COMO ME VOLVI UN PROSTITUTO 2ª Parte


La segunda parte de mi historia empieza un par de meses después que Sergio y
yo viviéramos juntos, un día llego de la oficina y me dijo que debía viajar
por aproximadamente un mes. Tenia entonces 3 empleados a mi disposición,
pero sabia que me sentiría solo ya que tenia buen tiempo acostumbrándome a
el a diario. Entonces me propuso invitar a algún amigo a la casa mientras el
no estaba. Y yo decidí llamar a mi hermano.

- ¿Jair?
- Samuel, ¡Como estas!
- Bastante bien hermano
- No sabes cuanto te extraño sonso, y nadie sabe nada de ti hace meses.
- Discúlpame por ser ingrato, pero tengo muchas cosas en la cabeza. ¿Sabes?,
Sergio se va de viaje por un mes, y quería preguntarte si querías quedarte
conmigo por lo menos unos días.
- Gracias por la invitación, pero estoy bien, papa consiguió un buen trabajo
y debo ayudar a la enfermera con mi mamá.
- Bueno, dile a mi papa que le mandare a una empleada para que le ayude con
las cosas de la casa, te quiero aquí por lo menos una semana y no acepto un
NO por respuesta.
- Esta bien, pero seria bueno que converses con el primero.
- De acuerdo, dame el número de su celular.

- ¿Papá?
- ¿Jair?
- No papa, te equivocaste de gemelo
- ¿Samuel?
- Si así es.
- ¿Y a que se debe el milagro?, hace tanto no se sabe de ti, te hacia fuera
del país hijo.
- Disculpa mi ingratitud papa, pero la verdad es q con el bebe y muchas
cosas mas no tuve mucho tiempo de comunicarme.
- ¿Cómo te va con tu padre adoptivo?
- Bastante bien, me entiende un montón, aprendí a quererlo bastante, pero a
ustedes los extraño demasiado. Papá tenia que conversar contigo, no se si me
puedas recibir en casa mas tarde.
- Esta muy bien, te parece a las 6, a esa hora saldo de trabajar.


Eran las 5.30 p.m. Le pedí a Sergio que me llevara hasta mi casa, el me dejo
en la puerta y me deseo suerte dándome un beso en la frente.

Me ponía nervioso saber que hablaría con mi papa. Mi hermano me abrió la
puerta y me dio un fuerte abrazo, me invito a pasar, yo entre y me senté en
la sala, todo estaba muy cambiado, la última vez que pise la casa estaba
bastante deteriorada, habían cambiado algunos muebles y refaccionados
algunas cosas. Todo estaba muy tranquilo hasta que apareció mi papa que me
abrazo con lágrimas en los ojos.

Luego de una larga y emotiva charla y de decirme que no podía ver a mi mama
o sufriría una fuerte impresión le dije a mi papa que le mandaría una
empleada para llevarme a mi hermano por un tiempo y el acepto siempre y
cuando no lo convenza para que lo adoptaran a el también. Y bueno, así fue,
una semana después pase por mi hermano y lo lleve a mi casa.

Mi hermano se quedo sorprendido por el departamento que teníamos, entonces
Sergio termino de despedirse y partió.

Le enseñe a jair donde dormiría, conoció a mi hijo, cenamos en casa, vimos
un par de películas, y fuimos a dormir cerca de la 1 a.m.

Esa noche a la terraza se metió el gato de unos vecinos e hizo un ruido por
no decirlo espeluznante, yo sabia que era eso por que ya había pasado antes,
pero mi hermano que históricamente era cobarde se metió en mi cuarto y me
dijo q dormiría sentado en el sillón que hay ahí, y yo le dije q se acostara
en mi cama. Cuando vi que se durmió me pare y fui a la oficina de Sergio y
prendo la computadora.

