En el supermercado
Esto me sucedió hace unos días cuando fui a hacer mis
compras al supermercado. Por lo general voy temprano los sábados para no
encontrar mucha gente y así poder hacerlas a gusto. Andaba ese sábado en los
pasillos del super, llevaba unas bermudas negras de esas que usamos los jóvenes,
holgadas y por las caderas, dejando ver la elástica de mis interiores Calvin
Klein rojos y casi la raja de mi culo, una camiseta azul celeste sin mangas mas
o menos pegadita a mi cuerpo algo corta con lo que se veía también algo de mi
piel morena en la cintura y unas cholas como calzado.
En eso me fijo en un señor maduro bien guapo que viene de frente por el pasillo,
yo tengo 22, el es mayor, bastante atractivo y como de 1.80 m. delgado, blanco,
cabello castaño tirando a gris y de lentes. Yo mido 1.70 m. delgado también,
moreno, de cabello negro largo, bastante nalgon y piernas bien torneadas. Cuerpo
de teen y carita de nené me dicen. Usaba ese día mis aretes favoritos de acero,
collares de cuentas negras, pulsera de cuero y sortijas. Me considero
metrosexual y además me encantan los hombres maduros desde que estaba en el
liceo y enamoré al primero. Este hombre buenmozo iba solo también, llevaba unos
jeanes algo pegados a su cuerpo entallado y además se le notaba un bulto bien
interesante. Al pasar cerca de mi se dio cuenta de mi mirada que la tenia en su
bulto y al levantar mi vista a sus ojos, nos sonreímos y cada quien siguió su
camino.
Llegué al pasillo donde están los cereales y los que acostumbro comer se
encontraban bien abajo, me puse en cuclillas para tomarlos y en eso llegó el
mismo señor que había visto antes y se acercó para tomar unos cereales también.
Yo permanecí como estaba, en cuclillas y él se acercó tanto a mi que casi pone
su paquete en mi cara. Me puso a mil ver y sentir ese bulto tan cerca de mi cara
y noté además como él parecía que empezaba a tener una erección. Wow! Estuve
tentado de tocárselo, haciendo me el distraído buscando una caja particular de
cereales. De repente oí ruidos de alguien que se acercaba, me puse de pie y fui
a mi carrito a dejar el cereal. Fue una señora con su carrito que pasó y siguió
de largo.
Luego al estar a un costado de mi carrito acomodando lo que llevaba, el hombre
pasó y con su mano me dio un apretón en mis nalgas y sin darme tiempo de nada se
fue a otro pasillo sin voltear. Eso me puso calentísimo, pues era evidente ahora
que él me buscaba a mi, o sea que había entendido mi mirada. Ya empezaba a
llegar más gente al supermercado, terminé mis compras, pero quería volver a ver
a este macho maduro que me gustaba y gustaba de mi. Al dirigirme hacia las cajas
noté que él venia detrás de mi observándome las nalgas, así que las saqué, las
meneé un poquito y noté con satisfacción como se reacomodo la verga ya notoria
en sus jeanes.
Pasé por donde está la ropa interior de dama y en un arranque de locura y
atrevimiento, me detuve un momento a ver y tocar un combinado de playa con una
tanguita muy sexy. El pasillo estaba vacío, él se paró detrás de mi, me arrimó
su paquete y lo froto suavemente contra mis nalgas, sentí que estaba duro y me
dijo -¿te gusta?- Le dije -está muy sexy, -me gustaría ver como se te ve, me
contesto, al decir esto tomó el combinado y lo puso en su carrito, -quieres ir a
almorzar conmigo, yo que estaba ya bastante caliente, acepté sin titubear aunque
no era hora de almuerzo. Pues el hombre me traía loco de sentir que yo también
le gustaba a él.
Salimos del supermercado y nos dirigimos a su auto. Tengo un salón de eventos
aquí cerca ¿podemos ir ahí? –Está bien, le respondí, pusimos nuestras compras en
lados separados de la cajuela, subimos al auto y nos presentamos. En el trayecto
platicamos a que nos dedicábamos y esas cosas, yo flirteaba con él abiertamente
y de repente me dijo. -tienes unas nalgas buenísimas nené y yo le conteste -a ti
se nota que tienes un bulto fantástico, -quieres verlo, me contestó, asentí con
la cabeza y sin mas ni mas se lo sacó del pantalón, verga, bolas grandes y todo.
Y que verga tenia, a pesar de estar relajada se notaba grandísima y buenísima,
no perdí tiempo, la tomé en mi mano, temblando de emoción y empecé a
masturbársela. Poco a poco fue creciendo con mi trabajo manual, y realmente era
enorme, mas de 20 cm. de largo, gruesa y cabezona, se le saltaban las venas y
hacía que se viera deliciosa, además estaba calentita. Mientras se la hacia, él
suspiraba profundo de placer y me miraba con lujuria, mirada que yo le devolvía
sin pena.
