Cómo empecé
Hola! Tengo 16 años, los cumplí hace poco. Mido 1,80, soy moreno, bien hecho, pelo negro
parao, ojos negros pero bien negros, y siempre he tenido un buen cuerpo. A los 15 me
encontraba como un chico normal, incluso estaba saliendo con una chica que me había costado
su buen tiempo conquistarla. La cosa es que siempre, desde niño, sentía alguna atracción
hacia los hombres, y no me daba cuenta. De hecho, ahora que lo recuerdo, me
enamoré de un compañero de curso, y no me daba cuenta que lo quería, y que el resto se daba cuenta, pero
eso no va al caso.
Lo que voy a relatar es lo que me sucedió hace ya un buen tiempo. Era comienzo de marzo de
este año, y un día decidí meterme a un Chat gay que había conocido por error (de hecho, ya
varias veces me había metido a ese Chat pero sin conseguir ningún dato más que baratos
garabatos y proposiciones indecentes) y conocí a alguien, claudio, de 23 años,
al cual le dije un nombre falso (a todo esto mi nombre es Daniel) y propusimos conocernos un día.
Era el día, lo recuerdo exactamente, estaba soleado, y nos juntamos en el centro de la ciudad.
Él me llamó al celular diciendo que iba a llegar tarde y si podía ir a buscarlo a donde los colectivos
que quedaba a unas cuadras más adelante. Fui, y esperé unos 5 minutos. Me
ubiqué en la esquina esperando y él me llamó para ver dónde estaba, yo le dije que estaba en la esquina, y
él fue para allá, pero como al lado de un edificio, y cuando veo que alguien se cruza con el celular en
la mano me saluda y me sonríe. Era el tipo de hombre del cual se enamora cualquiera. Alto,
como yo, moreno, delgado, atlético, etc. Excelente! dije yo. Nos saludamos y conversamos
todo el camino, hasta que sin darme cuenta llegamos a su casa, lo cual no tenía propuesto.
Ya en su casa me dijo que su hermano estaba durmiendo, por lo que no podíamos hacer mucho
ruido, pero sí hablar cómodamente. Me contó que anoche habían tenido una fiesta, a la cual
me invitó, pero mis padres no me dejaron ir, porque no conocía a nadie. Hablamos como 3
horas de todo ese mundo y quedé asombrado de lo tonto e inculto que era, no sabía
nada más que algunas relaciones a lo loco con algunos amigos.
Ya era de tarde y llamé a mi papá para que me fuera a buscar a las 2 de la mañana, porque
habíamos hecho una fiesta improvisada con unos amigos, a todo esto teníamos alcohol en la
casa y yo estaba fijándome en él no más. Claudio me invitó a subir y ver su computador, el
cual tenía webcam, a la cual le sacamos harto provecho, sucedió así:
Él primero, porque yo no sabía usarla, encontró a un francés y estuvo media hora
calentándolo, (aparte de a mí) y después me tocó a mí, le dije que saliera porque me daba
cosa. La cosa es que era mi turno de desnudarme para alguien y encontramos a un tipo de no
sé dónde, joven ya, y en pleno show el Claudio se cruza y el individuo pregunta
quién era. Claudio me dijo que le dijera que era mi pareja, le dije y me dijo que nos besáramos. Le
pregunté si quería y él me dijo que sí. Nos besamos. Nos miramos después del beso. Nos
volvimos a besar. Era el primer beso que le daba a un hombre en mi vida, se sintió tan rico
que volvimos a hacerlo y le dije que ya no quería computador. Claudio apagó el computador y
nos fuimos a la pieza de sus padres.
Nos acostamos en la cama y nos acariciamos, yo veía televisión y quería ver un programa gay
que daban los días sábados. Él se acostó encima mío, yo me di vuelta para verlo. Sentía su
pene duro y su desodorante, su aliento de macho y su cara de víbora. Me besó de nuevo, y
entre tanto beso y manoseo le quité la polera. Tenía su abdomen marcado y duro, lampiño,
exquisito. Me sacó mi polera y seguimos harto rato. Le saqué los pantalones y seguimos de
nuevo. Le pedí permiso para ir al baño. Me preparé y volví desnudo. Él ya estaba desnudo,
acostado dentro de la cama. Me metí en la cama y él estaba suavecito, oloroso a desodorante
rico, y tierno. Nos revolcamos un buen rato, me metí dentro de las sábanas y comencé a
lamer su pene. Me lo metí en la boca y lo saqué lentamente. Desde debajo de las sabanas se
escuchaban sus gemidos de placer. El sabor era intenso y suave, su pene grueso y largo.
Después le toco a él. Me acarició toda la parte genital mientras me lo chupaba con una
intensidad brutal. Se sentía genial. Estaba a mil, no podía haber mejor cosa.
Tiró las sabanas lejos y me dijo que si yo quería eyacular, yo le dije que sí y comenzamos a masturbarnos.
Me masturbaba a mí mientras él sentado sobre mis piernas me acariciaba los huevos. Yo, con
tanta excitación, sólo alcanzaba a tocar mi pecho lampiño y suave y mis manos recorrían
todas sus piernas. No quería que acabara. Era increíble. Nos cambiamos, ahora cada uno
estaba lado a lado, y él seguía masturbándome. Cuando estaba terminando tenía una
excitación a mil y mandé un grito, un suspiro, un aullido. La estela llegó hasta el pecho de
Claudio, y él también terminó en ese instante, y quedó lleno de semen.
Sonó el celular, mi papá me estaba esperando afuera, me vestí lo más rápido posible y
besé a Claudio por última vez en ese día. Tomé un poco de alcohol que quedó y me fui al auto. Ya allí
le dije a mi papá que lo pasé muy bien y que hice algo que no olvidará jamás.
Llegué a mi casa, escribí en mi diario, y quemé la hoja, de esto no debía quedar nada.
Al otro día nos juntamos y así seguimos. Nos hicimos pareja. Me llevó a conocer lugares gays
de la ciudad, lo pasamos muy bien. Hoy en día sólo somos amigos, no nos llamamos, duramos
4 meses intensos. Él está enamorado de otra persona, yo buscando algún amigo en quien
pueda confiar.
Gracias.