Un día de Ensayo en Casa (II)



                                                                                                                

Habían pasado unas semanas cuando llegó el cumpleaños de mi amigo Dany, y fue allí donde 
entre varios amigos organizamos una fiesta sorpresa en su casa, obvio con el consentimiento 
de sus padres que estaban planeado irse ese día a pasar un día de campo en su finca no muy 
cerca de Salta, así que nos daba el tiempo suficiente para hacer algo en casa de Dany, pues bien
entre todos habían decidido que sea yo quien lo distraiga para que se pueda hacer algo, desde el 
primer momento me hice atrás, no quería quedar sólo con él ya que en mí había una pena que 
aun no cicatrizaba, y no sé por qué si lo había pasado bien; Pero me dolió que sea mi amigo 
el que me llevó al sexo, pero bueno decidimos que otro sea el elegido para la tarea, y así fue.

Pasaron las horas y siendo las 9 de la noche llegó el agasajado, y fue tal la sorpresa que se puso 
como loco, allí fue cuando yo después de más de dos meses que no le había tocado le di un beso 
por su cumple, él me dejó sólo acercarme, y luego me empujó como si no quisiera estar al lado 
mío, eso me dió mucha pena, deseaba irme a mi casa o sea cruzar la calle, y me acordé que era 
uno de los responsable de la casa junto a mis viejos, así que me quedé solo sentado a un lado 
de la fiesta, entre las chicas y chicos, bailaban, él estaba totalmente enfiestado, salí a comprar 
una cerveza para ahogar mi pena que aun no entendía por qué me sentía así, después de un rato 
regresé y prendí un fazo, y me senté en la vereda de la casa a beber y fumar, en eso mis amigos 
llegaron para llevarme a compartir un abrazo colectivo, para la foto de todos los amigos, y cual 
fue mi lugar? estar casi de cuclillas, y por supuesto muy incómodo por los empujones y corridas 
de todos, allí sentí que alguien me abrazó para que no me fuese de bruces al piso, algo que no 
sé cómo explicar invadió mi mente, era algo que no sabía como explicar, un aroma, una 
fragancia, un aliento y no sé qué era pero me sentía totalmente aliviado, no quise darme vuelta, 
quise que fuese sólo un error del alcohol o no sé qué, pero mi cabeza es más dura que el 
pensamiento, y allí me di cuenta que era él quien me sostenía para no caer, en eso él me hizo 
un guiño de ojo que me sacó la primera sonrisa de la noche.

Las tres de la mañana y todos empezaron a partir de la fiesta, las gracias, los abrazos y 
felicitaciones que no cesaban de darse al cumpleañero, yo no me disponía a salir ya que tenía 
que ayudar a un par de amigos a ordenar y arreglar todo en la casa, en eso ya todos idos, Dany 
les dijo “no muchachos, dejen así no mas, ya arreglaré yo en la mañana, total acá con FEDE lo 
hacemos en un segundo, no es así?”- me dijo, mirándome a los ojos- “Sí, sí ya lo hacemos 
nosotros”, - respondí, él les trajo los abrigos a los chicos y los llevó a la puerta, a la que 
también me dirigía con ansias de salir a casa, para qué?, no sé, pero lo quería hacer, al llegar 
a la puerta él me agarró de la camisa y volviéndome hacia atrás nos despedimos de los que 
se marchaban, del brazo me llevó hacia adentro y me dijo, “qué lindo la pasé, ojalá se me dé 
todo así”,- lo miré a la cara y le pregunté “Qué?”, todo respondió, y se fue hacía el baño, yo 
me senté en el living, como para ver qué es lo que él quería hacer, o por lo menos si era algo 
parecido a lo que había ocurrido hace un tiempo atrás, en eso mi corazón palpitaba con temor 
y con un poco de ganas de que pase lo que en mi mente había pasado, y las pajas que me 
había hecho pensando en que algún día pase de nuevo.

