Hola,
mi nombre es Christian y hace un mes cumplí 14 años, vivo en Querétaro, México
y me encanta la ciudad, sobre todo mi escuela ya que ahí fue donde conocí a
Miguel, un chico muy guapo sobre todo por su carita de ángel, me encanta, él
es un año menor a mí y desde el primer día en que lo vi me llamó muchísimo
la atención.
Él fue transferido a la mitad del año escolar, porque habían tenido que
mudarse de ciudad porque su padre estaba cansado de la ciudad de México, y
aunque era un año menor que yo iba en el mismo salón ya que sus padres, que
eran muy estrictos con él, lo habían adelantado un año desde que inició la
escuela, siempre estaban sobre él y lo tenían muy vigilado.
Su
familia era del tipo muy bien acomodada, es decir, el dinero le sobraba y para
mi suerte vivirían en la casa en venta que estaba a dos casas de la mía en una
muy buena villa residencial.
El
primer día que estuvo en el salón de clases todo el mundo le preguntaba cosas
y así fue como me enteré dónde vivía, luego las chavas más guapas del salón
empezaron a tirarle la onda y él como todo tonto no entendía, o no quería
entender. En la hora en que tuvimos
receso le quise sacar plática ya que estaba sentado sólo leyendo un libro, le
pregunté que si tenía algo que hacer en la tarde y me respondió que no, como
era viernes le invité a salir para dar una vuelta, ir al cine o cualquier otra
cosa, el aceptó con una sonrisa en la cara y me dijo que mejor nos apuráramos
porque faltaban 5 minutos para la siguiente clase y nos fuimos.
Transcurrió
el día como de costumbre, pero al finalizar las clases mi madre me habló a mi
celular para avisarme que Alfredo, nuestro chofer, no podría pasar por mí y
que ella estaba camino a tomar un vuelo porque quería hacer unas compras y
saldría, lo último que escuché fue: Te quiero mucho chris, nos vemos en la
noche. Ahora no tenía cómo irme a
mi casa cuando me acordé de que Miguel vivía cerca de mí, entonces corriendo
alcancé a miguel en la puerta de la escuela y le pedí de favor que me llevara
a mi casa y él me dijo que le iba a preguntar a su papa que estaba en frente,
desde ahí volteó y me dijo: Corre, vámonos!!! Llegué corriendo a donde
estaba su camioneta y saludando al señor me subí.
Bueno...
ya cuando me iba a bajar en frente de mi casa, Miguel me acarició el culo y me
guiño el ojo, cosa que nunca me hubiera esperado, me dijo: Nos vemos en la
tarde, y así fue, a las 7 ya estaba en su casa, toqué y su mama abrió la
puerta, me dijo que pasara y subió a hablarle a Miguel que de inmediato bajó,
le dije que se apurara porque mi chofer nos esperaba y tenía que ir por mi
hermana mayor a alguna tienda, no recuerdo.
Antes
de continuar me gustaría que supieran cómo somos, Miguel es verdaderamente el
niño más guapo que he conocido, usaba el pelo medio largo color castaño muy
claro, tiene tez blanca y unos labios rojos, es delgado aunque no tiene el
abdomen marcado, es como de 1.65 m de altura, su culo es redondito y paradito,
lo que más me excita de él es que no
tiene vello en ninguna parte de su cuerpo, su pene es de más o menos 10 u 11
centímetros. Ahora yo, Christian,
tengo la misma estatura que él y tengo la piel como color miel como bronceada
pero naturalmente, y mi cabello es rubio oscuro, soy igualmente delgado y mi
pene es como de 12 centímetros.
Nos
subimos al auto y me dijo: "wow!!! No entiendo por qué mi papa no quiere
comprar una limo, están poca madre". Yo sólo me reí, como estábamos
medio lejos de la ciudad nos tardamos un poco en llegar y más con el tráfico
que se armó cuando hubo un accidente. Estuvimos esperando un rato en lo que se
aligeraba, en lo que yo contestaba la llamada de mi histérica hermana, Miguel
cerró el vidrio polarizado del chofer y mientras seguía hablando él empezó a
acariciarme la pierna hasta llegar a mi ingle, yo empezaba a tartamudear y mejor
le colgué a mi hermana diciéndole que ya casi llegábamos, en el momento en
que colgué me hice a un lado como todo extrañado y él sólo se me quedó
viendo con mucha pena.
Después
me acerqué a él y le planté un beso al cual él me respondió, le confesé
que me gustaba mucho pero que nunca me había imaginado que tuviera una
oportunidad, él ni tardo ni perezoso me quitó la playera y me empezó a
desabrochar el cinturón. Yo, aunque estaba muy excitado, tenía un poco de pena
ya que no estoy súper dotado ni nada por el estilo y apenas tenía señas de
vello en mi verga pero con todo y pena seguí adelante, ahora sólo estábamos
en boxers y continuábamos tocándonos como locos, los dos teníamos una muy
buena erección, él me dijo que quería chupármela y me bajó el bóxer
mientras yo le tocaba el pene sobre su bóxer, como no podía contenerme me vine
en su pecho y en el mío, él chupó mi pecho hasta que no quedó nada, yo seguía
acariciándole el pene pero ahora sin bóxer, ahí estaba yo masturbando aquella
verga tan linda y ya que estaba acercándome a chupársela se vino en mi cara,
después de eso nos limpiamos como pudimos y nos vestimos para bajarnos ya al
cine muy felices por habernos conocido al fin.
