Esta historia es obra de dos autores: gippal (Alex) y danny
18 (Dani), dos amigos que como buenos amantes de los relatos eróticos, quisieron
escribir uno que le gustara a la gente y en la que poder plasmar lo importante
que es para ellos su amistad.
AMISTAD: DANI Y ALEX (DANNY18 Y GIPPAL)
El despertador sonó, puntual e implacable como siempre a las 7:00, haciéndole
fruncir el ceño y apretando los ojos resistiéndose a abandonar el placentero
estado de sosiego y de comodidad de entre sábanas. Inexorablemente tuvo que
abrir los ojos molesto, no deseaba enfrentarse a la realidad que una nueva
mañana le proporcionaba, la misma que le obligaba a sobrellevar con fuerza otro
dia. Alex se destapó de golpe tras parar el despertador y observó la cama de al
lado donde aún dormía su compañero de habitación, que se encontraba boca abajo
con el almohadón sobre la cabeza, intentando reconciliar el sueño que le
arrebataba hace escasos segundos el ruidoso despertador. Alex contemplaba
divertido el cuerpazo que se gastaba Dani, era normalito pero tenía mucho morbo
a la vez, con esas piernas fibrosas que continuaban por sus muslos y terminaban
en el comienzo de su bóxer, se veía ese culo firme y esponjoso que hacía las
delicias de los ojos que lo miraban. Su espalda estaba empapada en sudor, hacía
mucho calor en la habitación, eso hacía que los cuerpos de ambos se mantuviesen
humedecidos…
• ¡Venga Dani,despierta! - dijo Alex tirandole la almohada a Dani -
• ¡Joder tío,qué manía tienes con poner el despertador tan pronto, ni que
fuéramos a llegar tarde a trabajar! ¡Si dormimos aquí en el hotel!
• No seas perezoso, que luego nos echan la bronca si no llegamos a nuestra hora.
Dani y Alex trabajaban de botones en un hotel situado en una de las paradisíacas
y turísticas playas del sur de España (Málaga), aunque en realidad Alex y Dani
venían de lejos. Ambos eran amigos desde hace ya un par de años y decidieron
irse juntos de vacaciones y Dani propuso irse a la playa en Málaga y trabajar en
un hotel o en donde fuera para pagarse las vacaciones. Sí, ambos eran gays,
aunque nunca se atrevió ninguno de los dos amigos a expresarle al otro lo que
sentía realmente, porque era tan dulce su amistad que temían perderla por una
cosa sin importacia. Al fin Alex se decidió hace poco más de un año a hacerle
ver a Dani lo que sentía y que no podía aguantárselo más en su alma, sufría al
ver que eso le socavaba la conciencia y la angustia le ganaba terreno. Y lo
hizo. Ya no le importaba la reacción de Dani al soltarle todo lo que consideraba
dentro de sí mismo, se abrió a él en su totalidad, contandole con pelos y
señales lo que le carcomía por dentro. Alex sentía un mayor peso con el simple
hecho de decirle lo que ocultaba a su gran amigo en vez de temer la reacción por
parte de Dani, no le importó demasiado, ya había hecho su parte.
Ante su asombro, mientras Alex conversaba a Dani le recorrían las lágrimas que
eran de felicidad, como no creyendo lo que estaba pasándole. Al minuto, levantó
su rostro y clavando la mirada sobre la de su amigo, afianzó una gran sonrisa de
oreja a oreja y abrazó a Alex fuertemente a la vez de tierno… Desde entonces la
relación entre los dos ha sido inseparable, los consejos mutuos que se daban
hacían más grande su amistad, pasaron de ser simples "colegas" a "amigos
íntimos". De eso hacía como se ha dicho, sólo un par de años…………
El hotel en cuestión lo llevaban dos chicos jóvenes, hermanos: Nico y Adri. Nico
tenía 21 años y Adri 22. Los dos eran tíos muy majos y cuando Dani y Alex les
conocieron en la estación el día que llegaron a Málaga, ellos les comentaron que
venían desde Madrid también a trabajar en uno de los hoteles de su padre (porque
al parecer al padre de Nico y Adri no les hacía ninguna gracia que sus hijos se
tiraran todo el verano haciendo el vago) y les ofrecieron quedarse en el hotel a
pasar las vacaciones con la condición de que trabajaran allí. Aunque no
cobraban, Dani y Alex tenian libertad para usar las instalaciones del hotel
siempre que quisieran en sus ratos libres, y desde que acabara su turno eran
libres para ir a donde quisieran. Las muchas propinas que les daban los clientes
por ser tan encantadores en su trabajo, les otorgaba lo justo como para tener
dinero para irse de fiesta y ahorrar algo.
Alex y Dani no se lo pensaron dos veces y aceptaron y la verdad es que ya
llevaban alli una semana y aunque el trabajo era algo duro, se lo pasaban muy
bien juntos y tambien con Adri y Nico que eran sólo un poco mayores que ellos y
solían irse juntos de juerga los cuatro. Además los dos se dieron cuenta
enseguida de que Nico y Adri estaban muy bien, qué digo bien, ¡¡¡eran un par de
dioses!!!.
Nico era moreno, con el pelo corto y los ojos verdes y ligeramente rasgados,
tenía una sonrisa muy graciosa, de estas que delatan complicidad a cualquiera a
quien se la dedique. Su cara, bastante viril, quedaba rematada por un marcado
hoyuelo que tenía en mitad de la barbilla. En su brazo derecho tenía un tatuaje,
una especie de banda negra que adornaba toda la zona de sus bíceps y que le daba
una imagen aun más atractiva. Su cuerpo, algo tostadito por el sol estival era
como una obra renacentista y quedaba rematado por unas fuertes piernas adornadas
de una delgada capa de vello, y por un culo bien redondito, que a cualquier ser
humano podría volver loco (sobretodo cuando a uno le gustan tanto los hombres
como a Dani y Alex).
