gustó mucho, a todo esto me agarraba
el pene con mucha experiencia, he de suponer que de tantas pajas a solas. Lo
tomé
de la mano y lo llevé a la lavandería y le dije que le iba a enseñar más y
él con un brillo
en los ojos dijo que sí.
Cuando estuvimos ahí, él sólo se bajó los pantalones y allí pude admirar el
dios de mis
sueños, un pene de aproximadamente 17 cms por 4,5 cms hermosos y desprovistos
huevos de esos pelillos que asomaban tan ociosamente, una cola totalmente lampiña,
parada pero hermosa, le dije que se diera vuelta y apuntara para el inodoro; me
agaché
y empecé a lamer esos hermosos glúteos y los espasmos que tuvo por primera vez casi
lo tiraron al piso, seguí hasta el centro de mis sueños, tan dulce y embriagante como el mejor
de los vinos, la locura que nos siguió fue sin palabras ya que cuando llegué a
él, ese ano
virgen y perfumado como la más linda de las flores, él lanzó un grito ahogado
y acabó
con tanta fuerza y placer como nunca él soñó y yo jamás volveré a ver, lo di vuelta y
bebí lo poco que quedaba de semen alrededor de ese falo que no perdía magnitud, lo
cual le arrancó nuevos suspiros y los cuales tuve que dejar, de lo contrario alguna de
las personas de mi familia que dormía podría escuchar. Cuando me levanté me dio un
beso buscando los restos de su semen, ya que él quería probar. Se vistió y seguimos
viendo la película y cuando se iba, ya que se habían levantado en mi casa, me dijo al
oído que nos viéramos esa misma tarde, lo hicimos pero lo que sigue se los cuento en
una próxima historia.
Si me quieren escribir, soy de Argentina y estoy viviendo en Miami.
Para hacerlo diríjanse a smail@uol.com.ar