Sucedió en Cambrils
Esta es una historia muy real que me ocurrió hace apenas unas semana,
y todavía me tiene impactado. Todo comenzó en Cambrils (Tarragona)
donde yo estaba pasando unos días de descanso. Junto al piso que vivía,
existe la zona verde de lo que iba a ser un camping, pero que hoy es una
zona de arbolado abandonado junto al mar.
Por ahí paseaba cada día, pues veía que había cierto movimiento de
hombres que iban a ligar, y yo quería tener unas vacaciones completas.
El lunes por la tarde me bajé a probar suerte y cuando ya estaba a
punto de marcharme, pues no había nada de interés, lo vi a él. Desde
un principio me deslumbró; era guapo, cuerpo perfecto y un buen pene.
Muchas veces he leído historias que cuentan cosas así y yo siempre
había pensado que a mí nunca me había pasado nada igual, pero esta vez
tuve suerte. Enseguida comenzamos hablar y me dijo de hacerlo en unas
casas abandonadas que están ahí mismo, a mí la idea no me sedujo pues
lo que deseaba era disfrutar con él en una cama, le propuse ir a mi
casa y accedió. Cuando llegamos a mi casa estalló la bomba, era pura
dinamita y sólo necesitaba que alguien encendiera la mecha. Le quité la
poca ropa que llevaba y empecé a comerle los pezones, fui bajando poco
a poco hasta tener su pene en mi boca, era grande y casi no me cabía
pero forcé mi boca pues quería tener ese trozo de manjar entero y
recorrerlo sin dejarme un rincón. Él jadeaba y no paraba de gemir de
placer, me metí sus huevos en la boca y con mis dedos acariciaba su
culo que poco a poco se me iba abriendo para que lo tomara, mientras
me comía su pene mis dedos entraban en su agujero y él se movía al
ritmo que mi boca le marcaba. Gritaba de placer y a mí me ponía a cien
el ver cómo estaba disfrutando. Le di la vuelta y decidí meterle mi boca
en su culo mientras le pajeaba, el placer que sentía fue tan inmenso
que tuvo un orgasmo sin correrse, según me confesó al finalizar. Yo
deseaba que esto no acabara nunca, le volví a dar la vuelta y nos
comimos la boca con pasión, con lujuria, con ternura, con morbo...
Ahora me tocaba a mí ser el objetivo del placer, recorrió mi cuerpo con
su boca, mi pene sucumbió dentro de su boca proporcionándole un placer
que hacía tiempo que no sentía. Mi mayor gozo fue cuando se sentó sobre
mi pene, sin llegar a penetrarlo, ya que no teníamos preservativos, y se
movía mientras su pene me golpeaba mi vientre. Me sentía en la gloria,
no quería que esto acabase nunca, estaba en el paraíso y no quería
volverme de ahí. Me abrazaba con los brazos, con las piernas, me decía
al oído que le gustaba, que yo era dinamita, que estaba muy bien conmigo...
Yo no podía más y tenía que estallar, me puse sobre él, mi pene que me
dolía de lo duro que estaba, no hizo falta masturbarme mucho rato ya
que enseguida tuve una de las eyaculaciones mayores que recuerdo,
mientras me corría él me besaba con una pasión fuera de lo normal.
Ahora era su momento, metí mis dedos en su culo y sentado sobre mí
eyaculó grandes chorros de semen caliente mientras gemía de placer
y de gozo. Cuando acabamos quedamos exhaustos de ese momento de
placer irrepetible que nos había tocado vivir casi por sorpresa. Aquello
nos supo a poco y queríamos más, quedamos en volver a vernos el jueves
y con un abrazo y un beso nos despedimos hasta el jueves. Lógicamente,
no vino, él tiene pareja yo también y la cosa se podía complicar. Me llamó
para disculparse por no poder acudir y me dejó un mensaje en mi teléfono
móvil. Yo no pude contestarle a la llamada, pero si lees esto, que sepas
que me lo pasé muy bien contigo y que fui muy feliz y que conservo
todas las palabras bonitas que me dijiste y que esas son sólo para
nosotros dos. Siempre esperaré a poderte volver a ver
y disfrutar de nuevo.
jkarlag@terra.es