Adri tenía el pelo castaño medio largo, los ojos marrones y una sonrisa
preciosa, seguramente tan cómplice como la de su hermano, y adornada además por
un gesto de pillería, tenía una cara de golfo que resultaba adorable. Con esa
media melena y su cuerpo hermoso, de marcados pectorales, pero no
exageradamente, podría pasar por un gladiador romano: Fuerte, hermoso, tan bello
que se diría que no podía ser real, que era un espejismo producto del sol. Al
contrario que Nico, Adri no presentaba tatuajes en sus brazos, pero en su
espalda, en la zona del omóplato derecho, tenía tatuado una especie de sol. El
culo de Adri no tenía ni mucho menos que envidiar al de su hermano: bien firme,
y blandito a pesar de estar bien puesto (ambos amigos le habían dado a veces
cachetes amistosos en el culo a Adri y lo sabían perfectamente).
La verdad es que en cuestión de culo, ninguno de los dos andaba corto: eran dos
cachetes perfectos, deliciosos, parecían moldeados por el mejor de los artistas:
no eran los típicos culos duros e imposibles de apretar, típicos de la gente que
se pasa horas y horas en el gimnasio, eran blanditos, pero no fofos, sino
simplemente perfectos. Y aunque el tesoro que se ocultaba entre los cachetes de
cada uno de ellos era un misterio para Alex y Dani, ambos sólo podían imaginar
que un envoltorio tan hermoso sólo podía ocultar algo más perfecto todavía.
Los dos eran muy guapos de cara y tenían unos cuerpos impresionantes, no
excesivamente musculosos, sino más bien cuerpos de nadador, con todo marcado
pero también blandito, de eso ya se habían dado cuenta los dos chicos cuando se
encontraban todos en la playa o en la piscina del hotel y se deleitaban viendo a
esos dos Adonis de cuerpo bronceado, tomando el sol con sus apretados bañadores,
con ese bulto que rebosaba virilidad por todas partes. Los dos tenían una
pequeña capa de vello muy fino por el pecho pero se lo afeitaba a menudo, cosa
que Alex odiaba porque le encantaban los chicos con pelo en el pecho. Siguiendo
el camino marcado por sus pectorales y sus bellos y trabajados abdominales, se
llegaba a una hilera de vello que descendía hasta su entrepierna dejando
entrever la pequeña mata de pelo que adornaba sus miembros.
Alex y Dani hablaban muchas veces de los dos hermanos y de los buenos cuerpos
que se gastaban, pero nunca pasó por su mente que pudieran tener nada con ellos,
pues les veían cómo tonteaban continuamente con las chicas en la playa y con las
clientes jóvenes, pero los dos adolescentes (Dani y Alex tenían 18 años) les
dedicaban a esas bellezas que tenían por jefes, la mayoría de sus pajas,
sobretodo cuando después de haberles observado durante horas en la piscina sin
poder comérselos alli mismo, se acumulaba toda su tensión sexual en sus pollas.
Los dos se tumbaban en sus camas y se despojaban de sus bañadores, y cerraban
los ojos para imaginar que aquellos dos dioses estaban a su lado y que sus
cuerpos se fundían en uno sólo mientras sus lenguas se entralazaban en largos y
cálidos besos. Se deleitaban imaginando los miembros de Nico y Adri, pensando en
las cosas que podrían hacerles para darles placer. Mientras pensaban en esto,
sus manos no se quedaban quietas, y acariciaban sus pollas sin parar, al
principio con lentitud, y luego con vigor, jadeando y gritando las incoherencias
típicas que se dicen cuando uno se abandona al placer de esa manera. Tras un
tiempo que parecía eterno, aunque quizás no fueran más de 10 minutos, los jadeos
se hacían más y más intensos, y se convertían en auténticos gritos de gusto que
culminaban con un torrente de semen, de ardor adolescente que salía de sus
pollas y llegaba a menudo hasta sus pechos. Luego ambos se quedaban relajados,
medio adormilados en su cama y solamente lamentando que esos momentos de placer
no los pudieran compartir con sus jefes.
Con estos pensamientos debía haberse levantado Alex esta mañana, a juzgar por el
bulto que se marcaba en sus boxers, y Dani no dudó en hacérselo saber:
-Anda, ella se ha vuelto a levantar antes que tú eh campeón!
-Jajaja. ¿Y por qué te fijas tanto? ¿Tanto te gusto, nene?
-Ya sabes que sí guapetón, que lo único que quiero es comerte eso que se te
marca en los gallumbos.
-Uff no digas esas cosas que no contribuyes a que se calme. Además tú tampoco te
has levantado muy relajado por lo que veo.
Dani siguió la mirada de Alex y observó que en sus boxers se marcaba un bulto
tan prominente como el de su amigo. Ambos no pudieron evitar una carcajada ante
la situación.
-Bueno Alex, ni que nunca nos hubieramos visto así
-Tienes razón, pero nunca me canso de verte de esa forma -dijo Alex guiñándole
un ojo.
-Jajaja. ¿Sabes? Por muy salido que estés, siempre me acabas demostrando que
eres un cielo.
-¿Yo un cielo? ¡Pues tú debes ser el universo entero por lo menos! Lo que más me
gusta ver nada más levantarme es esa sonrisa de ángel que tienes.
Y tras escuchar esto, Dani dirigió su boca a la de su amigo y le obsequió con un
maravilloso beso. Los labios de ambos parecían no querer separarse y la lengua
de cada uno luchaba por agarrar fuertemente a la del otro. Así eran ambos: No
eran novios, porque sabián que de llegar a serlo probablemente se acabaría
estropeando su amistad, y para ellos eso era lo más valioso que poseían; pero no
por eso dejaban de demostrarse cariño de todas las formas que sabían, y para los
dos amigos, el sexo, los besos, las caricias, los abrazos etc... no implicaban
nada más que el deseo de agradar al otro y demostrar lo mucho que se querían.
