Compartiendo cama

Tengo 13 años, mi nombre es Félix. Soy hijo único. Mi habitación tiene vistas al río de mi ciudad, tengo un ordenador, una consola de videojuegos y varias colecciones de cómics. Tengo un primo que se llama Raúl, tiene casi 15 años. También es hijo único. Mis tíos van a irse de segunda luna de miel al caribe, y van a dejar a Raúl en casa. Es un fastidio, porque como no hay más habitaciones en mi casa, ni más camas, va a tener que dormir en mi habitación en mi propia cama, en la que, como es más grande que lo habitual, cabemos los dos. Va a quedarse 15 días en casa.

Hoy es el primer día que Raúl pasa en mi casa, ha llegado sobre las tres de la tarde y nos hemos ido a despedir a sus padres al aeropuerto. Es verano y hace mucho calor. Raúl llevaba unos pantalones cortos y una camiseta, con zapatillas sin calcetines. Espero que no le huelan los pies porque tenemos que dormir juntos. Nunca he dormido en la misma cama con nadie. Ni siquiera he dormido en la misma habitación con alguien. Hemos llegado a casa sobre las seis de la tarde y hemos entrado en la habitación, mi primo ha dejado su ropa junto a la mía en una zona del armario que mi madre ha reservado para él. Luego mi madre ha dicho que nos íbamos a dar un paseo y hemos tenido que cambiarnos de ropa. Nos hemos cambiado a la vez en la habitación. Él se ha cambiado de ropa de espaldas a mí, creo que lo ha hecho porque no llevaba calzoncillos debajo del pantalón corto, que realmente creo que es un bañador. Le he visto el culo, todo blanco por no haberle dado nunca el sol. No le huelen los pies. Cuando ha salido de la habitación he cogido su bañador y lo he olido, no sé por qué lo he hecho, pero he olido sobre todo la parte que ha estado en contacto con su cola. Tenía un suave olor a orín, supongo que de las gotas que no se habrá sacudido al mear, y había algunos pelillos de las bolas pegados a la tela.
Hemos vuelto del paseo y hemos cenado. Mis padres nos han dejado solos porque se han ido a cenar con unos amigos, pero antes nos han pedido una pizza. La pizza olía mucho a queso y no me ha gustado mucho. Raúl ha dicho que se iba a acostar porque hoy no echaban nada interesante en televisión, así que nos hemos ido a la cama. Cuando hemos vuelto del paseo y antes de cenar Raúl ha entrado de nuevo en la habitación, mientras yo estaba en el baño, y se ha puesto de nuevo el bañador, como hace mucho calor no lleva puesta la camiseta. Yo me he puesto un pantalón corto de chándal para estar por casa y una camiseta vieja. Al irnos a la cama me he quitado la camiseta y el pantalón y me he quedado en calzoncillos. Yo tanto en verano como en invierno duermo con pijama, así que me lo he puesto. Raúl me ha mirado con cara rara cuando me he puesto el pijama y me ha dicho que él no duerme con pijama puesto en verano porque hace mucho calor, y que si dormimos con pijama puesto nos vamos a dar calor el uno al otro y no dormiremos bien, yo no he sabido qué decir. Entonces él se ha quitado el bañador y se ha quedado desnudo. Nunca le había visto la cola a nadie. Raúl ya tiene pelos, pero más que yo, y creo que su cola es más grande que la mía. Además tiene la punta fuera y sin cubrir por la piel, y me da un poco de asco verla. Raúl ha notado que yo le estoy mirando fijamente la cola y me ha dicho que por qué se la miraba. Yo le he dicho que nunca había visto una cola. Entonces él se ha reído, se la ha tocado un par de veces y se ha metido en la cama desnudo. Yo me he metido con el pijama puesto. Durante la noche la sábana que nos tapaba ha dejado descubierto a Raúl, y yo, que estaba despierto he estado mirando su cola mientras él dormía. He visto como crecía y se ponía dura, y la mía también se ha endurecido.

Al despertar, Raúl ya no estaba en la cama, yo me he levantado y he ido al baño, mis padres ya se habían marchado a trabajar, no me he dado cuenta y he entrado sin llamar, y Raúl estaba dentro, duchándose, he pedido disculpas y he tratado de salir, pero él me ha llamado y me ha dicho que no pasaba nada, que entrara a hacer lo que quisiera, que a él no le importaba. Entonces yo he entrado y me he sentado en el baño a cagar. Me he bajado los pantalones del pijama y el calzoncillo, y mi cola se ha quedado al aire un momento antes de sentarme, estoy seguro de que Raúl estaba mirando. Mientras yo cagaba, Raúl ha salido de la ducha y se ha puesto delante de mí a secarse. Se ha restregado la toalla por la cola y las bolas y creo que se le ha puesto un poco dura. Entonces yo me he limpiado el culo y me he levantado y en ese momento Raúl me ha
dicho que me quitara toda la ropa y me quedara desnudo, que si él estaba desnudo era una descortesía que yo siguiera tapándome. Yo estaba de pie, con los pantalones y los calzoncillos en los tobillos, creo que mi imagen era un poco patética. Entonces me he deshecho de la camiseta del pijama, y de los pantalones y los calzoncillos y me he quedado en bolas. Entonces hemos salido los dos desnudos del baño y nos hemos
dirigido a la cocina, donde hemos desayunado.

Raúl lleva ya diez días en mi casa, desde la segunda noche hemos dormido los dos desnudos, pero esta noche ha pasado algo especial. Mientras dormía he sentido como el cuerpo de Raúl se pegaba al mío. Él estaba restregando su dura cola contra mis piernas, entonces he sentido un líquido caliente entre ellas, al principio he pensado que Raúl se meaba, pero luego he visto que era una sustancia blanca y espesa que le ha salido de la cola. Yo le he despertado, y cuando se lo he dicho, y le he preguntado que qué era, se ha reído y me ha dicho que si nunca me había hecho una paja. Yo sé lo que es eso pero nunca lo he hecho, entonces he comprendido que lo que tenía entre las piernas era semen y al principio me ha dado un poco de asco. Raúl me ha pedido perdón por, según él ha dicho, correrse entre mis piernas. Pero me ha explicado que es algo normal, y que como lleva diez días desde que llegó a casa sin hacerse pajas le ha salido solo. Luego me ha limpiado con un pañuelo de papel. Me ha gustado la sensación de su mano al limpiar mis muslos.

Esta es la última noche que pasamos juntos. Creo que voy a echar de menos el olor de Raúl. Pero antes de irse quiero que me enseñe a hacerme pajas. Se lo he dicho y me ha contado que es muy fácil, que sólo tengo que pensar en una chica que me guste y coger con la mano la cola (él la ha llamado polla) y menearla hacia arriba y hacia abajo, me ha dicho que da mucho gusto cuando uno se corre. Entonces le he pedido que se haga una delante de mí para ver como es y que luego yo me haré una para que él me diga si lo he hecho bien. Él me ha mirado con cara extraña y ha empezado a tocarse la cola y las bolas, la cola le ha crecido y se la ha cogido y se la ha empezado a menear, gimiendo de vez en cuando. Mi cola ha crecido y he empezado a hacer lo mismo que él. No sé como explicarlo, pero me ha subido un cosquilleo desde la cola y he echado un poco de semen. El también se ha corrido y se ha limpiado con un calcetín.
 

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