Competencias de Natación
Vivo en México y desde muy pequeño he estado en clubes de natación. Quien
ha sido nadador sabe que es muy padre ir a esas competencias en donde hay
chicos en trajes de baño pegaditos y cortos y con unos cuerpos exquisitos.
Esto que les voy a contar me pasó hace 2 años cuando yo tenía 19. En mi
equipo de natación hay mucho chicos, la verdad es que no son guapos, pero
tienen cuerpos muy ricos. Hacía dos semanas que la entrenadora nos anunció
de una competencia de una ciudad algo lejos de donde yo vivo. Todos en el
equipo estaban emocionados por el viaje ya que estas cosas siempre son
motivo de desmadre y en general la pasamos muy bien. Además que
aprovecho para ver otros cuerpos deliciosos en la competencia.
El día de partir llegó así que todos nos reunimos en la alberca un jueves
por la noche para partir hacia nuestro destino que esta como a 12 o 14
horas. El camión estaba listo y todos abordamos. NO me sorprendió ver a
Diego, un niño muy bonito que entonces tenía 15 años, yo sabía que él
vendría a competir y eso me gustaba, aunque sinceramente nunca esperé que
pasara nada entre nosotros. Les voy a decir cómo es Diego, es un niño de más
o menos 1.70, delgado pero con un cuerpo bien marcado por la natación,
blanco más bien apiñonado y con pelo castaño muy claro, que parece güero,
unos ojitos color avellana muy lindos y en general es un chico simpático de
buen carácter y tiene por costumbre dar pellizcos en las nalgas de los
demás.
Finalmente despertamos en la ciudad de nuestro destino y llegamos a nuestro
hotel, cuál sería mi sorpresa que la entrenadora me asignó como responsable
de un cuarto y en él, aparte de otros, estaba Dieguito. Cuando la entrenadora
dijo que él se iría a mi cuarto el pequeño me abrazó por un lado, de gusto
supongo, pero no me sorprendió debido a su caracter, así que entramos al
hotel con nuestras mochilas y nos instalamos.
Ese día nos fuimos a competir y todo, luego a cenar y regresamos al hotel
muy cansados como a las 9 de la noche. Todos queríamos dormir por lo pesado
del viaje y la competencia. Así que todo el mundo se fue a sus cuartos, excepto
algunos que querían estar con sus chicas. Finalmente me acosté en mi cama y
Diego se echó en ella, me dio un abrazo por la panza y me dijo que estaba
muy cansado. En el cuarto había dos camas matrimoniales, y en la segunda
estaban otros dos compañeros del equipo. Dieguito y yo compartíamos una.
Nos quedamos bien dormidos y ya de madrugada me desperté porque Diego
me encimó su pierna, lo separé de mí y pude ver que dormía, de todos modos
eso me puso nervioso ya que el chico siguió haciéndolo y me arrimaba su
cuerpo, disimuladamente toqué su verga y la sentí dura, toqué su culo firme
de adolescente y aprecié su delicioso olor junto a mí, acaricié su abdomen
marcado y su pecho lampiño. Sin embargo no quise seguir por que me daba
miedo que Dieguito se despertara y armara un escándalo.
Al día siguiente despertamos como si nada y Diego me abrazó por la mañana,
era un abrazo de amigos, lo sé porque lo conozco bien y me dijo "qué
hueva
tengo de nadar, mi chavo", sin más se levantó de la cama en boxers y lo
vi
caminando por el cuarto buscando sus cosas, aprecié su espalda marcada,
sus hombros, sus piernas delgadas y ese culo pequeño y esbelto, se agarró
la verga. Yo fantaseaba con ese chico hermoso, puedo decir que es el único
del equipo que me gusta tanto y me cae muy bien.
Total que nos fuimos a la competencia de nuevo y todo el día estuve con él,
platicábamos de tonterías, nos tocábamos el culo en forma de broma y llegó
a decirme que mis nalgas estaban duras, incluso hacíamos la broma de
besarnos haciendo apuestas a quién se atrevería y quién no, todo era un
juego que yo disfrutaba mucho. Regresamos al hotel esta vez más temprano,
como a las 6 de la tarde, dormimos un poco y los mayores acordamos ir a un
bar, claro, fuimos a escondidas de la entrenadora. Como Diego era menor de
dad tuvo que quedarse en el hotel y se quedó sólo en la habitación.
Finalmente salimos de la habitación para irnos al bar y me quedé pensando
en Dieguito. La verdad es que estaba muy caliente. Recordaba cómo se quedó
en la tina del cuarto con su traje de baño medio bajado dejando ver una parte
de su hermoso culo blanco y firme con la espalda bronceada por el sol intenso.
