EL CICLISTA
Hola amigos:
Soy un tio de Madrid, 34 años, moreno, delgado, fibrado, deportista y wapo.
Entre mis aficiones, practico ciclismo. Suelo salir los fines de semana y algún
que otro día entre semana. Los findes molan porque salgo con mis amigos. Nos
reunimos generalmente 5 amiguetes y salimos por el carril bicis de la M-607.
Paramos, en el pueblo, cerca de la plaza del ayuntamiento y nos tomamos un
aperitivo en el bar típico de los ciclistas. Lo pasamos mazo de bien contando
coñas y tal… y luego, volvemos por el mismo camino para casa.
Cuando salgo los dias de diario… ¡¡¡es totalmente distinto!!!, primero, porque
voy “solito”, y segundo, porque voy pendiente de los demás ciclistas que
circulan por el carril bicis, sobre todo… pendiente de un tío… que suele salir
los miércoles… entre las 11 y 12 de la mañana… uuummmm está mazo bueno el muy
cabrón… es delgadito, pero con un cuerpazo de impresión, unas piernas perfectas,
con unos gemelos maravillosos y unos muslos perfectamente definidos. Lleva unas
mallas negras y una franja roja lateral… esas mallas se ajustan a su cuerpo
dándole un estilo inigualable. Lleva un mayot rojo con rayas negras, bien
ajustadito, marcando todo su torso y abdomen. Y finalmente, su casco y gafas, le
dan el perfil perfecto de mi ciclista ideal, sobre esa cara angelical, imberbe y
con maxilar inferior ligeramente prominente… uuummm... montado sobre esa
bicicleta de carretera en la que va dejando admirar su culo redondito y duro,
con las nalgas en movimiento al compás de su pedalada… ¡¡¡¡es fascinante!!!!
Pues bien, espero que os hayais imaginado a mi ciclista, porque los miércoles
salgo dispuesto a encontrarme con él, admirarle y tratar de seguirle el paso…
¡¡cosa difícil!! Pero me lo curro y le voy siguiendo los talones, mientras me
lleno los ojos de su imagen perfecta.
Los miércoles luzco mis mejores prendas ciclistas, claro, por si algún día hago
algo más que seguirle… jeje… Me pongo unas mallas negras, hasta los tobillos,
bien ajustaditas, markando todo mi cuerpo, y… no es por presumir… pero tengo
unas piernas muy definidas, casi como las de “mi ciclista”, me pongo un mayot
amarillo con líneas negras, guantes, casco y gafas muy psicodélicas… jeje… pero
a diferencia de él, mi bicicleta es de montaña, no de carretera, de ahí que
generalmente no pueda alcanzarle… aunke mi bici es de aluminio.
Llevo coincidiendo con él, en el carril bicis de la M-607 como 5-6 meses, pero
nunca hemos hablado… hasta ayer, que por casualidades de la vida, mantuvimos un
diálogo… y algo más…
Sí, cuando iba yo a la altura de Tres Cantos, en un cambio de rasante… ¡¡¡¡¡ ME
ENCUENTRO A “MI CICLISTA” INTENTANDO ARREGLAR UN PINCHAZO!!!!.... y como no supe
reaccionar a tiempo… continué adelante, mientras él me miraba pasar. Mi corazón
latía con fuerza y velocidad, y cada vez me daban más ganas de darme la vuelta y
ayudarle con el pinchazo… porque daba la impresión de que no llevaba ni cámara
de repuesto ni parches ni nada… y yo sí, siempre llevo, desde que me quedé
tirado una vez, llevo una cámara de repuesto, parches, destronchacadenas,
alicates, un juego de llaves allen, bomba...
No podía continuar sabiendo que mi ciclista estaba detrás, esperando a que
alguien le ayudara a arreglar el pinchazo… así que, me armé de valor y dí la
vuelta.
