El Chico de la Playa

No sé si fue real o si fue un sueño, pero cuando vi a aquel chico en 
aquella playa en mi mente se formó una nebulosa. Sólo estaba él. Tenía 
un aire un tanto al actor de moda del momento. Era moreno, muy moreno. 
Alto, fuerte, ojos negros y un cuerpo muy bronceado. Nunca había 
experimentado algo así, pero confieso que me enamoró.
Estaba atardeciendo, y se acercó a mí. Nos miramos, y en un instante 
sentí que el mundo se detuvo. No había nadie en la playa. Me preguntó si 
querría acompañarle a una cabaña cercana. No lo dudé un instante. Una 
vez allí me invitó a que tomara algo de agua. La bebí. Entonces se acercó 
a mí, y me bajó el bañador. Me daba un poco de vergüenza, pero no dije 
nada. 


Me miró de nuevo y me besó. Su lengua ardía, jugando con la mía. 
Entonces me desenfrené, y me desaté en una pasión arrebatada. Mientras 
nos besábamos le quité el bañador. Noté un suave bulto entre mis piernas. 
No era excesivamente grande, pero ardiente sí que era. Empezó a hacer 
movimientos contra mí. Poco a poco, su bulto se endurecía. Esta vez 
lo frotaba contra mi vientre liso y adolescente. Yo me dejé llevar y 
sentía su miembro contra mí. Hice lo propio. Me froté contra él. 
Acaricié su trasero, que estaba terso y duro. Le ayudaba en sus 
movimientos.


Gemía suavemente, y me daba un morbillo que me volvía loco. Yo sentía 
que iba a correrme, pero antes de que lo hiciera lo hizo él, y así, su 
esencia se esparció por mi torso desnudo. Después, lo lamió y se dirigió 
a mi miembro adolescente que apenas contaba con 15 cms. Empezó a lamer 
desenfrenadamente. Me gustaba mucho, acariciaba su cabeza. Al fondo oía 
el sonido de una mar tranquila. Casi había oscurecido, y de repente me 
corrí. Tomó toda mi leche, y le gustó. Seguimos acariciándonos hasta que 
el Sol se puso, y después me fui hacia mi hotel.

Quedé tan maravillado que ni tan siquiera le pregunté su nombre. Supongo 
que seguirá en Cuba, y creo que nunca volveré a verlo. De todos modos 
siempre podré recordar ese momento intenso. También podré soñar con él,, 
aunque no será lo mismo. Es un chico único, al que nunca olvidaré.

 

* * *