Me quedo dormido sobre el escritorio, y al día siguiente el llanto de mi
hijo me despertó. La empleada le daba el biberón en momentos que yo entraba
a su cuarto. Y se calmo, jair por otro lado entraba en histeria por el
llanto del bebe...
- ¿No esta enfermo?, no me parece normal que llore así, Samuel, llévalo al
doctor.
- Esta bien Jair, solo tiene hambre.
- De acuerdo, oye ¿Dónde dormiste?
- En el escritorio, me quede dormido con el computador. Vamos a desayunar,
luego hablamos

Mientras desayunábamos me di cuenta q mi hermano había cambiado bastante en
realidad a la ultima vez q lo había visto mucho tiempo atrás. Había bajado
considerablemente de peso, se le veía una silueta muy delgada por no decir
“femenina”. Yo, que conocía mas o menos como era el comportamiento de mi
hermano empecé a sospechar que las jodas del colegio habían creado algún
trauma en el, y que se había vuelto gay. Jair no conocía mi verdadera
historia con Sergio así que podría recriminarle de cierta forma, pero no
sabia como.

Esa tarde de intención le invite a salir a un centro comercial donde era
mejor ir bien presentado por q iba gente bien. En realidad no me gusta
frecuentar esos sitios, solo quería verlo cambiándose para ver todos los
cambios corporales del muchacho.

- Jair, vamos a ir al Centro comercial a comprar un perfume q Sergio… mi
papa… regalara a su prima, cámbiate porfa.
- Es q no traje ropa como para ir ahí.
- Vamos a mi ropero, busca algo allí

Y llegamos a mi cuarto, le busque una ropa apropiada para el y otra para mi
y empecé a cambiarme frente a el. Luego de ponerme la playera y la casaca le
pregunte.

- ¿Por qué no empiezas a cambiarte?
- Pues, esperare que tú termines, y luego me cambio.
- No jodas Jair, siempre nos hemos cambiado juntos, ¿o tienes algo q
esconder ahí? – y diciendo esto me lancé sobre el y le quite la polera q
traía puesta. Mi hermano medio avergonzado que le vean el pecho cogio la
playera limpia y se la puso mas rápido que volando.
Entonces yo con toda la franqueza del mundo me quite los pantalones para
ponerme los bermudas que “sin querer” no había sacado aun del armario.
Mientras caminaba por la habitación sentía la mirada de mi hermano clavada
en mis piernas. Aun no sabia como reaccionar ni cual seria mi siguiente
paso, solo sabia q a mi hermano le pasaba algo raro y yo quería saber que
era.

Salimos entonces, compramos un perfume cualquiera, tomamos unos helados,
conversamos sobre todo el tiempo q pasamos lejos y volvimos a casa.

Esa noche mi hermano dormiria en mi cama por q por ese lado no habían ruidos
de ningún lado.

Quedamos comiendo galletas y otras cosas en la cama mientras veíamos la
televisión, entonces en la película pasaron algunas escenas un tantito
calentonas y yo me recosté en la cama con las piernas estiradas de manera q
se pueda ver la remota erección que mas que la película yo intentaba
producir mentalmente, y como estaba con el buzo del pijama se notaria.

Me di cuenta que Jair de reojo me vio, pero no se detuvo a verlo mas
detenidamente por q sabia que yo lo notaria, para ese momento mi juego ya
era evidente, quería que mi hermano centre su atención en mi y el ya se
había dado cuenta de eso, y entonces decidí cambiar de estrategia, empezar a
hacerme el dormido y pensar lo mas morboso que pudiera para provocarme una
gran erección.

La primera parte se completo cuando note que Jair me miraba descaradamente
la entrepierna por q pensaba que ya estaba dormido, la segunda me resulto
imposible por q mi cabeza estaba mas concentrada en que hacer que en lo
otro, así q nunca conseguí la erección.

- Bueno días Samuel – me dijo Jair a la mañana siguiente.
- Buenos días?, me quede dormido? – bostecé
- así parece. Sobre las sabanas y todo, menos mal q por la casa no corre
aire, así q no tuve q despertarte para que te tapes.

Bajamos a tomar desayuno, ese día la empleada descansaba así que tuvimos que
servirnos. Me senté justo al lado de mi hermano por que la decisión estaba
tomada, no podía continuar el juego por q mi hermano ya se había dado cuenta
de todo, así que tendría q preguntárselo de la forma mas descarada…

No recuerdo exactamente en q parte de la conversación fue que le dije – así
se hace muchacho – y le puse la mano sobre el muslo. Si la reacción de Jair
no era la q esperaba, en ese momento o me coronaba de estúpido.