-¿Te imaginas que Nico y Adri nos pillaran así? -preguntó Alex, tras despegar
sus labios de los de Dani
-¡Bah! Seguro que rabiarían de envidia. Los dos querrían besar esa boca que Dios
te ha dado.
-Jajaja. Eres un sol tío -dijo Alex poniéndose rojo- pero yo no beso tan bien,
es que tú me guías y me dejo llevar.
-¡Anda no seas modesto! -dijo Dani acariciando con cariño el pelo de Alex- Nunca
he conocido a nadie que bese como tú, ¡Y eso que me han besado muchas veces!
-¡Ya serán menos Casanova! -contestó Alex dándole a Dani con la almohada en la
cara.
-¡Venga, no empiezes a pelear que sabes que siempre te gano!
Y ambos se enzarzaron en la típica lucha entre amigos, que duró poco porque
aunque Alex quedó encima de Dani y parecía que había ganado, Dani comenzó a
hacerle cosquillas a Alex en la cintura, y es que conocía de sobra su punto
débil.
-Jajajajaja. ¡¡Para tío porfa!! ¡Eso no está permitido!
-¿Cómo que no? ¡En el amor y en la guerra todo vale!
-Mmmm ¿En serio? Pues ya que hablas de amor...
Y a la vez que decía esto, Alex guiñó un ojo a su amigo, mensaje que este
entendió inmediatamente y enseguida ambos sellaron ese momento con otro beso,
tanto o más apasionado que el anterior.
-Uff, Alex como sigamos así sí que llegaremos tarde
-Tienes razón. ¡Venga levanta y vamos a la ducha!
Alex se levantó y agarró de la mano a Dani para ayudarle a levantarse también.
Dani le dió una palmadita en el culo a Alex en agradecimiento y ambos se
metieron en el baño, con sus bóxers todavía puestos.
Ya en la ducha, mientras el agua corría por sus cuerpos desnudos y jóvenes,
ámbos se empezaron a poner juguetones como solían hacer. Alex alcanzó la esponja
para empaparla con el chorro de agua fresca mientras que alcanzando el bote de
gel, bastó con depositar una generosa cantidad sobre ella para dejarla a su
gusto. Tras estrujarla un par de veces, mogollón de espuma blanca comenzó a
brotar de la esponja, el champú se desparramaba por la mano de Alex, pasando por
todo su brazo y terminando por su abdomen. Dani se encontraba de espaldas hacia
Alex, aportándole una visión de su brillante espalda y, más abajo, de su culazo…
Uff, parecía gelatinoso a la vez de firme, tenía unas formas y curvas perfectas,
eran dos balones de carne rendondos que se marcaban en las zonas más
provocativas. Rodeó a Dani con sus brazos, colocándose muy cerca de su espalda,
casi manteniendo un contacto entre ambos cuerpazos, juntó sus manos ya sobre el
pecho de Dani y con la esponja sobre sus blandos pectorales, inició un manoseo
sobre ellos, aferrando sus dedos sobre cada pezón como pinzas y desgastandole
los botoncitos de los pezones al pasarle repetidas veces con los pulgares. Dani
tuvo que cerrar los ojos, le gustaba aquella sensación de rasparle los pezones
con las yemas de los dedos de su amigo, ya estaba empezando a ponerse cachondo.
Alex empezó a enjabonar el cuerpo de su amigo, vadeando con la esponja una
estela de espuma mediante caricias por el cuello y siguiendo por el pecho donde
se entretuvo un tiempo acariciando sus pezones hasta ponérselos duritos de nuevo
y Dani tuvo que aferrrar con la mano su paquete para calmarlo, eso lo ponía loco
de excitación ¡sus pezones casi pinchaban de lo tiesos y duros que estaban!.
Luego siguió por su abdomen donde se entretuvo un poco dibujando y cubriendo con
burbujas blanquecinas sus marcaditos abdominales, pues aunque ni Dani ni Alex
tenían los cuerpazos de Nico y Adri, (que eran como los de los nadadores
profesionales: muy marcados, notándose unos buenos pectorales y un abdomen duro,
con piernas fuertes y culo morboso, eso sólo era a simple vista, ya que
realmente están blanditos y esponjosos por todas sus carnes, daba mucho gusto
ver esos pectorales marcaditos pero poder hundir los dedos o la boca sobre ellos
y notar esa esponjosidad, hundiéndolos y abarcandolos al estar blanditos… sí
tenían cuerpos muy apetecibles y ambos se gustaban mucho, aunque su relación
nunca había pasado de la amistad con derecho a mucho mucho roce. Al toparse la
esponja con el comienzo del bóxer de Dani, simplemente Alex le apretó el
paquetazo para ver cómo estaba su "desayuno" de hoy, sobándolo reiteradas veces
y restregándolo con la mano palpando todo el volumen de su tremendo bultazo…
Tomando a Dani por la cintura fue bajando su bóxer mientras besaba suave y
lentantamente su cuello. La esponja ésta vez recorría su espalda fervorosamente
y su culo, que lo tenía cada vez más prieto y duro. La espuma se escurría por el
interior de su trasero, empapando la raja y llegando a embalsamar el ojete, que
permanecía hasta entonces ardiente… Al voltearlo, Alex se agachó quedando a la
altura de la morcillona polla que se gastaba Dani, y con sus manos impregnadas
de champú comenzó a limpiar con mucho esmero el miembro de su amigo, que si ya
de por sí estaba morcillón, con las caricias de Alex se puso como una piedra.
-Uff...tío qué bien...¿Para eso te querías levantar pronto eh pillín? ¿Para que
te diera un biberón?
-Sí, me has pillado jeje... pero el biberón hay que metérselo en la boca para
que no se escape nada de leche.
