La Distancia Duele (I)
Hola, me llamo Javier, tengo 17 años, soy de venezuela y este es mi relato.
Hasta septiembre del año pasado creí que el amor eran puras mentiras y era algo
que no existía y simplemente me limitaba a no buscarlo ni saber nada de él, no
me interesaba.
Un día como otro cualquiera estaba metido en el chat de mipunto.com (un chat
venezolano) cuando aparece de repente un chamo de Mérida que se llama César y
como Mérida es una ciudad que queda relativamente cerca de San Cristóbal que es
la ciudad donde yo vivo pues decidí conocer gente de otras ciudades, ya entraba
al chat por pura costumbre porque me tenía aburridísimo y no conseguía nada
bueno.
Antes de César conocí también en Mérida a un chico llamado Daniel, quien fue la
persona que me hizo descubrir el amor pero fue alguien por quien sufrí mucho,
también era de Mérida pero es alguien que no vale la pena para no hacer largo el
cuento, me enamoró por internet, por el viaje a Mérida, y de repente acabó todo
de una forma cruel, pero bueno, es algo que ya no me afecta para nada.
Ahora aquí es donde viene César. Después de que Daniel me dejó, yo andaba
sufriendo mucho por él, como un tonto, o sea, por Daniel, pues César actuó como
una especie de clavo que saca a otro clavo. Bueno, un día cualquiera estaba
metido en mi msn, muy mal, sufriendo por la mier... de Daniel, y no conseguía a
nadie con quien hablar, el unico contacto que había en línea era César, y como
andaba tan mal, decidí contarle lo que había pasado con Daniel para desahogarme
un poco.
Debo decir que nunca me había interesado por conocer bien a César, por hablar
con él por msn (no podíamos conocernos facilmente porque somos de diferentes
ciudades) pero desde el día que le conté lo de Daniel me entendió muy bien y nos
hicimos full panas (buenos amigos) por msn y hablábamos cada vez que nos
conseguíamos en línea y le decía cómo me iba sintiendo, y él me contó que
también había sufrido como yo, lo que nos hizo ser mejores amigos aún.
Un día decidí ir a Mérida a buscar a Daniel, a tratar de volver con él, pero no
quiso verme ni hablar conmigo, aun sabiendo que yo venía de San Cristobal (a
unas 4 horas de distancia). Como Daniel no quiso verme ni hablar conmigo, decidí
contactar a César y conocernos. Antes de continuar debo decir que César tiene 16
años (recién cumplidos) es moreno, delgado, mide 1.70 y es bien guapo, y yo
tengo 17 años (casi para cumplir 18) soy moreno claro, 1.70 cm, cabello castaño
y simpático. Bueno, cuando nos conocimos, hablamos de todo y pues nos caímos
mejor que por msn, y de ahí decidí que íbamos a ser buenos panas (el viaje en el
que lo conocí lo hice a mitades de febrero de este año)
Cuando regresé a San Cristóbal, él decía que me quería mucho, y yo pues no le
decía casi nada, lo trataba sólo como un amigo, total que desde febrero hasta
hoy he hecho un total de 5 viajes a Mérida por él, pues en cada viaje sentía
cómo me gustaba más, cómo me la llevaba mejor con él y todo eso, total que en el
4º viaje nos sentimos más cerca que nunca porque aparte de que yo le ayudaba a
superar los problemas que hay en su casa, tuvimos más contactos, a falta de un
sitio salíamos de noche, nos tocábamos, nos metíamos mano y nos caíamos a beso
en cualquier lugar oscuro que encontrábamos, y eso fue la parte final para
enamorarme de él porque antes de ese viaje lo que sentía por él era sólo placer.
Después del último viaje que hice (hace 3 semanas) él consiguió un sitio allá en
Mérida y ahí hicimos de todo, aparte de que ya le decía que lo amaba, sentía un
placer incomparable al estar con él, para mí está buenísimo, hicimos sexo oral,
él es tímido así que yo comencé a mamárselo todo y él también me comenzó a mamar
la mía, nos besábamos en esa cama, le tocaba todo su cuerpo (yo tampoco había
tenido sexo con un chamo nunca) y sentirlo ahí desnudo juntando su cuerpo con el
mío era lo más rico que podía sentir, seguimos haciendo el 69, mamándole esa
verga tan rica hasta que acabó en mi boca y un poco después yo acabé en la suya,
hicimos sexo oral como dos locos muertos de ganas. Después de hacer sexo fue
cuando me di cuenta que de verdad lo amaba, lo mejor de todo eso fue cuando
quedamos tendidos en esa cama abrazados el uno al otro y sintiendo algo que no
se puede describir, la mejor sensación del mundo, quedarme ahí en esa cama a su
lado fue lo mejor de todo, me di cuenta que lo amo.
Ese día que lo hicimos fue un domingo y no podíamos quedarnos más porque la casa
nos la prestó un pana de César y su abuelo llegaba poco después y no nos podía
encontrar ahí. Total que el lunes volvimos a repetir sexo pero acabamos más
rápido para aprovechar el poco tiempo que nos quedaba y poderlo abrazar y sentir
lo mejor de este mundo, algo que pocas personas viven. Ese día fue lunes y ya
cuando me iba a levantar se puso a llorar, César estaba muy triste porque el
martes me iba a San Cristóbal y tenía que irme porque llegó a una casa ajena en
Mérida donde no puedo abusar ni nada, yo también me puse muy triste y sólo
salimos y hablamos mucho, hablamos de cuánto nos queríamos, sólo eso, de que nos
queríamos mucho y de que nunca nos íbamos a separar.
El martes César me acompañó al terminal, como los otros 4 viajes, pero ésta vez
la tristeza nos invadía demasiado (al igual que el tercer viaje, o sea, el
anterior, porque fue en el tercer viaje donde me di cuenta que lo amaba) hasta
que llegó el bus que me llevaba a San Cristóbal y me fui con una gran tristeza
esperando hasta poder hacer un nuevo viaje muy pronto, por supuesto, para
poderlo ver y hacerlo con él y poder sentir los dos cuánto nos queremos.
Por ahora sólo nos queda hablar por msn, mantener una relación a distancia a
través de algo tan vacío como una computadora, hasta esperar cuando yo pueda
volver a ir y poder decirnos cuánto nos amamos.
César, a pesar de la distancia, esto sigue, porque eres lo mejor que he
conseguido. Haré lo posible por ir a estudiar a tu ciudad para que podamos estar
juntos, sé que la distancia duele pero sé que tú me amas y yo te amo, eres lo
mejor de mi vida, no hay nadie como tú, y esto es así aunque nos separen cientos
de kilómetros, sigue, te quiero, sacaste a Daniel de mí y lograste que te amara.
Te amo, César, recuérdalo siempre, pronto estaremos juntos.