Esto pasó hace
2 años cuando me encontraba cursando el
3° año de secundaria como se les llama aquí en México a 7°, 8° y 9° grado de otros
países, en ese tiempo y a la edad de 14 años la mayoría de los muchachos apenas
van descubriendo sus deseos sexuales así como sus fantasías, me encontraba en
una escuela de puros hombres por lo cual era más fácil platicar abiertamente y
expresarte.
Debo decir que la mayoría de los chavos de
esa edad ya se empiezan a formar y más
de uno ya empieza a tener su abdomen marcado y sus bíceps un poco crecidos como
era mi caso, en ese momento era un chavo de 1.53 m de estatura pesaba 45 Kg. Y
tenia ya buena forma pero bueno empecemos la Historia.
Era un día
como cualquier otro, la mayoría estaban deseosos de que terminen las clases
pero en especial mi grupo y yo estábamos animados ya que en la clase de
deportes se iba a jugar la final del torneo de Fútbol, mi equipo era finalista
pero no era muy bueno, total llego el momento estábamos en el salón de usos
múltiples, un salón grande donde cabía una cancha semiprofesional de Fútbol, el
partido comenzó y no pasaban muchos pormenores hasta que al portero de nuestro
equipo le dieron un pelotazo en el estomago y este cayó al suelo por lo cual el
maestro corrió a ver lo que sucedía y lo que pasó es que le habían dado en una
costura de una operación no muy reciente pero aun así le dolía, no sabíamos qué
hacer, el mejor portero de nuestro Equipo estaba fuera de combate y no sabíamos
a quien poner hasta que Mauricio me propuso a mí, yo me negué pero todos los
demás me convencieron, en ese momento me interesaba mucho el Fútbol y lo
practicaba en varias partes y mi condición se prestaba para eso, más casi nunca
le hacía de portero porque me gustaba más el ataque, total a la hora de ponerme
los guantes e instalarme en la portería, Mauricio me dio una nalgada y me cerró
el ojo en forma algo pícara.
El partido
terminó sin ningún otro suceso importante, aunque de ves en cuando la pelota
salía de la cancha Mauricio me volteaba a ver con una cara de malicia que se
logra contemplar en la mayoría de los chavos de esa edad. Después de un rato
nos pusimos a jugar ya todo el salón hasta que terminó la clase, la cual era la
última y poco a poco se fueron saliendo nuestros compañeros conforme iban
llegando por ellos hasta que al cabo de unos 30 min. sólo quedábamos Mauricio y
yo que ese día en especial nuestras madres se iban a tardar en pasar por
nosotros ya que tenían junta de padres de familia de la sección.
Nos quedamos
jugando, Mauricio estaba tirando penaltis y yo estaba de portero, en nuestra
escuela no hay duchas para después de la clase de deportes ya que es un poco
chica la escuela, en eso en un tiro de Mauricio me dio en la cabeza casi
noqueándome por lo cual casi me caigo, Mauricio corrió a ver como estaba y le
dije que bien, sólo un poco cansado y aturdido, con su ayuda me fui a recostar
en las colchonetas a un lado de la cancha y él se sentó al lado de mí y me
dijo:
-
Te
encuentras bien??
-
Si,
sólo me dio un poco de sueño
-
A
mi también, el partido estuvo muy reñido.
En eso el se
acostó a mi lado y volteándome a ver, yo estaba todavía muy aturdido por el
golpe pero no era mucho (debo decir que en ese momento me sentía heterosexual
pero también me gustaba mucho los ojos de uno que otro compañero y hasta la
fecha es lo que más me gusta por que con los ojos te pueden expresar muchas
cosas y decir algo que tu puedes comprender sin dificultad.)
Así estuvimos como 15 min.
Sin hacer ni decir nada hasta que empecé a sentir su mano en mi abdomen, mi
primera reacción fue levantar la cabeza para ver lo que sucedía y me dijo:
-
Te
incomoda??
-
No,
solo me espante un poco
-
No
te preocupes, es normal para todos ponerse en esas posiciones
-
Ok.
-
Si
quieres tú también puedes poner tu mano
En ese momento yo estaba
nervioso pero un poco deseoso de poner mi mano en su abdomen y eso hice y él me
la acomodó bien y por reacción tuve que acomodarme de manera en que mi cuerpo
quedara de lado y viéndolo.
-
Lo
ves, es más cómodo y aparte te sientes más seguro y protegido
En ese momento yo sentí algo
en mi interior que nunca había sentido antes, era una especie de serenidad o
protección como él me dijo por lo cual me acomode dé manera que mi cabeza se
recargara en su hombro y él me volteó a ver como si me estuviera vigilando y
protegiendo me sentía como un niño chiquito que se duerme con alguno de sus
papas.
-
Hay
mi niño chiquito ya se va a dormir
-
No
seas payaso
-
Ok
me lo merezco por hablador
-
Bueno
Maurí, mejor ya déjame dormir porque
faltan 2 horas y media para que lleguen por nosotros.
Después de eso hubo un
silencio entre los dos como quienes están en su primera cita y no saben qué
hacer, hasta que de pronto empecé a sentir como la mano de Mauricio empezaba a
bajar más y más hasta detenerse en mi verga, yo me puse medio nervioso mientras
él me decía – No te apures, vas a ver que te va a gustar – y entonces me dejé
hacer todo lo que él me quisiera hacer
-
Se
ve que eres nuevo en eso
-
Sí,
nunca lo he hecho con nadie, sólo me he
masturbado
-
Bueno
ahorita te enseñare como es que se hace para que ya tengas mas experiencias
Después de que
me dijo eso yo entré en un estado como de inactividad, en el cual nada más estás
ahí pero ni haces ni dices nada, y sólo pensaba en lo que podría pasar y en
esos momentos pasaban tantas cosas por mi cabeza que ni un psiquiatra podría
comprender...
