Bueno, aquí va la tercera parte de mi relato...
(aunque el titulo no es el adecuado, sugiero que lean los anteriores si no
lo hicieron)
Como me volví prostituto III
Luego de enterarme sobre la manera en que mi hermano fue casi
involuntariamente inducido a ser gay me llene de ira, yo lo iba a vengar, o
por lo menos eso pensé, y luego lo recapacite y decidí q el mismo se
vengaría con mi ayuda.
Para ese entonces yo aprendí a manejar, aunque luego Sergio se arrepintió
por q choque el carro un par de veces, pero bueno, la práctica hace al
maestro.
Entonces tomamos el auto y salimos hacia donde Juan, mi hermano ni sabia a
donde iríamos, yo tenia un par de haces bajo la manga y dinero, mi primera
carta.
Llegamos al barrio donde vivía Juan, no es una zona muy agradable q digamos,
pero yo no era de intimidarme con nadie, entonces llame a un tipo q tenia
cara de ratero, Jair se moría de pánico y yo con toda la pana del mundo le
dije:
- Necesito información
- ¿Y por qué crees que yo debo informarte de algo?
- Por q tengo dinero y tengo hierba, y sé que amos te interesan
- ¿Qué quieres saber? – Le dije al ratero q estaba dominado
- Quiero saber sobre alguien, se llama Juan, mas o menos debe tener 18 años,
vivía ahí – señale una casa – dime todo lo que sabes
- Bien, aun vive ahí, lo busca la policía por robo, dos mujeres lo persiguen
para que reconozca a sus hijos, jala coca casi siempre, hace 2 meses estuvo
herido de bala, pero es como una cucaracha, no muere por mas q lo pisen, yo
estoy esperando q me haga o diga algo para meterle punta (atacarlo con
navaja)
- Bien, dime lo que sabes sobre esas mujeres
Luego de darme información sobre ellas las fui a buscar, me hice pasar por
representante de un abogado al q por casualidad se entero de su caso y le
interesaba resolverlo.
Era hora de atacarlo frontalmente, el ratero q estaba ahí me dijo que vivía
con su mama que era vendedora del mercado, y que no estaba en todo el día.
Las personas del barrio veían con extrañeza el vehículo de Sergio, y yo la
verdad estaba un poco palteado, aunque sabia que Sergio podría comprar otro
también sabia que se molestaría si dejaba q lo roben, y creo que pensaban
que era de un investigador o policía por que sabia que históricamente ese
barrio era movido. Pero ese día se mantuvo todo en paz.
Entonces lo vi, se acercaba casi directamente hacia donde cuadramos el auto
jalando disimuladamente algo de cocaína por la nariz, yo lo reconocía por
que muchos chicos bien con los que tenia algo de contacto en la universidad
también lo hacían. Así que supe reconocer lo que hacia. Cautelosamente Juan
dio un vistazo al auto y entro en su casa, Jair y yo bajamos del auto. Jair
casi como un murmuro me decía cada 2 minutos q nos vallamos, pero yo no me
iría si no le arruinaba la vida a ese sujeto.
- Alto, Policía – Dije levantando el arma de Sergio una vez q entre en su
casa; Juan se tiro al suelo y tomo un cuchillo, pero yo mucho más ágil y
armado logre controlarlo, puse mi pie sobre su muñeca y él soltó el
cuchillo, entonces tome un poco de un liquido q no recuerdo su nombre pero q
sirve para dormir a una persona instantáneamente y lo dormí.
- Esta basura te convirtió en un maldito maricón, quiero q cobres venganza.
- Pero yo no se como – Dijo Jair casi llorando
- Jair no te hagas el huevón conmigo, quiero ver como lo violas tú a él,
cágale la vida, para un hombre no hay nada peor que eso
- Pero contigo aquí.
- Jair si quieres que tu secreto este a salvo conmigo lo haces o lo haces.
Jair se acercó al muchacho q ya estaba reaccionando pero que estaba desarmado
y estaba siendo apuntado por mí y le bajo los pantalones.
- Bien, dijo Juan cuando logro reaccionar – el maricón de Jair regresa por
mas verga de hombre y trajo a su hermano el cabrito reprimido para que
también le dé un poco de eso – dijo tocándose los huevos, entonces recibió
una patada en la mejilla que le hizo sangrar la boca propinada por mí.
