Campamento con los teens

Hay muchas historias de campamentos pero, creo que nunca leí una como la que me pasó a mí.

              En ese entonces pertenecía a un club judío de la ciudad de Rosario en el cual una vez al año se hace un campamento con chicos de todo el país y como yo tenía 21 años tenía a un grupo de 5 adolescentes de 16 y 17 años a mi cargo.

              Lo más interesante es que soy bisexual, me gustan mucho las chicas pero también los chicos aunque nunca había concretado nada con alguno.

              La cuestión es que llegamos luego de 10 horas de viaje al lugar donde debíamos acampar, era un lugar muy hermoso en un camping frente al mar.

              Luego de llegar me asignaron al grupo que estaba formado por Leon, Simon, Ezequiel, Samuel y Jose. Leon, Simon, Ezequiel de 17, del tipo alemán, o sea rubios de ojos claros con físicos estilizados, y Samuel y Jose de 16, más latinos, de pelo oscuro pero con hermosos cuerpos de niños en desarrollo, todos ellos medían aproximadamente 1,70 o 1,75 mts.

              En seguida nos pusimos en onda ya que los conocía del club así que rápidamente fuimos a que nos asignaran una carpa pero por mala suerte llegamos un poco tarde y sólo quedaba una carpa para cuatro personas y nosotros éramos seis. Bueno la mala suerte era para ellos ya que yo tenía mis propios planes el cual consistía en ordeñar a cada uno de esos hermosos adolescentes.

               Armamos la carpa pero como hacía mucho calor para usar las bolsas de dormir sólo las pusimos sobre el piso como colchón y  nos íbamos a tapar con unas sábanas de dos plazas que habíamos traído.

                Las actividades físicas empezaron y duraron todo el día, terminaron con un partido de fútbol y una jugosa comida. Pero la noche recién empezaba, para mí esta sería la primera de 5 noches que pasaría con esos 5 chicos hermosos, muy apretados en una carpa muy chica, casi se podría decir que estaríamos uno sobre el otro para poder dormir.

                Bueno, el plan para disfrutar pasivamente de esos hermosos cuerpos consistía en aprovecharme de la gran necesidad de los adolescentes de transgredir las reglas ¿y cómo? ..... bueno, muy sencillo, había llevado dos botellas de vodka, bebida totalmente prohibida para ellos.

                Samuel y Leon estaban alucinados con la idea y Ezequiel, Simon y Jose parecían ser más inexpertos en lo que respecta a bebidas alcohólicas.

                 Para esa noche elegí a Samuel y a Leon, así que ya dentro de la carpa repartí  los lugares como para dormir entre ellos dos.

                 Preparamos las bebidas y luego de una hora de vodka y chistes estaban todos tan borrachos que cayeron en un sueño tan pesado que nada los despertaría y esa era la idea.                        

                 Cabe aclarar que sólo usábamos para dormir un slip, por lo que para mí era alucinante dormir con cinco muchachos semidesnudos bien pegado uno con otro, sudando con el calor del verano. A mi derecha tenía a Samuel y a mi izquierda a Leon, con mi linterna inspeccioné el cuerpo de mis niños, corrí lentamente el slip de Samuel y afloró una hermosa pija circuncisa dormida de 8 cm aprox. Coronada con una abundante mata de pelo negro y unos jugosos testículos peludos. Enganché el elástico del slip por debajo de sus testículos y empecé el primer ordeñe de la noche, acerqué mi cara con mucho cuidado hasta su entrepierna y olí ese espectacular olor a adolescente, un poco transpirado inclusive por el fútbol de la tarde ya que ahí sólo podíamos bañarnos en el mar y ese día no lo habíamos hecho. Agarré su pija con la mano, mojé con saliva la punta de los dedos y despacio empecé a hacerle una paja espectacular. Al poco rato su pija ya tenía 12 cm de largo y él seguía durmiendo como si nada, jugué un poco con sus testículos y seguí meneando su pija que ya supuraba algo de presemen lubricando aún más ese mástil de carne del tierno adolescente. El aire de la carpa olía a bolas y semen, lo que me calentaba de forma increíble. Continué con el masaje hasta que su pija se puso muy dura y empezó a largar una gran cantidad de semen  sobre mis manos el cual desparrame sobre su estomago y vello púbico dejándolo todo lleno de leche. Olí y probé los restos de semen que quedaban en mis dedos, eran de un sabor dulzón. Unté un poco del que quedaba sobre su estomago en la pija de Leon al cual ya le había bajado el slip. Leon no tenía tanto vello púbico y el que tenía era rubio, tenía un vientre plano y marcado igual sus brazos y piernas, su pija ya estaba parada y medía unos 15 cm con unos testículos bastante más grandes que los de Samuel, los sostuve y manoseé un rato lo que ocasionó que Leon se moviera para acomodarse totalmente dormido por causa del alcohol. Puso su pierna izquierda sobre mis piernas a la altura de mis testículos los cuales estaban al de cubierto y su brazo sobre mi pecho dándome un tierno abrazo. Estaba tan cerca que rozaba su pija con mi pierna, podía sentir su aliento en mi cuello y su calor me excitaba y el sudor de ambos aumentaba el olor del adolescente. Me concentré en su pija la cual retozaba erecta sobre mi cintura, lo pajeé un largo rato, estábamos tan juntos que su vello púbico me hacía cosquillas, él se movía ayudando a masturbarlo, seguía dormido ya que balbuceaba algo como soñando, esto me puso tan caliente que empecé a pajearme y como tenía su pija tan cerca aproveché y junté ambas pijas en una mano y empecé a pajearlas, el presemen de ambos se mezclaba aumentando la lubricación y el placer. El niño empezó a acabar como un caballo esparciendo leche por toda mi pija, mis manos y mis testículos. Cuando terminó de acabar empecé yo a acabar y lo hice sobre él, devolviéndole la cortesía, llene sus grandes testículos de abundante y caliente leche. Acomodé su slip al igual que el de Samuel y me quedé dormido abrazado y bañado en sudor de Leon que ya no parloteaba dormido y descansaba apaciblemente.

               Las noches siguientes seguí disfrutando con los demás, pero esa es otra historia para la próxima, siempre y cuando les halla gustado esta.

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