Bruto camionero

Desde hace un año trabajo en una empresa de transportes como administrativo, el ambiente es muy lindo, somos pocos y nos llevamos bien.

Entre por concurso y soy el mas chico en el grupo ya que tengo 18 años, junto a mi están dos hombres mas grandes que son muy buenos.

El grueso del personal son los camioneros que hacen la tarea, que como son todos hombres hay que aguantar algunas cosas, mas si tienen en cuenta que yo soy el único que piensa de otra manera y que me encanta que los hombres me cojan, pero claro no era cuestión de hacer cualquier cosa.

Todo vino muy bien, desde el dueño como el resto de mis compañeros nos llevamos muy bien, cualquier rose se aclara enseguida y listo.

Yo soy de estatura normal, 1.70, muy blanco y de ojos claros, buen físico y lo que mas amo de mi cuerpo es mi culo, redondo, parado y por supuesto me gusta moverlo para que me lo muevan.

No les voy a negar que a veces los ratones me pueden, ver a esos tipos llenos de músculos, algunos mas que otros, ver sus paquetes, escuchar sus historias, me calientan, me ponen a mil, pero hay que conformarse solo con escuchar.

Orlando, uno de los camioneros, es muy especial, callado, de un carácter dominante, bruto, mal hablado, es poseedor de un belleza física espectacular, el no se da cuenta de eso y lo muestra naturalmente, sus casi dos metros, sus pectorales, sus brazos, es muy rubio, sus ojos son transparentes y el bulto, ese bulto que vuelve loco a cualquiera hicieron en mi una eclosión.

Fue una discusión fea, el esta casado y separado y tiene un hijo con otra mujer, no obstante vive solo, y me trato de muy mala manera pensando que no le pagaba bien el salario. No nos hablamos por un mes y lo mas lindo era que el dependía de mi para liquidarles los viáticos. El macho me regustaba pero no me daba bola, como hacer me dije? y busque la forma de llegar por la buenas, así fue como cambie la actitud.

Me costo pero Orlando me empezó a dar bola de vuelta, uno de sus chicos tenia problemas en lengua y me ofrecí para ayudarlo, lo saque adelante y por ese lado seguí, sumiso y de a poco su agresividad fue menor. Cuando el hijo rindió y saco una muy buena nota me invito a almorzar, acepte de muy buena gana y creí que vendría con el nene, pero no fue así, fuimos solos y ahí aprovecha para preguntar sutilmente algunas cosas, me entere que estaba solo, que era de mal carácter, y por sobretodo me dijo me gusta tener al lado alguien que me atienda y que sea para mi, me gusta el sexo mas que comer, no todos lo entienden, te das cuenta nene y sabes que me gusta meterla por el culo y ni te cuento lo que me gusta que me la mamen.

Casi me caigo, se me pararon los pezones y por la remera se me notaban, muy al pasar me dijo como tenés los pezones, te calento lo que te dije. Es que nunca me hubiera imaginado una charla así con vos, para mi sos un tipo muy especial, tenés todo lo que un macho debe tener y te queda muy bien. Bueno, bueno, parece que el nene esta dejando ver su identidad me dijo, no te enojes por lo que te voy a decir nene pero vos tenés mas pinta de mina que de tipo, tenés un cuerpo espectacular, solo verte mover ese culo te hace mover la verga y esa forma sumisa que tenés te hace, perdoname, una hembrita apetecible, no te enojes, pero es cierto.

Entonces vos no te tenés que enojar conmigo cuando tengo razón Orlando, me tratarse muy mal y creo que tenia razón no?, ya se nene, ya se, pero no te voy a pedir disculpas. Y aprovechando que estaba bueno seguí un poquito mas y le pregunte como haces para ser tan lindo?, que te gusta de mi nene? puedo ser sincero, claro, todo Orlando, me gustas todo y no me da vergüenza decírtelo, sus ojos me traspasaron, pago y seguimos la charla en otro lado, como no le dije.

Salimos y entramos en el auto, me temblaba todo, me haces un café en casa, por supuesto le conteste, entramos, me enseño la casa que es muy linda, el tiempo estaba hermoso y me invitó a ponerme cómodo, la cafetera hizo su trabajo y yo veía como Orlando se saco la camisa, es toda fibra y sus pelos le quedan hermosos, sin que me viera me quite el pantalón y las sandalias, vení nene que te muestro algo, un segundo así te llevo el café, y aparecí con la bandeja, mi tanguita, mi remera y descalzo, no, no me dijo, no podes ser tan puto, como te me vas a poner así de entrada y lo que me iba a mostrar quedo ahí, me saco la bandeja y me comió la boca, mis brazos llegaban a su cuello apenas, la remera desapareció en un instante y quede con mi cola less, baje por el pecho de Orlando pasando mi lengua hambrienta, y cuando llegue al pantalón el miedo me llego otra vez, el bulto era muy grande y cuando baje el cierre me di cuenta que no había boxer, y salio su verga, gruesa, dura, con una cabeza rosada llena de liquida ya, pero el tamaño fue mi preocupación, nunca, nunca había tenido algo asi y tomándola con su mano me dice te le animas, esta llena de leche y hace un par de días que no la uso, es toda para vos y me la metí en la boca. Él tomó su café y nos fuimos a la cama, la calentura nos invadía, yo le pedía que me coja, no, no el que doy las ordenes soy yo, para el eso soy el macho no, sus besos, su brutalidad, lo soez de sus palabras, su lengua me hicieron poner a mil, un gran espejo me permitía ver como me tocaba, es hora de cojer nene, me pusiste a mil, y el lubricante entro con sus dedos, seguro te va a costar, como ves es muy gruesa, pero te va a gustar, que culo nene, que culo y me la puso en la puerta, querés puta de mierda que te coja, si, si, entonces aguanta y de un solo empujón me puso solo la cabeza, gemí por no gritar, te gusta reputa no, si, si y siguió entrando, crei que me partía en dos, nunca me había pasado algo así, cuando sentí su pelvis golpeando mi culo yo creía que me iba a desmayar, qué bien mi putita, qué bien la comes, mira vos como te había gustado la verga, ahora goza yegua de mierda, montame mas Orlando, mas, mira si serás puta, como te gusta la verga, si si me encanta y me empezó a tomar de los cabellos, querés leche, todavía no, seguí cogiéndome me gusta, Orlando me gusta, que puta sos, nunca hubiera imaginado esto nene, te estoy cogiendo como a mi me gusta y la leche salio a chorros.

Así fue nuestra primera vez, lo que siguió fue más que lindo, me hizo de todo y lo mas lindo es que me gustaba y me entregue totalmente, lluvias doradas y blancas, sentarme, parados, de costado, en el auto, camión, hasta en la oficina me cogió, me fajo un par de veces, me llevo de vacaciones, vivimos junto un par de meses y de un dia para el otro Orlando me dijo que tenia miedo de seguir adelante con lo nuestro, que el no quería enamorarse de nuevo y que prefería seguir solo.

Pedí licencia, llore no se cuanto, no me acostumbro a verlo y que no sea mío, pero la vida es así, no todo se puede, pero les soy sincero creo que nunca más amará a alguien como amé y amo a Orlando.

 

 

 

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