- ¿Por qué te sonrojas hermano?, no soy una flaca. – Jair se puso mas
colorado – tiene algo malo q ponga mi mano sobre tu pierna en señal de
felicitación o tu cabeza bota otras ideas con respecto a eso Jair.
- No es nada Samuel.
- Si que lo es. Te estuve observando Jair, y me di cuenta de una cosa q no
quiero creer pero que debo preguntarte. ¿Eres gay hermano?

Jair se levanto de la silla y subí en la habitación que le asigne por los
días que se quedaría en mi casa, entro y empezó a alistar el maletín que
trajo con su ropa.

Mientras subía por las escaleras me sucedió algo q desde chico me pasa. Me
vi. Subiendo las escaleras yo mismo y recordé varias acciones q realice
seguido a eso y que las fui reviviendo conforme las realizaba, cuando llegue
a la puerta de la habitación de Jair sentí nuevamente el escalofrió que me
hacia sentir como que vivía ese momento nuevamente pero que en realidad
había soñado, y me vi. Haciendo algo que no se como logre evitar.

- Discúlpame hermano, pero no dejare q te vallas sin algunas explicaciones.
- Que quieres saber Samuel, la respuesta a tu pregunta, bien ahí la tienes,
si, soy gay.

Y luego de escuchar esto me lancé sobre mi hermano y empecé a besarlo, era
eso lo q había logrado q amanezca erecto, lo estaba soñando y en ese momento
lo estaba viviendo, a pesar que no soy gay, y q no me gustan los hombres
(solo tengo sexo con Sergio, pero para mi es solo sexo) en ese momento
sentía una gran atracción hacia mi hermano.

El en ningún momento se resistió y se dejo desnudar, por fin pude contemplar
su cuerpo delgado y refinado, muy similar al de una mujer, que clamaba por
ser violado por mí.

Jair me beso los pectorales que para es entonces eran muy diferentes a los
que el conocía por que ya q los trabajaba en el gimnasio, y tocaba mis
piernas mientras yo hacia todo lo humanamente posible por contraer los
músculos para que se marcaran mas. Jair bajo un poco mas y se metió mi verga
totalmente erecta en la boca y la empezó a mamar mucho mejor que lo que lo
hacia Sergio. Su mamada incluía alguna q otra raspada con los dientes y eso
era realmente excitante, tanto así q en menos de 15 minutos me vine en su
boca, y sin perder siquiera un centímetro de erección lo empecé a lubricar
con mis dedos nuevamente lo bese apasionadamente y empecé a penetrarlo. Mi
verga que era muy grande entraba con facilidad, mi hermano evidentemente era
pasivo y tenia sexo con mucha frecuencia.

Luego de practicarle 6 de todas las poses que Sergio me enseño me vine
dentro de el, mi hermano se echo en la cama sobre mi y me ofreció su verga
erecta, algo me hizo metérmela en la boca y mi hermano me follo por la boca
hasta que se vino y yo me levante tal cual resorte al baño a escupir todo
eso, la verdad es q no me gusta mamarla, para mi gusto sabe horrible, pero
en ese momento tan caliente lo hice.

- ¿Cómo así tu…?
- Bueno, recuerdas cuando estábamos en el colegio, Juan (el niño matón que
les comente en el anterior relato) me penetro muchas veces en el baño
golpeándome y amenazándome para que no diga nada.
- ¡Hijo de puta malparido!
- En realidad mucha culpa tengo yo, por q llego un momento en el q me gusto
tanto q yo era quien lo buscaba.
- Pero igual el te indujo contra tu voluntad a que esto te gustara, esto no
se quedara así hermano.

A los pocos días mi hermano partió y yo empecé a planear como me vengaría de
Juan, pero ese ya será otro relato.

A todos con quienes converse por el MSN que me preguntaron si alguna vez
tuve sexo con otro chico, disculpen, ahí si les mentí, pero sabia que si
decía que si me preguntarían con quien y esa no era la gracia, sino esperar
a este relato.

Nuevamente agradeceré sus comentarios a samuelarrufat@hotmail.com y esperen
mi nuevo relato que lo haré lo antes posible.

 

 

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