Este relato es ficción, pero quisiera que fuera verdad....
Soy un tipo normal creo yo, 17 años,
medio gordito, con cara bonita, pelo negro
corto, piel blanca, y estudio el ultimo
año de secundaria, en un colegio bastante
tranquilo. No se si fue desde
el primer año de secundaria cuando me di cuenta
de lo que sentia por los hombres, tuve
mi fijación con un chico rubio, muy bonito y
por alguna razon, no dejaba yo de ver
su trasero, en aquellos no apretados, pero
justos jeans azules, lo recuerdo como
si hubiera sido ayer.
El caso es que me atraia un chico de segundo
año de nombre Carlos Rohl, uf...
un cuerpecito, tendrá 14 años,
pelo liso hasta las orejas, castaño, unos ojos entre
marrones y verdes, pecas en su cara blanca,
y un trasero del tamaño de sus
hombros que al tener educacion fisica
se marcaba perfectamente. Pero él no
me prestaba mucha atencion que digamos
pues yo no soy tannn popular.
Se la pasaba con un chamo que tiene mi
edad, 17 años, un poco más alto que
yo, pero tambien, muy bonito. Un dia empece
a fastidiar a Carlos, sabiendo que
vendria Juan a defenderlo, asi sucedio,
todo quedó en bromas y para que asi
quedara, abracé a Juan, y al hacerlo
toqué sus nalgas, más bien las agarré
fuertemente, y lo empujé hacia
mi pene, erecto por cierto, le tiré una sonrisa
pícara y me fui de ese lugar. Me
llamaron los dos, me pareció extraño, para
que les explicara un poco de educación
para la salud, no dieron mas detalles
y me dijeron que fuera esa tarde a casa
de Carlos, que me fuera con ellos, por
supuesto no me negué, ni lento
ni perezoso llamé a mi mama y le dije que iria a
estudiar, que regresaba por mi cuenta
a casa de una amiga, que cualquier cosa
me llamara por mi celular, y listo!
Las dos últimas horas de clases
fueron eternas, cada minuto parecian cinco, y al
fin, al sonar el timbre de salida, miré
hacia arriba y desde el fondo de mi corazón
me salió un leve... "gracias a
Dios!". Los vi esperarme, me acerqué a ellos, y nos
fuimos a casa de Carlos en autobus, cuando
llegamos a la estación nos bajamos
y por fin supe donde vivia, subimos unos
pisos y al estar enfrente de la puerta
Juan me agarró por la cintura sin
decir nada, esperó que Carlos abriese y
entramos, ahí mismo cerró
la puerta con llave y la dejó adentro para que mas
nadie pudiese entrar. Empezamos a echar
chistes, a hablar sobre profesores
mientras comíamos, le pregunté
qué era lo que les explicaría de salud, y se
miraron y se empezaron a reir, yo me quedé
en blanco, ahí Carlos me sonrió
y me dijo, "queremos que nos enseñes
sobre sexualidad, más bien sobre
homosexualidad" yo sonreí, los
miré, y ellos me invitaron al cuarto de Carlos.
Juan me volvió a agarrar de la cintura,
me besó en el cuello, y Carlos se acostó
en la cama boca abajo, sin decir más,
Juan me movía para que me sentase al
lado de Carlos, yo no aguanté más
y le empecé a tocar el trasero, lentamente,
sintiendo por fin ese perfecto culo, le
metia la mano debajo de la franela, tocando
su espalda, hasta su cuello, y luego bajaba
para seguir deleitándome de sus
nalgas, en eso Juan me quitaba la franela,
los zapatos, los pantalones, dejándome
sólamente en interiores y con una
gran erección, a lo cual empezó a tocarme
sobre el interior mi pene, mis huevos,
Carlos seguía sin hacer nada,
absolutamente nada, yo le quité
la franela, lentamente, tocando su pecho,
tan suave, sus tetillas tan pequeñitas.
Se pararon los dos y me pusieron a mí
boca abajo en la cama, Juan se colocó
encima mio y me arrancó mis interiores,
rompiéndolos, en eso Carlos se había
desnudado, colocó su pene cerca
de mi boca para que se lo mamara y Juan me
empezaba a penetrar, no delicadamente
por asi decirlo, parecía una bestia, se
me salían las lágrimas del
dolor, hubiera gritado pero tenía un pequeño pene
como de 12 cm, o algo asi, en mi boca.
Juan siguió y siguió, hasta introducirme
todo su gran pene, Carlos se reía
un poco, veia cómo lloraba del dolor, sacó
su miembro y empezó a observar
el espectáculo, le dije a Juan que fuera más
despacio, a lo que puso una mano sobre
mi cabeza y me presionó sobre la
cama diciéndome que me callara
y que no hablara más, sentia mi ano
desgarrarse, Juan me daba nalgadas con
la otra mano, cada vez mas duro,
para que relajara aun más mi virgen
trasero.
