El Chico Fresa
 

 Crecí en una pequeña ciudad de la costa norte del estado norteamericano de Ohio, en donde todo el mundo se conocía con todo el mundo. Había muchas cosas para hacer un chico de mi edad, 15 años: natación en el lago, ciclismo con mis amigos, excursiones a los bosques, y de vez en cuando una travesura en el mercado local. Pero a los 15 hay un montón de cosas que un chico piensa en comprar y que
parecen vitales para su existencia.
 
 

Mis padres no tenían mucho dinero extra, pero como fuera,  debía tener esa hermosa bicicleta de montaña de 18 velocidades que estaba expuesta en la vitrina del centro comercial local ... así que había sólo una cosa por hacer: conseguir un trabajo. De modo que en junio después de que terminó la escuela, comencé a trabajar en la pizzeria de mi barrio. Era un sitio caliente y a veces mal oliente,
seguro que habría otros lugares en los cuales estaría mejor., pero todo por poder tener aquella hermosa bici. Cuando me volví hacia el lavaplatos descubrí otra razón para soportar este trabajo. Allí estaba Aarón.  Él y yo habíamos sido amigos cuando más jovenes, pero luego que cumplimos 10 años nos separamos, a pesar de que habíamos sido compañeros en la misma escuela, y de vez en cuando se cruzaban nuestras miradas e incluso habíamos estado en la misma clase de
gimnasia el año pasado. Él era un chico buen mozo, había algo en él que me
atraía, pero justo ahora lo veía más caliente que nunca!
 
 

Aarón era un poco mayor que yo, en los próximos meses cumpliría los 16. Sin embargo era más bajo de estatura que yo, y eso lo hacia ver mas apetecible. Su cuerpo era atractivo y delgado, no raquítico. Su piel estaba perfectamente bronceada, sin un pelo en sus piernas, sin mencionar en su pecho, liso, fino.
Tenía un corte de pelo a lo fresa, que de vez en cuando lo obligaba a pasar su
mano para retirarlo con su pequeña mano de su rostro... Sus ojos redondos eran
de un marrón ligero, hermosos, no importa cómo mirara. Su nariz pequeña, apenas
para su perfecta cara infantil  (apuesto a que él nunca se ha afeitado en su vida!). Sus labios rosados pequeños, hacían que  incluso las palabras más simples parecieran seductoras,  y su voz tenía esa combinación atractiva de suave y tierna,
y en ocasiones hermosos gallos adolescentes.
 

 
Él fue el que primero habló y me di cuenta que ya no podía seguir mirándole.

- "Oh, trabajas ahora aquí también?  -dijo-
- Si, necesito un poco de dinero extra
 

  Mientras él marcaba su tarjeta de salida del trabajo, pude admirar sus piernas fuertes, todo su cuerpo perfectamente moldeado, con un trasero pequeño. Podía
ver el contorno de sus hombros a través de su camiseta fina y un poco mas arriba, su pelo corto mostraba la piel afeitada, suave, en la parte posterior de su cuello.
 

  Me pregunté por qué ninguna chica en la escuela había estado con este adonis.  Entonces, caí en la cuenta de que nunca habia visto a Aarón con una muchacha. Bueno, a mí me gustan las chicas y nunca he tenido novia, quizas sea eso.
 

- Que bien, vamos a divertirnos aquí -dijo él-, mientras caminaba hacia mí. En ese momento me miró como si supiera lo que yo estaba pensando.

Llegué a mi casa, tomé una ducha y me acosté sobre la cama. Era una noche caliente, de verano, pero de todos modos estaba usando mi largo pijama de franela. Siempre me producia una sensación cómoda, y en ese momento quería estar así. Acostado allí en la oscuridad, la luz de la calle producía un resplandor azul suave en mi dormitorio, una brisa leve de verano entraba por mi ventana, soplando sobre mi pecho desnudo. Me preguntaba qué estaría haciendo Aarón. Lo imaginaba en el cuarto de baño, desnudándose lentamente. Quitándose su camisa mojada y su pantalón de fútbol. Mi pene palpitaba y empecé a frotarlo suavemente a través de la franela caliente. Lo imaginé con un slip gris, parado frente al espejo, admirando su joven cuerpo. Levanté mi trasero de la cama y deslicé mi pijama hasta mis tobillos. Me recosté nuevamente y dejé que mi dedo pulgar acariciara la cabeza de mi pene. En mi mente Aarón abrió la ducha, deslizando después su slip, dejando colgar su blando pene. Empezó a mover sus dedos sobre su circuncidado pene, el cual comenzó a endurecerse y a crecer, Envolví mi pene con la mano y comencé a
frotarlo ligera y lentamente. Aaron caminó a la ducha caliente, su erección hacia adelante. Comenzó a lavarse lentamente el hermoso cabello y dejaba que el agua bajara por su cara y su cuerpo adolescente. Aceleré mi ritmo y comencé a sentir vibraciones en mis testiculos... Aarón colocó una cantidad pequeña de jabón en su mano y comenzó a trabajar su pene, oscilando su cuerpo hacia adelante y hacia
atrás. Sentí que mi erección estaba al maximo y que el orgasmo era inminente... Intenté sostenerme pero ví que Aarón cerró sus ojos, se inclinó hacia atrás y gimió suavemente. Lanzó un chorro de jugo caliente sobre la pared de la ducha. Entonces, mi propio pene entró en erupción, salpicando mi pecho y estómago de semen caliente. Me derrumbé, agotado del clímax, las imágenes de Aarón desapareciendo rápidamente de mi mente. Respiré con calma y pronto quedé profundamente dormido. Los charcos pequeños de semen aun sobre mi cuerpo
y mi mano aun rodeando mi pene.
 
 

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