Cosas de mi vida
Este relato tal vez no sea de tu agrado ya que empieza muy frustrante.
Todo comenzó cuando yo tenía 10 años; yo era un muy buen niño, pero en ese entonces
yo tenía mucha curiosidad hacia el sexo. Yo ya sabía algunas cosas, entre ellas
la de la
masturbación y cómo se excita fácilmente, me masturbaba bastante seguido, queriendo
saber lo que era eyacular, hasta que un día mientras que leía un libro titulado
"todo lo que
quiere saber sobre el sexo" (de mi papá) lo logré sacando chorros y chorros de semen. Que
hasta la fecha no he logrado superar en cantidad, lo logré y eso me dio mucho gusto.
Yo a pesar de estar bien informado en la materia, todo me lo imaginaba ya que no entendía
algunas cosas y las adaptaba a mi imaginación.
Como yo lo único que había vivido del sexo era la masturbación masculina, siempre me
masturbaba deseando compañía como de la que hablan en el capitulo de masturbación de
ese libro, de niños jugando con sus cuerpos, tocándose entre ellos, agarrándole la polla al
amigo, y según ese libro era algo normal, así que no me preocupé. Poco a poco fui
descartando la posibilidad de masturbarme pensando en una mujer (que sí lo intenté, pero
prefería a mis amigos imaginarios), quizás tengo lo gay en la sangre o quizás sea lo que yo
siempre digo en mis explicaciones: yo soy un gay al que le gustan los hombres, no los
hombres que son más mujeres que las mujeres, lo que quiere decir que no me gusta la
forma de ser femenina, las mujeres son tan creídas, no son nada naturales, se tienen que
arreglar y pintar para verse bien y son de las que más manipulan a todo mundo y ni entre
ellas se quieren con desinterés (que quede en claro que yo lo digo desde mi forma de ver
las cosas y aunque no fuera así, ya es muy tarde como para que me gusten.
Un día glorioso y memorable, fui por un helado con mi familia, y en la calle de enfrente
a la heladería había un puesto de revistas, fui como de costumbre a ver qué había, y de
pronto veo una portada de un chico de 19 años con gafas negras, calzón rosa brillante
ajustado y un trozo de tela amarrado a la cintura como estudiante griego, viendo hacia
arriba y con las manos atrás. Era una reedición de la revista Apolo y ese era el número
tres o cuatro porque venían los dos de el año 1. Hasta el fondo de hiedra con el día
soleado que tenía, me cautivaron y decidí comprar esa revista. El ingenuo de
mí no
sabía que era porno, pero eso sí, decía para mayores de edad y venía un anuncio de
el por qué de la homosexualidad y como yo ya me sentía muy homosexual por mis
fantasías, como a los 2 días yo la compré y la iba viendo en el camino a mi casa con la
verga tiesa y con uniforme de la primaria.
Me encantaron, me gustaban tanto que me las leía y leía una y otra vez, les tenía un
escondite en una parte abandonada de la casa que era muy grande, las sacaba, las veía
y leía sus historias una y otra vez, aunque había cosas que no entendía, principalmente
apodos. La revista esa que compré por primera vez (que como yo ya dije era doble)
nunca faltaba con mi Hugo, que era su nombre, del de la portada en su jardín y en un
escritorio de oficina masturbándose y venía dicho que era muy ingenioso y que le
gustaba mucho estar desnudo y cosas así de él (en lo personal me gustaría que aun
tuvieran así las revistas y fotos información personal del modelo), me masturbaba a
diario con esas revistas y llegué a tener muchas, más de 30, pero las tiré a la basura
lo cual me dolió mucho (ya a mis 14 años) porque me cogieron unas de toda la colección.
Después para aplacar mi líbido sexual en unas convenciones en una plaza a las que
asistí descubrí un baño que tenía un agujero en la pared que separaba los vaters.
Eso desgraciadamente fue mi válvula de desahogo ya que en ese hoyo como de 15 cm
de perímetro llegue a masturbar, mamar y ver qué era lo que más me gustaba, excepto
que me tocaran porque deseaba mucho el contacto físico, recuerdo una vez en la que
me tocó un tipo algo gordo, rubio de ojos café, y la verga más rica que se ha corrido
en mi boca, ya que él no me tocó para nada (lo cual no me gusta, pero en esa ocasión
fue fantástico, ya que la tenía de una forma redonda de la base, algo gruesa, un poco
cabezona, muy tersa, y me encantó, y más cuando su chorro de semen se vino en mi
boca, lo cual me supo a gloria, se salió tan rápido que no pudimos hablar pero
si
contara todas las veces que no pude llegar a más, me tardaría siglos, siempre nos
masturbábamos y unas 5 o 6 ocasiones en más de un año, invité a hombres que
realmente veía que eran buenas personas a unos baños de vapor que estaban cerca
(en donde perdí mi virginidad, otro relato que escribiré).