Y nada más decir esto, Alex posó sus carnosos labios sobre la base del pollón,
dándole mimos y besos ensalivados, sorbiendo fuertemente los líquidos
preseminales que se desprendían del agujerito del cipote. Se metió de una vez
los 17 centímetros de carne albergándolos en su paladar, hasta topar con su
campanilla. Sentía toda su extensión, la barra le quemaba la boca, como si fuese
un hierro ardiendo, esa era señal de que Dani estaba realmente cachondo mientras
disfrutaba de la mamada. Alex no paraba de succionar fuertemente el tronco
mientras el glande golpeaba su garganta, casi dejándole sin respiración, pero él
tragaba y engullía con ánsias de polla, quería tomarse un buen "coctel lácteo" y
hacer disfrutar a su amigo al máximo. Dani ya mantenía el ritmo de la follada,
asiendo de la cabeza a Alex encajándole todo su nabo en los morros velozmente,
casi haciéndole daño y jadeando sin acallar en ningun momento los gemidos
ahogados que proferían de su garganta.
Dani se estremeció y jadeaba al sentir la lengua de su amigo sobre su glánde,
dándole restregones frenéticos y grandes lametones. Alex era bastante goloso; se
metía de gope la polla de Dani y luego poco a poco iba sacándosela pasando sus
labios por toda la longitud del tronco para que ni un sólo milímetro de éste
quedara sin ser probado por su boca; y mientras movia su lengua en círculos por
el glande y por su agujerito:
• Mmmmm...joder... qué bien lo haces... aahhh... qué manera más cojonuda de
empezar el día.
• Slurpppp… jorlpp… bojhhmmk…
La polla de Dani se tensaba e iba endureciéndose a lo sumo en el interior de
Alex, que casi se le desencaja la mandíbula al resistir tanta presión. Alex
percibió los quejidos bravos de su compañero y profirió a alargar su mano hacia
el culo de Dani y le metió de golpe dos dedos, que entraron con poca dificultad
por la cachondéz que tenía, mientras que con sus otros dedos presionaba en la
zona que hay entre el ano y los huevos… Dani ya no podía resistir tanto, estaba
ya delirando de placer, mientras Alex aferraba su succión a la punta de ese
pollón, mordiendo de vez en cuando el glande, cosa que tomaba respuesta
instantanea en contoneos y gemidos de Dani, que aumentaron al comenzar a sorber
todo el glande con mucha saliva, mientras con la lengua le daba latigazos al
frenillo.
• UUUUUFFFFGG!! dIIIIooOOOSsss… eree…ehhsss…genial!!! Ahhhm ahhh ah ah!!! Me va
a dar algooooo, dioos santooo hhaaaaaaa!!! MEeee… ahh agghh Corrrrroooooooooo…oH
siiii… chu---paaaahh!! HAHH AHH SII, DIOOOS…uffff!!
La polla de Dani estaba ya ardiendo y se notaba el relieve de sus venas, que
estaban enmarcadas por todo su tronco y cada vez se apretaban más y más a esa
polla, como queriendo contener la eyaculación. Un disparo de fogoso semen cayó
de lleno sobre la campanilla de Alex, y lo que le siguió fue una verdadera
FUENTE que emanaba leche a borbotones, ya no eran disparos, sino que salía semen
abundántemente y sin compasión. Alex sentía cómo esa lava le quemaba los labios
y su lengua, que estaban en esos momentos sorbiendo y chupeteando el glande con
más intensidad para matar a Dani de gusto... Le resbalaba ya la leche por la
barbilla y caía al suelo, deshaciéndose con el agua. Dani consiguió sostenerse
al apoyarse contra la pared porque las piernas no le respondían, se tambaleaba
todo su cuerpo de gusto, no podia mantenerse en pié con tal orgasmo que sentía
entre sus piernas, dejando su glande casi desgastado y sin sensibilidad al haber
excedido lo que soportaba. La lengua de Alex al recorrer todo su glande tras la
eyaculación hacía más intensa la mamada, dándole a Dani más espasmos ya casi
dolorosos, al estar tan sensible esa zona.
• Joder, no podía casi respirar, me has dejado exhausto colega…
• Jajajaja, lo siento, pero es que necesito mi biberón cada mañana, y yo no
desperdicio nada.
• ¡Ahora te vas a enterar! Jajajaja…
Dani asió a Alex por atrás que ya tenía el rabo a 1000, y mientras con una mano
manoseaba todo su pecho y abdomen, con la otra apresó aquel hierro candente.
Alex se dejaba hacer, estaba muy cachondo y necesitaba una buena paja. Dani
abarcaba con la palma de su mano los pezones de alex y comenzaba a restregarlos
y oprimirlos. Despues con la yema de sus dedos le desgastaba los botoncitos de
cada pezón, erizándolo al momento, dejándolo muy puntiagudo para poder
pellizcarlo con tesón.
• UFFF… mola lo que me haces mmm, sigue.. ¡que quiero correrme ya, que no me
controlo más!
Con la mano Dani restregaba la polla de Alex por todas partes, espachurrándola
con la palma de la mano para palpar lo ardiente que estaba y la frotaba contra
su abdomen. Entonces Alex instintivamente apresó la mano de Dani porque no
aguantaba más e inició una masturbación bestial. Dani dejó que su amigo llevase
en un principio el control de la paja para que fuese alcanzando su climax
deseado, hasta que al escuchar los gemidos y alaridos de Alex que advertían que
se correría en breve, afianzó su mano al prepucio para agarrarlo bien y
colocando su pulgar sobre el glande comenzó a subir y bajar primero suavemente
para que Alex palpara la opresión en esa zona tan sensible del glande con el
pulgar de Dani, que al restregarse le daba un placer inmenso. Dani le dió fuerte
a la paja y comenzó a bajar todo el pellejo y después subirlo de golpetazo,
notando jadeos por parte de su amigo.
• MMMMhhhh hofjjj… ahhhhh.. me co…..hmmm roo.. oOOhg si no paresss daniii!
Quitaaaa el pulgaaaaar ajjgg... me duele hmmmm..
• Shhh.. no te preocupes que yo te aguanto cuando no te puedas sostener, que
ahora viene lo mejor tío…
• Pa.. parahgg uffff ahmm no... ahh sig... siguee!
