CON QUIEN MENOS PIENSAS

Hola amigos, qué tal, me llamo Carlos, soy de México y vivo en un pequeño pueblo del Estado de Jalisco, actualmente tengo 25 años, soy moreno claro, físicamente no me considero feo ni tampoco guapo, término medio, y eso sí, muy varonil. Mi primera relación que tuve fue hace como diez años, con un tío hermano de mi mama, yo tenía 15 y él como 35 años, se llamaba Jose, era atractivo, moreno, velludo, alto, complexión media, serio y con unos ojos y una boca carnosa. Lo que me enloquecía eran sus piernas gruesas a causa del fútbol, y su culo que era grande y duro. Él estaba casado y tenia un hijo, además, según escuchaba, tenía muchos problemas con mi tía pero no sabía la causa. Se rumoreaba que tenía otros amores.

Yo estaba de vacaciones y mi madre me mandaba a que le ayudara en su negocio, una tienda de abarrotes, recuerdo que me dio mucha alegría porque me gustaba mucho desde que era más chico, siempre me encantaba verle en los pantalones ajustados y a cada rato se tocaba su verga, tenía un culo bien grande y duro. A veces se fajaba la camisa y se desabrochaba el pantalón, yo le veía sus trusas, el bulto y los pelos, su ombligo y me tenía que ir al baño a masturbarme y pensaba en cómo sería su paquete. Pero él era bien macho a sus amigos, cuando lo visitaban ahí a la tienda, les contaba qué hacía y deshacía con las mujeres, que era bien cabrón. Yo nunca imaginé lo que viviría más adelante. 

Así, poco a poco, él me empezó a tener confianza y me contaba algunas aventuras con sus ex-novias. Yo a veces pasaba y me le repegaba para sentir su culo o su bulto, y él, poco a poco se dio cuenta de todo lo que me excitaba y como que al cabrón le gustaba calentarme, pues sabía que me ponía nervioso cuando se rascaba la verga, se veía que la tenía bien grande pues a veces se le notaba el cilindro sobre el pantalón.

Así estuve los primeros 22 días, me la pasaba sólo mirando. Un día llegó después de jugar fútbol y traía puesto el short, fue algo excitante verlo, pues allí atrás en la bodega se lo quitó y se puso el pantalón delante de mí, yo casi me vengo al verle sus trusas pegadas a su cuerpo por el sudor y su bulto, tan rico y antojable. Él me miró y se la tocó con descaro, pasaba su mano sobándose los huevos y tocándose su pene, después me preguntó que si nunca había tenido sexo con nadie, yo le dije que no, y él dijo:

- No sabes lo que te pierdes, es lo máximo, cabrón, es tan rico sentirla dentro de una puchita o de un culo, a tu edad yo ya era un experto, te estás tardando, eh!

Yo sólo me encogí de hombros y sonreí. En eso entra un amigo y él salió. Yo me metí al baño y sólo fantaseaba y me imaginaba que me cogía encima de los sacos de azúcar, y me imaginaba que me bajaba los calzones y me metía toda su verga y que yo gritaba, y grité, pero de emoción al venirme, pues me masturbé.

Él tenía un hijo como de 12 años y en la tarde los dos le ayudábamos. Al mes que entré a ayudarle, él tuvo que salir a surtir y me invitó, iba a durar 2 días, (antes se llevaba a un amigo, pero un día salieron mal), y a mí me agradó la idea. A mi padre no le gustó mucho, pero mi mamá lo convenció y así me fui feliz en su camioneta de 3 toneladas roja. En el camino me iba platicando sus experiencias con mujeres. Y me decía que él a mi edad ya se había tirado a varias y que todas querían eestar con él, que era un semental. Yo andaba súper caliente, y me preguntó que si nunca me habían chupado la verga, yo le dije que no, y él dijo que estaba muy atrasado y que debería apurarme a conocer los placeres del sexo, mi calentura aumentaba al sentirlo ahí, ver cómo se tocaba su bulto era locura.