He tenido 3 novios jóvenes todos, el primero de 25 años, el segundo de 18 años y el
tercero de 19 años. A los tres los amé de verdad, pero tengo como una maldición que
no duro más de 3 meses porque se mudan a algún lugar lejano. Al segundo lo conocí
por medio de un anuncio clasificado de una revista, él quería hacer un club de jóvenes
gays menores de 21, pero estando de novios me di cuenta que sólo buscaba un hombre
a su gusto (no es por presumir pero estoy guapo) él era moreno, barrigón, con unos
lindos ojos, cabello rizado, una gran espalda y un pene enorme como 24cm y aparte
como yo desde el día que lo cité en mi casa lo atendí muy bien, ese día me estaba
cambiando, le hice pasar y le dije que se sentara, ya que la puerta se la dejé abierta,
ya que no es la puerta que da a la calle la de mi casa, ya que vivo en una casa doble.
Cuando platicamos me dio mucha lástima, él era el hijo de una familia de mucho
dinero que le decían qué hacer y cómo comportarse, me dijo lo mucho que sufría
en tener que tirar las revistas el mismo día que las compraba para que no se dieran
cuenta en su casa ya que hasta guardaespaldas llegó a tener. Por todo eso le acaricié
el cabello a lo que reaccionó con un quejido como si se estuviera viniendo y después
tanta ternura me despertó que nos dimos un beso, él me dijo que era su sueño
hecho
realidad, que su máximo anhelo era tener un novio como yo, proseguí diciéndole que
si ya que yo quería tener novio, él me acariciaba, me besaba, casi no creía que fuera
su novio, él me pidió que le quitara su virginidad, que nunca se había acostado con
nadie, le dije que sí, y en el cuarto le quité la ropa y le mamé y con la simple mamada
hubiera bastado para hacerlo venir, lo desnudé totalmente y yo también me desnudé,
después él me mamó como si se estuviera desatando, se ve que soñaba ese momento,
le puse un condón y le dije que yo me sentaba en ella porque si no él podía lastimarme
por falta de experiencia, me puse acondicionador para el cabello dentro y fuera del
ano y me le senté encima, después pensé que él lloraría del momento por los ojos que
ponía y su hermosa sonrisa que hacía cuando me veía, después quiso cogerme en
cuatro patas, puse mis manos sobre la cama y él me la metió y cuando la tenía toda
adentro me dijo: "mi amor, te amo, eres maravilloso", y me fue inclinando hacia el
colchón en donde me agarraba los pechos que se me ponen rígidos y movía su pelvis
contra mí hasta correrse. Después nos vestimos y nos quedamos de ver para otro día,
qué iluso de mi parte, cada que nos veíamos tenía prisa porque lo tenían muy controlado
y sólo íbamos al hotel para sexo, pero eso sí, me daba amor, mucho amor, un día nos
bañamos juntos y se me puso a llorar, y sentados los dos debajo de la regadera me dijo
que era lo mejor que le había pasado en la vida, para después ahí mismo un 69 de puro
amor y después me folló ese mismo día tres veces en la cama como en dos horas.
Yo quería una mejor relación, él sólo quería sexo, casi deliraba por mí ya que un día me
di cuenta de que se le paraba cuando caminábamos o simplemente cuando le abría la
puerta se ponía muy nervioso.
Un día él tenía una cena con su familia en un restaurante muy elegante y pasó por
mí,
me llevó al hotel y me dijo que lo cogiera, que era lo que más quería en el mundo, tenerme
satisfecho y que lo amara, yo le chupaba el culo; después me la mamó y yo le metí uno y
dos dedos para después follarlo poco a poco, lo cual le dolía muchísimo, y después le dije
que se sentara en ella y él lo intentó, pero me dijo que mejor yo lo hiciera porque si no
nunca entraría, yo se la metía y a él lo puse con la cabeza en la cama y cuando ya estaba
toda adentro me pidió que saliera, que ya no aguantaba más y yo le contesté
"si ya la tienes
toda" a lo que respondió con incredulidad, pasó su mano y se asombró de que mis 18cm de
polla ya la tenía toda, me dijo que me viniera porque no aguantaba más, lo hice y me
encantó ya que era mi primer culo virgen y después me enjuagué y él preocupado se
vistió, me dejó en el metro y se fue a su cena.
Lo increíble de la historia es que esa fue la última vez como novios ya que se fue Francia
para el mundial y ni una carta, ni llamada por teléfono, cuando llegó yo ya había tenido a
mi tercer novio y ninguno de los dos quería andar con el otro, yo no sé por
qué él ya no
conmigo pero yo ya no quería porque sexo lo consigo en todas partes, malo o buen sexo
es fácil de conseguir, pero amor no, él me dio a entender que era porque no me podía
atender, pero eso sí, siguió una o dos semanas cogiendo conmigo para después arruinar
la amistad pidiéndome dinero prestado de mis ahorros (según él para pagar su colegiatura
ya que su papá no daba dinero para la casa ya que estaba en divorcio con su madre y
él
apoyaba a su madre) que nunca me pagó él sabiendo que mis ahorros eran sagrados para
mí.
Este relato lo había escrito para otra página hace 2 años y como esta es mi página favorita
quería que lo tuviera, claro que ya no soy el mismo de todo a todo porque uno va creciendo
aunque uno no quiera algunas veces y otras lo contrario pero yo creo que me frustra
más
de lo que debe el cumplir 20 años dentro de un mes.
e-mail: yogurin@teenlover.zzn.com