Cuando llegué a su altura, paré, me bajé de la bici, y le pregunté:
- ¿Has pinchado, tio? Creo que yo llevo algún parche por aquí…
- Uf, sí tío, es la primera vez que pincho y me ha pillado de marrón, vamos, sin
nada…
- Tranqui tío, a mí me pasó igual hace tiempo y desde entonces llevo repuestos,
jeje…
- Pensé que no ibas a parar, como has continuado adelante… -me increpó él.
- …Bueno sí… es que… no suelo tener buena experiencia cuando paro a ayudar a
alguien… la última vez que lo hice… ¡¡¡me robaron tio!!! -mentí con toda mi
cara.
- ¿¿¿Ah si??? -dijo él…
- Sí, pero creo que tú eres legal, te veo todos los miércoles montar… -le dije
yo.
- Sí tio, yo también me he fijado que tú también sales los miércoles…
Nos miramos fijamente los dos, embobados, con una cierta mirada de complicidad,
de picardía…
Nos quitamos los cascos y saqué mis parches. Él dio la vuelta a su bicicleta y
desmontamos la rueda. Ambos estábamos muy cerca, los dos bien juntos,
oliéndonos, su olor era majestuoso, entre perfume y sudor, pero no olor a sudor
fuerte, no, en absoluto, a sudor agradable… tanto, que me embriagaba y mi polla
empezó a reaccionar… marcando una silueta de impresión… pero como estaba en
cuclillas no se me notaba... jeje
Él tampoco dejaba de mirarme… así que con mucha dificultad pudimos arreglar el
pinchazo… pero al final quedó reparado, y cuando estábamos montando otra vez la
rueda, noté que su mano me acariciaba el culo… ¡¡¡¡sí tíos!!!! Me estaba sobando
el culo!!!!! y me dijo:
- Estoy en deuda contigo tío. Me has ayudado y te voy a compensar, sígueme… -y
me guiñó un ojo…
Yo… ¡¡¡alucinaba en colores tíos!!!, pero no lo dudé ni por un momento y le
seguí claro…
Circuló por el carril bicis un poco más y luego se desvió por un camino
forestal, que yo ya lo conocía y se adentraba en el monte del Pardo… ummmmm… ya
me iba imaginando lo que iba a suceder… y la polla no me cabía en las mallas…
Poco más adelante paró y nos cercioramos de que no había nadie en las
inmediaciones, y arrimándonos nos fundimos en un largo beso… dios… ¡¡qué labios
tenía el cabrón!! Suaves, muy finos, y una lengua juguetona que se adentraba en
mi boca inspeccionando toda ella. Mi lengua buscaba la suya y ambas chocaban y
se entremezclaban como si fueran una sola… uuummm… qué beso más fantástico…
Mis brazos empezaron a envolver el cuerpo de mi ciclista y juntarle con el mío,
recorrí su espalda, ancha y fuerte, toqué su costado, y fui bajando hasta poner
mis manos en su flamante culo, duro como una piedra y firme como jamás había
tocado ninguno… y empecé a pellizcarle, a tocarle con fuerza, con las dos manos…
¡¡me estaba calentando cantidad!!, y mis labios empezaron a buscar otras partes
de su cuerpo: su cuello, su nuca, su oreja… mientras él gemía de placer…
Miré su bulto y estaba tan tieso como el mío, marcando todo su contorno a través
de la malla y poniéndome de rodillas arrimé mi boca a su polla. Desprendía un
olor embriagador a través de la maya, un olor entre suavizante de haber lavado
la malla y sudor, sudor de huevos, ese olor parecido al salchichón, suave, muy
superficial, pero presente… y me ponía cantidad.
Empecé a dar lengüetazos y mordiscos a su polla, sin quitar la malla aún, por
encima de ella, mientras mis manos tocaban ahora sus muslos duros y fuertes, y
bajaban hacia sus gemelos… uuuummm, esos gemelos bien desarrollados y duros…
¡¡¡estaba poseído!!!, y sin dudarlo, le medio arranqué las mallas y le dejé
desnudo, luciendo su cuerpo lampiño, depilado y suave para mí, sólo para mí.