Me interrumpió para indicarme que ya habíamos llegado. Se guardo la verga, nos
bajamos del auto y entramos a un salón de eventos que el abrió, -bastante
bonito, le dije -no es mío, solo me encargo de administrarlo y a estas horas
esta vacío. -Vayamos a la parte de arriba, y subí las escaleras tras el, -en la
parte de arriba tengo mi oficina, entramos y me ofreció algo de beber, como
hacía calor allí, le pedí una cerveza, la oficina tenía un ventanal por el cual
se veía todo el salón abajo, corrió una cortina y aparecieron unas escaleras que
subían y me dijo -vayamos a mi privado para estar más cómodos, nos acercamos a
las escaleras y en la parte de arriba se veía una puerta, -vamos sube nené, subí
y él detrás de mi.
El me tocó las nalgas varias veces mientras yo subía, cuando llegué arriba, el
me bajó la bermuda y el interior hasta las rodillas y sentí su lengua en mis
nalgas. -Que rico, le dije retorciéndome de placer. -Me encantan los hombres
osados conmigo. Afortunadamente yo acostumbro un aseo profundo de mi cuerpo
todas las mañanas y encontró mi culo pulcro y suavemente perfumado. Me agarro
los glúteos con las dos manos y paso un dedo por mi raja del culo, haciéndome
estremecer. -Te gusta, verdad, -Siii! Mucho, le conteste. Al llegar a la puerta,
él se paró detrás de mi y ya también se había bajado su pants y su interior y
como es más alto que yo, se quedó un escalón mas bajo de mi. En lo que abrí la
puerta que se encontraba con llave, puso su verga pegada a mis nalgas y yo me la
acomodé entre mis piernas. Ufff! Que verga mas sabrosa voy a disfrutar hoy,
pensé para mi.
Entramos, era un cuarto pequeño, tenía un sofá, una mesa pequeña a un costado y
enfrente un televisor con un pequeño librero a un lado lleno de videos XXX y
debajo de la mesa, una caja con lubricantes personales y condones. Al entrar me
sentó en el sofá y se paró enfrente de mi, tomé su verga y le empecé a besar su
cabeza, le pasé la lengua y la recorrí toda, era grandísima y deliciosa, me la
metí en la boca, bueno lo que pude, la saqué y se la volví a recorrer todo esta
vez llegando hasta sus huevos, se los mamé y volví a meterme la verga
succionando su cabeza.
Ya la tenía durísima y empezaba a salir líquido preseminal de su verga, poco a
poco me fui metiendo más de esa verga en mi boca, él me tomó de la cabeza y se
repegaba para metérmela más, le tomé de sus nalgas y le succionaba la cabeza y
vaya que estaba cabezona esa verga, él empieza a jadear y sentía como palpitaba
su verga. Me la saqué para tomar aire y me fui de nuevo a sus huevos a
chupárselos y con una mano le masturbaba, se quitó su camiseta y de repente me
dijo: -desvístete, voy por la tanga y el conjunto. Yo ya no podía resistir su
invitación, era tanto que me había calentado, yo tenia que llegar al final con
él, y seria el final que él quisiese.
Cuando volvió yo estaba desvestido, resulta que ese día me había dado además por
depilarme todo, para ver como me quedaba y cuando me vio desnudo me comenzó a
acariciar la piel diciéndome lo rico que la tenia como bebe. Me dio la tanga, me
la puse, me prensaba bien y ocultaba mi verguita y bolitas de lo mas bien y el
sostén también me lo puse, que eran unos triangulitos de tela no mas, me los
prense y me resaltaron los pezones que me acaricie con lujuria.
El estaba en el sofá viéndome y disfrutando del espectáculo que le ofrecía este
teen loquito. Me paré frente a él y posé de la manera mas sexy que encontré. -Te
queda lindo, te ves efectivamente muy sexy, me dijo –date vuelta y empínate, me
di la vuelta y me doblé para mostrarle mi culito. Me tomó de las nalgas y
comenzó a besármelas y mordisqueármelas de nuevo, -que ricas son, me las quiero
comer, -dale pues hombre que son tuyas para disfrutar. Entonces me subió a la
mesa y me puso en cuatro, recosté mi cabeza sobre la mesa y levanté mi culo, me
hizo a un lado la tirita de tanga que cubría mi raja y sentí su lengua buscando
mi ano, estaba a mil, -me encanta eso, le dije. Me ensalivó mi orto
lascivamente, me lo mordisqueo y lamió a su gusto por rato largo calentándome
mas y mas, entregándome más y más a él. Me metió un dedo que entró sin problemas
bien lubricado con su saliva, después me metía su lengua y se sentía rico como
entraba gran parte de ella, de nuevo me metió dedo pero esta vez fueron dos,
entraron fácil y me los giro dándome un gusto divino y haciéndome chillar de
placer. Me dio una nalgadas y me dijo que era un chico putísimo con el y me
pregunto si era así con cualquiera y le dije que no, que él me molaba mucho y
hacia tiempo no conocía que me gustara tanto. El estuvo de acuerdo que yo le
apetecí desde que nos sonreímos. -Es química, le contesté.