• Jaja así me gussta
• Ya sí..aahhh.. ughhh no aguannnnnn… ttooo me cooorrrr…hhhh cooorrooooo ahhh
ahh dale!!!
Dani forzó a velocidad vertiginosa esa excelente paja que estaba matando a Alex,
su pulgar rozaba y rozaba restregándose en cada subida y bajada con ese glande
que ya estaba MUY SENSIBLE… El rabo se endureció al máximo, y Dani al percatarse
reclinó sobre él un poco el cuerpo de Alex (Dani estaba detrás de Alex) para
dejarle la polla que estaba masturbando justo debajo del chorro de agua. Los
diminutos hilos de agua que salían del grifo iban a parar en el ya matado y
ultrasensible glande de Alex, que con el agua al caer a tanta presión lo dejaba
loco, como dándole puñetazos en su glande… estaba casi doliéndole y a la vez
sintiendo un fuerte placer por la presión del agua, que caía de forma directa y
veloz sobre ese glande. Entre el pulgar que lo restregaba, los pellizcos en los
pezones y el trallazo de agua que caía sobre el glande de Alex provocó que el
ORGASMO fuese divino, casi inexplicable. Alex no se pudo sostener siquiera con
el primer espasmo, todo el cuerpo le flaqueaba, mientras se corría gritaba,
gemía como si fuese de dolor. Cada vez que salía y salía más semen, el glande se
volvía más blando y el pulgar de Dani conseguía hundirse más en él, pero
alargando dos dedos hasta el orificio del cipote, consiguió frotar esa zona para
desgastar más aún su polla, haciendo delirar ya a Alex...
• Ahhhh… mmmmmmmmmm...mamonazoooo, que no pued…doo másss! Me estáaas matandooo…aggg
mmmmmmhh mmhhh, y eso que ya me he corr…rriidoo… bufff bufff mmmmmmmmmmmmmmmmmm.
• Joder, pesas mucho jajaja, perdona por la paja tan intensa, pero tenía muchas
ganas de hacerte algo así.
• UFFF, déjame respirar coño… Joder macho, es que casi me da un infarto, por
poco me quedo sin sensibilidad en el glande mamón, me has hecho gozar que no
veas.
• Jajaja me alegro.
• Pues el chorro de agua me ha encantado a la vez que ya ni me podía apoyar
sobre mis piernas, me estabas matando con eso realmente, ya te vale…
• Venga, vamos a vestirnos y bajamos a desayunar.
• Vale.
Esta vez fue Dani quien ayudó a Alex a levantarse, pues al pobre no le
respondían las piernas después de esa paja tan deliciosa que su amigo le había
regalado. Alex al intentar andar se resbaló con el champú que quedaba por el
sulo, y se hubiera caído si Dani no le hubiera sujetado.
-¡Que te matas quillo!
-Jajaja. Gracias a ti no, de milagro. ¿Qué haría sin ti, cielo?
Alex besó a Dani, no ya con pasión si no con auténtica ternura.
-Dani, no te separes nunca de mí ¿vale?
-Mi niño, eso nunca pasará. Siempre estaremos juntos.
Y se quedaron abrazados un minuto durante el cual el tiempo pareció detenerse.
-Venga Dani, que al final no llegamos a desayunar
-¿Qué pasa? ¿No te vale con el desayuno que hemos disfrutado hace un momento?
Ambos rieron la ocurrencia y salieron del baño. Se secaron y rápidamente se
pusieron sus uniformes para más tarde salir de la habitación. Cogieron el
ascensor y llegaron a la planta baja, donde estaba el comedor.
Allí estaban Adri y Nico esperándoles en una mesa para cuatro personas. Nico
vestía una camiseta azul oscuro, algo ajustada, y unos pantalones blancos,
finitos y anchos. Adri llevaba una camisa blanca de manga corta, y unos vaqueros
muy finos, de color azul claro y descoloridos por algunas zonas. Ambos eran muy
detallistas, y lo demostraba el hecho de que habían dispuesto un desayuno para
los cuatro, consistente en un par de tostadas, un vaso de zumo de naranja y una
taza de leche con un bollito de chocolate para cada uno.
-Ey, mira ya llegan los dos enanos -dijo Adri sonriendo.
-¿Enanos nosotros? Venga chaval, que sólo nos sacas unos centímetros -contestó
Dani siguiendo el juego.
-Bueno, eso depende de a qué te estés refiriendo, chavalín.
-Jajaja, qué guarro eres Adri -le dijo su hermano- y no tengas mala leche que es
normal que les saquemos centímetros en todo, aún no se han hecho hombres.
Todos se empezaron a reír ante la salida de Nico, y Alex le dio un golpe
amistoso a Nico fingiendo estar ofendido por su comentario.
-Venga chicos, cojed fuerzas que hoy os espera un día duro -les aconsejó Nico-
ayer llegaron por la noche varios clientes nuevos.
-¿En serio? ¿Cuántos? -preguntó Alex fingiendo estar interesado, porque
realmente estaba embobado mirando el hermoso rostro del joven que tenía
enfrente.
-Pues, dos parejas jóvenes y un matrimonio con dos niños pequeños. Las dos
parejas creo que son amigos y que han venido juntos de vacaciones.
-Además los dos chicos nos pidieron anoche como favor que hoy por la mañana
llevarais una botella de cava a cada habitación, con una rosa. Creo que quieren
darles una sorpresa a sus chicas.
-Buenoooo -dijo Dani en tono sarcástico- ¿Pensarán pagar bien, no? ¡Que aquí las
cosas no se hacen por amor al arte!
-¡Jajaja! Pues claro que os darán propina, tíos! -contestó Adri sonriendo- de
hecho yo mismo se lo llevaría pero tengo un compromiso esta mañana.
-¿Compromiso eh cabroncete? -le dijo su hermano revolviéndole el pelo- ¡Te vas
con la pelirroja esa que conociste el otro día, a ver si ya te la puedes calzar!
-¡Eyy! ¡Que hay niños delante! -dijo Alex sonriendo ante la conversación.