Salimos en la tarde y nos hospedamos en un hotel de paso, tenía 2 camas, mi corazón estaba a punto de explotar, me dijo que nos íbamos a acostar pronto para madrugar al mercado de abastos. Después él dijo que se iba a dar un baño para dormir fresco, se quitó la camisa y me calenté al ver su torso peludo y marcado, yo estaba sentado en mi cama y sentí una calentura enorme, después se quitó el pantalón, les juro que me quedé helado al verle su trusa blanca que traía, le quedaba ceñida y se le notaba su bulto, un bulto que yo siempre había soñado, me parecía un sueño estando con él semidesnudo. Él sólo me miraba, yo con mi verga parada no sabía qué hacer, entonces sin pensarlo mi tío me miró, me sonrió, se quitó la trusa y por fin le vi todos sus huevos grandes y peludos, ricos, y su pene semierecto, grande y moreno, se dio vuelta vi y su culo fuerte y velludo. Al notar que no le quitaba la vista de encima, me dijo:

- Oye, cabrón, ¿qué té pasa? estás como hipnotizado, ¿a poco nunca habías visto a un hombre desnudo?

Yo, turbado, contesté:

- Eeh... no, lo que pasa es que tienes tu pene bien grande.

Y le pregunté:

- ¿A poco cuando esté más grande lo tendré igual al tuyo?

Él sólo rió y dijo:

- Mira, cabrón, aún estás chico, pero te falta por crecer más. A ver, enséñamelo y yo te digo.

Yo me sentí como mareado y no sé ni cómo pero me bajé el pantalón y me quité los boxers. Al desnudarme, él se excitó y se le paró la verga al ver la mía parada, y dijo:

- Cabrón, ya la tienes de buen tamaño, y además ya tienes pelos, te va a crecer pero no tanto como la mía. Qué chaval tan caliente! a tu edad yo la tenía más grande que tú. Cuando estés más grande vas a tener un cuerpo atractivo.

- No tanto como el tuyo, tío, estás bien macizo.

Él sonrió y con todo descaro se tocaba su vergota y los huevos, yo seguía pálido y le miraba. Y dijo:

- Chaval, tócamela para que veas que es real, que acaso entre hombres no pasa nada, anda, ven, acércate, y no tiembles.

Y yo me acerqué y se la toqué, él gimió y me dijo:

- Vamos a bañarnos para bajarnos la calentura.

Ahí me enjabonó y me tocó mi verga. Al hacerlo me vine, y dijo:

- Vaya! por lo visto no te aguantabas, tienes que controlarte para que
disfrutes más.

Yo se la agarré y con el jabón se la lavé y se la chupé:

- Ay cabrón! qué rica boca tienes! métetela más, abre bien tu boca.

Yo casi me atragantaba y me daba asco, pero era feliz, le tocaba sus huevos y se los lamía. Y así le toqué el culo, y dijo extasiado:

- Ahh! cabrón! qué rico! sigue, buey, trágatela toda, es tuya, sí hijo, sí, ay! qué rico la chupas! ay! qué rico! aahhhh! me vengo! así, toma mi vergota, cabrón, es tuya, toda toda.

Yo escupí su semen y él se rió. Después me dijo:

- Ahora sabrás lo que es probar esta verga en otro agujero... voltéate.

Metió la lengua en mi culo, sentí algo bien rico, y nos acabamos de bañar. Al salir me aventó a la cama y me puso boca abajo, y con saliva me lubricó, yo estaba asustado, y él decía:

- Tranquilo hijo, no te va a pasar nada, tan sólo vas a sentir un poco de dolor, pero después vas a querer que no te la saque.

Sentí la entrada de su verga en mi ano y me dio miedo, y le dije:

- Tío, la tienes enorme, me va a doler, ay! tío, ay! no!, me duele, ay! agg! uff! me duele, ay no, detente, por favor.
- Aguántala cabrón, primero andas de caliente, deja que tu culo se acostumbre y verás.

Me la empezó a meter, poco a poco, y ese dolor fue desapareciendo, y le decía:

- Sí tío! soy tuyo!, me gusta, ay qué rico, sigue, no la saques, ay, me estás cogiendo tío, me gusta, ay, méteme los huevos, oh! qué rico...
- Sabía que te gustaría, tómala toda, cabrón, siente esta verga, acaba, es toda tuya, ah qué rico aprietas, ay, de lo que me perdí, ay qué culo tan rico... aaahhh...

Sentí que se venía y me llenaba las entrañas, la sacó y me dio una mamada que sentí la gloria, me dejaba que le tocara el culo y se lo besé, me lo comí, era tan sabroso que me vine como nunca. Me dijo que de esto no debía enterarse nadie, y yo le juré que jamás diría algo. Después nos fuimos a cenar y en la noche me dijo que ahora yo me lo iba a coger a él...

...


Pues bien, amigo, esta es mi primera vez, y después continuó algo súper excitante.

Si quieres saber lo que pasó, te mando mi dirección. Escríbanme:

Camon8888@hotmail.com