Mauricio me
empezó a masturbar por encima del short y yo como ya expliqué me dejé hacer, en
un momento ya estaba con una erección de campeonato y Mauricio me volteó a ver
con una cara de felicidad que ni Dios puede comprender.
-
Qué,
te gusta?
-
Sí
mucho
-
Y
todavía falta lo mejor
Él se
incorporo y empezó a acariciarme el pecho con su otra mano por encima de la
playera de deportes y después por abajo, yo ya estaba súper excitadísimo y por
lo mismo también le empecé a acariciar por debajo de su playera pero él se vio
más hábil tal vez porque él ya tenía más experiencia, empezó a descender besándome todas las partes de mi cuerpo, yo
estaba en la gloria.
-
¿Te
han besado bien en la boca? - me dijo
-
Pues
hombres no y mujeres nada mas de piquito
-
Entonces
te enseñaré cómo se besa de verdad para que no te quedes con las ganas de
aprender
-
Pero
tú?? Y aquí??
-
Qué,
te da miedo??, no hay nadie y aparte no saldrá de los dos
-
No
lo sé
Pero
ese “no lo se” para él le pareció como un sí y sin esperar más me plantó un beso
de esos que te enloquecen, yo al principio estaba súper sacadísimo de onda pero
después de unos segundos se lo empecé a corresponder a mi manera pues como se
los comenté nunca había tenido un beso bien dado.
En
ese momento ya estábamos de pie y él me empezó a quitar la playera mientras yo
le acariciaba la espalda y las nash (así yo les digo a los glúteos) era la hora
de desquitarme de todo lo que me había hecho, empecé a besarle el cuello y el
pecho primero por arriba de la playera pero después él mismo se la quitó y pude
ver su pecho moreno bronceado que en ese momento me puso otra ves a mil, me
dediqué primero en sus pezones, después seguí con su estómago de lavadero que
también me excitaba muchísimo, pero no quedó ahí, se empezó a bajar el short y
el bóxer y me dejo ver a todo su esplendor su magnífica verga de 15 cm, en ese
entonces, que me dejaron mudo en ese instante.
- Qué, por qué te detienes?, te espantaste al verla?.
- .... no, solo que nunca había visto otra verga más
que la mía
- Pues parece que ni la tuya has visto porque te
sorprendiste mucho, pero bueno ya sabes qué hacer con ella...
- Pues en verdad no, no tengo la menor idea.
-Mámala...
- Cómo???
- Sí, métela
en tu boca y mámala como si fuera una paleta.
En
ese momento sólo hice lo que él me pidió que hiciera y al principio casi me ahogo porque me lo traté de meter todo,
pero él me dijo que el chiste era que lo mamara lo mejor posible hasta donde yo
quisiera sin tratar de meterlo todo porque me podría pasar lo que me había pasado,
después de que me explicó que cambie el ritmo de mi mamada y lo empecé a mamar
de una forma tan deliciosa como si fuera la paleta más rica del mundo.
- Aprendes rápido
- Pues tengo un gran maestro
- Y eso que no té he enseñado todo
- Apoco falta más mi querido Maorí
- Sí, apenas
acabamos de empezar
Después
de que me dijo eso, me paró y ahora me tocaba a mí una buena mamada y déjenme
decirles que ha sido la mejor de todas y que nunca se me olvidará, me lamía desde la cabeza y la punta del glande hasta la
base con una suavidad que me hacían desmayar y hasta que por fin fue tanto el
éxtasis que se vencieron las piernas y caí en las colchonetas.
- Y ahora sigue lo mejor
- Qué??
- Ya lo veras...
En
ese momento él ya estaba desnudo por completo y se montó en mí metiéndose mi
verga en su culo, primero poco a poco y después una vez ya que la tenía toda
adentro se empezó a mover de una manera
como si estuviera montando un caballo con una velocidad ideal para durar
así el tiempo ideal...
- Maorí, me
vengo!
- Pues no esperes más, vente en mí que quiero guardar
tu semen para siempre dentro de mí
- OH sí ahí te va todo
En
verdad fue la corrida más maravillosa de mi vida ya que fue la primera vez que me
corrí dentro de alguien y aparte la primera vez que lo hacía con un hombre pero
todavía faltaba él, después de que me corrí llevé su verga a mi boca y sé la
empecé a mamar como nunca lo hubiera hecho.
- OH sí! Jaime lo haces estupendo!, y creo que me voy
a correr!
Cuando
acabó de decir eso lanzó un chorro de su leche que casi me ahoga, pero sin
problema me la pude tragar toda hasta que acabó de venirse, después de eso nos
vestimos uno al otro mientras nos besábamos, ahora ya sin ningún pudor y
después de que acabamos de vestirnos nos acostamos otra vez en las colchonetas
y nos quedamos dormidos hasta que nuestras madres llegaron por nosotros.
Después de eso tuvimos más
sesiones de Deportes pero en otra ocasión les contaré otra.
Si
desean saber algo más de mí, escríbanme a rnemesis@correoweb.com
Jaime