-¡Bah! Pues ya es hora de que aprendáis sobre estos. Vereis chiquitines, el papá
mete una semillita dentro de mamá, y luego nueve meses después...
-¡Vete a la mierda, anda! -le contestó Dani echándose a reír.
-Jajaja. Bueno chavales, pues efectivamente me voy con la pelirroja. Así que me
haríais un favor grandísimo atendiendo vosotros este recado.
-¡No hay problema tío! Hoy por ti, mañana por mí... -respondió Alex regalándole
una de sus mejores sonrisas.
El desayuno siguió sin más novedad, pero hubo un momento en que Alex se quiso
poner juguetón. Fingiendo que bostezaba, se estiró bien, hasta casi parecer que
se rompía en dos, y elevó su pierna derecha, rozándole el muslo a Nico con sus
pies, de forma aparentemente accidental. Nico no pareció darle importancia a lo
ocurrido y simplemente miró fugazmente a Alex. El chaval, al no notar reproche
en la mirada de Nico, pensó "esta es la mía", y decidió ir un poco más lejos.
Comenzó a acariciar la pierna de Nico con sus dedos, incluso se descalzó con la
ayuda de su otro pie, para poder trabajar con más libertad. Alex en situaciones
normales no se habría atrevido a tanto, sobre todo teniendo en cuenta que no
sabía si a Nico le podría molestar la situación. Pero Nico lejos de protestar,
continúo la conversación con Dani y Adri, e incluso en una ocasión le lanzó una
preciosa sonrisa a su masajista particular.
Dani se extrañó de que Alex, que siempre hablaba por los codos estuviera tan
callado, así que le miró un momento, y aunque sólo vio cómo se movía la pierna
de Alex por encima del mantel, intuyó el resto (porque Alex le había hecho ese
juego varias veces mientras comían, sobre todo si era en un sitio público) y se
limitó a fingir que no pasaba nada. Adri por su parte no pareció darse cuenta de
nada.
El masaje duró unos minutos más, y Alex se deleitó pasando los dedos de sus pies
por las piernas fuertes y viriles de Nico, por esa especie de columnas de carne,
perfectamente moldeadas que podrían incluso servir para sostener un templo
griego. Alex se preguntaba si Nico no se quejaba porque le staba gustando lo que
le hacía, o si era más bien porque pensaba que era todo una chiquillada y
prefería no darle importancia.
-Bueno chavales, pues yo me tengo que ir ya.
-Venga Adri, pasástelo muy bien -le dijo Alex.
-¡Y procura dejarla bien satisfecha! -concluyó Dani.
Adri se acercó riendo a Dani y le dio una colleja cariñosamente, a lo cual Dani
respondió con un cachete en el culo, no con dobles intenciones, si no más bien
en plan amistoso. Mientras Adri salía del comedor, Nico gritó bien fuerte:
-¡¡Acuérdate de ponerte gomita!!
Adri simplemente respondió al comentario levantando su brazo y extendiendo el
dedo corazón. Todos rieron por la salida de tono de Nico.
-Venga chicos, si ya habéis terminado poneos en marcha. Cojed cada uno una
botella de cava y llevadla a las habitaciones: son la 206 y la 207
-¿Y la rosa? -preguntó Alex.
-Pues es verdad... mira cojedlas del jarrón que hay en la recepción. Total son
bastante chulas.
-¡Jajaja! ¡Mira que eres cutre Nico! -dijo Dani partiéndose de risa.
-¿Qué pasa? ¿Preferís que os mande a la calle a comprarlas?
-Uff, me estoy dando cuenta de que las de la recepción son las rosas más bonitas
del mundo.
-¡Así me gusta! ¡Que obedezcáis al jefe!
Alex y Dani se pusieron en marcha: Cojieron cada uno un carrito con una botella
de cava metida en una cuba con hielo, y pasaron por la recepción para coger cada
uno una rosa. Luego tomaron el ascensor hasta la segunda planta del hotel (en
total el hotel tenía 7 plantas, sin contar la planta baja donde estaban la
recepción, el comedor y una sala de estar con una mesa de ping-pong y otra de
billar. Además en el exterior, había una enorme piscina, ideal para pasar las
calurosas tardes veraniegas de Málaga).
Dani llamó a la habitación 206 y le abrió un chico más o menos alto, moreno y
con pinta de recién levantado, que sonrió al ver lo que le traía Dani y le dio
una excelente propina en recompensa.
Alex en cambio, tras llamar a la puerta se quedó esperando un momento, y volvió
a llamar otra vez algo impaciente.
-¡Ya voy! -se escuchó al otro lado de la puerta.
La puerta se abrió y Alex se encontró frente a un joven con el pelo revuelto,
rubio (realmente era teñido), vestido con una camiseta corta de color engro y
unos boxers color azul marino y que le dedicó una sonrisa muy amable a Alex al
ver que le traía lo que había solicitado la noche anterior.
-Perdón por tardar en abrirte chaval. Es que estaba "dándole los buenos días" a
mi chica, ya me entiendes...
Alex se quedó pasmado. La verdad, respecto a ser muy salido no le ganaba nadie,
pero no solía contar cosas así a desconocidos.
-No... no se preocupe. Aquí tiene lo que encargó.
-¡Pero no me hables de usted hombre!. Si sólo te debo sacar unos 5 años, no soy
tan mayor.
Alex se limitó a asentir con la cabeza, miraba a aquéll chico de arriba abajo:
sus ojos color miel, su barba de dos días, ese cuerpo, ni mucho menos de
gimnasta, sino más bien de complexión normal, pero no por ello menos hermoso;
sus velludas piernas, y sobretodo el bulto que se apreciaba en sus gallumbos. Si
acababa de echar un polvo con su chica, o iba a hacerlo en ese instante, era
lógico que la tuviera un poco morcillona. Alex se deleitó tanto mirando a aquel
chico que sintió que algo se movía entre sus piernas, y sabía perfectamente lo
que era.