¡¡Madre mía!! ¡¡qué tio!! Me lancé a su polla tiesa, larga y con un capullo
sonrosado que invitaba a ser comido con deleite… sí, estaba toda lubricada de
liquidillo transparente, y que en mi boca se confundía con mi saliva, era lo más
maravilloso que he tenido entre manos… Su polla entraba y salía de mi boca al
ritmo que él marcaba, ¡¡me estaba follando la boca a su antojo!!, me agarraba
del pelo y me atraía a su vientre, hasta que su polla entraba por completo en mi
boca, sus huevos chocaban en mi barbilla y mi nariz se hundía en su vello púbico,
con un ligero olor a cebolla… ese olor típico del vello púbico… Mientras me
poseía la boca, mis manos empezaron a abrir sus piernas y a buscar su orificio
anal, para poco a poco, empezar a entrar por su culo, primero un dedo, luego 2,
y hasta 3 dedos le metí al ciclista mientras me penetraba la boca… ¡¡¡¡gritaba
como un animal del bosque!!! y sin previo aviso, empezaron a endurecerse sus
huevos, a empequeñecer, a vibrar su polla y a… ¡¡¡lefar!!!, llenando mi boca de
leche rica, blanca, espesa, con tropezones… uuummm… chorreando por la comisura
de mis labios, cayendo por mi barbilla… y viendo los ojos vueltos del ciclista…
mientras su polla no dejaba de soltar chorros de semen sobre mí… aaaahhh… qué
lefada más espectacular…
Pero lo bueno estaba por llegar… ¡¡me tocaba a mí!!, así que dándole un beso y
haciendo que bebiera de su propia leche… le fui poniendo de rodillas para que me
comiera la polla, que a esas alturas estaba casi a punto de correrme, con un
buen lamparón en la malla de presemen.
El tío me comía la polla como nadie, con mazo de fuerza, tanta, que casi me
corro en su boca, pero le frené y le dije que se pusiera a 4 patas, que quería
su culito redondo para mí, y muy obediente, adoptó esa postura, dejando todo su
culo abierto para ser embestido… pero antes, me incliné y le hice una comida de
culo de escándalo. Me flipaba cantidad ese culo, y le metí la lengua hasta donde
ya no pude más… mientras él pedía que le follara ya…
De una sola embestida le metí mi polla, entera, hasta el fondo. Mis huevos
chocaron contra su culo y empecé a bombear con fuerza, mientras con una mano le
agarraba del hombro izquierdo y con la otra su nalga derecha… ¡¡¡era lo más
alucinante que me ha pasado!!! ¡¡¡estaba follándome al ciclista de mis sueños!!!
Y él alucinaba en colores también… tanto que volvió a tener otra erección y otra
corrida… sí tios ¡¡¡volvió a correrse mientras le petaba el culo con mi polla!!!
Yo no aguanté mucho más, y sacando la polla de su culo le dije que me comiera
toda la leche, que me chupara con ganas y sin rechistar se metió mi verga por la
boca hasta que le desbordaba la leche que estaba echando… aaaaahhhh… mi corrida
fue apoteósica, lanzé leche por un tubo, tanta que en su boca no cabía y se le
salía por los lados… aaaaahhhh… ¡¡¡pedazo de corrida!!!
Al poco tiempo, ya estábamos con las mallas puestas otra vez y cada uno en su
bici dispuestos a continuar con nuestro recorrido… pero antes de despedirnos…
nos dimos un brillante y largo beso de despedida… y quedamos para el próximo
miércoles… En principio, para montar en bici, pero yo creo que acabaríamos
montando otra cosa… jejeje…
Popito_jake15@hotmail.com
© Teenlover.net