Mi Amigo Eduard
 

Me encantan este tipo de historias, asi que compartiré una
de las que me han sucedido en el transcurso de mi vida.

Mi nombre es Fernando y vivo con mis padres. En ese
entonces, tenia unos 16 años, cuando conoci a Eduard.
Él tenía tambien unos 16 y me pareció un chico
agradable. Por ese entonces mi atracción hacia los de
mismo sexo no se había mostrado pero me gustaba
observar chicos guapos con sus cuerpos juveniles
como el mio.

Eduard venia cada semana a una tienda de abarrotes en
mi pueblo. Asi que todas las semanas nos veiamos y
hablábamos como buenos amigos. Hablábamos de nosotros,
de nuestras novias, de deportes y muchas cosas más. Un
dia que habia venido con su padre, nos quedamos en el
auto de él y empezamos a hablar. En eso hizo un
comentario gracioso y me dio un pequeño empeyón en el
brazo. Ese contacto me hizo estremecer. Sentí que mi
pene se ponia un poco duro. Asi que lo golpeé a él
también. En un momento me vi forcejeando con él en el
asiento  trasero de ese gran auto. Finalmente quedamos
uno encima del otro jadeantes. Yo trataba de
quitármelo de encima y agarraba fuertemente sus brazos
empujando hacia arriba. Él sentado encima de mi pene
totalmente erecto pujaba tratando de bajar sus manos
hacia mi cuello.

Finalmente nos cansamos y él dejó de hacer fuerza pero
no se quitó de encima de mí. Me dijo: "parece que te
gusta jugar asi conmigo cierto?" y mientras tanto movía
su pelvis sobre mi dolorido pene. Yo le dije: "pues sí,
me gusta mucho". Asi que él dijo: "espera, te voy a
enseñar algo aun mucho mejor". Se quitó de encima mio y
me levantó la camiseta. Se levantó la suya y se acostó
encima mio. Su calor me excitó aun más de lo que
estaba. Asi que por primera vez con mis manos tomé ese
culo hermoso que tenía y lo apreté lo más fuerte que
pude. Él mientras tanto me acariciaba mi cabello y mi
nariz rozaba la suya.

Finalmente no aguantamos y él se acercó un poco más
rozándome mis labios. Debo ser sincero y ese roce al
principio me parecio inadecuado. Me sentí por un
momento mal. Él parece que lo notó porque cambió el
roce por un humedo mordisco a mis labios. Este no me
disgustó sino que me excitó y abrí mis labios un poco
tratando de morder los de él. Pero él aprovechó y metió
su lengua rozándome mis dientes. En ese momento empezó
un beso apasionado, torpe por nuestra falta de
experiencia pero la pasión que desbordábamos uno
encima del otro con nuestra única parte del cuerpo
desnudo en contacto rozándonos y nuestros penes debajo
de nuestros pantalones rozándose ahora con mas fuerza
nos decidió...

Él se quitó de encima mio y yo me incorporé con él.
Nos miramos y con mi mano toque su pene. Estaba erecto
y parecia grueso. Él tocó el mio y la sensación me
hizo saltar un poquito por la impresión. Queria verlo,
tocarlo, no sé qué queria en ese momento, lo único es
que alli no podiamos hacer nada más, era muy arriesgado....

continuará....
 
 

* * *