El amor no es siempre fácil de comprender
Bueno, primero que nada empezaré a decir mi nombre, me llamo Alejandro, es mi
primera vez que me atrevo a plasmar una vivencia mía muy personal en este
espacio de relatos.
Para que me conozcan mejor me describiré con la verdad, soy una persona tímida a
morir, y reservado en algunos aspectos, físicamente soy delgado, blanco, ojos
cafés oscuros, pelo rubio cenizo, tengo 22 años de edad, estudio en la carrera
de ciencias de la comunicación, que más puedo decir de mí, bueno soy una persona
que se negaba aceptar a enamorarse de alguien del mismo sexo, pero ocurrió, y
esta es mi historia que trataré de relatar a continuación.
Yo vivía en la más monótona vida que uno puede formarse para vivir una vida sin
complicaciones, pero en mi interior no quería seguir teniendo esa coraza de
protección que me alejaría de toda posibilidad de vivir plenamente conmigo
mismo.
Era un día común de clases en la Universidad o sea de tareas, clases aburridas,
etc, hasta que al salir de la escuela me topé por accidente con un muchacho que
nunca antes me había visto, él muy amablemente me ayudó a recoger mis cosas que
tiré al toparme con él.
Conversamos amenamente, le pregunté qué carrera estudiaba, qué edad tenía, cosas
así sin importancia, desde ese momento nos hicimos amigos, y nos frecuentamos
seguido para cualquier cosa, para ir al cine o alguna tarea que me ayudara. Con
el tiempo que pasaba con él me sentía pleno y sin miedos, y feliz, pero yo me
negaba a sentir amor por este muchacho. Yo me decía en mi mente 'no puedes
involucrarte en tener una relación gay, y qué dirán todos, y tus padres, y si él
no te corresponde y quedas en ridículo'. Todas esas ideas pasaban por mi cabeza
cada vez que pasaba más y más tiempo con Juan Pablo, que así se llama este
hombre del que me he enamorado en contra de mí mismo.
Un día salí en la noche de la Escuela y Pablo se ofreció a darme un aventón a mi
casa en su auto, claro que yo acepté con gusto su ofrecimiento. Cuando estábamos
en su auto él me comentaba que tenía un problema muy grande y que no sabía cómo
resolverlo, yo le dije:
- Plantéame tu problemática y a ver si yo puedo ayudarte.
Entonces él empezó a decir esto:
- Conozco una persona desde hace tiempo, me he llegado a enamorar de ella, pero
no sé cómo decírselo y qué reacción tendrá conmigo, y somos muy buenos amigos y
no quiero que eso cambie.
Yo seguía oyendo lo que Juan Pablo me decía hasta que dijo lo siguiente:
- Esa persona que adoro y amo no se trata de una mujer sino de un hombre y esa
persona eres tú, Alejandro.
Yo me quedé helado, impactado, no respondí nada porque no se me daban las
palabras en ese instante. Las únicas palabras que pude decir fueron estas:
- Pablo, siento algo por ti, me gustas, pero en este momento no puedo lidiar con
esto -y me bajé de su auto asustado, excitado, con mil cosas en mi cabeza.
Me fui caminando a mi casa dejando a Pablo solo y confundido con mi forma de
actuar.
Al día siguiente medité mi forma de actuar y me arrepentí muchísimo pero seguí a
mi razón, no a mi corazón, que éste me hubiera dicho 'entrégate y sé feliz con
él y déjate de estupideces ya', por eso tomé la decisión de ir a buscarlo y
decirle lo que siento de verdad por él y enfrentar todo lo que se venga.
Fui a verlo y le dije esto:
- Te quiero y haré lo que sea por estar contigo sin importar nada -así de
sencillo en esas palabras.
Fuimos a mi casa porque nadie estaba en ese momento, mis papás estaban de viaje
a Cancún y me dejan solo siempre. Y cuando llegamos lo primero que hicimos fue
besarnos, sus labios carnosos y dulces me hicieron conocer el cielo y me dijo
que estaba esperando este momento desde hace tiempo y que quería que yo fuera
exclusivamente de su propiedad.
Nos besamos y acariciamos, él me acariciaba tiernamente diciéndome cosas al
oído: 'cómo me encanta tu cuerpo, tu cara de niño y tu forma de ser, quiero
hacerte el amor en este momento'. Yo le dije: 'lo que quieras, haz conmigo lo
que sea'.
Me desnudó y yo a él, con pasión, fui directo a su abultado miembro que al verlo
y tenerlo entre mis manos medía sin mentir 20 cm algo grueso y circuncidado, lo
saboreé con deleite y chupé y succioné sus testículos y su glande como si fuera
una puta profesional, mientras él gozaba y me me decía: 'te amo mucho, sigue
perra' y eso me excitaba cada vez más y se la chupaba con más ganas y por más
tiempo.
El dijo:
- Quiero que seas mío totalmente.
Me agarró mis nalgas y me dijo:
- Déjame prepararte para que te la meta.
Yo sin miedo le dije: 'hazlo' y sacó un lubricante a base de agua y me untó en
mi hoyito cerrado, primero metió un dedo y me dijo: 'relájate, te va a encantar
esto'. Mientras me deseaba con un dedo me dijo: 'Intentaré con 2 dedos' y así lo
hizo, y me dijo 'estás listo? empecemos'.
Me dijo que me relajara y que lo disfrutaría mucho, eso hice, empezó a meter su
pene poco a poco y me dolía bastante y él seguía y seguía hasta que me dio todo
su gran pene, me dolía mucho y grité y me besó en ese instante como para
callarme y me fui acostumbrando a su gran pene y empezó a gustarme sentir dolor
y placer, y me relajé y empezó a embestirme.
Yo lo seguía besando, él me mordía la oreja y me decía:
- Seguí así mi niño goloso, sigue!
Mientras me bombeaba, yo con mi mano le tocaba las bolas a Pablo y le decía:
- Métela y sácala de golpe!
Eso hizo, y eso me hizo correrme sin masturbarme y él me seguía metiendo y
sacando y se vino en mis nalgas y lo frotó con su pene en todo mi cuerpo, eso me
gustó, y se lo chupé para que no quedara residuo de semen.
Así estuvimos muy buen tiempo, ese día nos amamos como locos. Hoy en día soy
feliz y pleno, él es mi pareja y no lo niego, todos lo saben, aunque lo único
malo de Juan Pablo es que me cela mucho, es muy celoso.
Algún comentario o algo que se les ocurra comentarme, mándenme un mail a:
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