En
el cine escogimos un lugar de la esquina y nos dedicamos a sobarnos el pene
sobre el pantalón, yo la tenía a explotar y él también.
Saliendo del cine me confesó que esa vez era la primera que había
tenido un orgasmo ya que no se había masturbado ni nada y me dijo que le gustaría
repetirlo y le propuse que se fuera a mi casa a dormir esta noche, me dijo que sí,
todo entusiasmado, pero que no creía que sus papas le dieran permiso, para
nuestra suerte cuando llegábamos a su casa sus papas salían de esta con una
maleta y se disponían a viajar a Londres donde un tío de Miguel había sido
demandado y sus papas como eran abogados irían para poder ayudarlo y él les
dijo que si se podía quedar en mi casa el fin de semana, yo intervine diciendo
que mi madre estaría ahí y que estaba de más el preocuparse y como tenían
tanta prisa creo que no les importó y su madre sólo le dio un beso y se
despidieron.
Llegando
a la casa, Emma, mi hermana, nos recibió diciendo que mi mama había decidido
quedarse en New York todo el fin de semana y que ella ya se iba a una fiesta y
tal vez no llegaba a dormir, por fin íbamos a estar solos, le pregunté que si
tenía ganas de comer y él me respondió:
"qué cosa?" Y empezó a reír. Yo entendí y también me reí, pero
ya en serio le dije "quieres algo de comer?" y me dijo que como yo
quisiera y así ordenamos algo de comida china. Le
pregunté que si le gustaba el billar y me dijo que era medio malo, "entonces
vamos a que practiques en lo que llega la comida" le dije. Mientras jugábamos,
siempre que se agachaba para tirar, le acariciaba el culo y ya los dos excitados
nos empezamos a besar, le bajé el pantalón y el bóxer su pene apenas estaba
despertando y me lo metí a la boca donde a lo largo de mi mamada empezó a
cobrar tamaño, empezó a gemir y tomó mis cabellos y se vino dentro de mí, yo
rápidamente me levanté a darle un beso aun con el semen que tenía en mi boca,
era delicioso ese semen nuevo, él sólo abrió la boca y recibió el regalo que
le tenía.
Cuando
empezaba a meterle el dedo en su colita tocaron el timbre y nos asustamos y rápidamente
se subió el pantalón y fuimos a recibir la comida. Nos la llevamos a la sala
donde vimos una película mientras comíamos y no dejábamos de acariciarnos y
de sonreírnos.
Nos
quedamos jetones viendo otra película y me desperté como a la 1 de la mañana,
él estaba durmiendo del otro lado del sofá y me decidí a despertarlo con un
tierno beso, él despertó y me sonrió.
Como
no teníamos sueño salimos a jugar basket al patio y después de un bueno rato
de estar jugando regresamos a la casa todo sudados y él se me trepó a la
espalda y yo lo agarré por las nalgas, después nos abrazamos y decidimos ir a
tomar una ducha juntos, en el baño sólo nos masturbamos mutuamente y nos
salimos a acostar, como no traía nada de ropa le presté unos boxers y nos
fuimos a la cama, él dormiría conmigo por supuesto.
Ya en la cama decidimos buscar una buena película y encontramos una
porno que trataba de prostitución gay infantil, nosotros nos excitamos y empecé
a ver como Miguel acariciaba su pene ya erecto mientras que el mío no se
quedaba atrás, me volteó a ver y me sonrió, para mí eso era un "hagámoslo
de nuevo", nos quitamos el bóxer y quedamos desnudos, ahí le observé por
primera vez todo el cuerpo, éramos unos niños.
Nuestras pieles suaves se rozaron por todos lados y
nos pusimos en 69 para chuparnoslas mutuamente, como si estuviéramos
sincronizados nos vinimos al mismo tiempo y nos tragamos nuestro semen, cuando
de repente en la tele aparecieron dos chicos cogiendo, nosotros nos decidimos a
hacerlo y yo sería el primero en metérsela, no lo podía creer, iba a gozar
del culo virgen de un niño que había conocido en la mañana, al primer intento
no resultó puesto aunque no tengo una gran verga, su ano no estaba lubricado y
me dijo que le dolía, se me ocurrió una idea y fui por un condón que tenia
guardado en mi cajón, me lo puse y me quedó grande, entonces mejor me lo quité
y empecé a chuparle la colita a Miguel, él sólo gemía de placer, cuando creí
que tenía suficiente saliva intenté meterle un dedo el cual entró fácilmente
propinándole a Miguel un gran placer. Ahora le tocaba a mi pene entrar en ese
pequeño agujero, ahora sí, de un sólo empujón se lo metí hasta los huevos y
él sólo dio un grito de placer y me dijo que siguiera, que le gustaba tener mi
verga adentro y que nunca quería que acabara.
Yo
tomé su verguita y la ensalivé con mi mano y empecé a masturbarlo, él sólo
se retorcía de placer y seguía gimiendo cuando se vino sobre su pecho y como
cinco minutos después me vine yo en sus nalguitas.
Me dijo que quería intentarlo y así lo hizo, ahora yo era el que tenía
una verga virgen en mi culo, se sentía muy rico pero no aguantó más y se vino
dentro de mí. Nos quedamos acostados y
no supimos más hasta la mañana, amanecimos desnudos en mi cama y yo tenía a Miguel
abrazado por la espalda, nos dimos un beso y nos dispusimos a ver la tele un
rato para después ir a bañarnos y desayunar algo.
Miguel
se quedó el fin de semana en mi casa y nos la pasamos poca madre, en un día
nos hicimos los mejores amigos.
SI
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