Aventura Inesperada



Hola! os escribo para contaros algo increíble que me ha pasado este verano y necesito compartirlo con alguien. Hará más a menos un mes, unos amigos y yo decidimos hacer un viaje corto, cogimos las mochilas y nos fuimos a la aventura. Al llegar al sitio en cuestión nos hospedamos en un hostal (ya que no estamos muy bien de dinero que digamos). A mí se me apetecía salir de marcha, pero todos empezaron que ya saldríamos al día siguiente porque estaban muy cansados, así que se fue cada uno a su habitación. 

Como estaba aburrido me decidí y salí a la aventura a dar una vuelta por la ciudad y tomarme unas copas. Encontré un bar que me pareció bien y entré. Había bastante marcha, me pedí una copa y me senté en una mesa ya que yo también estaba bastante cansado. Cuando llevaba unos 20 min. se me acercó un chico y me preguntó si la silla que tenía al lado estaba ocupada, le dije que no, pensé que se la llevaría pero cuál fue mi sorpresa que se sentó conmigo. Era un chico guapísimo, alto, moreno, un cuerpazo de muerte (no musculoso, pero sí muy bien formado) y unos ojos verdes que me dejaron sin habla. Estuvimos un buen rato hablando, me contó cosas de su vida y yo de la mía, es como si nos conociésemos de toda la vida, y en una de las conversaciones me dijo que si cambiábamos de sitio, que ya estaba cansado de estar allí. Le dije que sí, que estaba solo porque mis amigos estaban cansados y se quedaron en el hostal, así que nos fuimos.

Le comenté que estaba cansado, que si le apetecía tomarse la última copa en mi habitación (nunca he hecho esto, pero entre el alcohol y las ganas que tenía de liarme con él me salieron las fuerzas para hacerlo, además con 23 años no está uno para desaprovechar ocasiones, ja ja ja). Nada más llegar a la habitación nos abalanzamos uno sobre otro y empezamos a liarnos como dos locos, sentía su lengua explorar todos los rincones de mi boca. Mientras nos liábamos nuestras manos no estaban quietas, empecé a desnudarlo, cuando le quité la camisa descubrí un torso increíble y quise seguir sorprendiéndome, así que le bajé los pantalones y los calzoncillos. Aquello sí que fue increíble, estaba totalmente empalmado, tenía una polla preciosa y enorme, de unos 19 cm, nada más verla no me pude resistir y me la metí entera en la boca mientras él gemía de placer. Nos tumbamos en la cama completamente desnudos y él empezó a comer mi polla de unos 18 cm a la vez que yo le mamaba la suya, era un 69 interminable, yo no me lo podía creer, pero allí estaba comiéndome la polla más bonita que había visto en mi vida con un tío increíble.

Pasado un rato me levanté, lo puse a cuatro patas y comencé a comerle el culo mientras le metía un dedo, y luego dos más. Cuando estuvo dilatado comencé a meterle toda la polla en su culito prieto, era una sensación indescriptible, comencé el mete y saca y él empezó a gemir. Pasado un rato le di la vuelta, quería ver la cara de placer que ponía mientras me lo follaba. Qué decir tiene que nuestras manos no paraban de tocar, mientras lo follaba, lo estaba besando y haciéndole una paja. Al poco comenzó a correrse y a cada disparo cerraba su culo y me hacía sentir más placer, así que me corrí con él. 

Terminamos exhaustos, uno sobre el otro besándonos, pero me ponía tan caliente el estar con alguien en la cama que acababa de conocer y que estaba tan bueno y follaba tan bien que enseguida se me puso la polla de nuevo más dura que una piedra, así que volví a meterme esos 19 cm de gloria en la boca, mientras que David me lamía el culo de la manera más placentera que lo han hecho nunca. 

Cuando ya estaba lo suficientemente caliente me senté encima de su capullo, era increíble notarlo tan calentito y grande en la entrada de mi culo, me decidí y comencé a bajar, mientras me lo iba metiendo iba sintiendo cómo me llenaba por dentro, no quería que saliese y comenzamos a follar como locos, sentirlo dentro me ponía a cien y ver cómo gemía era increíble, así que al poco tiempo comencé a correrme sin parar, a la vez que él lo hacía dentro de mí. Estuvimos así un rato y nos dormimos. 

A la mañana siguiente le comenté que mis amigos no saben que soy bisexual y que tenía que irse antes de que aparecieran, me dijo que lo comprendía, que a él le pasaba más o menos lo mismo, nos dimos un último beso y nos cambiamos los móviles para llamarnos y vernos, pero eso ya es otra historia que ya contaré si os ha gustado esta.

Un besazo muy grande a todos, espero que os guste y que me mandéis los comentarios a:


Ossccarr22@hotmail.com