De repente me di cuenta que soñaba despierto, me levanté del sillón y me dispuse a apagar 
un poco de luces, y llevar algo de copas a la pileta para ser lavadas en la mañana, sentí que él 
salió del baño y se fue a su dormitorio, allí mis sueños se cayeron de un solo cerrar de puertas,
levanté la frente y me dispuse a salir a la puerta cuando sentí que me llamó a su cuarto, con 
una voz entrecortada le dije “ Chau, nos vemos mañana, pórtate bien“, en lo que salía él me 
tomó del brazo de nuevo y me dijo “Qué haces boludo, dónde vas, no te quedas a dormir?”,
“No, no te quiero molestar, gracias”, allí me invadió el pánico de no saber qué hacer, de 
nuevo estaba en la encrucijada de la espada contra la pared, en realidad quería la espada, 
porque eso era lo que en mente dio vueltas por más de dos meses, pero bueno, no sabía 
qué responder y de golpe le respondí así de una "Bueno, pero dónde duermo yo?", "No te 
hagas problemas, sabes que hay lugar de sobra", "Si"- respondí - pero donde?", "En mi 
cuarto, que somos amigos, o no?", "Sí, lo somos – le dije – pero por favor decime por qué 
me ignorabas", "Nunca te ignoré, sólo te hacía sentir lo que tú me hacías sentir con tu 
indeferencia, recuerda" – me dijo. "Sí, perdón......"- de repente un beso robó mis palabras, 
y una caricia en mi rostro me hizo olvidar toda la angustia que sentía al estar con él a solas, 
me tomó por la cintura y como quien hace caminar a un bebe me llevó hasta su cuarto ya 
con un colchón en el piso, con unos vasos y una cerveza, también una música suave pero 
sensual, me dio vueltas y me robó otro beso, esta vez con una experiencia nueva, su lengua 
abrió camino por entre mis labios y buscaba mi lengua que tenía ganas de jugar con la suya, 
cuando mi mojada y sedienta herramienta de sexo bucal tocó la suya me desarmé como un 
helado, sentía que me faltaba el aire, pero no quería dejarlo, sentía sus jugueteos con la mía 
y eso me excitaba cada vez más, mis manos fueron solas como buscando sus ya conocidas 
zonas eróticas, una estaba en su pecho casi desnudo, y la otra bajaba y jugaba con sus vellos 
púbicos que me excitaban los recónditos lugares de mi mente y de mi corazón, este beso 
duró mas de 5 minutos, pero no quería separarme de él, ya de rodillas en la improvisada 
cama comenzamos a quitarnos las ropas el uno al otro; cuando ya estábamos en slip los 
dos mis dedos comenzaron a jugar con sus tetillas duras y rojas al solo tacto, y sus manos 
entraron a jugar con mi pene ya erecto, sus labios comenzaron a bajar primero por el cuello, 
y sus dedos en mi ombligo me ponían cada vez más a full, y sus labios aun bajaban más 
como si fueran buscando algún sitio especial, su aliento ponía mi piel de gallina, hasta que 
al fin el cometido estaba casi cumplido, su barba ya se asentaba sobre mi pene, sentía esa 
rasposa piel que me volvía loco, su mano tomó mi falo y lo agarró como para llevárselo a 
la boca, pero fue su lengua quien empezó el recorrido como siguiendo por las fisuras de mi 
pija, sentía como su saliva bajaba por un costado, sentía su aliento cada vez más cerca de 
mis huevos, y sentía que se hinchaban y fue esa lengua quien guió a esa boca maravillosa 
a ser penetrada por segunda vez por mi pija, esa forma de hacerlo me volvía cada vez más 
loco, cada vez que en su ajetreo de succionar cada vez más sentía que me corría en su
boca, y él cada vez lo hacía con más esfuerzo para lograr ese momento que no se hizo 
esperar mucho, mi pija largaba borbotones de leche y su boca los saboreaba como el 
néctar más rico que jamás nadie probó, un suspiro dejó mi falo con ganas de más, se 
acercó a mi lado y de nuevo nos besamos como locos, eso me llevó a notar que su pija 
también deseaba ser chupada, y esa espera no se hizo demorar, me separé de él y comencé 
a jugar con sus tetillas y pasarle la lengua por todos lados, mis manos se encomendaron a 
sacarle el slip, que ya mojado estaba a full, en eso sentí como su verga dura salía al 
encuentro de mi mano, quien no se hicieron desear mucho, lo tomé y entre que bajaba 
comencé a tocar sus cojones, ya hinchados por el deseo de ser mamado, mi boca llegó 
por fin a tal pija, dura y rosada, sentía ganas de comerla más, en ese mismo momento me 
la llevé a la boca, mis labios hicieron una presión en ella, la que arrancaba unos pequeños 
quejidos de placer, sentía que él lo disfrutaba, y me puse con más empeño, y así no duró 
mucho la mamada, pues enseguida él se corrió en mi boca, jamás nunca había chupado 
una verga, fue hermoso hacerlo, sentir el correr de la leche y como dulce me tragué toda 
y hasta la ultima gota, el regocijo de los dos fue muy bueno, sentía que moría, pero de 
placer.