Su cabello guerito.
En el bar nos pusimos medio borrachos todos, yo estaba muy cansado y
decidí regresarme con unas compañeras al hotel, así que tomamos un taxi
de regreso. Los otros compañeros de mi cuarto se habías quedado en el bar
haciendo intentos por ligar con unas tipas que habían conocido. Llegamos al
hotel y nos fuimos cada quién a su respectiva habitación. Yo no traía llave
de la mía así que tuve que tocar y despertar a Diego para que abriera la
puerta. El chico me abrió medio dormido y estaba en unos boxers blancos,
pegados al cuerpo que dejaban ver su verga y su culo firme y esbelto.
Tenía una playera de tirantes igual de pegada y de color azul. Entré al
cuarto y el chico me preguntó "qué mi chavo, se puso muy pedo?"
mientras
se sentaba en la orilla de la cama bostezando. Le contesté que sí, que algo,
e hizo un comentario que me sorprendió "no manche, mi chavo, mañana
no se va a acordar de nada". "No", le dije riendo. Me paré junto
a él a la
orilla de la cama, ambos mirando la televisión y Diego me tocó el culo de
nuevo y me dijo como antes que lo tenía duro. Eso me excitó mucho y
me volteé de frente a él, yo estaba de pie y él sentado, así que le arrimé
mi cuerpo y el pequeño puso su mano en mi cintura y recorrió mi cuerpo
con ella hasta el abdomen sin tocar mi verga que ya estaba dura. Comencé
a tocar sus hombros y su espalda, él siguió tocándome hasta que lo empuje
hacia la cama y lo besé en los labios, el chico respondió a mi beso jadeando
y empezamos a tocarnos todo el cuerpo, sentí su verga de nuevo, ese culo
delicioso y firme, me sorprendió que metiera su mano bajo mis boxers y
comenzara a masajear mi verga. Después de un rato no pude más y le
quité la playera de tirantes, le besé el abdomen y de inmediato bajé a
su verga, bajé su boxer hasta descubrir sus testículos duros y su verga
que descansaba sobre su panza, no era muy grande, era blanca y
circuncisa, de unos 15cm y con algo de vello café en la base. Se
apreciaba una fuerte línea de bronceado por el traje de baño que
me excitaba mucho. Me puse a mamar su verga como un loco
mientras lo acariciaba y tocaba su culo. De repente sentí que
Dieguito se contaría y expulsaba su semen tibio en mi boca, yo
estaba tan caliente que seguí hasta que terminó.
Apenas terminé me levanté de la cama y sin decir palabra me fui
al baño, regresé y el chiquillo estaba sentado en el piso recargado en
la cama, me miró y tocó mi verga, se acercó y me la sacó para mamarla,
mi verga mide 17 cms, no la hacía mal, pero me llegó a lastimar con sus
dientes, así que le dije que fuera despacio, yo estaba fascinado con el
movimiento de su cara, mirando su cabello hermoso y su mano metiendo
y sacando mi verga de su boca como un niño hambriento, con su otra
mano me tocaba el culo, de repente empezó a jadear de nuevo y se
masturbaba con una mano y con la otra se metía mi verga a la boca,
hasta que le dije "me voy a venir", el chico dejó de mamar y me
masturbó
para que terminara en su cara. Lo bañé de semen y parecía que le gustó.
Cuando terminé se puso de pié y nos besamos mientras tocaba su culo y
espalda maravillosa. De pronto escuchamos risas en el pasillo y rápidamente
Diego se fue al baño. Yo me metí a la cama y me hice el dormido, mis otros
compañeros llegaron justo cuando terminó mi aventura con el hermoso
niño, diego salió del baño y se acostó a mi lado sin decir palabra. Todos
dormimos.
Al día siguiente fuimos a la competencia, Diego estaba normal, pero
no mencionó nada de lo que pasó la noche anterior, yo tampoco y todo
transcurrió normalmente. En el camión de regreso a casa conversamos
largo rato, de videojuegos, de películas, de internet y de fútbol, fue muy
ameno y sentí enamorarme del chico. Diego nunca mencionó nada y yo
tampoco. Ya casi no lo veo, porque se cambió de equipo, a veces nos
encontramos en competencias y nos saludamos, nos abrazamos en plan
de amigos y siempre toca mis nalgas. Es una costumbre que tiene. Creo
que ahora él tiene novia. De cualquier modo lo recuerdo con cariño y lo
que vivimos fue muy padre y permanece en secreto.