Sentí cómo terminaba dentro
de mí, ese calor dentro de mi cuerpo era extraño,
sin duda alguna el placer que me produjo
fue más que el dolor, aunque este no
fue poco, cuando sacó su miembro
sentí mi trasero completamente diferente,
abierto por completo. Me besó en
mis labios y se retiró para limpiarse. Yo me
quedé en la cama acostado, Carlos,
que ahora veia más que nunca como un
niño por su cuerpecito, por su
cara angelical, empezó a besarme, tímidamente,
y luego más profundamente, se acostó
junto a mí, pegamos nuestro miembros,
nuestros cuerpos, no resistía tocar
sus piernas, lo empecé a tocar muy
delicadamente, por fin, todo mio, para
mí solo, mis manos recorrieron su
espalda, su suave, firme, blanco y excitante
trasero, sus piernas, su pene,
ese pequeño glande rosado, esos
testículos con un fino vello, su cara tan
tierna, mis manos se perdieron en su pelo,
empezabamos a sudar, las
ventanas estaban cerradas, Juan nos vio
y se alejó diciendo que nos dejaría
solos, que ya había obtenido lo
que queria desvirgarme.
Carlos tambien me tocaba, me exploraba,
empezó a sobarme mi trasero,
diciéndome que aunque no sabia
qué se sentia, imaginaba que debía doler,
me dijo que Juan solamente se lo mamaba,
que nunca se lo habia introducido.
Me excitaba aun más, pensando que
iba a ser el primero, el primero en penetrar
a ese jovencito. Se colocó de lado,
dándome su espalda, diciendo que se lo
introdujera, yo le empecé a meter
unos dedos, para que se relajara un poco,
el sudor ayudaba un poco, mi saliva tambien,
pues lamí ese ano hasta más
no poder, se lo fui introduciendo poco
a poco, lentamente, disfrutando cada
momento, él se quejaba, daba suspiros,
cuando se lo introduje todo, nos
empezamos a mover, nos sincronizamos a
los pocos segundos, mis manos
recorrían su pecho, su cara, una
bajó hasta su pene, y comencé a masturbalo,
me detuvo diciéndomente que no
quería acabar en otro lugar que no fuera mi
ano. Entre la excitación, el olor
juvenil entre el ambiente, los besos, terminé al
poco tiempo dentro de él, ya él
se habia movido boca abajo, me tiré sobre él
haciéndole cosquillas, su risa
fue espectacular, yo me puse a su lado, boca
abajo, sin más, introdujo su pequeño
pene en mi culo, no le costó mucho que
digamos, Juan no tenia un pene pequeño,
asi que mi ano estaba sumamente
relajado, al final sentí su leche
escurrirse por mis nalgas, mis piernas, hasta que
empezó a gotear por mis testículos,
se quedó adentro, sobre mí, descansando.
Como luego de diez minutos, lo movi hasta
mi costado, y lo deje ahí, durmiendo,
con esa mirada angelical, de niño,
con su cara aun con gotas de sudor. Fui hasta
la cocina donde me encontré a Juan,
comiendo, me sonrió, me preguntó sobre
Carlos, estaba dormido, me acompañó
hasta donde estaba él, lo movió boca
abajo, y me dijo que le lamiera las nalgas,
su trasero, que le introdujera mi lengua,
cuando lo empecé a hacer se despertó,
vi como salia un poco de mi leche por
su ano, la lamia con pasión, nunca
lo habia hecho, comer el semen de alguien,
empecé con el mio. Ahí mismo
Juan me empezó a cojer de nuevo, más
salvajemente, yo dejé a Carlos,
este se colocó boca arriba y me dijo que por
favor se la mamara, lo hice sin pensar
dos veces, casi al mismo tiempo, Juan
eyaculaba dentro de mí, y Carlos
dentro de mi boca, ese sabor extraño me
provocó mucha excitación,
demasiada, lo lamí todo, hasta que Carlos me
empezó a besar y su semen recorrio
ambas bocas.
En ese momento Juan me dijo que lo penetrara,
era el momento de vengarme,
jaja, lo hice salvajemente, vi como sangró
un poco, me costó llegar al orgasmo,
si no fuera por que Carlos empezaba a
excitarme haciendo poses sensuales y
a meterse dedos en su ano, y a lamerlos
mientras me miraba con esos ojos...
Nos bañamos entre juegos y risas,
me tuve que regresar a mi casa con un dolor
en mi trasero pero con la satisfacción
de tener a dos buenos amigos, dos amigos
con derecho, y que la proxima vez, trataria
de meterme todo el pene de Juan en
mi boca..... era mi reto......
Comentarios?... tokisto@mailcity.com