Cuando menos lo esperas
Todo comenzó hace tres años, cuando salía de vacaciones a Puerto Vallarta, Jalisco, México. Como cada año salimos de vacaciones a diversos lugares, mi sitio favorito es Puerto Vallarta. Eran las 8 de la mañana y ya salíamos hacia la central camionera, para ello salimos a las 10 de Guadalajara, recuerdo que era febrero del 99, yo tenía 18 años, abordamos el camión y todo cool, íbamos mi mamá, mi hermano, mi prima y yo.
Yo iba en el camión y vi de reojo a un chavo delgado, moreno claro, muy bien parecido, y se veía que tenía un excelente cuerpo, pero no podía fijarme mucho en él, ya que mi prima iba a un lado y ella en todo está.
Al fin ya eran las 3 de la tarde, ya habíamos llegado a Puerto Vallarta, tomamos un taxi y nos llevó al hotel, donde había uan gran fila para
registrarse. Por fin me dieron mi habitación, me dispuse a ir a mi cuarto, y en cuanto volteo neto que me sorprendo, cuál fue mi sorpresa que el chavo que vi en el camión iba a estar en el mismo hotel que yo, eso de verdad me alegró el día, entre mí me dije "ojalá que dure como yo, toda la semana, y así verlo a diario y sacarle plática", aunque se me haría algo difícil, porque era un chavo como de unos 30 años y venía con sus papás.
Eran las 7 de la tarde y estaba en la alberca del hotel con mis shorts tomándome una piña cola cuando veo al chavo con un bañador pequeño que dejaba notar su gran verga, la verdad, me excité muchísimo y en mi mente pasaba la idea de que tenía que hacerme suyo, aaah! qué padre sería eso. Al llegar la noche yo estaba en mi habitación y me metí a bañar, me desnudé y empecé a tocar mi pene poco a poco y a acariciarme mi cuerpo, y por mi mente pasaba que él me la metía poco a poco hasta adentro, y me dejaba poseer por él por completo...
Al día siguiente era sábado, lo vi en la playa pero decidí hacerme a la idea de que nada pasaría con él, así que no le dirigía mucho la vista al tipo aquel, hay más chavos hermosos y de mi edad con quien salir y más de uno debe de ser gay.
Bueno, ya eran las 7 de la noche y llamaron a la habitación para avisar que teníamos uan mesa reservada para la noche mexicana a las 9 de la noche, y teníamos que ir, pero realmente yo no tenía ganas, y más a la fuerza que nada fui, lo clásico, tomar y tomar, llegué a la habitación junto con mi familia, pero no podía dormir, por lo que opté por salir del cuarto y meterme un rato a la alberca, esa alberca a la que me metería es exclusiva para gente que tiene villas, está algo privadín, ya salí y vi alguien en la alberca y como estoy medio cegato no me di cuenta de quién era. Me metí a la alberca y me dijeron:
- Buenas noches, jejeje, no! días!
A lo cual yo respondí, pero casi me infarto cuando vi que era el chavo de mis sueños, el del camión, y que luego se hospedó en el mismo hotel que yo. Empezamos a platicar de varias cosas, para ello nos dijimos el nombre, claro, yo soy Derek y él se llama Alejandro, tiene 30 años y yo 18. En la plática salió que nos gustaba la natación, por lo cual jugamos unas carreritas en la alberca, a ver quién llegaba primero, así lo hicimos, de pronto llegué yo y no vi a nadie, cuando de repente me di cuanta que alguien me llegó por detrás, era Álex, sentí su enorme pene en mis nalguitas y le dije:
- Órale! te gané!
En eso él me abrazó por la espalda y le dije:
- ¿Qué pasa?
Y cuando volteé me dio un beso, al cual yo respondí, siempre me han gustado los hombres pero jamás había tenido algo con alguno, total, repondí al beso, fue un beso largo y hermoso, mi primer beso, cuando menos lo esperaba, de un chavo. No me aguanté las ganas y, mientras me besaba, recorría con mis hasta ese entonces castas manos todo su pene, que era enorme, tan enorme que hasta mis manos lo gozaron. Era grandioso, un pene de 22 cm, grueso, que apenas me cabía en la boca. Primero empecé con su gran cabeza y él gemía cada vez más rápido, y me decía:
- Trágatela toda, todo todo...
Jamás había hecho eso, y es muy rico. Por fin logré tener toda su verga dentro de mi boca y cada vez se la chupaba más rápido y se sentía que gemía. Terminé masturbándolo con la boca, cuando de pronto me dijo:
- Me voy a venir!
- Vente!, vente!, quiero que me des lechita, toda tu lechita!
Y así fue, me tragué toda su leche...
De ahí nos fuimos a la playa, ya era como la 1:30 de la madrugada y me dijo:
- Estás re-delicioso!
- Quiero ser tuyo, quiero que me hagas tuyo ahora mismo!
Él me tapó la boca con su mano y me bajó el shorts de nuevo, y empezó a meter su boca en mis huevos, no manchen! es la gloria, sentía super rico cuando con toda su boca se tragaba mis huevos. Qué delicioso se sentía... Y me la empezó a mamar, mi verga era como de 19 cm, me la chupaba super rico, la cabeza del pene era la gloria, pero yo quería que me la dejara ir toda y de pronto sentía que me venia, aaaaaaaaaah! qué rico, y me vine en su boca y me dio un beso, intercambiamos mis mecos, qué delicioso fue, y después nos fuimos a la regadera que está en la playa a quitarnos la arena. Tendimos las toallas y me dijo:
- Ponte en posición de perrito.
Yo hice lo que me dijo y me empezó a meter el dedín, ay! qué rico se sentía cuando de pronto me penetró pero con la lengua, es la gloria que te hagan un beso negro! sentía tan rico... y al poco rato me dijo:
Prepárate, que ahí va lo bueno!
Y me empezó a meter poco a poco su gran verga en mi culito, hasta ese día virgen. Sentía super rico, y en eso de pronto aceleró el paso, ah! qué rico! sentía un poco de dolor, pero era un dolor placentero.
Después me dijo otra posición y puse mis piernas en sus hombros y me la dejó ir, qué rico se sentía en esa posición, me quería venir de nuevo por lo rico que sentía, y al último terminé montado encima de él, me movía como toda una puta, sentía muy rico cómo me daba. Por fin se vino en mi culo, qué rico fue todo eso...
Pero lo rico terminó cuando un reflector nos alumbró la cara, era el policía del hotel, bueno, el guardia, y nos dijo:
- Ah, qué bonito, par de putitos... Pero para que vean que no soy gacho, no los reportaré, pero, mmmm, me tendrán que dar placer a cambio...
Y así fue como me hinqué y le empecé a mamar la verga al seño justicia, y después lo mismo hizo mi Álex, y nos dijo:
- Mariquitas! qué rico la maman...
-
Por fin era viernes de nuevo. Había que regresar a Guadalajara. A Álex lo veía poco y platicaba poco, y algunas veces nos citábamos, nos besábamos y fajábamos en los pasillos del hotel...
Para mí era todo ya muy fastidioso, entraba a la escuela e iniciaba el servicio social en un lugar de la ciudad, de pronto me dicen:
- Pasa al departamento de recursos humanos y ahí te asignarán tu área...
Toqué, me dijeron "adelante!" y esa voz se me hizo conocida... abrí la puerta y... ¿?
CONTINUARÁ
POR FA, mándame un mail y dime qué te parecioó este relato de la vida real, me latería conocer amigos, y espera a la segunda parte...
riptime_2000@hotmail.com
Bye, besos, tus comentarios son importantes para mí.