- Con violencia no – me dijo Jair guiñándome un ojo.
- De acuerdo, es todo tuyo, solo quiero que sepas, Juan, que mi hermano
disfrutara muchísimo de esto.
Entonces yo me senté en una silla cuando mi hermano se arrodillo y le bajo
el pantalón. Juan le cogía el cabello y le decía – Así niñita, mama como
cuando estábamos en el colegio. Y vi que Jair lo empezó a mamar.
Yo no reaccione, supuse q Jair lo tenia todo bajo control. De repente Juan
Dio un grito muy fuerte, Jair le había mordido su pequeñín pene de no más de
13 cm y del mismo ancho q un dedo medio, Jair me vio y me dijo – Con esta
porquería del tamaño de un dedo me estuvo violando, no sabe lo que le espera
-. Entonces Jair cogió la soga que pasamos por una viga del techo mientras
dormía y la jalo de tal manera q sus manos estaban hacia arriba y le quebró
las rodillas de tal manera q lo puso de rodillas.
- Métete esto a la boca – dijo Jair acercando su verga de 18 cm totalmente
erecta a la boca de Juan – Si me muerdes te cuesta la vida y yo hice un
ruido con la pistola. Juan empezó a chupar en silencio, pero yo escuche como
le producía arcadas.
Mi hermano le metía la verga cada vez mas a Juan en la boca, y él hacía
gestos de querer vomitar, pero no lo hizo, entonces le arrojé un condón a mi
hermano y le dije – Cuídate porque este tipo de basuras siempre tienen bichos
– Mi hermano se puso el condón y se puso detrás de él, lo hizo ponerse de
perrito y yo me puse frente a él – Se me apetece una chupada – Le dije – Y
bajo las mismas condiciones, me muerdes y mueres – Y se la metió en la boca
mientras mi hermano se preparaba, entonces me puse sobre el quedando
desprotegido de todo, no me importaba si me mordía, quería que mi hermano lo
haga sufrir y mucho. Le tome por la cintura y le separe las nalgas.
- Hazlo – le dije a Jair, y cuando se acercó a la entrada del ano de Juan lo
abrasé por la cintura e hice que de un solo empujón sin mas lubricación que
la que proporcionaba el condón, lo penetre hasta el fondo.
- Le haré daño
- Es una alimaña, que más da, bombéalo, recuerda que el te lo hizo muchas
veces contra tu voluntad.
Cuando me levante y deje de agarrar a mi hermano Juan soltó mi verga y
empezó a llorar, entonces empecé a reírme y le dije que chupara, como se
rehusó le di una cachetada mientras las lagrimas le caían de dolor, pero
tubo que chaparme la verga mientras entre dientes maldecía.
Luego que mi hermano se vino me agradeció, me dijo que había terminado con un
trauma que tenia de la infancia y decidimos q lo entregaríamos a la policía,
luego q mi hermano termino de violarlo lo dormimos y limpiamos (e hice lo
más cruel que jamás se me pudo ocurrir) le eche alcohol al culo recién
violado para q no quedaran residuos de nada, lo ate de manos y lo subí al
carro con poca ayuda de mi hermano porque no tenía mucha fuerza que digamos.
Sobre su mesa dejé una nota para la mama del sujeto este, le expliqué que lo
entregaríamos a la policía, le dejé dinero porque me enteré que le sacaba
plata a la doña para drogarse y cerré la puerta con cuidado, a la delegación
hice llegar a las mujeres que lo denunciaron por no querer reconocer a sus
hijos y no supe nada más después que me enteré que lo encarcelaron.
De ahí en adelante mi hermano y yo empezamos a frecuentarnos mucho más,
entrenamos juntos en el gimnasio y mi hermano venció algunos traumas.
A todos los que me agreguen al messenger, no piensen que de mí conseguirán
fotos cachodas o que les ponga la cámara web, sólo quería compartir mi
vivencia y de paso practicar mi redacción, y ahora sí por última vez
agradeceré sus comentarios a samuelarrufat@hotmail.com y hasta una próxima.
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