Entonces me volteó boca arriba y quedé acostado en la mesa, se agachó sacó un
lubricante de la caja debajo de la mesa, me levantó las piernas me jaló más la
tanga hacia un lado sin quitármela y me puso lubricante en mi ano, probando que
sus dedos entraban y salían sin problema, se colocó un condón. -Ponme uno a mi
también, le pedí previendo lo que el me iba a pasar. Así lo hizo y después me
levantó las piernas a sus hombros, puso su enorme verga en la entrada de mi ano
y poco a poco me la fue metiendo. En la primer embestida me dolió un poco, falta
de practica pensé yo, pero después al sentir como se iba abriendo paso esa
tremenda verga en mi culo comencé a excitarme mucho, a gemir como loco y al cabo
rato me vine incontrolablemente. -Te gustó carajito, verdad. me dijo, y yo le
conteste, -eres lo maximo que me ha cogido, me encantas asi. Al ver mi reacción,
él aprovechó para meterla toda de nuevo y comenzar un mete y saca fantástico
mientras esparcía mi semen por mi abdomen.
Me la sacó después de un rato, se sentó en el sofá y me dijo -ven a montar a tu
papito, me levanté y me puse de espaldas a él, tomé su verga y poco a poco me
fui sentando sobre ella, me la metí casi toda de un sentón y poco a poco fui
bajando y subiendo sobre ese tronco increíblemente placentero. El me tomó de las
nalgas y me ayudaba a bajar y subir, mientras con la otra mano me acariciaba y
pinchaba mis pezones duros de excitación. Con una mano yo le acariciaba los
huevos mientras el me culeaba sabroso hasta que sentí que se puso muy rígido y
con sus manos me pegó totalmente a él hasta sentirme totalmente poseído por este
macho maduro. Se estaba viniendo deliciosamente dentro de mi, jadeando de placer
y diciéndome lo rico y apretadito que era mi culito. Al terminar él, me saqué su
verga, le quité el condón, todo su semen lo dejé caer en su verga y comencé a
mamársela, comiéndome toda su leche y además le salió algo mas de leche de su
verga, se la limpié bien con la lengua hasta dejar su pene flácido totalmente
seco.
Entonces feliz y ponderándome mi excelente comportamiento nos tomamos un par de
cervezas y puso una película XXX rusa, en donde una mujer buenamoza era cogida
supuestamente por su hijo y dos amiguitos, los tres muy activos y muy bien
dotados. Nos volvimos a prender con la película. pues los chicos además
retozaban, se besaban y jugaban entre si mientras enloquecían a la mujer por sus
tres orificios con sus vergas a millón. Yo estaba viendo la tele acostado en el
sofá boca abajo cuando él comenzó a acariciar mis nalgas, derramó cerveza en
ellas y comenzó a lamer la cerveza pasando su lengua por mi culo. Levanté mi
culo para facilitarle lo que estaba haciendo, puso la boquilla de la botella en
mi ano y vació un poco de cerveza. Estaba fría la cerveza, en eso el dio un
empujón y me metió casi toda la boquilla de la botella en mi culo, sentí como
escurría la cerveza dentro de mi, muy fría, la sacó y comenzó a lamer la cerveza
de mi ano con su lengua caliente. Yo me dejaba hacer esto embobado por su osadía
y picardía, pues nunca me imaginaba en tanguita y sostén boca abajo con un
hombre maduro lamiéndome y chupándome cerveza fría de mi culo.
Después él se sentó, tomé una cerveza y le vacié un poco en su verga que se
encontraba algo adormilada y en sus huevos también. Dio un pequeño brinco por lo
fría que estaba, comencé a mamársela y a lamerle los huevos, como su verga
estaba algo dormida me la metí toda en la boca y con mi lengua le recorría en
círculos su glande y empezaba a crecer y ponerse dura, le mamé como loco, me
detuvo y me pidió que me pusiera de rodillas en el sofá, dándole la espalda puse
mis manos en el respaldo del sofá, él se colocó detrás de mi, me puso lubricante
en mi culo, sentí su verga en la entrada de mi ano, me la metió muy despacito y
luego sentí su verga más rica y calientita.
No se había puesto condón, traté de sacármela pero me tenía bien enculado, -a
poco no es más rico así, me dijo y yo sentía esa verga tan deliciosa, solo le
pedí que no se viniera dentro de mi y él empezó con sus embestidas cada vez más
fuertes, acelerando su ritmo. Comencé a gemir de placer otra vez, tomé mi verga,
comencé a masturbarme y me vine con el dentro, como nunca. En eso siento que él
se pone bien rígido, metía más su verga y me dijo -voy a terminar contigo, se la
sacó y me la metió rápido en mi boca, me toma fuerte de la cabeza, me la mete
más y suelta su descarga, fue mucha y bien sabrosa, se la seguí chupando hasta
que quedo limpia su verga una vez mas.
Nos tomamos otras cervezas, nos vestimos, no terminamos de ver la película, mi
almuerzo fue su rico semen, me dejo en la parada para tomar el bus a mi
departamento y quedamos de volver a vernos el sábado siguiente en el super.
Tengo muchas ganas de volver a estar con este hombre maduro que me vuelve loco.
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