-Bueno, no quiero entretenerte más chico -dijo sacando a Alex de su
atontamiento- eres muy amable por haberme hecho este favor.Toma, esto es para
ti.
Y depositó 5 euros en la mano del joven. Alex simplemente le sonrió, se guardó
la propina en el bolsillo, y para disimular un poco lo que le estaba pasando, le
miró a los ojos y dijo:
-¡Joer! Es usted... quiero decir, eres muy amable. Puedes contar conmigo para
proporcionarte lo que quieras mientras estés aquí.
-Gracias chaval, y te dejo que me reclama mi chica. Eres muy amable, le hablaré
muy bien a tu jefe de tí. ¡Hasta luego!
Le acarició el pelo a Alex en actitud paternal y cerró la puerta. Alex estaba
alucinando ante la situación y la caricia de aquel chico sólo consiguió
excitarle aún más. Sin darse cuenta apenas de lo que hacía, miró a través de la
mirilla de la habitación, para ver el culo de aquel cliente tan simpático, que
en ese momento estaba de espaldas a la puerta. Su chica, una joven de unos 23
años, morena, con el pelo largo y bastante guapa, se había levantado de la cama
para ver lo que habían traído, y se había quedado tan feliz al ver el detalle de
su novio, que en ese momento se lo estaba comiendo a besos, y mientras una de
sus manos le revolvió el pelo a su chico, la otra se dedicaba a masajear,
primero el culo del joven, y luego se fue desplazando hasta acariciar su
entrepierna.
Alex no podía creer lo que estaba viendo. La verdad es que observar a los demás
mientras tenían momentos tan íntimos era algo absolutamente excitante. Dejándose
llevar, y olvidándose de dónde estaba, bajó su propia mano y la colocó en su
entrepierna. Rapidamente la mano se vio rebosante de la tibia masa de carne que
tenía bajo sus pantalones. Se masajeó con pasión el paquete e incluso lanzó
pequeños jadeos, mientras veía cómo al otro lado de la puerta, el chico cojía a
su novia en brazos y se la llevaba a la cama. Alex ya no pudo ver más pero se
imaginaba lo que seguiría. La excitación estaba pudiendo con él y comenzó a
bajar la cremallera de sus pantalones. Pero...
-¡¡¡¡Alex tío!!!! ¿¡¡Qué coño crees que estás haciendo!!?
Alex volvió a la realidad. Lentamente giró la cabeza a la izquierda para
observar lo que se temía: Nico estaba a escasa distancia de él, mirándole
detenidamente. En su cara había una mezcla de extrañeza y enfado, y a la vez
estaba esperando una respuesta, como si la situación no fuera lo bastante
evidente. Alex estaba tan asustado ante la posible reacción de Nico que no era
capaz de articular las palabras correctamente
-Esto... yo... joder, no sé qué decirte... esto... no es lo que parece, Nico...
Nico le miró aún más extrañado. La respuesta de Alex era sencillamente tan
absurda que la cara de cólera de Nico se empezó a transformar. Sus cejas dejaron
de estar fruncidas y su boca rápidamente empezó a agrandarse dibujándose una
sonrisa en su cara. Nico no aguantó más y comenzó a reirse a carcajadas.
-Jajajajajajajaja. ¿Y qué es entonces, tío?
Alex se tranquilizó al ver que Nico mantenía su habitual sentido del humor.
Sonrió un poco porque realmente la situación era bastante violenta para él.
-Venga Alex, ven conmigo un momento.
Alex siguió a Nico hasta el ascensor y juntos bajaron hasta la planta baja, y
entraron en una especie de despacho que ambos hermanos compartían en la
recepción. Nico cerró la puerta.
-Dani bajó y me dijo que seguías arriba y subí para ver por qué tardabas. La
verdad, no me esperaba encontrarte en esa situación, Alex.
-Lo sé tío. Yo... joder, no sé por qué lo hice.
-¿Qué había tan interesante en esa habitación para ponerte tan burro que no
pudieras ni aguantarte a llegar a tu habitación o al baño por lo menos?
-Jejeje. Es que la novia del chico que encargó el cava y la rosa se lo estaba
agradeciendo con mucho cariño.
-Jajaja, entiendo lo que me dices. Alex tío, yo también he tenido tu edad hace
no mucho, y sé que las hormonas no te dejan vivir, pero tienes que controlar
esas cosas. Piensa que si se hubieran dado cuenta de que les espiabas la
situación se hubiera puesto muy jodida para todos.
-Tienes razón Nico -dijo Alex avergonzado y sin atreverse casi a mirarle a los
ojos- Y tú eres muy bueno conmigo, otro jefe me habría montado un pollo de la
ostia y me habría echado a patadas.
-Bueno tío, tú eres algo más que un simple empleado para mí: eres mi amigo, tú y
Dani lo sois, y a los amigos hay que perdonarlos, por muy grande que sea la
cagada que hagan.
-Gracias Nico, tú también eres mi amigo, y por eso lamento tanto lo que ha
pasado, podrías haber tenido muchos problemas por mi culpa, ¡Y todo porque sólo
sé pensar con la polla!
-Jaja, no seas tan duro contigo mismo chaval, al fin y al cabo los hombres somos
todos así. Ya te digo que no estoy enfadado ¡Aunque reconozco que cuando te he
visto antes y he pensado en lo que podría pasar si te pillan, me han dado ganas
de cortártela en rodajas!
Los dos se rieron durante un rato, por la forma en que Nico había dicho eso
último.
-De todas formas, me siento fatal por todo, toma -mientras decía esto Alex sacó
de su bolsillo el billete de 5 euros que el joven le había dado de propina- es
la propina que ese chico me ha dado, pero no me la merezco después de lo que he
hecho.