Pasaron unos minutos y los dos estábamos tan juntitos y abrazados que no solo sentía 
el latir de su corazón sino quizás hasta sus pensamientos, en un momento me dijo, 
“Sabes hace cuanto que quiero estar así contigo?”, y respondí “Yo también“. En eso mi 
pija se puso dura de nuevo con el nuevo contacto de su mano con la mía, se puso de 
espaldas, y como si deseando que lo hiciera, acomodó sus nalgas entre mi pija y sentí 
la loca sensación de hacerlo, bajé hasta allí y le abrí las nalgas y busqué en medio su 
ano, qué bello se veía, mis labios se acercaron a él, le di un beso y mi lengua empezó 
a jugar con aquel hoyuelo virgen, que de poco a poco se abría como pidiendo ser 
penetrado por mí, sí, eso es lo que él quería, lo puse de boca arriba, levanté sus piernas 
a la altura de mi cintura, y fue allí cuando comencé a ubicarme cómo lo haría, si algo de 
imaginación no faltó, y así fue, llevé las piernas a los hombros y comencé a penetrarlo, 
al principio él me pedía que lo hiciera despacio, con amor y cariño, pero el toro que 
todos tenemos adentro quería hacerlo rápido, y de golpe, él me endureció un poco las
piernas y logró sacarlo de su ano, yo me di cuenta que le dolía y le propuse como 
hacerlo, él me sentó, afirmado contra la pared, y un poco inclinado él se sentó muy 
despacio en mi verga, y sí, allí entró de poco a poco hasta los huevos, “uffffffffffffffffff”, 
sentía como sus paredes del orto apretaban mi pija y hacían en ella sentir el fuego de 
su pasión, nos movíamos muy despacio como en un ritmo sincronizado los dos, de 
repente sentía ganas de hacerlo más rápido y comencé amarrándolo por la cintura y 
ayudándolo a subir y bajar, cada vez más fuerte, entre el dolor y la pasión todo era 
hermoso, mi verga a full, ya casi estaba por acabar y cada vez más apasionado por lo 
que sentía, era sexo, me senté bien y lo recosté en el colchón y comencé a penetrarlo 
un poco más fuerte y allí entre fulgor y pasión su leche saltó en mi cara y pecho “wow”, 
qué cosa más rica por favor, eso me estimuló a hacerlo con más fuerza y al final me 
corrí dentro de él, sentí mucha leche que brotaba de mi pija como si fuese un río.

En ese momento nos besamos y nos quedamos los dos recostados uno arriba del otro, 
su pecho estaba muy agitado y sus brazos me agarraban tan fuerte como jamás nadie 
me abrazó, se puso de costado frente a mí, me tomó de la cara, me dio un beso y me 
dijo “TE AMO, AMOR”, se rió y me dio vuelta y me agarró de atrás como abrazándome 
y su cara se apoyó en la mía, pensé "acá me toca a mí", pero no fue así, él se durmió.

Nos despertamos al amanecer, los dos abrazados, desnudos en la cama, como dos 
novios en su primera vez, y si así fue nuestra primera vez , ese día fue un 8 de Julio, 
al despertarse él nos propusimos que esto lo haríamos todo los cumpleaños, tanto 
los de él como los míos.

Un 20 de agosto es mi cumple, así que ese día me tocaba a mí, ya les contaré después 
como pasó conmigo esa noche de Agosto. 

Un beso a todos. 

FEDE.

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