UN BISEX SABROSO

Soy del signo picsis, me gusta sumergirme en aguas profundas, esto va a colación porque mi historia es sencilla, conocí a un chico en la web, que por sus escritos parece muy majo, y por su foto es muy guapo. En el transcurrir del tiempo me entero que el chico es absolutamente hetero, pero con fantasías gay. Entonces para cumplir esas fantasías quedamos en encontrarnos, pero no fue facil. El primer día cuando todo estaba preparado el jefe lo llamó y estuve esperando 30 minutos, luego la otra vez a mí se me complicó, la chica de servicio estaba en casa y no le tocaba... Pero todo se cumplió el día miércoles, ese día en la mañana me afeité con más cuidado que nunca, me bañé y perfumé bien, aunque iba a ser en la tarde, estaba muy emocionado, iba a tener una cita a ciegas y cumplir una fantasia...

A las 3:30 en punto paso por la plaza Altamira, en mi Megane azul, estás allí esperando, te diviso y te reconozco, entras en mi carro, me saludas, yo instintivamente te miro el paquete, tengo obsesión de descubrir qué hay detrás de los pantalones de los hombres, en el carro casi no hablamos, estás nervioso y yo un poco, y cumpliendo tus deseos de no coqueteo... transitamos la cota mil, llegamos a mi edificio, estacionamos y bajamos (yo estoy ya excitado, y creo que tú también), pero tu posición de hetero no te abandona, está allí, completamente. Subimos al apartamento y entramos al salón, te invito a sentar y voy a cerrar las persianas de madera y me dispongo a poner un video, para salir de dudas primero pongo uno de trailer gay donde hay muchas cosas, se ven orgías, tíos que se meten dos güevos a la vez, mamadas y lamidas de culo, te veo tu cara y veo que reaccioans y no pongo por ahora el otro que alquilé, sé que esos enormes güevos entrando en esos ricos culitos te ponen a millón, veo que te quitas la camisa y me llamas a tu lado, y voy y te desobotono la camisa y te aflojo la correa, bajo el cierre, poco a poco te dejo sin nada de ropa, y yo procedo a lo mismo, estás a millón, tienes el güevo paradísimo, pero no te toco, te lamo un poco las tetillas, con mis dos manos te agarro duro las nalgas y te volteo, quiero ver todo eso que será para mí, chupo sin dejar marcas, lamo, y poco a poco abro ese lindo culito para dejar al descubierto un rico ano, lo lamo con mucho placer, estás a cuatro patas y dándome ese ano para que te lo disfrute, en esa cambiamos de posición y hacemos un 69, tú te sientas en mi cara para dejar bastante abierto el culo y por otro te metes mi güevo en la boca, al principio te da cosa pero luego descubres que es bueno y además estás demasiado excitado sintiendo una lengua en tu culo mientras en el televisor sigue una sucesión de mamadas, chupadas, cogidas de todo tipo, aprovecho que estás ensalivado y te meto un dedo para empezar a relajar el efínter, luego y poco a poco meto dos, con un poco de crema, llego el tercero y le doy un poco de vuelta dentro, ya empiezas a estar muy caliente, tus orejas se ponen rojas de placer y tu respiración es cada vez más fuerte, ahora sí llega el momento, tú totalmete boca abajo, con las piernas abiertas y con bastante lubricante para que no te duela nada (ya tienes relajado el culo), va entrando todo mi güevo, va al ritmo que tú marques, tú decides la velocidad de entrada, luego ya adentro empiezo un ritmo acompasado, lento, para hacerte sentir, ahora sin sacarlo cambiamos de posición, estás de nuevo a cuatro patas, te doy suaves nalgadas y empiezas a pedir más (dices: dame duro por ese culo, dame más güevo, lo quiero todo para mí), ahora te sientas encima de mí, veo tu espalda y se ve la raja de tus nalgas, ahora tú llevas el ritmo, te pido que vayas más lento, no tan rápido, y te pído que te voltees, ahora ya no hay nada de vergüenza y nada que esconder, ahora hay sexo, güevo dentro de culo, tu güevo está a punto de estallar, pero sigues jineteando y en eso no aguantas más y de tu paloma sale expulsado un enorme chorro de leche, es descomunal, y mi güevo sigue dentro, lo saco en ese instante y me masturbo para terminar yo también...

Jadeas, jadeas mucho, dices que eso fue bueno, rápidamente nos recuperamos y me pides el baño, te limpias y siento la ducha encendida, espero, no quiero molestarte, cuando siento que ya te duchaste voy yo al otro baño y me ducho, ahora tienes el interior puesto y nada más, estás más relajado y hablamos de tonterías cualquiera, tomamos un refresco y cuando me empiezo a vestir me preguntas que si no me gustaría volver a hacerlo, y te pregunto cuándo, y me dices ahora. Y yo siempre listo te beso todo el torax, bajo hasta tu güevo que ahora estará más relajado y me lo meto en la boca, lo chupo un rato y luego te lamo las bolas, ahora todo es más relajado, ahora lo disfrutas de verdad, bajo y te lamo debajo entre las bolas y el ano, tu ano está dilatado, me pones el preservativo de otro sabor y tú mismo agarras mi verga y te la empujas dentro del culo, entra derechito, ya no hay obstáculo ni físico ni mental y disfrutamos de nuevo de una gran cogida... ahora sí, nos volvemos a duchar pero ahora juntos, nos vestimos y nos vamos, te llevo a Altamira y nos despedimos... 

Oh! cuál es mi sorpresa, el próximo miércoles en la mañana JR llama para volver a encontrarnos... pero eso será para otra historia...