Nico se quedó pasmado ante lo que Alex le decía. Le miró fijamente, al principio
con extrañeza, pero luego en su cara se plasmó una mirada llena de ternura,
cerró la mano de Alex tapando así el billete y le dijo cariñosamente:
-No seas tonto chaval, tampoco ha sido tan grave, de hecho pensándolo ahora lo
encuentro hasta divertido, verte así, mirando por la mirilla de la puerta y
sobándote la polla como si estuvieras en celo. Me pregunto qué hubiera pasado si
no llego a aparecer tan pronto.
-Jajaja, pues ¿tú qué crees que hubiera pasado?
-Jajaja, si no hace falta que lo digas, que hubieras dejado perdida la moqueta
del pasillo, tío guarro.
Nico dijo esto último dándole un golpe amistoso a Alex en el hombro. En realidad
Alex estaba bastante alucinado con la situación: Nico le había pillado a punto
de hacerse una paja monumental espiando a dos clientes del hotel, que
perfectamente podrían haberles demandado si se hubieran dado cuenta, y en lugar
de echarle la bronca del siglo y mandarle a la mierda, ¡se estaba descojonando
de todo lo ocurrido!. Realmente Nico era un tío cojonudo, y Alex no se había
dado cuenta hasta ahora de cuánto. Su actitud con él no era la de un jefe, sino
la de un amigo o más incluso, la de un hermano mayor, que ante las travesuras de
su hermanito se enfada al principio pero al final siempre se le cae la baba con
él y lo perdona.
En aquel momento Alex se sentía muy afortunado de tener un amigo así. Nadie
podría sustituir nunca a Dani, que es y siempre sería su mejor amigo, pero
aparte de Dani, Nico era la única persona que le había demostrado un cariño y
una comprensión semejantes. En aquel momento, Alex sólo encontró una manera de
devolverle a Nico tal muestra de amor, y lentamente se fue acercando a él y
abriendo sus brazos, abrazó el hermoso y fuerte cuerpo de Nico, apoyando su
cabeza en el pecho de su amigo, mientras aspiraba el aroma que emanaba de aquel
joven de 21 años: un olor cautivador, que no necesitaba mezclarse con olor a
colonia o desodorante para ser perfecto, sencillamente olía a limpio, a cuerpo
recién lavado, y todo ello se entremezclaba con un aroma a hombre que a Alex le
volvía loco.
Nico no se extrañó ni mucho menos por la muestra de cariño de Alex y le
correspondió, rodeando su cuerpo con sus brazos, con una actitud casi paternal y
haciéndole sentir que le quería, sólo como un amigo, pero a Alex no le hacía
falta nada más. Sin embargo, Alex notó en ese momento que su atracción hacia
Nico era algo más que física: Le quería, quizás fuera mucho decir que estaba
enamorado de él, pero en ese momento sólo deseaba besar los labios de Nico y
hacerle sentir todo el amor que guardaba para él. Sin dejar de abrazarle, Nico
le habló suavemente.
-Ey tío, sí que eres cariñoso.
-Es que me ha emocionado mucho lo que me has dicho de que para ti soy algo más
que un empleado, que soy tu amigo. La verdad es que aparte de Dani tengo pocos
amigos de verdad.
-Pues en mí y en Adri tienes unos amigos de verdad, ahora y siempre, bueno, tú y
Dani nos tenéis como amigos. Desde que os vimos supimos que eráis buenos
chavales, si no, no os habríamos dado este trabajo.
-Gracias a vosotros estamos pasando unas vacaciones cojonudas. Os lo agradezco
un montón, tío.
-Uff pues veo que tu entrepierna también me lo agradece mucho, porque macho, ¡me
la estás clavando, eh!
Alex, estaba tan extasiado por la situación en que se encontraba que no se había
dado cuenta de que su polla se había puesto como un mástil, seguramente por el
placer que le producía el estar tan unido a Nico, pudiendo incluso aspirar su
fragancia.
-Jajaja, tío, esa parejita te ha puesto como una moto eh, no se te termina de
bajar ese empalme. Dime, que le hacía ella, ¿le sobaba la polla a su chico?
-Jejeje, anda no seas guarrete, que luego me dices a mí. Además...
Alex vaciló un momento, porque en ese momento, aunque no se lo terminaba de
creer, notó algo que le permitió poner en un compromiso a Nico
-...además tu también te has puesto cachondo.
Nico se quedó algo lívido ante lo que dijo Alex y se separó lentamente de él.
Pero Alex no mentía, lo que había notado momentos antes era cómo el miembro de
Nico aumentaba progresivamente de tamaño hasta alcanzar una longitud
considerable, y una dureza que parecía competir con la del mármol.
-Uff, es que me estaba imaginando lo que habías visto por al mirilla. La verdad
es que ayer observé a la chica por la noche y está buenísima, ¡qué lástima que
tenga novio!
Alex le miró con cara divertida. Realmente parecía claro que Nico había
improvisado esa respuesta al instante, pero prefirió no seguir comprometiéndole.
-Bueno Alex, hay que volver al trabajo. Sube a llevar un desayuno a la
habitación 304. Pero antes si quieres métete al baño a ver si bajas ese empalme,
que así rendirás mejor en el trabajo
Nico acabó esta frase con una cariñosa y cómplice palmada en el culete de Alex,
quien correspondió a las palabras de Nico con una indirecta:
-La verdad es que no es conmigo mismo con quien quisiera desfogar, pero no sé si
esa persona con la quiero hacerlo estaría dispuesta...
Nico sonrió, pero o no se dio cuenta de la insinuación de Alex o bien fingió no
darse cuenta. Ambos salieron del despacho y Alex se dispuso a cumplir con su
deber, pero mientras Nico se dirigía hacia el comedor, pudo deleitarse en
observar ese culo por el que tantas veces se había pajeado por las noches.
-Tú acabarás siendo mío mi amor -murmuró Alex para sí mismo.............
¿CONTINUARÁ?
Nos gustaría mucho que comentaseis el relato y lo valoraseis, y mandarnos emails,
dad por hecho que los leeremos con mucho gusto y serán respondidos. También si
simplemente quieres charlar puedes hacerlo con esas direcciones, nos gusta hacer
amigos:
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